Sorores et Fratres: Soy defendedor de causas sociales-políticas nobles pundonorosas. Empero, no creo en defensores mefistofélicos que lucran con los anhelos de equidad y buena voluntad universal, de los seres humanos. Porque la justicia demanda ética, discernimiento y valor. Y en lo aparentemente indescifrable es menester descubrir su esencia de verdad. ¡Estoy a favor de la Paz! Abrazo comedido, afectos y los mejores pensamientos, para que Dios y el Universo bendigan a usted, familiares, amigos y ... con su luz y sabiduría, con su amor y misericordia, con su paz y alegría. ¡Dios, ilumina y bendice las buenas obras e ideas! ¡Dios, ilumina mi fe y caridad! ¡Dios guíame para saber que pensar, decir, hacer, evitar y cómo realizar obras de misericordia a través de mis actos, palabra, oración y servicio a los que más necesitan!
¡Misericordia Divina, en ti confío!
¡Jesús, en ti confío!
Amén. 
©Pablo Felipe Pérez Goyry


                       

12 de julio de 2002

Cuba: ¡Hacer el intento permite crecer como ser humano!

Por Pablo Felipe Pérez Goyry.
12 de julio de 2002.

Hacer una retrospectiva de lo ocurrido, en las últimas semanas, en el mundo de las noticias, podríamos ver que se han producido hechos de importancia no solo para Cuba, también en el ámbito internacional.

Por ejemplo, en la isla se reunió la Asamblea Nacional del Poder Popular para aprobar una enmienda a la Constitución Cubana, que declara "intocable" el sistema socialista en Cuba. Además, se celebraba el VII Aniversario de la Revista sociocultural Vitral, que patrocina el Centro de Formación Cívica y Religiosa, de la Diócesis de Pinar del Río, en el poniente del país. Ralph Nader, ex candidato a la presidencia de los EE.UU., quién se declara contrario al embargo y las políticas beligerantes del "imperio", realizo un abultado programa de actividades. Václe Habel, presidente de la República Checa, propone para el Premio Nóbel a Osvaldo Payá, gestor del Proyecto Varela. En un discurso que abordó temas poco frecuentes en sus intervenciones públicas, como la marginidad social y la delincuencia, Fidel Castro aceptó que a pesar de los logros del sistema socialista – en Cuba – no existe una sociedad igualitaria y existen inequidades en el país.

Se celebraron las fiestas, en EE.UU., por un nuevo aniversario de la Independencia, con importantes medidas de seguridad, ante posibles ataques terroristas. Aumentaron los escándalos por fraudes corporativos, descubriendo la corrupción del sistema. Un grupo anticorrupción entabló una demanda judicial, contra el presidente Bush, por estafa. Mientras el vicepresidente Richard Chenny, lo acusan por supuestas prácticas contables fraudulentas, en la compañía de servicios petroleros Hallinburton; que dirigió entre 1995 y 2000. Abuchean, activistas, al señor Thomas Thonson, que participa en la Conferencia sobre SIDA, que se celebra en Barcelona, España; obstaculizando la disertación, con carteles y megáfonos, del secretario de salud estadounidense. Rechaza participar en la Corte Penal Internacional (CPI) EE.UU. e inicia campaña en la ONU para restar atribuciones a la CPI. Continúan las denuncias de sectores afroamericanos por atropellos, de la policia, contra personas de esta minoría. Que decir de los inmigrantes latinoamericanos – a excepción de los cubanos que tienen prerrogativas especiales, "migratoria-política"-.

El ámbito del "tercer mundo", ha tenido mucho trajín. La visita de Carter a Venezuela, sin la trascendencia esperada, gracias a los antagonistas de Chávez. En Costa Rica se anuncia – en pleno derecho a su "soberanía" – que durante los próximos tres meses recibirán la "visita" de navíos de guerra estadounidenses. Alejandro Toledo - independiente del examen de ADN, que tiene aplazado, de acuerdo a orden judicial – se enfrenta a una crisis de su gabinete y acude a negociar ayuda con el ex presidente Alan García Pérez. La injerencia – del plenipotenciario de EE.UU. en Bolivia -, sin sombra de escrúpulo, en los asuntos internos bolivianos; al reclamar de los nacionales que no votaran por el líder campesino y aspirante a la presidencia por el Movimiento al Socialismo.

Un informe de la Organización Mundial de la salud (OMS) alerta a la comunidad internacional de la posible muerte, por hambruna, de unos 3000.000 africanos, en los próximos seis meses; Además, un incremento de los casos de tuberculosis e infecciones. Además, se constituye la "Unión" Africana, como órgano continental.

Muchos acontecimientos, la lista sería interminable. Es incuestionable, el género humano está en "terapia intensiva", y Cuba – se admita o no – es parte de esta desventura planetaria.

He meditado e interpelado a mis maestros. Y es por este motivo que he querido, con todos los hombres de bien - en especial mis coterráneos - compartir las enseñanzas de un excelso preceptor; para comprender y encarar la triste realidad de cómo el beneficio de unos va en daños de otros.

"El Ateniense Demades condenó a un hombre de su ciudad que tenía por oficio vender las cosas necesarias a los entierros; y lo hizo so pretexto de que el condenado ganaba muchos provechos que no podía lograr sin la muerte de gran golpe de gente. Este juicio parece erróneo, porque no hay provecho que no redunde en daño ajeno; y a esa cuenta habría que abolir todas las ganancias. El mercader no se beneficia sino a costa de la disolución de la juventud; el labrador, a costa de la carestía del grano; el arquitecto, a costa de la ruina de las casas; los funcionarios de justicia, a costa de los procesos y querellas de los hombres; el mismo honor y ejercicio de los ministros de la religión se practica merced a nuestra muerte y nuestros vicios. Ningún médico se alegra de la salud de sus amigos, dice el cómico griego; ni soldado, de la paz de su ciudad, y así sucesivamente. Y es lo peor que, si cada uno sondea su interior, hallará que nuestros íntimos deseos, en su mayoría, nacen y se nutren del prójimo".

"Considerando esto hallo que la naturaleza no se desdice en nada de su sistema general, ya que los físicos sostienen que el nacimiento, nutrición y aumento de todas las cosas implican la alteración y corrupción de otra: Nam quidcumque suis mutatum finibus exit, continuo hoc mors est ilius, quod fuit ante (No puede un cuerpo salir de su naturaleza sin que lo que era haya dejado de ser)".

Creo que toda percepción es válida. Igualmente de que lo trascendental no es censurar, es tener argumentos salutíferos que engrandezcan el ánima.

A los críticos de las ideas que se expresan este escrito, no pretendo impugnar. Ruego me excusen. Porque si me consagrara a replicar, a lo que no estoy obligado, todas las que cruzan mi camino - en más de las veces nada constructivas - tendría poco tiempo para redactar otros trabajos con móviles que inspiren la esencia del ser. Tampoco acostumbro dialogar con personas que se esconden detrás de alias y practican el embrollo.

Más que responder, salvaguardo el principio de opinar y discernir en lo que otro expone. Es el elixir que nos hace adquirir experiencia; y nos ayuda a aprender, a escuchar, y luego en silencio meditar, para sacar auténticas y noviolentas conclusiones,

Tengo un sueño, de que sea útil lo dicho en este escrito. Pero... lo importante es encontrar en vuestra alma las respuestas. ¡Hacer el intento permite crecer como ser humano! Cuba y los cubanos lo necesitan.

(Está permitida la reproducción total o parcial sin modificar su contenido, citando autor y fuente)

1 de julio de 2002

Cuba: ¡No más rencores y amarguras...!

Por Pablo Felipe Pérez Goyry.
01 de julio de 2002.

LA revolución cubana y su sistema comunista, se instalaron en el poder, gracias al reclamo del pueblo, por las iniquidades existentes en la isla. Cuando Fidel Castro derroca a Fulgencio Batista y a sus seguidores "incondicionales", tenía un "programa" que hacía énfasis en construir una sociedad sin clases. Con una "prioridad", erradicar de Cuba la injusticia social, política y económica. Muchos cubanos lo creyeron, y me incluyo.

Hoy, más de cuatro décadas, la práctica ha demostrado – sin dejar de aceptar los "avances" en la educación y la salud - el crecimiento de nuevas clases sociales y económicas; con un marcado discurso "antiimperialista" y contra las injusticias en el mundo.

Cada día, se expande más la brecha entre la "riqueza" del cubano, con acceso a dólares, y la "pobreza" de quien no los posee. Esto es una verdad. ¡Es incuestionable su carácter pernicioso, como lo es la doctrina marxista-leninista, implantada por Fidel Castro! Tal aseveración nos conduce a rechazar el sistemático desafío a las libertades y dignidad de los cubanos. No solo en Cuba, también a los coterráneos que viven en el exilio.

Castro, con su "idealismo" execrable, ha entronizado una complicada e insostenible problemática en Cuba – quiera o no reconocerlo, la historia sí –. Él, al mismo tiempo que los gobiernos de EE.UU., con algunas excepciones, son los máximos responsables de esta realidad. Esto ha generado nuevos y crecientes sentimientos de renovación política, económica, morales, religiosas y psicológicas, en la sociedad cubana; fuerzas en desarrollo que en el futuro cercano van a cuestionar y hacer justicia a la "generosidad" castrista.

