14 de junio de 2000.
Muchos individuos, por múltiples razones, son incapaces de comunicarse adecuadamente. Esto hace difícil su interrelación con la sociedad, por su actitud hosca e intransigente. Pero... estas personas desconocen de que no solo hacen daño a la comunidad, también a ellos mismos. Solo es posible vivir en armonía, junto a todo lo que nos rodea, si tenemos: coherencia en el comportamiento; respeto, y tranquilidad espiritual; no solo con nuestros familiares y amigos, también con nosotros mismos.
Importante es asumir el reto de ser cada día mejor, y eso está potencialmente en nuestro corazón. Reflexionar sobre nuestro proceder es vital, al final cada día, valorar si hemos sido altruistas y tolerantes.
Con humildad y desde el alma invito a ser cada día más consecuentes con el prójimo y nosotros mismos. Pero... para ello se hace necesario cada día borrar de nuestras vidas los errores, el materialismo, la individualidad. Mejorar, no solo nuestras vidas y también la de toda la humanidad; en la medida que nos concienciemos con responsabilidad, que necesitamos tener:
1.. Sencillez: Hacer el viaje de la vida llevando solo lo necesario.
2.. Espíritu: Saber mirar con los ojos del alma.
3.. Fe y Creer: Se deja de existir cuando se deja de profesar.
4.. Humildad: Hilo con el que se encadena la gloria.
5.. Generosidad: Dar para tener siempre en abundancia.
6.. Esperanza: Tener espiritualidad para mirar siempre al cielo.
7.. Libertad: Para ser dueño de sí mismo.
8.. Compromiso: Ponerle el alma y el corazón a todo lo que hacemos.
9.. Pasión: Viaje del corazón, detrás del logro de una meta sana.
10.. Progreso: Renovarse, saber cambiar, avanzar.
11.. Deber: Comprometerse sin esperar recompensas materiales.
Si luchamos para alcanzar estos valores; podemos estar felices de caminar por el sendero que conduce a la meta, la que permite mejorar la especia humana, y todo el universo.
Enhorabuena para los que transitan por este maravilloso camino; y para los que desde ahora deciden aceptar el reto de ser mejores los unos con los otros.
Cuando alcancemos la meta, tendremos la recompensa deseada, por los hombres y mujeres de buena voluntad, porque: Una vida y convivencia en comunidad, donde el altruismo y la benevolencia universal sean la razón ser de nuestras existencias.
El mundo necesita, URGENTE: Ética, Paz y Buena Voluntad Universal, para coexistir amorosamente junto a la totalidad. Todos formamos parte de la Comunidad de Naciones y somos una célula fundamental del organismo global llamado: Humanidad.
¡La marcha hacia la meta, apenas comienza y hay que tener valor y perseverancia!
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