26 de diciembre de 2008

Ética del Periodista

La prensa libre tiene un enorme poder si éste se define como la capacidad de influir en otras personas. En las democracias, los medios de noticias suelen tener derecho de publicar la información sin previa aprobación del gobierno. En muchos países hay garantías legales para que los periodistas puedan ejercer ese derecho. Pero todo derecho implica responsabilidades. La responsabilidad fundamental de los periodistas en una sociedad libre es informar, comunicar las noticias con precisión e imparcialidad, es decir, ejercer el periodismo ético.
La ética es un sistema de principios que guían la acción. Así como la ley señala lo que se puede y no se puede hacer en una situación dada, la ética nos dice lo que debemos hacer. Se basa en valores personales, profesionales, sociales y morales, y es fruto del razonamiento. Para tomar decisiones en forma ética, lo único que se requiere es aplicar esos valores en el trabajo diario.
La Declaración de Chapultepec, aprobada por los países de América en 1994 para contrarrestar las presiones que se oponen a la libertad de expresión en todo el hemisferio, aclara que el periodismo ético es esencial para el éxito a largo plazo de los medios de noticias:
La credibilidad de la prensa está ligada a su compromiso con la verdad, con la búsqueda de precisión, imparcialidad y objetividad, y con una clara distinción entre noticias y publicidad. El logro de esas metas y el respeto a los valores éticos y profesionales no se pueden imponer por la fuerza: son la responsabilidad exclusiva de los periodistas y de los medios. En una sociedad libre, la opinión pública es la que premia o castiga.
En ciertas ocasiones falta ética en el periodismo. A veces el reportero inventa la información y el editor acepta pagos de sus informantes. Las organizaciones de noticias han publicado anuncios disfrazados de noticias. Cuando esto ocurre, el público tiene derecho de cuestionar todo lo que se presenta en los medios de noticias. Todos los periodistas y todas las organizaciones de noticias sufren menoscabo cuando un colega no se ajusta a la ética, porque tal comportamiento pone en entredicho la credibilidad de la profesión. Y cuando la credibilidad decae, lo mismo ocurre con la capacidad de las organizaciones de noticias para sobrevivir en el aspecto económico.

Principios de ética

"Hay una regla sagrada en el periodismo”, dijo el finado reportero y novelista ganador de premios John Hersey, quien cubrió la secuela del ataque a Hiroshima con la bomba atómica. “El escritor nunca debe inventar. El lema de su trabajo debe ser: NADA DE ESTO FUE INVENTADO”. Los periodistas éticos no ponen sus palabras en labios de otras personas ni simulan haber estado presentes si no lo estaban. Además, no presentan el trabajo de otros como si fuera suyo. Las falacias y los plagios son violaciones de las normas periodísticas básicas en todo el mundo. Sin embargo, no todas las transgresiones son tan evidentes.
El periodista se enfrenta a dilemas éticos todos los días bajo la presión de los dueños de la empresa, los competidores, los anunciantes y el público. Necesita contar con un proceso para resolver esos predicamentos de modo que su trabajo periodístico sea ético. Necesita una manera de pensar en materia de problemas éticos que le ayude a tomar decisiones acertadas, incluso en el último momento.
Ese modo de pensar se basa en los principios en los que todo periodista confía. Son los principios básicos de la Sociedad de Periodistas Profesionales de Estados Unidos, una organización periodística de tipo voluntario:

Buscar la verdad e informar sobre ella

El periodista debe ser sincero, imparcial y valiente para recopilar, transmitir e interpretar la información.

Minimizar los daños

El periodista ético trata a sus informantes, a las personas de quienes escribe y a sus colegas como seres humanos que merecen respeto.

Actuar con independencia

El periodista no debe estar obligado con ningún otro interés que no sea el derecho del público a la información.

Ser responsable

El periodista es responsable ante sus lectores, oyentes, espectadores y colegas.
A primera vista parece muy fácil actuar conforme a estos principios. Por supuesto, los periodistas deben buscar la verdad y tratar a sus informantes con respeto. Pero con frecuencia los propios principios están en conflicto. El periodista que busca la verdad encuentra a veces información que puede perjudicar a la familia de la persona implicada en una mala acción. La afiliación de una reportera a una organización no gubernamental le puede dar oportunidad de enterarse más a fondo de las noticias que afectan a su grupo, pero su relación con éste puede comprometer también su independencia y eso tal vez sea difícil de justificar ante la audiencia. En muchos casos, tomar una decisión ética no significa elegir entre lo correcto y lo incorrecto, sino entre lo correcto y lo correcto.
¿Cómo puede entonces el periodista tomar buenas decisiones éticas? Hay casos en que lo mejor es eludir la situación desde un principio. Por ejemplo, los reporteros pueden optar por no afiliarse a ningún grupo externo pues esto los puede descalificar para cubrir las historias que involucren a dichos grupos. En otros casos el periodista debe buscar el mejor equilibrio posible entre varios principios antagónicos, pero siempre teniendo presente la importancia fundamental de buscar la verdad y servir al público.