Creo en la solución de los graves problemas que padece la humanidad, si los hombres de bien trabajamos en esa dirección. También la certeza de tienen remedio los engorros en Cuba. Porque la isla no es una excepción en el mundo globalizado de hoy día. Una prueba, las vicisitudes que sufren los cubanos.

Las transformaciones en Cuba son inevitables. El Proyecto Varela pudiera ser una alternativa. Si tenemos en cuenta, con pundonor, los argumentos del régimen de La Habana, y que "aprueba" - hace pocos días - el "Parlamento cubano", que es la imagen de la autocracia y embeleco castrista. Armas mezquinas del régimen para conservar el poder, con la terquedad de "amordazar" a la oposición. ¡Esta actitud es una flagrante agresión a los Derechos Humanos de los cubanos que se oponen al gobierno!

No hay dudas, para pueda mantenerse el "status guo" del caciquismo, Fidel Castro utiliza al pueblo cubano como un medio que permita perpetuar sus fines. Es decir, el pueblo – en la isla – ignora que lo manipulan psicológicamente, como instrumento, para logre sus objetivos la dictadura. En la actualidad, los compatriotas, se han convertido en "piezas amalgamadas" del gobierno, al estilo de stalinista. Solo eso, las personas son simples eslabones de las propiedades de la camarilla castrista. ¿Se puede hablar de estado de derecho, en Cuba, si el totalitarismo político, económico y social – "intocable" – abarrota el alma de la patria?

Castro dice que las condiciones de vida en la sociedad cubana y el mundo, es su mayor preocupación; pero siempre ha relegado – por más de cuatro décadas – las necesidades espirituales, económicas y las libertades políticas, de los cubanos. Es una transgresión de los derechos humanos y también el talón de Aquiles del régimen "intocable". Estoy persuadido de que el estado de cosas en Cuba es incoherente, como lo es el sistema comunista, que a la larga morirá. Porque el Estado se debe al pueblo y no el pueblo al Estado.

¡Si existe injusticia social, económica y política en Cuba! Solo hay que preguntarle al trabajador cubano por qué tiene que bregar en condiciones de intolerancia política y disfrutar de limitaciones para exteriorizar sus opiniones, cuando son contrarias a los lineamientos del Partido Comunista. También le ocurre al que trabaja en las instituciones de turismo o empresas mixtas, que todos sabemos son propiedades de Castro.

La situación en Cuba exige cambios políticos en la Constitución, es lícito y un derecho humano. Como tal, debemos reivindicarlo con sabiduría y una bien estructurada estrategia de Noviolencia. Hay que enfrentar la dictadura, combatiendo desde el alma, con la verdad y benevolencia. Aplicando la urbanidad de Buda, la pasión de Cristo, la fraternidad de Mahoma y la sabiduría de los Vedas. El objetivo es alcanzar la meta, no con el propósito de humillar y derrotar a nuestros antagonistas. Hay que convulsionar, por medio de la intuición, las debilidades del enemigo. Esta debe ser la manera de batallar con ilustración y las bendiciones Dios.

Es hora de reflexionemos en las enseñanzas de los grandes iniciados. Todos nuestros conciudadanos – más allá de las discrepancias – son parte de la totalidad cubana; en equilibrio con el universo. Con altruismo amoroso, edifiquemos un auténtico bienestar - no solo utilitario sino también espiritual - para todos los cubanos, sin favoritismos.

De vital importancia es impedir las luchas violentas – de palabras o acción – entre coterráneos. La violencia, siempre inspira más violencia. El estandarte que debe enarbolarse por la libertad y democracia de Cuba – utilizando la filosofía de la Noviolencia - debe tener como esencia el rechazo al "hermético" gobierno fidelista. Evitemos ocupar nuestra mente en perversos y estériles pensamientos. Asimilemos, con honorabilidad y como nación, la idea de un Frente de Unidad Opositora Cubana, para continuar la lucha contra el castrismo. Teniendo muy presente que EE.UU. no va ha ayudarnos a solucionar las necesidades de Cuba, siempre nos impondrán otra enmienda o pasar a ser un "estado de tercera clase" del imperio.

¡Compatriotas! ¡No más violencia ni acciones que afecten a la patria! ¡No más rencores y amarguras! Los cubanos necesitamos paz, para vivir como verdaderos hermanos y en armonía con Dios.

(Está permitida la reproducción total o parcial sin modificar su contenido, citando autor y fuente).

24 de junio de 2002

Cuba: Es deber de los cubanos el reflexionar como Nación.

Por Pablo Felipe Pérez Goyry.
24 de junio de 2002.

Desde la hondura del corazón, defiendo la benevolencia. También la Filosofía de la Noviolencia del Mahatma Gandhi y Martin Luther King, Jr; como antídoto para los graves problemas de la humanidad.

Empero... no estoy de acuerdo con la politiquería que se proyecta instalar en Cuba "después de Castro", por la extrema derecha cubana. Si confío más en los hermanos, de pensamiento comedido y conciliador, gestores del Proyecto Varela; independientemente de que coincida o no con algún parecer político o religioso. De todas maneras, cualquier cambio en Cuba, será como anhelamos los cubanos de bien. Es decir, construir sólidos cimientos que impidan se hunda la patria en un neoliberalismo salvaje y no sea la libertad de empresa el retorno de los "dueños y señores de Cuba", como antes del "triunfo" de la revolución. Los conozco y sé muchos cubanos también. Sinceramente no sería benéfico para la mayoría de los cubanos se entronice en la isla el poder "status quo", como no ha mucho del primero de enero, del cincuenta y nueve. No es un concepto superficial y mucho menos retórica, miremos el mundo actual, en especial a Rusia. Que decir, de las
pretensiones - de la oligarquía criolla en Venezuela - contra Chávez y el pueblo que lo eligió en las urnas como su presidente constitucional.

Toda la comunidad cubana tiene derecho a exigir ser escuchado en sus reclamos. ¡Estoy de acuerdo! Eso sí, algo esta claro para mí – guste o no –, la última palabra la tendrá siempre la mayoría del pueblo. Esto ayuda a perseverar en él dialogo, con respeto y sapiencia - todos los cubanos -, como raza y nación. Estoy convencido que es posible, porque más allá de los intereses económicos, políticos o religiosos estará primero la patria.

El altruismo y una coherente Filosofía de la Noviolencia, son de las mejores opciones para solucionar la controversia entre cubanos, adentro y fuera de Cuba. La experiencia a demostrado de que, por más de cuatro décadas, el enfrentamiento violento – de palabras y hechos – no han generado ningún fruto salutífero para el país.

Los cambios en la Constitución cubana son inevitables. Hay que exigir modificaciones para permitir la participación - de todas las corrientes de pensamiento - en los destinos de Cuba. Es ladino profesar la solución armada –como la pretendida en Bahía de Cochinos y Playa Girón, el Escambray o los actos terroristas – con ayuda de los EE.UU. Tampoco es honesto esperar indiferente lo irremediable, para bien o para mal. No es meritorio que los agraviados - por la revolución cubana y sus seguidores - quieran cobrar con violencia o "justicia" los daños recibidos; en nombre de los presos políticos o de los que han muerto cruzando el estrecho de la Florida o rehúsan convivir con los que tienen ahora el poder en Cuba. Todos – sin excepción – tenemos derecho a defender una ética de hábitos y convivencia; hay que respetar con honorabilidad y sabiduría. Así, derecho tengo yo para indulgentemente abogar por la Noviolencia y el discernimiento, como esencia de la esperanza y la concordia nacional.

Las enseñanzas preclaras de los coterráneos que con honra construyeron la nación, no deben desdeñarse. Tampoco debemos relegar - por acomodo personal – el genuino pensamiento de José Martí. Es deber de los cubanos el reflexionar como nación, desde el alma. Esto me motiva a compartir - con mis compatriotas, aunque la desestiman algunos – el último documento que redactara nuestro apóstol, dirigida a Manuel Mercado. Escudriñemos la historia de Cuba y el contenido profético de esta carta. ¡Es útil para el futuro de Cuba!

Campamento de Dos Ríos, 18 de mayo de 1895.

Sr. Manuel Mercado

Mi hermano queridísimo: Ya puedo escribir, ya puedo decirle con qué ternura y agradecimiento y respeto lo quiero, y a esa casa que es mía y mi orgullo y obligación; ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y por mi deber—puesto que lo entiendo y tengo ánimos con qué realizarlo—de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso. En silencio ha tenido que ser y como indirectamente, porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas, y de proclamarse en lo que son, levantarían dificultades demasiado recias para alcanzar sobre ellas el fin.

