30 de noviembre de 2004

¿El pueblo cubano está preparado para un cambio político?


Por Pablo Felipe Pérez Goyry.
1 de diciembre de 2004.

Si bien es discutible de existe o no “democracia” en Cuba, porque no hay libertad de expresión y se violan sistemáticamente los Derechos Humanos (DD.HH.). No faltan argumentos a favor o en contra. De igual manera, es polémico si hay corrupción, prostitución, machismo, racismo, presos políticos, etcétera. También están los que acusan a Fidel Castro y su séquito de exista cualquier otro vicio que podamos imaginar. ¿Acaso en el mundo no hay estos males?

Cuba no es el único país donde machismo y patriarcado son normas de convivencia, para algunos sectores de la sociedad. No solo en Cuba hay racismo, porque desde que el mundo se creó impera. Únicamente en Cuba no hay plena libertad de expresión, si tenemos en cuenta de vivimos en un mundo unipolar radicalizado, donde los medios de información están en manos poderosas que dictan las normas de “estas conmigo o en contra”. Hay corrupción en Cuba, es evidente; pero no comparable con las inmoralidades de algunos políticos centroamericanos. Si hay en Cuba presos políticos, quintacolumnistas y conspiradores; como los hay en otras partes del mundo, incluyendo a Estados Unidos de América. Se violan sistemáticamente los DD.HH. en el mundo, y es "el pan de cada día" en muchos países, según válidos testimonios presentados ante la ONU, Amnistía Internacional, la Asociación Contra la Tortura, el TAT y otras prestigiosas instituciones.

No es un secreto, de cómo Cuba se enfrenta a los ataques - no-solo de los EE.UU. - de individuos de la llamada derecha oo de la seudo izquierda internacional, que reclaman cambios "democráticos" en la isla. Individuos que tienen el apoyo de poderosos medios de comunicación que manipulan las informaciones sobre el tema cubano.

Sin embargo, tengo la percepción de que en pleno siglo XXI sigue prolongándose la utopía de existe la democracia. Para este humilde mortal, solo conozco como una posible democracia legítima el proyecto que se trata de desarrollar en Venezuela. Porque en una verdadera “democracia” la generalidad del pueblo no debe estar a merced de los patrioteros y las fuerzas financieras usureras. Como están muchos países gobernados por dictaduras monárquicas o presidenciales. Una autentica democracia debe implementar un correcto empleo de los sistemas educativos y de salud, además de entrenar de manera no obligatoria a todo el pueblo para reconozca los correctos valores con un punto de vista más justo, que permita la unidad cooperadora, encaminada hacia un fin reconocido por la totalidad. La verdadera democracia no debe tener como sustento el idealismo egoísta. Empero, el presente trabajo no pretende en estos momentos polemizar sobre si ¿no hay democracia en Cuba?

Sé que al abordar estos temas, el avispero se revuelve, y no son pocos los que defienden a “capa y espada” sus puntos de vista con ilustradas razones. Y no estamos en contra de este contexto, que es precisamente lo que exhorta a finalmente deba existir un dialogo nacional, con relación al futuro de la Nación Cubana.

Como dato a tener en cuenta, actualmente hay más de 120 organizaciones opositoras cubanas, y todas tienen sus propios proyectos. Son muchos los conceptos sobre cómo debe de ser una “transición en Cuba”. Hay defensores, belicosos y radicales, de creen está garantizado el futuro de la isla, con una intervención directa de EE.UU., que elimine - físicamente - de la vida política a Fidel Castro (1) (2) (3). Otros como Oswaldo J. Payá Sardiñas, del Movimiento Cristiano Liberación, enfocan sus esfuerzos en un llamado “Diálogo Nacional y Programa Transitorio”, que es un complemento del “Proyecto Varela”. Programa transitorio, que serviría como una guía coherente para pueda realizarse una Consulta Popular en un Diálogo Nacional y lograr un programa de consenso(4). Por otro lado, el doctor Roberto Simeón, del Partido Social-Revolucionario Democrático de Cuba, promueve él dialogo entre cubanos y trata de conseguir la unanimidad necesaria para la reconciliación nacional, y se pueda discutir el “Ante-proyecto de Constitución”, que se consideraría en una Asamblea Nacional Constituyente soberana. Este “Ante-proyecto” para una nueva Constitución, aspira poder perfeccionar el socialismo, y que entre otras cosas aceptar toda legitimidad del estado, cualquiera que sea su característica, ha de ser expresada en una Constitución acordada por una Asamblea Nacional Constituyente Soberana(5).