La toma de decisiones ética

Algunas salas de redacción manejan los dilemas éticos desde lo más alto de la jerarquía: cada vez que se presenta un predicamento o un dilema, uno de los altos dirigentes decide qué se debe hacer. Este sistema tiene la ventaja de ser expedito, pero puede ser arbitrario. En nada ayuda a los periodistas a tomar decisiones acertadas cuando están solos en el campo o cuando el dirigente no está a la mano. Por esa razón, muchas salas de redacción han adoptado un proceso de toma de decisiones éticas más incluyente, que ayuda a los periodistas a tomar buenas decisiones en las más diversas circunstancias.
El primer paso de ese proceso consiste en definir la cuestión. La mayoría de la gente se percata de cuándo se enfrenta a un predicamento ético: una alarma interna se dispara; se siente que algo no está bien en tal situación. Cuando eso sucede, es importante definir la sensación de molestia. ¿Qué valores pueden estar comprometidos? ¿Qué cuestiones periodísticas están en juego? A menudo hay tensiones entre el objetivo periodístico y una norma ética. Es posible que si un reportero tiene una noticia exclusiva, desee apresurar su publicación para que nadie se la gane, pero también tiene que considerar las posibles consecuencias. ¿Qué pasará si resulta que la noticia está equivocada? El periodista no debe sacrificar sus valores éticos para lograr otros objetivos, como vencer a la competencia.
El siguiente paso cuando haya definido el problema consiste en recopilar más información que le ayude a tomar una buena decisión. Consulte las políticas y lineamientos de la sala de redacción, si existen, y hable con otras personas sobre su dilema. Comience con los colegas y supervisores de la sala de redacción, pero no se quede allí. Muchas veces es útil escuchar otras voces, las de personas que aun sin estar directamente involucradas en la historia, están bien enteradas de las circunstancias.
Es importante señalar que, a diferencia de un médico, el periodista no está obligado a prometer que no hará daño. Muchos reportajes veraces e importantes lastiman los sentimientos o la reputación de otras personas. Es inevitable. Pero el periodista trata de minimizar el daño no exponiendo a la gente a riesgos innecesarios. Bob Steele, quien es maestro de ética periodística en el Poynter Institute, suele preguntar: “¿Y si los papeles se invirtieran? ¿Qué sentiría yo?”.
Supongamos que un reportero ha descubierto una fábrica en la cual niños menores de 12 años trabajan 10 horas diarias, seis días de la semana y se les paga menos de la mitad del salario mínimo vigente en el país. La Constitución de la nación prohíbe que los empleadores contraten a personas menores de 14 años y es ilegal que alguien trabaje más de 45 horas por semana. Por el hecho de haber localizado esa fábrica, el reportero tiene pruebas de explotación infantil, pero ¿qué más necesita saber antes de publicar o difundir la noticia?
Desde luego que decir la verdad sobre la fábrica tendrá consecuencias y algunas de ellas pueden ser perjudiciales. Ante un caso de este tipo, puede ser conveniente hacer una lista de las personas e instituciones que pueden ser afectadas por esa historia y considerar el impacto que ésta puede producir. La historia acerca de la fábrica afectaría directamente a los niños, desde luego, pero también a sus familias y al dueño de la empresa.
Una vez que conoce las posibles consecuencias, el periodista puede empezar a buscar alternativas para presentar la información de modo que siga siendo verídica, pero no cause tanto daño. En el caso de la fábrica, el periodista podría optar por usar fotos de los niños sin mencionar sus nombres, con la esperanza de limitar el daño potencial que la historia les podría causar. Esto es sólo un ejemplo de una decisión periodística que puede tener consecuencias éticas. Otros ejemplos se refieren al tipo y ubicación de la cobertura, así como el tono de la misma. El impacto de una noticia en la primera plana, con titulares a todo lo ancho y una gran fotografía, es mucho mayor que un reportaje más pequeño que se publica en páginas interiores. Una historia presentada por televisión que ha sido promovida muchas veces antes de salir al aire, suele tener más impacto, y por lo tanto mayores consecuencias éticas, que si se presenta una sola vez a la mitad de un noticiario.
Si se aplica un proceso para tomar decisiones éticas acertadas, los periodistas y las organizaciones de noticias se colocan en una posición en la que pueden justificar sus acciones con claridad. Al explicar qué hicieron y por qué, los periodistas refuerzan su credibilidad y justifican la confianza que el público les tiene.
La sala de redacción que valora la toma de decisiones éticas se asegura de poner a discusión ese tipo de cuestiones y no sólo cuando se presenta un predicamento. En algunos lugares se programan reuniones regulares para discutir lo que podrían hacer en una situación hipotética de ese tipo. El periodista que se acostumbra a escuchar con la mente abierta y sabe refrenar sus emociones y evitar que sus posiciones se vuelvan inflexibles es capaz de poner en práctica estas habilidades cuando se enfrenta a una preocupación ética real.

Códigos de ética

Asociaciones y federaciones de periodistas de todo el mundo han establecido códigos de ética para que sus miembros tengan una guía en el trabajo. Los códigos de ética lo pueden abarcar todo, desde el plagio hasta la privacidad y desde las rectificaciones hasta la confidencialidad. Algunos son breves y vagos en su redacción y otros son largos y muy explícitos. Claude-Jean Bertrand, el profesor del Instituto de la Prensa Francesa en la Universidad de París que ha examinado los códigos de ética de muchos países, afirma que la mayoría de ellos contienen estos tres elementos básicos:

Valores fundamentales, como el respeto a la vida y la solidaridad humana.

Prohibiciones fundamentales, como no mentir, no causar daño innecesario ni adueñarse de la propiedad de otra persona.

Principios periodísticos, como precisión, imparcialidad e independencia.

A veces esos códigos son de carácter voluntario y los infractores no sufren consecuencias claras. Sin embargo, lo que se espera es que los compañeros y los empleadores pidan cuentas a los periodistas cuya conducta no es ética. En algunos países hay consejos de prensa que reciben las quejas contra periodistas y pueden recomendar medidas para que éstos enmienden sus errores. Las revistas de crítica al periodismo realizan también una función correctiva al denunciar el comportamiento de los periodistas no éticos. Algunas organizaciones de noticias incluyen en su personal a un “ombudsman”, es decir, un individuo que está a cargo de vigilar los errores y las deficiencias éticas y actúa como representante del público en la sala de redacción.
En países donde se exige que los periodistas pertenezcan a un sindicato o asociación, los códigos de ética suelen incluir una disposición que obliga a acatar ese requisito. Por ejemplo, la Asociación Australiana de Periodistas tiene comités judiciales que investigan los cargos por comportamiento no ético que se presentan contra sus colegas. El periodista a quien se le comprueba una violación al código puede ser objeto de amonestación, multa o expulsión del grupo.