Las mismas obligaciones menores y públicas de los pueblos—como ése de Ud. Y mío, —más vitalmente interesados en impedir que en Cuba se abra, por la anexión de los imperialistas de allá y los españoles, el camino que se ha de cegar, y con nuestra sangre estamos cegando, de la anexión de los pueblos de nuestra América, al Norte revuelto y brutal que los desprecia, —les habían impedido la adhesión ostensible y ayuda patente a este sacrificio, que se hace en bien inmediato y de ellos.

Viví en el monstruo, y le conozco las entrañas: —y mi honda es la de David. Ahora mismo, pues días hace, al pie de la victoria con que los cubanos saludaron nuestra salida libre de las sierras en que anduvimos los seis hombres de la expedición catorce días, el corresponsal del Herald, que me sacó de la hamaca en mi rancho, me habla de la actitud anexionista, menos temible por la poca realidad de los aspirantes, de la especie curial, sin cintura ni creación, que por disfraz cómodo de su complacencia o sumisión a España, le pide sin fe la autonomía de Cuba, contenta sólo de que haya un amo, yanqui o español, que les mantenga, o les cree, en premio de oficios celestinos, la posición de prohombres, desdeñosos de la masa pujante, —la masa mestiza, hábil y conmovedora del país, —la masa inteligente y creadora de blancos y de negros.

Y de más me habla el corresponsal del Herald, Eugenio Bryson: —de un sindicato yanqui—que no será—con garantía de las aduanas, harto empeñadas con los rapaces bancos, para que quede asidero a los del Norte; —incapacitado afortunadamente, por su entrabada y compleja constitución política, para emprender o apoyar la idea como obra de gobierno. Y de más me habló Bryson, —aunque la certeza de la conversación que me refería, sólo la puede comprender quien conozca de cerca el brío con que hemos levantado la revolución, —y la incapacidad de España para allegar en Cuba o fuera los recursos contra la guerra, que en la vez anterior sólo sacó de Cuba.—Bryson me contó su conversación con Martínez Campos, al final de la cual le dio a entender éste que sin duda, llegada la hora, España preferiría entenderse con Estados Unidos a rendir la isla a los cubanos.—Y aun me habló Bryson más: de un conocido nuestro y de lo que en el Norte se le cuida, como candidato de los Estados Unidos, para cuando el actual Presidente desaparezca, a la presidencia de México.

Por acá yo hago mi deber. La guerra de Cuba, realidad superior a los vagos y dispersos deseos de los cubanos y españoles anexionistas, a que sólo daría relativo poder su alianza con el gobierno de España, ha venido a su hora en América, para evitar, aun contra el empleo franco de todas esas fuerzas, la anexión de Cuba a los Estados Unidos, que jamás la aceptarán de un país en guerra, ni pueden contraer, puesto que la guerra no aceptará la anexión, el compromiso odioso y absurdo de abatir por su cuenta y con sus armas una guerra de independencia americana.

Y México, ¿no hallará modo sagaz, efectivo e inmediato, de auxiliar, a tiempo, a quien lo defiende? Sí lo hallará, —o yo se lo hallaré.— Esto es muerte o vida, y no cabe errar. El modo discreto es lo único que se ha de ver. Ya yo lo habría hallado y propuesto. Pero he de tener más autoridad en mí, o de saber quién la tiene, antes de obrar o aconsejar. Acabo de llegar. Puede aún tardar dos meses, si ha de ser real y estable, la constitución de nuestro gobierno, útil y sencillo. Nuestra alma es una, y la sé, y la voluntad del país; pero estas cosas son siempre obra de relación, momento y acomodos. Con la representación que tengo, no quiero hacer nada que parezca extensión caprichosa de ella. Llegué con el General Máximo Gómez y cuatro más, en un bote en el que llevé el remo de proa bajo el temporal, a una pedrera desconocida de nuestras playas; cargué, catorce días, a pie por espinas y alturas, mi morral y mi rifle; —alzamos gente a nuestro paso; —siento en la benevolencia de las almas la raíz de este cariño mío a la pena del hombre y a la justicia de remediarla; los campos son nuestros sin disputa, a tal punto, que en un mes sólo he podido oír un fuego; y a las puertas de las ciudades, o ganamos una victoria, o pasamos revista, ante entusiasmo parecido al fuego religioso, a tres mil armas; seguimos camino, al centro de la isla, a deponer yo, ante la revolución que he hecho alzar, la autoridad que la emigración me dio, y se acató adentro, y debe renovar conforme a su estado nuevo, una asamblea de delegados del pueblo cubano visible, de los revolucionarios en armas. La revolución desea plena libertad en el ejército, sin las trabas que antes le opuso una cámara sin sanción real, o la suspicacia de una juventud celosa de republicanismo, o los celos, y temores de excesiva prominencia futura de un caudillo puntilloso o previsor; pero quiere la revolución a la vez sucinta y respetable representación republicana, —la misma alma de humanidad y decoro, llena del anhelo de la dignidad individual, en la representación de la república, que la que empuja y mantiene en la guerra a los revolucionarios. Por mí, entiendo que no se puede guiar a un pueblo contra el alma que lo mueve, o sin ella, y sé cómo se encienden los corazones, y cómo se aprovecha para el revuelo incesante y la acometida el estado fogoso y satisfecho de los corazones. Pero en cuanto a formas, caben muchas ideas, y las cosas de hombres, hombres son quienes las hacen. Me conoce. En mí, sólo defenderé lo que tengo yo por garantía o servicio de la revolución. Sé desaparecer. Pero no desaparecería mi pensamiento, ni me agriaría mi oscuridad. Y en cuanto tengamos forma, obraremos, cúmplame esto a mí o a otros.

Y ahora, puesto delante lo de interés público, le hablaré de mí, ya que sólo la emoción de este deber pudo alzar de la muerte apetecida al hombre que, ahora que Nájera no vive donde se lo vea, mejor lo conoce y acaricia como un tesoro en su corazón la amistad con que Ud. Lo enorgullece.

Ya sé sus regaños, callados, después de mi viaje. ¡Y tanto que le dimos, de toda nuestra alma; y callado él! ¡Qué engaño es éste y qué alma tan encallecida la suya, que el tributo y la honra de nuestro afecto no ha podido hacerle escribir una carta más sobre el papel de carta y de periódico que llena al día!

Hay afectos de tan delicada honestidad

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19 de junio de 2002

Cuba: ¡Hace falta un Frente de Unidad Opositora Cubana!

Por Pablo Felipe Pérez Goyry.
19 de junio de 2002.

UNA vez más, Fidel Castro, ha jugado sucio contra la oposición y en especial con los que apoyamos el Proyecto Varela. Es evidente que Castro maneja muy bien las enseñanzas de Gustavo Le Bon y de su libro "Psicología de las multitudes".

Hasta la fecha - según informaciones desde la isla - más de ocho millones de cubanos "respaldan" la propuesta de Castro y las organizaciones que están vinculadas directamente al Partido Comunista de Cuba. Con esto pretende perpetuar una cláusula de la constitución que permita la legitimidad del régimen castrista; como única e intocable opción para los cubanos, en lo social, económico y político. Es decir, Cuba seguirá siendo un "Estado Socialista de trabajadores, independiente y soberano, organizado por todos y para el bien de todos, como República unitaria y democrática, para el disfrute de la libertad política, la justicia, el bienestar individual y colectivo y la solidaridad humana".

De esta manera sé esta "revocando" el Proyecto Varela, que refrendaron 11.000 cubanos y entrego Osvaldo Payá, del Movimiento Cristiano Liberación, el pasado 10 de mayo, ante la Asamblea Nacional del Poder Popular. Proyecto que persigue se convoque un referéndum para consultar a todos los cubanos - sin excepción –sobre la necesidad de hacer reformas democráticas en Cuba. La respuesta, evidente, es la convocatoria de Castro, que implica no aceptar cambios, en la constitución, que estén contra los intereses del gobierno.

Con esta actitud totalitaria, Fidel Castro confirma a la opinión publica internacional que en Cuba existe un régimen donde él es quien ordena y manda. A nadie engaña con su democracia "participativa". Solo a los que desde afuera ven en la revolución cubana el ideario emancipador del tercer mundo. ¡Yo los invito a que vivan en Cuba, junto a la mayoría de los cubanos - es decir, un ciudadano más - y no como turista con dólares!

No dejaré de llamar a los cubanos honestos y explicarles sobre la necesidad de rescatar la credibilidad de la oposición. Un aspecto de vital importancia es la unidad y rechazar la utilización de acciones violentas. Hay que luchar con ideas, como armas. Principios que deben estar recogidos en un proyecto común que convenza al pueblo cubano. Sin el fantasma de la corrupción y los anexionistas. Solo con la verdad se podrá pelear, para honrar a Cuba y conseguir su libertad democrática.

Hoy se perciben nuevas provocaciones a la disidencia en la isla. Es necesario aunar voluntades dentro y fuera de Cuba; que permita elaborar un plan estratégico coherente y que fluya su contenido desde el alma. Es imprescindible prepararse. ¡Hace falta un Frente de Unidad Opositora Cubana!

Castro y sus "incondicionales" han latido. Es preciso, ante los retos, tener moderación; para poder reflexionar con un amplio concepto de que las armas del odio nunca nos permitirían triunfar, realmente, en ningún tiempo, el odio a vencido al odio.

Fidel Castro está desesperado y el pueblo cubano – en la isla – se encuentra en una encrucijada. Cuba está asediada y enferma. Es nuestra obligación proporcionar a nuestros compatriotas el hilo de Ariadna. ¡En este momento y no mañana! Porque el cubano que no sea capaz de preocuparse por sus hermanos, tendrá las mayores dificultades en su conciencia; y si la posibilidad de alimentarse con el veneno que cultiva en sus entrañas. De esta suerte, estos "individuos" han desterrado, de sus vidas, los principios de la urbanidad.

Hay cubanos que se oponen a ser parte de un frente unido y pacífico. Estos que se resisten son los que de manera indirecta han ayudado al régimen, durante más de cuatro décadas. Además, han causado heridas en los corazones de las familias cubanas; no solo en Cuba, también en el exilio. Con sus intransigencias, estos "honorables cubanos" y Fidel Castro, están arrastrando a un holocausto a Cuba.

La única manera de pueda tener éxito la oposición y conquistar un lugar en la política cubana, es creando un Frente de Unidad Opositora Cubana. Guste o no a la mafia de Miami, a los beneficiados por los millonarios subsidios económicos gringos, etc.

Lo que acaba de ocurrir en Cuba, era cosa sabida. Al menos no me causa sorpresa. Pero esta situación debe preocuparnos sobremanera. No se debe aceptar como un descalabro del proyecto Varela. Es un nuevo llamado a la conciencia de todos los disidentes, para reflexionemos y comprendamos la necesaria unidad en un frente común. Castro y sus "seguidores" durante años la han mantenido. ¿Acaso la oposición no tiene pantalones y cerebro para también lograr la Unidad?

Sé de los detractores que cuestionan lo que hablo y siento – que sienten y hablan otros compatriotas honestos – sobre una oposición No-violenta, que exija ante los organismos internacionales e incluso Cuba, los cambios políticos en la isla. Creo en esta filosofía, como la mayoría de los opositores. Nunca me avergonzare de se divulgue lo que hago o digo... aunque se pudiera parlotear algo que no sea verdad. Mi alma toda está con la Patria y mis coterráneos. Quizá sea el motivo de que mi conciencia esté tranquila. No debemos temer a las presiones y mucho menos a los que desacreditan los ideales que inspiraron el Proyecto Varela e inspiraran la creación de un Frente de Unidad Opositora Cubana. Tampoco deben quitarnos el sueño y mucho menos la esperanza, el separatismo que practican algunos "cubanos". Soñemos en ver a todos los opositores unidos, pero con los ojos bien abiertos. Tengo fe en contemplar a los cubanos viviendo en libertad y democracia, como lo soñó el maestro José Martí. ¡Un Frente Unido de Oposición Cubana, hace falta! ¿Será que somos capaces de hacer esto realidad?

Cubanos honestos: "La Patria está hecha del mérito de sus hijos y es riqueza de ella todo lo bueno que haga un hijo suyo". ¡Compatriotas, tienen ustedes la palabra!

(Este documento puede ser reeditado - total o parcial - citando autor y fuente)

11 de junio de 2002

Cuba: Vivir con pundonor en el ostracismo...

Por Pablo Felipe Pérez Goyry.
11 de junio de 2002.

Como cubano de pura cepa, creo sin temor a equivocarme que es necesario el cambio político en Cuba. Pero... también estoy convencido que lo más sensato es alcanzarlo por la vía del diálogo. Si, una imprescindible reconciliación para una verdadera transición, siempre pensando en Cuba, como patria soberana. Como Estado libre; libre de los Estados Unidos de América y sus garfas. A la altura
que nos demanda el ideario Martiano.

Valientes son los compatriotas que han respetado el pensamiento del apóstol. Corajudos hombres y mujeres que han preferido vivir con pundonor en el ostracismo; antes que aceptar las conchabanzas y contubernios contra Cuba, apadrinados por los gobiernos estadounidense, los círculos de poder Anti-Castristas de Miami, la extrema derecha y los politiqueros inmundos. Estos – los guarro, y no me refiero a las pequeñas águilas - son "Cubanos" que se consideran defensores de los nacionales, dentro y fuera de la isla; y no hay ninguna duda de sus aspiraciones - manifiestas - de dirigir los destinos del país. Esta gavilla nunca ha pensado en el bienestar de la patria toda, pues, no tienen principios patrióticos; porque son anexionistas y llenan sus bolsillos de mal habidas migajas. ¡Que desfachatez!

El maestro nos enseño: "Viví en el monstruo y le conozco las entrañas..." y nos alertaba: "...ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mí país y por mí deber de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América". Para el "olvidadizo" – en el exilio y adentro de Cuba-; les recuerdo, a todos, que la historia le dio la razón a José Martí.

Defiendo los inevitable cambios políticos en nuestro terruño, pero sin traumatismo y pensando en los millones de niños que son la esperanza de Cuba. Los tiempos que se aproximan para los cubanos en la isla son difíciles e imprevisibles sus consecuencias en todos los ordenes. Razón que justifica, con mesura, encaminar los pasos a la reconciliación y dialogo, como hermanos; en las buenas y las malas.

Son Cubanos dignos – con letra capital – los que marchan por el mundo con honradez y de cara al sol; sin temor o miedos. ¡Estos son los cubanos genuinos que necesita la patria, porque piensan en el bien de todos! Ejemplos de compatriotas de esta estirpe han existido, existen y existirán siempre. Son ellos los llamados a reconciliar a todos los cubanos y salvar la nación. ¡Sí señor!

Los "líderes" y "voceros" del exilio se oponen al dialogo - son los mismos que ahora respaldan la violencia de los opositores de Chávez – y hablan de la necesidad de Castro deje el poder sin condiciones, se hagan elecciones pluripartidistas y se realicen cambios en lo social, político y económico en Cuba; para de esta manera pueda existir legítima democracia. ¿Será acaso la trascripción fiel de la que ellos están disfrutando en Miami?

Por decoro tengo que liberar desde el alma dos pregunta - por el momento dos -al ágora cubana, al estéril de materia gris, a los fanáticos de la excesiva verbosidad politiquera; y que las hago también a los coterráneo decentes e ilustrados, para reflexionen:

¿Pueden estos "respetables caballeros" – "líderes y voceros" del exilio – tener la ética e ideales benéficos que necesita el pueblo cubano? ¿Sufren de la veneración auténtica por el territorio patrio? Las respuestas, ¡hay que buscarlas en el corazón!

(Este documento puede ser reeditado - total o parcial -citando Autor y Fuente).

5 de junio de 2002

Cuba: ¡Oposición con diplomacia, a la altura de nuestra estirpe...!


Por Pablo Felipe Pérez Goyry.
05 de junio de 2002.

La violación de cualquier derecho es una manifestación de violencia. Como también es violencia el evitar por todas las vías posibles el acercamiento entre cubanos. Alejando cada vez más cualquier opción de diálogo; como manera lógica de construir caminos que conduzcan a la transformación política en el país.

Estoy convencido que no es saludable asumir pasivamente el sufrimiento propio o el ajeno; ya que esta mansedumbre es cómplice del atropello o afrenta de o hacia un compatriota. Hay que alcanzar, desde la filosofía de la No-violencia, una actitud reconciliadora para el bien de la nación cubana. Lo que implica neutralizar toda forma de fanatismo morboso que se aplique directa o indirecta a nuestros hermanos; sea con armas, de palabra, sociológica, económica, etc.; adentro o fuera de Cuba.

Es esencial proceder con discernimiento para encontrar un punto equilibrado de encuentro en el diálogo, para abordar los asuntos relacionados con los cubanos. Creo que esa ha debido ser la postura de la oposición al enfrentar el absolutismo del régimen que dirige los destinos de la isla. Platicar con autenticidad es y será la mejor elección para exhortar a un pueblo que se respeta así mismo.

¡El conflicto cubano, entre una minoría excluida y una mayoría en el poder, tiene solución! Empero la "disidencia" tiene que profundizar en las iniquidades e injusticias que germinaron la violencia en la estructura social cubana antes del cincuenta y nueva. También reflexionar en cuales son las causas y efectos, tanto antes como después del triunfo revolucionario, que establecieron una frontera en la convivencia entre cubanos.

¡Ya es hora de cambiar de actitudes! Es necesario buscar, con respeto, la armonía en los criterios dentro de la oposición; y encontrar la reconciliación a pesar de las diferencias. Es hora de ahondar en nuestra humanización y comprender el maravilloso mundo de ser humano.

Una Nueva Cuba Democrática, sin prejuicios, será alcanzable el día que algunos "líderes" asuman la obligación política de inspirar al pueblo cubano. Responsabilidad a ejercer con ética, crítica y autocrítica, perseverancia, consagración, presteza, y genuina veneración a la patria toda. Del mismo modo, revisar permanentemente la realidad política, económica y social de Cuba; para tener los argumentos positivos que puedan ser opciones de diálogo. Teniendo en cuenta que aceptar no es renunciar a los principios, sino obrar con sabiduría. Un ejemplo de lo anterior ha sido la celebración, el pasado febrero, del Simposio Internacional de Teología: "El Hombre ante Dios, entre la hipótesis y la certeza"; y más reciente la valentía de los gestores y firmantes del "Proyecto Varela".