Códigos de conducta

Además de los códigos de ética nacionales y regionales, muchas organizaciones de noticias tienen sus propios códigos de conducta o normas de desempeño y se espera que los periodistas afiliados los respeten. Esos códigos pueden señalar las acciones o actividades específicas que serán alentadas o prohibidas, o bien, que requieren aprobación de la dirección.
Muchas organizaciones de noticias limitan lo que los periodistas pueden hacer dentro y fuera de su trabajo. El principal propósito de esos límites es proteger la credibilidad de dichas organizaciones. Es posible que a reporteros y fotógrafos se les diga explícitamente que no deben manipular o “recrear” las noticias instando a los protagonistas de éstas a repetir actos que no harían en condiciones ordinarias. Tal vez no se permita que el reportero oculte su identidad para conseguir una historia, a menos que haya razones claras y convincentes para creer que la información resultante será de interés público y no es posible obtenerla de ningún otro modo. Una estación de televisión puede prohibir explícitamente el uso de cámaras ocultas o grabaciones subrepticias para conseguir una noticia, a menos que algún directivo lo autorice por causas de interés público.
Con el advenimiento de la fotografía digital se han añadido nuevas normas que prohíben alterar fotos o vídeos en formas que pudieran desorientar a la audiencia. Varios incidentes de gran resonancia contribuyeron a la adopción de esas nuevas políticas, entre ellas una foto publicada en la portada de la revista National Geographic en la década de 1980 donde las famosas pirámides de Giza en Egipto fueron distorsionadas para acercarlas entre sí.
Muchos de los reglamentos contenidos en los códigos de conducta de las salas de redacción se refieren a cuestiones de independencia periodística. Para no dar ni la más ligera impresión de un conflicto de intereses, a los reporteros se les puede prohibir que adquieran acciones de las compañías sobre las cuales escriben o que tengan intereses personales en ellas. A los periodistas no se les puede permitir que asuma una posición pública en asuntos de política ni que apoyen abiertamente a un candidato a cargos públicos. La organización de noticias puede prohibir que sus periodistas tengan una relación comercial con cualquier fuente de noticias o que realicen trabajos externos remunerados, a menos que lo hagan con aprobación de sus directivos.
La política que ha establecido en materia de ética el Detroit Free Press, un periódico estadounidense del estado de Michigan, explica con claridad lo que su personal debe y no debe hacer. Prohíbe que se pague a un informante para conseguir noticias y que se le permita a éste revisar el material antes de su publicación. La Canadian Broadcasting Company (CBC) tiene un prolijo manual de normas en el cual se exige a los empleados rechazar cualquier obsequio que pudiera dar la impresión de que con él se intenta influir en alguna decisión de la CBC; sólo pueden aceptar regalos modestos de buena voluntad u hospitalidad que se ofrezcan en el curso de su trabajo normal. Los empleados de la CBC no pueden aceptar ofertas de viajes u hospedaje gratuitos para cubrir una historia.
Tal vez no sea posible evitar todos los posibles conflictos, pero el periodista tiene que estar consciente de que su conducta puede repercutir en forma negativa sobre su organización de noticias. Cabe esperar que en cuanto él o ella perciba una posibilidad de conflicto, lo notifique a sus supervisores. Si un reportero tiene algún vínculo personal con una historia, debe pedir que otro reportero se haga cargo de la asignación. Muchas organizaciones de noticias han adoptado como norma exigir que el reportero revele cualquier relación con sus historias que pudiera sugerir un conflicto de intereses, aunque tal posibilidad sea remota o no exista.
Los códigos de conducta suelen ser documentos internos, pero va en aumento el número de organizaciones de noticias que los publican en sus portales de Internet para que el público se entere de lo que puede esperar de ellas y tenga bases para pedir cuentas al periódico o a la estación que viole esas normas.

Normas de la comunidad

Es frecuente que las organizaciones de noticias se vean en conflictos entre el interés periodístico y las normas de la comunidad, y para resolverlos requieren habilidad en la práctica de la toma de decisiones éticas. Supongamos que un funcionario electo hizo un comentario soez al hablar de un miembro del partido de oposición. Algunos periódicos podrían imprimir las palabras textuales de ese funcionario. Otros podrían usar unas cuantas letras seguidas de puntos suspensivos para indicar lo que aquél dijo sin reproducirlo con todas sus letras. Y habría periódicos que tal vez sólo informarían que el funcionario empleó expresiones ofensivas. Los directores de periódicos eligen distintas soluciones según lo que a su juicio los lectores estén dispuestos a tolerar. Sin embargo, a veces toman una decisión a sabiendas de que ofenderán a algunos lectores. Los directores deben tomar decisiones igualmente difíciles cuando hay fotos o vídeos que la audiencia puede considerar de mal gusto, pero que son el medio más eficaz para contar una historia importante.
Para minimizar el daño que tal decisión podría causar, muchos jefes de información optan ahora por explicar en el texto del reportaje, o en una “nota del editor” adjunta, por qué tomaron tal decisión. Por ejemplo, la fotografía de una madre que sostiene el cuerpo esquelético de su hijo muerto de inanición es perturbadora sin duda alguna. En lugar de esperar las llamadas telefónicas airadas y responder cada una de las quejas individuales, la nota del editor podría decir que esa foto llena de sufrimiento relata la historia del hambre con mucha más claridad que las palabras por sí solas. Al explicar sus decisiones al público, los periodistas pueden dar cumplimiento al principio rector de la responsabilidad.

Cuestiones legales

La piedra angular de las normas internacionales para los medios de noticias es el artículo 19 de la Carta de las Naciones Unidas, que dice así:
Toda persona tiene derecho de opinar y expresarse libremente; ese derecho incluye la libertad de exponer sus opiniones sin intromisiones y buscar, recibir e impartir información e ideas en cualquier medio disponible y sin considerar las fronteras.
Los países miembros de las Naciones Unidas se han comprometido a dar cumplimiento a la carta, incluso al artículo 19, pero eso no ha impedido que algunos supriman a sus propios medios de noticias y obstruyan el acceso a las noticias internacionales. Algunos periodistas han sido asesinados, encarcelados o exiliados por tratar de cumplir con su cometido.
Danilo Arbilla, miembro de la Asociación Interamericana de Prensa y de la publicación Búsqueda de Uruguay, dice que la mejor ley de prensa es la que no existe. En el mundo ideal, agrega, la legislación que rigiera la libertad de prensa no ocuparía más de un par de páginas “con cláusulas claras, redactadas con franqueza, que prohibieran cualquier intento de acotar... la libertad de expresión”. No hace falta decir que el mundo no es un lugar ideal. Las leyes de prensa varían mucho en todo el planeta, al grado que no es posible resumirlas todas. Algunos países democráticos tienen leyes que garantizan el acceso de los periodistas a la información pública, mientras que otros limitan la información que puede ser publicada o transmitida. En algunas naciones es ilegal decir el nombre de las víctimas de delitos sexuales o de los jóvenes acusados de actividades delictivas. Incluso en un mismo país puede haber diferencias en las leyes locales sobre ciertas cuestiones, por ejemplo, si un periodista puede ser obligado a divulgar el nombre de un informante confidencial o a entregar sus notas de trabajo a un tribunal de justicia y en qué circunstancias debe hacerlo. Baste decir que el periodista tiene que estar al tanto de las leyes vigentes en los países donde trabaja, y de los esfuerzos que se realizan para revocar las leyes restrictivas.
Una de las cuestiones legales más comunes que los periodistas enfrentan es el tema de la calumnia o la difamación. En Estados Unidos, la difamación se define como una declaración de hechos sustancialmente falsa que tiende a dañar la reputación de una persona cuya identidad se señala. La difamación recibe el nombre de “libelo” cuando la declaración se publica en los medios impresos y se llama “calumnia” cuando es transmitida por los medios electrónicos, pero los parámetros básicos son los mismos. En términos generales, si una declaración es verdadera no puede ser difamatoria. Por lo tanto, el periodista debe confirmar en forma independiente los comentarios de sus informantes que puedan ser difamatorios para alguna persona.
A medida que las nuevas tecnologías cambian la forma en que los periodistas realizan su labor, las leyes en materia de medios informativos están siendo reexaminadas. Surgen ante todo preguntas como éstas: ¿A los reporteros en línea se les deben otorgar los mismos derechos y garantías que a los periodistas que trabajan en organizaciones de noticias ya establecidas? ¿Se deben conceder esos mismos privilegios a los que publican blogs en Internet? Es probable que estas preguntas sigan sin ser respondidas por algún tiempo.
Es obvio que los reporteros están sujetos a otras leyes que se aplican a los individuos en un país determinado, como las referentes a la privacidad. Aunque el periodista desee tener acceso a la información, no puede allanar la propiedad privada, tomar documentos sin permiso o ejercer el espionaje telefónico sin que luego tenga que enfrentar consecuencias jurídicas. Una organización de noticias puede decidir que algunos reportajes son tan importantes que vale la pena arriesgarse a una sanción legal, pero esa es una cuestión diferente que debe ser decidida en forma conjunta y cuidadosa por editores, reporteros y jefes de información.