No es arcano que a algunos "líderes" de la oposición les ha faltado erudición por más de cuarenta años; y el no aceptar la necesidad dialéctica de enriquecerse con sus angustias, actuaciones y razonamientos; para enfrentar el régimen de Castro. La prueba reina los grandes reveses. Muchos están aparcados en el pasado, pareciera que esos "líderes" ignoran que solo cuando el alma humana reacciona con un conocimiento total, tiene el hombre la posibilidad de abrir un excelente espacio para convivir con sus semejantes. Porque el ánima incólume excita el cerebro y hace que sean fecundas las ideas. Cimiento irreemplazable para la concepción y aplicación de la libertad, la práctica de la justicia social y la fraternidad. Consolidándose así una hermosa norma para construir la paz entre los compatriotas, más allá de las desavenencias.

En el interior y exterior de Cuba, algunos "voceros" del régimen y de la oposición: deben dejar de alentar el enfrentamiento con la retórica desgastada y estéril. La exigencia hoy es la de no continuar divagando. Reconocer este desafío permitirá crear una nueva opinión pública, favorable al cambio democrático. Es decir, contender ajustados a la realidad se estará fortaleciendo el inevitable diálogo entre los cubanos.

No existe execrable ciego que aquel que no anhela avizorar, tal es el caso de algunos dirigentes. Todos en mayor o menor grado hemos visto y vivido, durante cuatro décadas, que el sistema político en la isla está respaldado por la mayoría del pueblo cubano. Y esto es posible porque tiene talento y han tomado conciencia de los embrollos sociales, económicos y políticos, antes y después del primero de enero, del cincuenta y nueva. No solo en Cuba sino también en el mundo. Guste o no, es una verdad, con letras mayúsculas; porque de ningún modo los acontecimientos dejan de existir solo porque alguien los impugna.

Ante estas evidencias irrefutables, se hace necesario que los opositores y el régimen cubano renueven sus estrategias y expongan nuevas ideas que permitan someterlas a una discusión civilizada. Eso sí, aceptar con valentía, las discrepancias o la complacencia del adversario; como experiencia enriquecedora que permita continuar el debate con nuevas y convincentes consideraciones.

El mundo ha cambiado y polemizar con el oponente se impone, pero debe practicarse con arte y razón de Estado. Hay que hacer oposición con diplomacia, a la altura de nuestra estirpe. Sin renunciar, ninguna vez, al decoro. Porque formamos parte de un pueblo excelso - independientemente de los puntos de vista individuales -; inspirado en los ejemplos de todos los cubanos que: lucharon por sus ideales, luchan hoy y lucharan mañana, para construir la anhelada Nueva Cuba Democrática.

(Este documento puede ser reeditado - total o parcial – citando autor y fuente).

1 de junio de 2002

Cuba: Sinuosos que reptan sobre el vientre para caminar...

Por Pablo Felipe Pérez Goyry.
01 de junio del 2002.

NO son pocos los intentos que realizan los cubanos, sin excepción, por encontrar la verdad y el camino para una auténtica reconciliación nacional. Pero en la marcha se impone la imperfección humana y el libre pensamiento, que aportará la mentira para favorecer las personales necesidades utilitarias, poniéndolas por encima del decoro. ¿Acaso esto no es corrupción?

Es como sí la mentira se apropiara del entendimiento, asentándose en su hondura; donde se fortalece el juicio de la deslealtad - en ocasiones irreparables – para con nuestros compatriotas. Los efectos durante cuarenta años todos lo conocemos.

A decir verdad, estoy convencido de que muchos cubanos - dentro y fuera de la isla - actúan como servidumbre del mal y con su egoísmo defienden y alimentan una creencia política, la cual consideran como indiscutible y absoluta. Empero olvidan que están asumiendo una actitud deleitosa y frívola. Verdades y creencias prostituidas, que afecta el libre albedrío del intelecto.

Es evidente que muchos cubanos "desconocen" que la verdad no se impone; si no que son sus aportes a la existencia los que ilustran su esencia. Solo es posible esto cuando ella, la verdad, es capaz de juzgarse por sí misma; ya que está a la vista de aquellas personas inteligentes y con ética, que pueden desde el alma disfrutarla.

Aunque ciertos coterráneos en la isla y el exilio no aceptan esta verdad, siempre invito a que reflexionen sobre la manera de hacer política honesta – que es lo contrario de la politiquería -. Como única alternativa de hacerla con decencia. Tratando de evitar la mezcla de "verdad" y mentira, aunque esta última sea piadosa; de este modo es como hacer la aleación de plata y oro; solo será más brillante y resistente el metal resultante, pero rebajado en mucho su valor.

Hay que aprender a no creer todo lo que se oye decir, sino que, cuando se crea lo dicho se haga conscientemente, para entonces reaccionar plenamente. Los que en el exilio apoyan la violencia contra Cuba, y en la isla dicen "apoyar" a Castro; ojo compatriotas... no serán acaso "individuos" sinuosos que reptan sobre el vientre para caminar y no precisan hacerlo sobre sus pies. Cubanos "honorables" a uno y otro lado, del Estrecho de la Florida, que con sus vicios cubren de ignominia a la patria. Porque son insidiosos y embrollan la verdad, sin que les dé vergüenza.

Existirá la verdad en la mente de muchos cubanos, el día que sus pensamientos sean positivos y motivados desde el alma, con sinceridad y benevolencia. Esta es la verdadera concepción que debe prevalecer entre los cubanos; la verdad verdadera, independientemente de los puntos de vista. Se debe pensar como pueblo y nación.

Montaigne dijo que: "Sopesando bien, decir que un hombre miente es tanto como decir que es valiente con Dios y cobarde con los hombres. Porque la mentira se encara a Dios y huye ante el hombre".

Muchos cubanos cuando debieran decir la verdad, son cómplices del silencio. ¿No es acaso esto engañar? Quizá pudiera considerarse que este mutismo es discreción, pero este acto "inofensivo" tiene un límite, pasado el cual es dañino al prójimo y no benéfico. Otros más "inteligentes" disimulan comportándose como si nada ocurriera en su entorno. ¿Acaso esto no es evadir la evidencia? Que decir de esos rostros que como mascaras falsamente sorprendidos abrazan efusivos, acompañados de ambiguas palabras cargadas de cinismo.

En el exilio y en Cuba, por más de cuarenta años, la Ley ha sido él aprender a decir la mayor cantidad de palabras. Palabras sin decir nada o diciendo en lo contrario de lo que quisiera o debiera decir. Estos personajes todos los conocemos dentro y fuera de Cuba.

La mentira disfrazada de verdad no existiría en nuestras vidas si aceptamos la verdad como principio divino. Entonces triunfaremos sobre los temores, las circunstancias y la vida.

Asumir con soberanía y honor la verdad sobre las causas y efectos que llevaron al triunfo revolucionario el primero de enero del cincuenta y nueva. Las diversas modalidades de agresión contra Cuba y los cubanos, en la isla. Las motivaciones que impulsan ha la salida ilegal del país de cubanos, con las consecuencias que ocasionan; los intereses mezquinos por retornar a la isla, de algunos cubanos poderosos. A todo lo anterior hay que añadir muchas otras cosas más que harían interminable este ya extenso trabajo. Ante estas causas y efectos, se impone el análisis y la búsqueda de la verdad para hallar soluciones saludables para el problema de los cubanos y Cuba.

Creo es indispensable el asumir y aceptar la verdad, mi verdad, vuestra verdad; para poder estar todos alineados de manera equilibrada con las ideas y los pensamientos - exteriorizadas desde el alma -, pero debe ser con armonía y ajustados a la realidad aplastante del hoy, el aquí; el presente proyectado al futuro, sin fantasía; es decir, con los pies en la tierra y no en las nubes.

No existen muchas alternativas, hay que erradicar de nuestra vida la mentira, para de esta manera poder construir una Nueva Cuba; esa que soñamos. No podemos continuar aceptando que esta, la mentira, sea un mal incurable y necesario para vivir. Se hace necesario preguntarnos: ¿Por qué engañar? ¿Por qué aceptar ser engañado? Es qué no existe algo más fuerte que pueda eliminar la mentira y evitar que esta obstruya el análisis racional de la realidad y evitar se oculte la verdad por más tiempo.

Bien es verdad que en Cuba y el exilio se libra actualmente una lucha intestina por encontrar la verdad que permita la reconciliación nacional. Sin embargo, en realidad los cubanos sustentan su existir - por una u otra conveniencia - en los embrollos de las mentiras. Estoy convencido que la mayoría no lo hace por placer morboso, si por el beneficio humanamente aceptable para poder sobrevivir.

Pero con esta conducta no se está asegurando con certeza la verdad y tampoco el destino de Cuba; mucho menos para dejar de ser república tabaquera o azucarera, en manos de unos pocos.

Mientras algunos crean que el mero sacrificio, la inmolación, correr peligros graves, etc., es la solución al problema cubano y al cambio necesario en el país, no se podrá construir una verdadera convivencia entre todos los nacionales. Porque solo se está alimentando la ignorancia y el orgullo de aquellos que ven como ejemplo a los que viven del dolor de la nación cubana, dentro y fuera de Cuba. Un pueblo que clama paz, amor y fraternidad universal.

Pero los cubanos de bien no podemos rendirnos, y saludable sería que todos eleváramos la voz a Dios y repitiéramos desde el alma, cada día, con palabras y hechos las enseñanzas del excelso Gandhi:

"Señor:

Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para
ganar el aplauso de los débiles.
Si me das fortuna, no me quites la razón.
Si me das éxito, no me quites la humildad.
Si me das humildad no me quites la dignidad.
Ayúdame a ver siempre la otra cara de la medalla, no me dejes inculpar de
traición a los demás, por no pensar igual que yo.
Enséñame a querer a la gente como a mí mismo y a no juzgarme como a los demás.
No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación si fracaso.
Más bien recuérdame que el fracaso es la experiencia y que precede al triunfo.
Enséñame que perdonar es un signo de grandeza y que la venganza es una señal de bajeza.
Si me quitas el éxito, déjame fuerzas para aprender del fracaso.
Si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme, y si la gente me
ofende, dame valor para perdonar.
¡Señor, si me olvido de ti, nunca te olvides de mí!".


(Este documento puede ser reeditado - total o parcial - citando autor y fuente).

22 de mayo de 2002

¡La marcha hacia una nueva Cuba es posible...!

Por Pablo Felipe Pérez Goyry.
22 de mayo de 2002.

EL hombre como ser "racional", desde su creación se jacta de que la vida corpórea es eterna. También ha especulado por siglos de que es el llamado a dominar el mundo. Tal es el caso de algunos líderes de EE.U. y de Fidel Castro.

Colosal error, porque efímeros son el imperio y el mismo individuo; ambos desaparecen materialmente, por una u otra causa.

Después de la presentación del Proyecto Varela, a la Asamblea Nacional del Poder Popular, en La Habana; la visita pedagógica del ex presidente Jimmy Carter a Cuba; las declaraciones de Fidel; el discurso de Bush en Miami; y las respuestas de Ricardo Alarcón; no han hecho despertar la conciencia de los cubanos y traerlos a la realidad. Esa realidad que existe aquí, ahora, y que no creo cambie con facilidad.

Los cubanos, dentro y fuera de la isla, siguen sin ilustrarse de que solo con unidad, sabiduría, y buena voluntad universal, es posible alcanzar metas saludables para el futuro de Cuba. No se puede olvidar que: "El estado de sabiduría no tiene nada que ver con el gobierno de los demás; es un asunto de ordenarse a sí mismo".

Muchos cubanos en el exilio, por múltiples motivos, son incapaces de comunicarse con sus iguales convenientemente. Esto evidencia que por más de cuatro décadas y aún hoy día son incapaces de relacionarse humanamente; relaciones que permitan defender con inteligencia y amor el futuro de la patria.

Esta verdad deplorable se exacerba por, actitudes hoscas e intransigentes, de algunos "cubanos"; que han hecho casi imposible una verdadera interrelación entre los nacionales. Eso sí, lo que desconocen estos "individuos" que avivan la obstinación, no solo han sufrido en carne propia sus libertinajes, sino que también lo han tenido que soportar todos los cubanos, en mayor o menos grado."

Apruebo los cambios políticos dentro de la isla y sé es también el anhelo de sectores moderados del exilio y dentro de Cuba. Pero la "ignorancia" de algunos y la perversidad de otros, no les permite ver la verdad; y olvidan de que solo serán posible las transformaciones en nuestra patria si existe unidad equilibrada de sentido común. Solo con urbanidad y tranquilidad espiritual, será posible lograr la meta por el camino de la noviolencia.

Es de esencial importancia, para el futuro democrático de Cuba, asumir todos el reto; con responsabilidad y desde lo más profundo de nuestra alma. Reflexionemos al futuro, con altruismo y tolerancia, sobre cada propuesta y su trascendencia en el tiempo, no solo positivas, también las negativas. El Proyecto Varela es un primer paso y una excelente opción; por qué no asumirla con amorosa valentía y ayudar a su perfeccionamiento.

Con el decoro que me ha caracterizado siempre y la incuestionable honestidad; invito a todos los cubanos, sin excepción, a ser consecuentes con el futuro del país. Creo es imprescindible borrar, con humildad de nuestras vidas, la extravagancia del utilitarismo, la individualidad, el egoísmo y los resentimientos. Pensemos en las futuras generaciones, como una totalidad nacionalista; como nos enseño José Martí y todos los excelsos patriotas que han colmado nuestra historia.

Valoremos si hemos sido humildes y perseverante en nuestras vidas. Si hemos aprendido a ser espirituales y a otear desde el alma. Si en nuestra existencia hemos profesado con el ejemplo digno de imitar, con nuestra esperanza, fe y creencia. Si actuamos en cada jornada con generosidad y modestia.

Hemos proclamado a los cuatro puntos cardinales la necesidad de libertad y democracia en nuestra tierra; la pregunta obligada es: ¿Somos dueño, en verdad, de nuestros actos en esta cruzada por cambios en Cuba? ¿Lo hemos asumido con sincero compromiso y vehemencia, consagrando amorosamente el corazón y el alma al bien de todos, y no para una minoría arrogante que solo busca arrastrar multitudes a la revancha, para satisfacer sus intereses personales históricos, actuales y futuros?

Es necesaria la renovación y el avance hacia derroteros de progreso, democracia y libertad; sin renunciar, guste o no, a los logros positivos cubanos en la educación y la salud, entre otros.

Hay que meditar cada propuesta y análisis político que se haga; más aún después de los últimos acontecimientos en EE.UU. y Cuba. Hay que convencer con hechos de paz y no beligerancia. Debemos caminar por el sendero que conducirá a la meta deseada por todos los cubanos, pero debemos primero mejorar como personas.

Cuando alcancemos la meta, serán muchos los retos a enfrentar, pues toca convivir a los de adentro y los de afuera. Alguien ha pensado ¿cómo será esta realidad futura? Estoy convencido que solo los patriotas honestos se han preocupado en dar respuesta a esta verdad. Creo no equivocarme al asegurar que son muchos, yo me incluyo, los que no desean regresar a la "democracia" que existía en Cuba antes del 59 y que dio al traste con una revolución que llevo al poder a Fidel y sus "fieles seguidores"; tampoco vivir como se vive en muchos países latinoamericanos - un ejemplo es Colombia, con una de las democracias más antiguas, en el continente; junto a EE.UU. -, aunque algunos "representantes" del exilio no quieran ni mencionar estas verdades en sus interminables peroratas. Quizá sea este el mayor escollo que hay que eliminar y que de alguna manera impide la unidad de principios. Sería interesante conocer qué piensan estos "voceros" de lo dicho acá.

Enhorabuena para los que piensan en el bien de todos los cubanos; pues transitan por un maravilloso sendero de hermandad y porque aceptan la necesidad de ser mejores los unos con los otros.

Cuba necesita cambios políticos, es verdad; pero debe ser con benevolencia. Mirémonos en el espejo de otras naciones que han emprendido cambios traumáticos y cuales sus consecuencias. Las transformaciones hay que hacerlas con mesura y analizando con madurez las acciones que se realicen; las causas y sus efectos. Por eso la necesidad de una comisión de notables; que tendría la responsabilidad de encontrar el hilo de Ariadna, que permita enriquecer el Proyecto Varela, por
ejemplo, y dar solución al "indescifrable problema cubano".

No podemos desconocer que Cuba es: un país no autosuficiente económicamente; que la nación cubana es parte de la Comunidad de Naciones, y célula fundamental del organismo global llamado Humanidad. Hay que ver con intuición el mundo actual y cómo, luego del cambio, se inserta el país - no tendría otra alternativa - en la "globalización y el neoliberalismo" y depender de la banca internacional, como país subdesarrollado que es. Al mismo tiempo, los cubanos debemos asumir con seriedad el principio de que: "Todos los hombres son mis hermanos y correligionarios; todas las naciones son mi patria; y todas las religiones mi religión". La pregunta ha responder es: ¿La marcha hacia la Nueva Cuba es posible? ¡Apenas comienza el viaje, y hay que tener cordura, fe, voluntad y
valor!

(Este documento puede ser reeditado - total o parcial - citando autor y fuente).

11 de mayo de 2002

Cuba: Una apología al ‘Proyecto Varela’

Esta Carta puede (y debe) ser reproducida y circulada al Pueblo Cubano, y a toda persona amante de la democracia y el respeto a los Derechos Humanos en el Mundo.


Colombia, Medellín, sábado, mayo 11 de 2002.

Señor
Ricardo Alarcón de Quesada
Presidente Asamblea Nacional del Poder Popular
República de Cuba.