24 de diciembre de 2008

Operación Pedro Pan... El mayor éxodo de niños cubanos


Por Pablo Felipe Pérez Goyry*
Premio José María Heredia de Periodismo 2008

La literatura agrupa en su seno diferentes géneros literarios: historia, ficción, poesía, biografía y otras manifestaciones como fábulas, leyendas, cuentos, adivinanzas... A propósito, en literatura infantil, James M. Barrie, publicó en la ciudad de Londres, en 1904, uno de los cuentos infantiles más afamados del orbe. Cuento que narra las peripecias de un niño que volaba y no tenía padre ni madre, era eterno y no quería crecer, escuchaba a los elfos y habla con los animales, y conocía los arcanos que se esconden tras el mundo real.
Sin embargo, las siguientes cuartillas, no van dirigidas a repasar las vivencias de los personajes y fantasías que se desarrollan en el cuento de James M. Barrie... Es decir, con la ayuda del amable leedor, con discernimiento respetuoso explorar un éxodo insuficientemente platicado por los radicales que residen en Cuba y en la diáspora cubana...

Es saludable repasar la historia

El año 1960, es el “Año de la Reforma Agraria” en el calendario de la insipiente “dictadura del proletariado”, que entra en su segundo aniversario. Un año en que se radicalizan las posiciones políticas y las medidas centralistas del gobierno, y, las acciones de la oposición antifidelista.
No es un secreto de que Estados Unidos y sectores contrarios a la “revolución marxista-fidelista”, desde el mismo momento del triunfo opone resistencia a los cambios y al fanatismo. Es así como grupos opositores realizan acciones civilistas y militares, encaminadas a evitar se enquiste el comunismo en el archipiélago cubano. Cientos de hombres y mujeres, en el Escambray, se enfrentan a batallones del ejercito y las milicias del régimen y, en las ciudades a la policía política y a las organizaciones revolucionarias. A cientos los encarcelan o mueren frente a los paredones de fusilamiento, miles abandonan el país, fundamentalmente hacia Estados Unidos.
Ejemplos de esta convulsionada realidad harían interminable estas cuartillas. Empero, como es saludable repasar la historia, que marcaran la calamitosa vida de los cubanos que residen en la isla cárcel, durante cerca de cincuenta años; a manera de ilustración pueden citarse algunos eventos: Se firma el primer convenio comercial, 13 de febrero, con la Unión de Republicas Socialistas Soviéticas (URSS). Hace explosión en la bahía de La Habana, 4 de marzo, el carguero “La Coubre”, que estaba cargado con armas belgas para las milicias y el ejercito revolucionario. El 2 de julio, el gobierno de EE.UU. suprime la cuota azucarera que tradicionalmente le compra a Cuba. Se realiza la nacionalización, 6 de agosto, de las compañías estadounidenses. El 8 de septiembre, se organizan los batallones de milicias para combatir a las fuerzas guerrilleras contrarias al programa castro-comunista, que se encuentran alzadas en armas en el Escambray. En un acto populista se crean, 28 de septiembre, los Comités de Defensa de la Revolución (CDR). Nacionalizan, 13 de octubre, todos los bancos extranjeros en territorio cubano (menos los canadienses) y 382 grandes empresas. El gobierno de EE.UU., 19 de octubre, decreta el embargo de todo tipo de mercancías destinadas a Cuba, desde territorio estadounidense...

¡No te dejes quitar a tu hijo!

Ciertamente, los primeros tiempos de la “revolución cubana” estuvieron saturados de consignas y exaltación desmedida, enfrentamientos e ideales apasionados. Hoy día, dentro y fuera del archipiélago, para la mayoría de los cubanos esta realidad dramática aún existe y las heridas aún sangran...
En medio de esta pelotera política, emociones encontradas e inseguridad, dudas y hostilidad, a mediados de 1960, la sección de Propaganda de Quatre Eyes, con la venia de Washington y sectores opositores ultra conservadores en el exilio cubano, diseñan un plan para desestabilizar al régimen fidelista. Este se conocerá como “Operación Peter Pan”. Y como los cubanos a todo le ponemos motete o adaptamos al cubaneo, más tarde se conocerá como “Operación Pedro Pan”.
Consistía en realizar una campaña de propaganda que tendría como punto focal hacer creer a las personas residentes en el archipiélago cubano que los niños “bajo un gobierno comunista, pasaban a ser propiedad del Estado, como estaba ocurriendo con las tierras, las industrias y las viviendas”. Por eso, los padres debían luchar para no perder la “Patria Potestad” de sus hijos y la mejor manera de cuidar este derecho estuviera en seguir al pie de la letra las orientaciones que Radio Swan comenzó a emitir en octubre de 1960: “¡No te dejes quitar a tu hijo! ¡Ve a la Iglesia y sigue las orientaciones del clero! Las visas sólo son otorgadas a niños y adolescentes...”.
De ahí que, el 26 de diciembre, comienza la tramoya del mayor éxodo infantil del exilio político cubano, por el aeropuerto internacional José Martí: la “Operación Pedro Pan”.
El responsable del programa era Monseñor Bryan O. Walsh (que posteriormente llegó a ser arzobispo de Miami), a quien el Departamento de Estado concedió poderes exclusivos para entregar los permisos especiales de refugiados a los niños y preadolescentes que entraran a territorio estadounidense. Este permiso se conoció como Visa Waiver, que únicamente otorgaban a menores entre los seis y 18 años de edad, que aspiraran entrar en Estados Unidos. Todos los menores al pisar el territorio estadounidense quedaban bajo la custodia de la diócesis de Miami, en el llamado “Programa de Niños Cubanos No Acompañados”. En pocas palabras, niños sin acompañamiento en un país extraño, y sin fecha para el reencuentro con sus padres.
En 1961, unilateralmente el gobierno estadounidense cierra su embajada en Cuba, como parte de la gestación de la Invasión de Bahía de Cochinos. El resultado es bien conocido. Posteriormente, acontecerá la Crisis de los Misiles, en 1962. Durante esta crisis, el Gobierno de los Estados Unidos canceló los vuelos entre los dos países, y unos ochocientos niños quedaron a la espera de sus padres en Miami. Si bien, la operación tenía como finalidad que los niños se reunificaran con sus padres en pocos meses, Bahía de Cochinos y la Crisis de los Misiles, cambiaron el plan original.
No obstante, después de la prohibición de los vuelos comerciales entre Cuba y EE.UU., con el objetivo de una reunificación, se utilizarán otras rutas y opciones para continuar con el éxodo de los niños desde Cuba, y enseguida, para los propios padres. “Los padres viajarían a un tercer país, (por lo general México o España) desde Cuba y tendrían que esperar en el limbo para obtener visados que les permitieran viajar a los Estados Unidos más tarde. El Reino Unido permitió que niños cubanos viajaran a Jamaica con visas emitidas por la embajada de Gran Bretaña, para luego, desde allí, viajar directamente a Estados Unidos”.
Entre diciembre de 1960 y octubre de 1962, viajan solitarios a los Estados Unidos 14,048 niños cubanos. Cerca de la mitad de los menores tuvieron la suerte de ser recibidos por familiares y amigos. Los demás, la mayoría, los envían a campamentos localizados en Miami o reubicados en otros estados de la nación en: colegios, orfanatos o cobijados por familias estadounidenses (Foster home / hogar sustituto).

Cuarenta y ocho años después...

Los que planearon la “Operación Pedro Pan”, aprovecharon el contextus en que se debatía el pueblo cubano, especialmente entre la clase adinerada y media, afectados por las medidas sectarias del régimen marxista-fidelista, condiciones favorables para hacer creíble la operación, “en este segmento poblacional”. Esta operación, buscaba que los padres quedaran en Cuba, con el único objetivo de acrecentar el descontento y fortalecer los grupos opositores. Aparentemente era un magnífico plan para derrocar al régimen castro-comunista..., como otros planes con desenlaces bien documentados por el fiasco. Definitivamente el ser humano es el único ser que tropieza con la misma piedra varias veces, aunque en el porfiado interés de estrellarse haga el ridículo. En el régimen castro-comunista y sectores de la oposición hay buenos ejemplos...
Con el tiempo, se echa de ver que la “Operación Pedro Pan” fue un programa secreto y que muchas de los procedimientos se disfrazaron, y si bien, el gobierno cubano lo descubrió, dejó que la operación continuara su curso.
La profesora María de los Ángeles Torres, quien fuera uno de los niños Pedro Pan (Peter Pan child), ha comentado que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) llevó a cabo la operación, dirigida intencionadamente para difundir la noticia de que el gobierno de EE.UU. estaba dispuesto a garantizar visas para facilitar el traslado de los niños cubanos a EE.UU., al tiempo que validaba el rumor de que el Gobierno revolucionario podría estar planeando el separar a los hijos de sus padres con fines políticos. La CIA ha negado tal acusación.
Es innegable que el gobierno de Estados Unidos asumió todos los gastos del programa y que muchos de estos menores, tiempo después, se beneficiaron por la llegada de los padres. Empero, hay dudas de los por qué centenares de menores que llegaron en los vuelos de la “Operación Pedro Pan” no ha sido posible localizarlos por diferentes medios privados y gubernamentales. ¿Qué pasó con estos niños cubanos? ¿Cuántos no lograron reencontrase con sus padres o familiares? ¿Cuántos entregados en adopción? ¿Cuántos vivieron en orfanatos y...?
Los testimonios dan fe de que no todo fue color de rosas para los menores al llegar a territorio estadounidense, pues, “la vida de ‘refugiados’ estará llena de experiencias: dificultades con el lenguaje, los aprietos económicos, el conflicto cultural, etcétera...”.
Matecumbe, Kendal, Florida City, OpaLocka son parte de una historia, aún por escribir: La de los campamentos que desperdigados por el sur de la Florida, alojaron a miles de niños cubanos; que decir de los preadolescentes que pasaron por ellos y se sumergieron en desequilibrios emocionales... “Fue dura la experiencia que les tocó enfrentar a esos niños, en muchos casos pequeños todavía, que tuvieron que abandonar su país y sus familias para vivir en condiciones muchas veces adversas. Se reportaron cientos de casos de abusos contra ellos, por los tutores y maestros que les asignaron”. “Eran niños y preadolescentes que tendrían que sobrevivir entre dos culturas, la norteamericana y la cubana... y las dos Cubas”.
Muchos de ellos, personas adultas hoy día, pensaron que sus padres no los querían, y cuentan como marcaron su vida: la conmoción, soledad y abandono. “La situación para todos se hizo más difícil después de la Crisis de Octubre en 1962, cuando los funcionarios del gobierno estadounidense decidieron cerrar la emigración para incrementar la presión sobre la Isla. Más de la mitad de esos niños, sacados del país a través de la “Operación Peter Pan”, quedaron solos en Estados Unidos y tuvieron que sufrir duros años de separación. Y en algunos casos, sencillamente, fue imposible el reencuentro”.
Quizá, el odio y la frustración, el despecho y quebranto de la razón, haga que muchos cubanos sean indiferentes a lo acontecido en la “Operación Pedro Pan”, que, sin titubeos, está llena de angustias clavadas en el alma y testimonios desgarradores, silenciados por el tiempo y los fanáticos censuradores en Cuba y el exilio.