Cordial saludo.

No pretendo hacer un discurso demagógico. Tampoco es mi intención hablar en nombre de Dios, Cristo, Maitreya, Iman Mahdi, Bodesatva o el Mesías; de ningún modo, en nombre del pueblo cubano; porque repudio el protagonismo politiquero. Además, de no considerarme "contrarevolucionario", "mercenario" o "traidor", actúo con autonomía total, sin estar condicionado por ninguna voluntad ajena a la propia y con la convicción de que "la verdad hay que amarla y decirla sin temor ni ira".

Eso sí, desde lo más profundo de mi Alma, anhelo con humildad y espíritu de no-violencia, no viciar mis sentimientos y tenga que purificar mi intuición. Pues tengo la necesidad de expresar mi "Apología al Proyecto Varela"; llamado por muchos "polémico", y por otros como "un atentado contra la seguridad nacional".

La Carta Magna Cubana 1992, rige los destinos del pueblo cubano y obliga a su consecuente análisis sistemático; para la aplicación dialéctica de las Leyes -reflejo respetuoso de la constitución - con relación a los ciudadanos, la sociedad y el Estado. La Constitución 1992 obliga al honesto cumplimiento de sus disposiciones a todos los sectores de la nación, incluyendo al Estado; con una sola aspiración: la independencia y responsabilidad ética para con la república y la constitucionalidad.

Como norma, las constituciones son los pilares esenciales de todo Estado que se respete; y es la guía que debe admitir el imprescindible equilibrio entre: el poder político, la ética y la libertad de un pueblo, de una nación.

Lo político es una necesidad de la libertad, como estabilidad de la democracia. También es la posibilidad de cada persona pueda exponer con claridad, ante la sociedad y el Estado: sus interpretaciones e inquietudes a los más diversos temas, incluyendo propuestas de Referéndum; que es el caso de "Proyecto Varela".

Solo es posible un establecimiento gubernativo sólido y púdico, cuando el poder político, acata su obligación, como parte del Estado; y su proceder se subordina a la Constitución; y tiene la honorable aptitud del diálogo con toda la sociedad y otras naciones, teniendo en cuenta que "el odio canijo ladra y no obra", así como "la sinceridad es el final y comienzo de todas las cosas; sin sinceridad no habrá nada". De esta manera el Estado da cumpliendo, al respeto de las garantías y de los derechos de todos los ciudadanos; sin tener en cuenta posiciones políticas, económicas o religiosas. Porque "el odio nunca es vencido por el odio, sino por el amor".

Coincidirá usted, aunque no necesariamente, que cada ciudadano cubano, y me incluyo, está en capacidad, mientras se demuestre lo contrario, de: asumir la responsabilidad de sus actos y la defensa de las ideas que nacen de su Alma. El Estado y toda la sociedad no pueden pretender jamás forzar a creer en lo que consideran es la verdad concluyente. Ese Estado y esa sociedad, no tienen otra alternativa que enfrentar, con erudición, la verdad antagónica. Creo es decente y esencial. También creo es hora de sustituir las ideas absolutistas por las liberales. Principios estos que tienen su raíz en la Revolución Francesa y en las mismas tradiciones históricas de la nación cubana.

La felicidad de unos jamás debe implicar la infelicidad de otros. Pero para alcanzar este propósito con benevolencia no debe acorralarse la vida con un ánima utilitaria; también hay que ojearla desde el Alma misma, con amor y hermandad. Desechando los resentimientos, los egoísmos, se debe mirar la invitación expresada en el "Proyecto Varela". "El respeto, la ayuda y el apoyo mutuo; la confianza y la honestidad, la responsabilidad mutua. Sobre el Principio de que con estas acciones no se dañe a nadie ni material, ni psíquicamente; ni a los individuos ni a la sociedad. Amarse de persona a persona, es tal vez la prueba más difícil que nos esta encomendada, la última y máxima prueba".

Cada día de nuestras vidas, clamamos por que exista tolerancia, benevolencia y fraternidad. Soy un defensor del diálogo y de la no-violencia; porque creo en el hombre como género, porque creo desde el Alma en: " Que todos los hombres son mis hermanos y correligionario; todas las naciones son mi patria; y todas las religiones son mi religión". ¿Usted no?

Dadas las circunstancias, no muy convencido estoy, espero estar equivocado, de tenga imparcial trámite la consideración del "Proyecto Varela", en la Asamblea Nacional del Poder Popular". Y eso es lo que más debe preocuparnos a todos los cubanos, dentro y fuera de Cuba, sin excepción. Aunque confío en la alta dosis de audacia, sabiduría, talento, conocimiento e imaginación de muchos miembros del parlamento cubano y usted no es la excepción.

Sé asumo, al futuro cercano, muchos riesgos al redactar y enviar esta carta a la Asamblea Nacional, a través de su persona (hablo de los extremistas que no faltan en estos casos). Pero lo hago con responsabilidad y sentido de colaboración; como alternativa de posible solución: a los problemas actuales y futuros de la nación; que no son pocos. Siento la necesidad de encarar una realidad y evitar tener que mentir por miedo; porque la falsedad es el carácter de todos los temores; el miedo a por sí mismo, al prójimo, al establecimiento, a la existencia y sus circunstancias. Sin olvidar jamás que "mil temores no pueden destruir la esperanza".

De tal manera que llegado a este punto, solicito de manera comedida a usted y a la Asamblea Nacional del Poder Popular: Hacer pública por los medios establecidos de la propuesta contenida en el "Proyecto Varela", así como la respuesta del Parlamento a la misma; sustentada dicha petitoria en los derechos consagrados en nuestra Constitución 1992 (Cap. II, Art.28, 29a; Cap.VI, Art. 41,42; Cap. X, Art. 75a,b,c,t,u,v,w; Art. 81; entre otros) Confío en su experiencia diplomática y parlamentaria; y quiera Dios no sufra yo una frustración. El diálogo nacional es necesario, porque "peleando no se consigue jamás lo suficiente, pero cediendo se consigue más de lo que se espera", sin tener que renunciar a los principios.

Practico y amo la buena voluntad universal, la piedad de Buda, la fraternidad del Islam, el sacrificio de Cristo y la sabiduría de los Vedas; por esa causa, si es para bien de la Patria y todos los cubanos, hago formal autorización para se conozca el contenido de esta carta.

Esperando vuestra respuesta, anticipo mi agradecimiento por su amabilidad y paciencia.

Dios lo bendiga a usted y al pueblo cubano.

Fraternalmente.

(Aparece firma del autor)

Pablo Felipe Pérez G.
Ciudadano Cubano, Residente en el Exterior...


Copia: Señor Oswaldo Payá Sardiñas.
Movimiento Cristiano de Liberación.

(Este documento puede ser reeditado - total o parcial - citando autor y fuente)

25 de enero de 2002

Cuba: ¿Cúan superior puede un hombre ser a otro...?

Por Pablo Felipe Pérez Goyry.
25 de enero de 2002.

SI un individuo es inteligente y exterioriza la benevolencia desde su alma, será un servidor de buena voluntad; y frente a los cambios necesarios, en bien del género humano, tendrá mente desembarazada; y sus ideales de amor y fraternidad serán en todo momento altruista.

Lo que escribió Alice A. Bailey, me ha persuadido: "Donde la buena voluntad e inteligencia se combinan, surgirá un servidor útil para la acción constructiva".

No tengo dudas, como cubano, de que toda causalidad negativa tendrá sus secuelas definidas, "más para el mal que para el bien"; estas van a restringir el razonamiento y la percepción; e impiden encarar con sabiduría: los análisis y las vías noviolentas para la solución de los conflictos, que hay en el planeta.

No es un arcano que algunas propensiones devotas, políticas y económicas –adentro y fuera de Cuba -, tienen propósitos dañinos y obsecuentes. De igual manera, muchas personas creen o consideran que salvaguardar las ideas con violencia es una elección correcta; e inclusive se deben aceptar. Estamos ante un detrimento de la moralidad y la ética; que no permite se respete los deberes en la coexistencia pacífica.

En la mayor de las veces, se desatiende de que es una responsabilidad global buscar conciliaciones, a las disputas; por la vía de la noviolencia; el “Proyecto Varela” es un ejemplo.

Un intúitu a la historia, nos permite constatar que en los conflictos pocas veces sé tienen en cuenta: las Leyes de Causa y Efecto, mucho menos las de Acción y Reacción, como nos sujiere la filosofía hermética. Un testimonio reciente son los eventos de septiembre 11 de 2001, en Estados Unidos de América y más tarde en Afganistán. Y que decir, del drama que viven los colombianos, iraquíes, y cubanos. ¿Cuál será el próximo evento, nacional o internacional?

Plutarco decía, referente a las virtudes y la capacidad del alma: "que no encontraba tanta distancia de bestia a bestia como de hombre a hombre".