Lamentablemente, más allá de las ideas, no se puede negar que se manipuló y forzó el destino de 14.048 niños, esgrimidos como escudo de intereses políticos mezquinos, y, se lucró con el incuestionable amor y buenas intenciones de unos padres que sólo querían salvaguardar a sus hijos de un potencial peligro. Investigadores y colaboradores de la operación han desmenuzado el asunto y aseguran que esta fue una argucia de la que “Estados Unidos se valió para generar mayor presión y malestar en las capas medias de Cuba, y así lograr un mayor apoyo a sus actividades en contra del gobierno de Castro”, y que el régimen no desaprovechó para deslegitimar a la oposición.
Es cierto que los organizadores de la operación lograron mantener en secreto, por mucho tiempo toda información en relación con una diligencia engañosamente “humanitaria”, cuando en realidad fue una de los más deplorables procedimientos secretos y de “guerra psicológica” ejecutadas por los servicios secretos estadounidenses y sectores radicales del exilio cubano. Así que, la “Operación Pedro Pan” es una muestra palpable de exagera brutalidad, de la capacidad para engañar, manosear y monopolizar las emociones de sus compatriotas, en interés de eternizar privilegios y sórdidos intereses.
Algunos de aquellos niños y preadolescentes son prestigiosos profesionales. Tal es el caso del senador de los Estados Unidos por Florida, Mel Martínez; el diplomático Carlos Eire; la excelsa escritora Ivonne M. Conde; y la profesora María de los Ángeles Torres. También, meritoria es la labor de la organización caritativa “Grupo Operación Pedro Pan”, fundada por un grupo de aquellos niños y adolescentes, para preservar la historia de la Operación Pedro Pan, y ayudar a niños necesitados... La organización cuenta con algo más de 1.000 miembros activos dispersos por Estados Unidos. Empero, ¿Cuantos sufrimientos y lágrimas desparramaron estos niños y preadolescentes en el aeropuerto internacional José Martí, particularmente en la pecera?
Tengo la percepción de que, poco se ha discutido sobre este acaecimiento. Sobran los argumentos, a favor o en contra, sobre lo beneficioso de la “Operación Pedro Pan”. Durante estos cerca de cincuenta años nadie habla de las heridas psicológicas que sufrieron todos estos niños y preadolescentes, y, el martirio de madres, padres y familiares. Es posible que la vergüenza coarte hablar con franqueza, sobre uno de los episodios más cruel sobrevenida en la lucha visceral entre adeptos al régimen castro-comunista y opositores.
Finalmente, los niños y niñas de la “Operación Pedro Pan”, animaron escribir estas cuartillas, porque duele en el alma de este periodista el calvario que miles de niños cubanos padecieron y las secuelas que dejaron en sus vidas, aunque se diga lo contrario por aquellos que no soportaron en carne propia lo que ellos, o los que tuvieron la suerte de estar con sus padres y familiares y ser ilustres profesionales y hombres de negocio. ¿Todos corrieron la misma suerte? Algún día, en ambos lados del Estrecho de la Florida, tendrá que pedirse perdón a estos niños y niñas. Han pasado cuarenta y ocho años, numerosos Peter y Wendy deben peinar canas y tienen más de cincuenta años de edad. A todos llegue un abrazo fraternal desde el alma con los mejores pensamientos; y para los que ya no están, una plegaria con la mano en el corazón. Con todo, alea iacta est. ¡Dios salvaguarde a la nación cubana!Ω


Fotografía:


1. Monseñor Bryan O. Walsh, sacerdote de origen irlandés perteneciente a la Diócesis de Miami, junto a un grupo de niños que salió de Cuba con la Operación Pedro Pan. Barry University. Galería El Nuevo Herald.


Referencias:

- Agencia Central de Inteligencia (CIA):
http://es.wikipedia.org/wiki/Agencia_Central_de_Inteligencia
- Contra Viento y Marea: Jóvenes cubanos hablan desde su exilio en Estados Unidos. Siglo XXI Editores, S.A., México, 1978.
- Corzo, Pedro. Cronología de la lucha contra el totalitarismo 1959-2006, Instituto de la Memoria Histórica Cubana Contra el Totalitarismo. Ediciones Memorias. Miami. 2007.
- Cuban kids in exile: Pawns of Cold War politics, Chicago Sun-Times:
http://www.suntimes.com/output/books/sho-sunday-torres24.html
- Entrevista a Carlos Eire. El Universal, 22 de diciembre de 2003.
- Kissinger, Henry. La diplomacia, Fondo de Cultura Económica. México, D.F., 1995.
- Los niños de Pedro Pan: http://www.elnuevoherald.com/372/gallery/208065.html
- Mel Martínez, Senador de Estados Unidos de América:
http://es.wikipedia.org/wiki/Mel_Martinez
- No Castro: Operación Peter Pan: http://www.nocastro.com/atrocities/opeterpan.htm
- Olas migratorias desde 1959, entre el desencanto y la esperanza:
http://www.elnuevoherald.com/207/story/217444.html
- Operación Éxodo. El Nuevo Herald, sábado 20 de septiembre del 2008
- Operación Pedro Pan, el éxodo de la inocencia. El Nuevo Herald. 30 de mayo de 2008.
- Operación Pedro Pan. La historia inédita del éxodo de 14,408 niños cubanos. Conde, Ivonne M.
- "Pedro Pan", NPR's All Things Considered:
http://www.npr.org/templates/story/story.php?storyId=1073679
- Sitio Oficial de Operation Pedro Pan: http://www.pedropan.org/
- Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Operaci%C3%B3n_Peter_Pan


*Pablo Felipe Pérez Goyry.
Analista y Periodista Independiente.
Premio José María Heredia de Periodismo 2008.
Miembro del Instituto Nacional de Periodismo Latinoamericano.
Web: http://es.geocities.com/libertadeopinion/
Blogspot: http://contextuspablofeliperezg.blogspot.com/

Diciembre de 2008.

9 de diciembre de 2008

Yoani Sánchez, una víctima de los cleptómanos de la libertad de expresión


Por Pablo Felipe Pérez Goyry*
Premio José María Heredia de Periodismo 2008

La dictadura castro-comunista, para perpetuarse en el poder y someter a los que se opone a su proyecto “revolucionario”, ha tenido como particularidad esencial, una avidez y obsesión morbosa enfocada a despojar a los cubanos de su derecho a la libertad de expresión.
No son pocos los casos que en este sentido se pudieran señalar, pero la más reciente violación, de la policía política, contra el derecho a expresarse libremente ha acontecido en La Habana. Se trata del llamado de atención a la bloquera cubana Yoani Sánchez. De acuerdo con información desde la capital cubana, y confirmadas con prueba documental proporcionada por la propia Yoani en su Blog “Generación Y”.
Revela la conocida bloquera, que el pasado día 3 de diciembre debió presentarse en la estación de policía y a las “Diez menos cuarto y se llevan a mi marido (Reinaldo), preguntándole antes si tiene un teléfono celular. Diez minutos después lo regresan y me suben a mí hasta el segundo piso”, dice. “El encuentro es breve y el tono enérgico. Somos tres en la oficina y el que lleva la voz cantante se ha presentado como el agente Roque. A mi lado, otro más joven, me observa y dice que se llama Camilo. Ambos me anuncian que pertenecen al Ministerio del Interior. No están interesados en escuchar, hay un guión escrito sobre la mesa y nada que yo haga los distraerá. Son profesionales de la intimidación”.
Dice la licencia en Filología que: “El tema me lo esperaba, estamos cerca de la fecha para el encuentro de blogger que, sin secretismo ni publicidad, hemos estado organizando desde medio año y ellos me anuncian que tenemos que suspenderlo. Media hora después, cuando ya estábamos lejos de los uniformes y de las fotos de líderes en las paredes, reconstruimos aproximadamente sus palabras: Queremos advertirle que usted ha transgredido todos los límites de tolerancia con su acercamiento y contacto con elementos de la contrarrevolución. Eso la descalifica totalmente para dialogar con las autoridades cubanas. La actividad prevista para los próximos días no puede ser realizada. Nosotros, por nuestra parte, tomaremos todas las medidas y haremos las denuncias pertinentes y las acciones necesarias. Esta actividad, en los momentos que vive la Nación, de recuperación de dos huracanes, no será permitida”.
Según Yoani, le comento al funcionario que, “si me puede dar todo por escrito”. A lo que el secuaz Roque responde que, “ellos no están obligados a darme nada”.
A todas luces, era evidente que Yoani se movía como pez en el agua, como bloquera, y hasta el momento de los hechos las autoridades no le habían ocasionado daño moral o material, es decir, fastidiado. Sin embargo, más allá de los premios recibidos por el Blog “Generación Y”, la aparente imperturbabilidad de la dictadura ha terminado, con reprimendas y llamados de atención..., ya la dictadura castro-comunista tiene en la mira a Yoani, para aplicarle sus procedimientos de represalia bárbara y coacción desmedida.
Es evidente que, el testimonio de Yoani, es una prueba reina de la intransigencia irracional del régimen paranoico y su porfía demencial contra los que quieren hacer valer su derecho a expresarse con libertad de pensamiento, palabra y opinión. Sé que para la bloquera, se acercan tiempos tormentosos y que el régimen no dudará en llevarla a una unidad policial, y no dudo, si es el caso, a los tribunales. No hay que olvidar la “Primavera Negra”, y que aún muchos de los condenados en esa jornada represiva están en este momento en las mazmorras de la isla cárcel... Y las persecuciones, detenciones arbitrarias de corta duración, campañas difamatorias, expulsión de empleos, entrega de actas de advertencia, y, actos de repudio contra los periodistas independientes y activistas de las organizaciones opositoras. Por cerca de cinco décadas las arbitrariedades, del régimen castro-comunista, contra los Derechos Humanos, han sido sistemáticas y no cesan.
Infortunadamente, lo acontecido a Yoani y su esposo sucede a pocas horas del 60 Aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos, de las Naciones Unidas.
Por estas razones, ante ésta manipulación zascandil y fullera de la policía política cubana, ¡alzo mi voz y enérgica protesta por el execrable atropello contra las libertades de Yoani Sánchez y su esposo Reinaldo! Llegue a la excelsa comunicadora y familiares, la solidaridad incondicional, voz de aliento y el abrazo fraternal desde el alma de un compatriota, que como periodista combate a todos los cleptómanos de la libertad de expresión, que en Cuba, quieren a como de lugar eternizarse en el poder y pisotear los Derechos Humanos. Alea iacta es, y la historia futura está por escribirse. ¡Dios salvaguarde a la nación cubana!Ω

*Pablo Felipe Pérez Goyry.
Analista y Periodista Independiente.
Premio José María Heredia de Periodismo 2008.
Miembro del Instituto Nacional de Periodismo Latinoamericano.
Web: http://es.geocities.com/libertadeopinion/
Blogspot: http://contextuspablofeliperezg.blogspot.com/

Fotografía: Alejandro Ernesto/EFE

9 de diciembre de 2008.

5 de diciembre de 2008

A propósito del Premio de Periodismo “José María Heredia 2008”


Medellín, 1 de diciembre de 2008.


Lic. Roberto Fernández
Presidente
Instituto Nacional de Periodismo Latinoamericano.
Los Ángeles, California, EE.UU.

Estimado amigo y colega.
He conocido que se me ha otorgado el “Premio José María Heredia 2008”, en la Categoría de Periodismo .
Sinceramente, es un honor para mí y de un alto compromiso como analista y periodista cubano. Premio que dedico a todos los periodistas que luchan: por una Cuba libre y legítimamente republicana, y por un mejor futuro para todos los latinoamericanos. A usted, la junta directiva, y los miembros del INPL, gracias por esta alegría inolvidable.
Es mi deber pedirles respetuosamente me disculpen, por no estar junto a todos los galardonados, el pasado 30 de noviembre, en la IV entrega de Premios del INPL, empero, causas ajenas a mi voluntad no lo permitieron. Una magnífica oportunidad para compartir con la familia del INPL y los que hacen posible la labor de la Institución, para darles un fuerte abrazo, y expresarle mi gratitud. Además, de suministrarle calor personal a nuestra casa INPL, y visitar a la estupenda familia Fernández.
A todos los premiados un saludo cordial y felicitaciones, por su consagración y arrojo, en sus profesiones y actividades.
Créame de no descansare en expresar que estoy orgulloso de ser miembro activo del Instituto Nacional de Periodismo Latinoamericano, una excelsa familia: por su pundonor y activismo, para cada día ser profesionales auténticos y veraces, y, leales y honestos con la razón de ser miembros activos del INPL, que es contribuir como periodistas a la unidad y bienestar de todos los Latinoamericanos, y los seres humanos. Asumiendo con responsabilidad y decoro que: “...Periodismo magno el de quienes en papeles condenados a desaparecer en horas o días, escriben para años...”.
Antes de concluir estas brevísimas líneas, quiero a usted felicitarlo por el premio “Amor a la Patria, Carlos Manuel de Céspedes” que le entregó la Organización Frente Unido La Demajagua. Enhorabuena compatriota.
Como siempre, eterno agradecimiento por su atención y gentileza, además, mi reconocimiento generoso por su destacada labor como fundador y presidente del Instituto Nacional de Periodismo Latinoamericano.
Quedo a sus ordenes y continuamos en contacto... Abrazo fraternal desde el alma con los mejores pensamientos. ¡Dios Salvaguarde al Instituto Nacional de Periodismo Latinoamericano!

Pablo Felipe Pérez Goyry.
Analista y Periodista Independiente.
Miembro Activo Instituto Nacional de Periodismo Latinoamericano (INPL)
Web: http://es.geocities.com/libertadeopinion/ Blog: http://contextuspablofeliperezg.blogspot.com/

3 de diciembre de 2008

Diálogo entre Cuba y Estados Unidos... ¿Es posible?