Lo dicho demuestra que el género humano está débil, amodorrado y sumergido en la escoria de las bajas pasiones. De esta manera, la desunión de la humanidad – y la nación cubana es un testimonio vivo - abre paso a la violencia; estimulada por lo utilitario y otras perversidades; olvidando que todos, hombres y mujeres, el medio ambiente, las naciones, y el universo, son una totalidad. Que vivimos unidos como eslabones, en la cadena de vida; y que debemos coexistir en armonía. Es la única opción, para evitar dolorosas e irreversibles fracturas; que son en la práctica los graves problemas que abarrotan a la humanidad.

Alguien expreso: "Qué puede haber de infelicidad el vivir en sociedad con benevolencia. Si debe ser lo más deseado y perfecto en la convivencia humana". Una gran verdad, verdad. Como también es verdad la pobreza del ser humano; que se ufana de ser muy capaz y solo está aherrojado por las ambiciones.

Si, incuestionablemente, la humanidad es prisionera de su miseria espiritual; y abandona un ánima incondicional, que adiestrada puede solucionar, con noviolencia, los problemas del orbe. Ejemplos como: H.D. Thoreau, Mahatma Gandhi, Martin Luther King y Nelson Mandela, son una muestra de que con noviolencia es posible alcanzar la paz entre todos los hombres.

Cada jornada, para mí, es una batalla para evitar la aniquilación del planeta, y de Cuba especialmente; y es entonces cuando, anacoreta, cobija el alma la angustiosa carga de la certidumbre y de lo indefectible. Por esta razón, creo oportuno encomendar a los eruditos la disquisición de todo lo antedicho. Que no es una crítica, es un codicilo al crecimiento de las almas cubanas necesitadas, que son muchas, inclusive la mía; para seamos, algún día, auténticos innovadores y bienhechores. Y nada más apropiado que interiorizar un prístino verso: "¡Oh, cuán superior puede un hombre ser a otro!".

(Este documento puede ser reeditado - total o parcial - citando autor y fuente).

15 de enero de 2002

Intúitu desde el Alma...

Por Pablo Felipe Pérez Goyry
15 de enero de 2002.

Hace algunos meses veía en la televisión un documental, donde expusieron detalles del descubrimiento del Genoma Humano. Es decir, algo así como el descubrimiento de la Vida o Mapa del Cuerpo Físico.

Para este modesto mortal, la mayor connotación de este hallazgo es su estrecha relación con lo espiritual.

Todo aquello que de alguna manera no se conoce por todos, es espiritual. Al menos en la antigüedad lo fue el rayo, que se consideraba como la ira de Dios. Cuando se descubrió la existencia de la electricidad y sus principios; quedaba demostrado que por tener carga negativa atraía el polo positivo de las nubes cargadas de agua y buenas conductoras, al encontrarse provocaban un enigmático corto circuito.

Sabemos que los genes de los padres, en toda forma de vida, genera herencias en sus hijos; en mayor o menor grado.

Dicen ahora que una extensa cinta contiene toda la información relacionada con la vida; de todos los seres vivos, incluyendo a los humanos. Y que las diferencias entre estos no son significativas.

Y es aquí donde salta a la luz del conocimiento la pregunta: ¿Por qué?

No tengo la menor duda de la respuesta y pienso habrá millones de personas que también la tengan.

Todo en el universo es un diseño divino. Al concebir el átomo, este a evolucionado; durante millones de años. También ha pasado por todos los estados del conocimiento: físico y espiritual. Acopiando experiencias y perfeccionando los avances positivos y aprendiendo de las experiencias negativas. Y esto ha permitido la diversidad de formas y conciencias en nuestro universo. Es en definitiva lo que muchos llamamos etapas de evolución.

El núcleo de la Energía Universal, que es Dios; fue el creador de todo lo conocido y por conocer. Es más de lo sabido hasta hoy y que de alguna manera se considera eterno, como cada átomo que existe. Átomo que no se destruye, solo se transforma para mejorar y perfeccionarse.

Dicen los científicos que la humanidad es similar en un 99,99 por ciento; solo 1 por cien es diferente. Esa es la diferencia exterior, la que hace la diferencia entre todo lo que existe. Lo que reafirma que nuestro origen es el mismo, que somos semejantes, somos hermanos. En fin, todos hemos vivido en diferentes reinos de la naturaleza, en algún momento del peregrinar evolutivo.

Todos los reinos de la naturaleza, aunque en un escalón menor o mayor de la evolución, son iguales. La humanidad es parte de ella. Porque somos una partícula de la totalidad, somos parte de lo que se conoce como UNO.

Para el sabio observador, puede ver esta realidad uniendo las razas, filosofías y religiones. Podrá tener la experiencia más extraordinaria de la vida si alguna persona logra demostrar: que lo que afecta a alguna de ellas no afecta al resto. Negaría la Ley de Causas y Efectos, también la Analogía. Esto demuestra que somos iguales y que la diferencia es externa.

Si estamos de acuerdo, coincidimos también en que la religión y la ciencia se complementan, son UNA. Luego la reencarnación o resurrección es constante. Porque lo eterno existe y todas las experiencias vividas están inscritas en el libro de la vida.

Un nuevo velo ha sido develado con el descubrimiento del Genoma Humano. Y se ha vuelto a demostrar lo dicho por El Cristo: Nada de lo que oculto está quedará sin ser revelado.

Esto debe inspirarnos a respetar todas las formas de vida existentes, porque aún faltan muchas cosas por revelarse. Al menos es un intúitu desde el alma, muy personal, de la totalidad.

(Este documento puede ser reeditado - total o parcial - citando autor y fuente).

3 de enero de 2002

Colombia: La impúdica violencia...

Por Pablo Felipe Pérez Goyry.
Enero de 2002.

ABRUMA, al género humano, la impúdica violencia. Abarrota el corazón las cifras de muertes por acciones violentas el pasado año en Colombia; que alcanzó la cifra de más de treinta y siete mil; según reveló - el 2 de enero - el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, en la ciudad de Bogotá. Se comenta que es una cantidad alentadora, pues disminuyo dos por ciento, con relación al año 2000.

¿Por qué tanta violencia? ¿Es posible erradicarla?

No hay duda, para el convencimiento, que esto demuestra la necesidad: de líderes y personas de auténtica inteligencia renovadora; por ahora son pocas, para enfrentar los conflictos de fondo que hay en el país, por decenios.

En Colombia, y en el mundo - - entre otros acontecimientos: Afganistán; Argentina; Iraq; 11 de septiembre; Bloqueo contra Cuba; Medio Oriente; Etc.-, la violencia se puede erradicar. Empero es imperioso que toda la nación tenga sentido común, y alma educada; para pueda comprender los conflictos y sus orígenes, además, la importancia de construir con fe, cimientos estables de coexistencia pacífica.

La violencia primitiva debe exterminarse, y servir a la universalidad, en los problemas puntuales, con benevolencia; esto debe ser una prioridad esencial. Es la única manera de encauzar esfuerzos globales a una eficiente y suficiente planificación civilizada de la vida en sociedad; enfocado, con amor, al reajuste no atropellado de la estructura social, económica y política. Eso sí, con especificidad, y buena voluntad, y de ningún modo neo-liberal.

Pero... tiene que proliferar una transfiguración de la actitud mental en los individuos, sin fanatismo; también de las instituciones administrativas, religiosas y políticas; que se deben ajustar a una verdadera renovación de la realidad que viven los colombianos. Es decir, unir voluntades para establecer genuinas relaciones humanas.

Con acierto, un ilustre preceptor decía: "Sujeto maravillosamente vano, variable y fluctuante es el hombre, a quien cuesta trabajo formar juicio uniforme y constante". Admito, con el preclaro, que es la dolorosa y actual verdad de los mortales; los colombianos no son la excepción.

Una verdad innegable, no es difícil expresar desde el corazón los problemas que nos aquejan; no obstante... también, es verdad lo dificultoso que es exteriorizar y hacer realidad, desde el punto de vista corporal las soluciones. De ningún modo es un arcano que el ser humano no pone en práctica las enseñanzas (positivas) que han recibido.

¿Hay ausencia de una ética, en los comportamientos del ser humano? Está presente, directa o indirectamente, la negatividad materialista y espiritual.

Violencia en todas sus manifestaciones es una cotidianidad, en los campos y ciudades de Colombia. Un alto precio que pagan los nacionales; por el evidente separatismo en la coexistencia.

Asevera un antiguo: "Totus hic locus est contemnendus in nubis, nom negligendus in nostris". Cuidado es que debe desdeñarse para uno mismo y no descuidar para los suyos.

Creo, no equivocarme al afirmar, de que la violencia es un asunto evidente e "interminable"; y no anhelo enfadar la tolerancia de quien lea estas, consideraciones; aunque son objetivas, puedan teorizarse como crítica. Espero comprenda lo hago, sin egotismo, por no traicionar los impulsos de la intuición apenada y que me oprimido, al escrutar la usura humana.

A los estoicos y versados encomiendo la misión de "rumiar" sobre la impúdica violencia, en Colombia y el planeta; y busquen posibles vías para su exterminio. Mientras dejo mi alma, en un abrir y cerrar de ojos, desembarazada, pero con ética.

(Este documento puede ser reeditado - total o parcial - citando autor y fuente)

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