Por Pablo Felipe Pérez Goyry*

En los últimos cincuenta años, se ha demostrado que por la fuerza, no se ha solucionado el diferendo entre los gobiernos estadounidense y cubano, fin de la intransigente violación de los Derechos Humanos, y derrotar al régimen castro-comunista. Es evidente que, quien ha sobrellevado y aguanta, miseria y castigo, son los nacionales que residen en Cuba. A esto hay que sumar la controvertida relación política y comercial que involucran a Cuba, Rusia, China y Estados Unidos. De ahí que, escudriñar el asunto y sus circunstancias sea el propósito de estas breves carillas...

Ciertamente, las relaciones de la dictadura castro-comunista, con Rusia y China, pasan por su mejor momento, después de décadas de nerviosismos y diferencias. También, ocurre algo parecido con la Unión Europea y España. No hay que olvidar el compañerismo de Chávez con la camarilla de los Castro, y el cumplido suministro de petróleo a Cuba.
El pasado mes de noviembre, el presidente de China, Hu Jintao, visitó La Habana y entrevisto con el “cacique mayor” y su hermano Raúl. Ésta visita refirmo el apoyo chino al régimen, en materia comercial, militar y política. Más tarde, después de visitar EE.UU., Perú, Brasil y Venezuela, el presidente ruso, Dimitri Medvédev, visita La Habana, ratificando los convenios suscritos entre los dos países.
Hay que sumar, a estos eventos, la inclusión de Cuba, como miembro pleno, en el Grupo de Río. Resolución aprobada en la 27a Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de este organismo, que se celebró en Zacatecas, México. Entre otros temas, esta reunión tenía como objetivos debatir la coyuntura financiera internacional y las posibles estrategias para hacer frente a los efectos de esta situación, y sobre el futuro de las relaciones, de América Latina y el Caribe con Estados Unidos, a partir de la reciente elección presidencial, que ganó el demócrata, Barack Obama.
Dice la agencia EFE, que la inversión extranjera en los sectores del petróleo y la industria petroquímica se colocó, durante 2008, en el primer lugar de los destinos de capital foráneo que llega a Cuba. Danay Ramos, funcionaria del Ministerio de la Inversión Extranjera y Cooperación, informó recientemente que el país cuenta con 63 contratos de administración hotelera, que operan bajo agencias de 14 cadenas internacionales, y que las empresas españolas dominan el 90 por ciento de este negocio.
A lo anterior, en las últimas semanas, en medio de las caídas bursátiles y la crisis financiera global, han aumentado las especulaciones, a favor y en contra, sobre las relaciones o acercamientos de Cuba con Rusia y China. Además, enseguida del triunfo de Barack Obama y su disposición de suavizar asperezas con los “enemigos de la nación”, cobra fuerza la posibilidad de diálogo entre La Habana y Washington.
No es un arcano, que los tiempos son peliagudos. Prontamente, es impostergable concentrar esfuerzos para no se empeoren: a) La crisis alimentaría en aumento, con más de 920 millones de personas hambrientas. (b) La crisis económica, los pronósticos no son alentadores a corto plazo. (c) Las crispaciones políticas, impunidad, fanatismo y brutalidad, campean por el planeta causando muerte, desolación y arrinconamiento social. Un ejemplo reciente de terrorismo es lo ocurrido en la ciudad de Mumbai, India, que dejo más de 120 de muertos y centenares de heridos. (d) Las complicaciones climáticas y medio ambientales son incontables y difíciles de solucionar a corto y mediano plazo. Experiencia, a vuelo de pájaro, es lo ocurrido en Centro y Sur América, con las lluvias y desbordamientos de ríos, que han desparramado muerte, destrucción y miles de damnificados.
En el caso de Cuba, nolen volen, está insertada en este contextus global. La dictadura castro-comunista insiste en pregonar algunas noticias que pudieran ser alentadoras, empero, no son suficientes para mitigar la indigencia y la ausencia de solución a esenciales necesidades de un pueblo que ha sufrido en los últimos meses las embestidas de 3 huracanes devastadores, que causaron millonarias perdidas. Además, por cerca de cincuenta años, el pueblo cubano tiene encarcelada sus libertades.
Ojalá, que la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca, llene el vacío de liderazgo que deja Gerorge W. Bush. Y que al mismo tiempo de las medidas de reactivación de la economía estadounidense, agilice un plan que facilite una relación respetuosa entre EE.UU. y Cuba. Tengo fe..., pues, Obama, ha demostrado ilustración política y benevolencia. Con la mano en el corazón, Cuba merece el mismo trato comercial que otros países..., como China... ¿No es comunista? Es posible que los cubanos genéticamente no sean como los chinos, pero, si tienen algo en común: son seres humanos prisioneros de regimenes totalitarios comunistas.

Mi opinión: Indiscutiblemente, el mundo transita por un período de cambios y reajustes en todos los sectores de la vida en el planeta. Quod scripsi, scripsi.
En los últimos cincuenta años se ha demostrado que las imposiciones, no han solucionado las diferencias entre Cuba y EE.UU.; poner fin de la sistemática violación de los Derechos Humanos, y derrotar al régimen. ¿Por qué? La historia es bien conocida. En todo este tiempo, quien ha sufrido y digiere hambre y represión, son los nacionales que residen en Cuba. En el archipiélago hay necesidad de mutatis mutandi, sin embargo, es un tema que deben darle solución los cubanos, con creatividad y sabiduría.
Finalmente, Cuba es parte de un mundo globalizado, en el que conviene a todos predomine la paz, gentileza, compasión y disciplina, que deben presidir la convivencia humana. Por todas estas razones, estoy convencido de que el dialogo entre Cuba y Estados Unidos, a final de cuentas... ¡Es posible! Es decir, los dos gobiernos, más allá de los dogmas políticos, deben dialogar con cabeza fría, donde lo principal sea lo humanitario y el respeto; el fin del régimen castro-comunista, no debe ser una condición para pueda alcanzarse un acuerdo entre los dos Estados..., es menester para el pueblo cubano, aunque el régimen y una minoría de la oposición parloteen lo contrario. Con todo, alea iacta est. ¡Dios salvaguarde a la nación cubana!Ω


*Pablo Felipe Pérez Goyry.
Analista y Periodista Independiente.
Miembro del Instituto Nacional de Periodismo Latinoamericano.
Web: http://es.geocities.com/libertadeopinion/
Blog: http://contextuspablofeliperezg.blogspot.com/

Diciembre de 2008.