Si bien me inclino por un sistema político parlamentario, por los fracasos presidencialistas en Ibero América; en honor a la verdad, la propuesta del doctor Roberto Simeón es realista y tiene más futuro. Ya que enfoca el tema con absoluta certeza, teniendo como premisa la realidad en la isla, y de que solo es posible defender los intereses de Cuba si no hay retorno a una situación de “Plattismo” que entregue la soberanía a la gran potencia del norte; y este imponga su derecho a intervenir para “conservar la independencia cubana”, y el mantenimiento de un Gobierno que responda a los intereses estadounidenses.

Soy defendedor de que en Cuba exista un gobierno participativo popular, en el futuro cercano; donde se rectifique el derrotero revolucionario y se defiendan los logros sociales y la soberanía, contra malintencionadas intromisiones foráneas - diz EE.UU. - que impongan a los cubanos una transición “Plattinizada” (6). No debe aceptarse un nuevo presidente con las características de Estrada Palma, y el “retorno al viejo imperialismo, sin careta, sin discurso, con garras sangrientas”. Tampoco consentir en Cuba lo que se ha pretendido hacer con el actual gobierno venezolano, presidido por Hugo Chávez, legítimamente elegido. La situación en Iraq es un buen ejemplo de cómo EE.UU. imponen las transiciones “democráticas”. No obstante, el gran dilema está en como lograr, en Cuba, un consenso nacional. Si, por ejemplo y sin vilipendiar, sabemos que la mayor parte de los ciudadanos cubano americanos, tienen como característica el tener más de una generación, que están alejadas de la realidad en la isla, y algunos han jurado defender los intereses estadounidenses donde quiera que se encuentren. Para muchos de ellos “Cuba no es más que un escenario futuro para los buenos negocios”.

Es válida la salvaguardia de los Derechos Universales, que es el anhelo de libertad de cualquier ser humano. Es una aspiración natural de aquellos cubanos que velan por los destinos de su Patria. Pero los primeros pasos para realizar reformas se deben enfocar en el diálogo, para activar los mecanismos de una nueva Asamblea Constituyente. Sólo será dable con el consentimiento de los cubanos, y la mayoría está en la isla.

En años venideros los desafíos serán peligrosos. También, será resbaladizo el terreno para cualquier esfuerzo encaminado al razonamiento entre nacionales. No es de rectos desconocer los apasionados ideales de los diferentes grupos opositores y de los adeptos del actual gobierno cubano. Existe y existirá incertidumbre cuando llegue el momento de platicar, ya que Fidel Castro no es el único culpable(7) de los ahogos en la isla.

Los cubanos deben tener confianza en el futuro, y asumirlo con ardiente deseo de creación e independencia de criterio, para tratar los asuntos relacionados con el destino de la Patria. Esto anima, a tener la percepción de que no debe prevalecer el criterio de “buscar en otros lo que está en sí mismo, ni buscar en nosotros lo que esta en otros”. Es el costo simbólico de la virtud humana para su propia determinación y juicio, como causa de sus actos. Se puede intuir, sin lugar a dudas, de no faltaran los conflictos, demoras, cansancios, y enigmas a descifrar.

Una de las incógnitas está en la insistencia de aquellos que reclaman cambios "democráticos" en la isla. Será como la que existe en Haití, Nicaragua y El Salvador. Quizá la más reciente turbulencia política de Ucrania. Es así como comienzan las dudas. ¿Acaso las personas más iluminadas no la han sentido en carne propia? Con todo ¿quién no la ha experimentado alguna vez? Y es que la duda forma parte de los obstáculos que todo ser humano debe enfrentar con valentía y de manera individual; que va a afectar a la totalidad. La duda es una cuota imprescindible, para obligarnos a reflexionar y sacar conclusiones antes de decidir. Aún así, como no somos perfectos podemos correr el riesgo de equivocarnos.

La imperfección en las acciones de los seres humanos está asida a las costumbres y en la práctica no son ideales. Por este motivo las personas y los pueblos están condicionados a perseverantemente reorientar y rectificar cada paso, cuando transitan por la vida, para de esta manera vigorizar el alma. Todos los cubanos necesitamos rectificar, como condición indispensable para dialogar con respeto. Pues, rectificar es el primer síntoma del sendero que conduce a la sabiduría, y esto facilita que el alma quede libre para se pulverice la actitud embustera, inmunda y mefistofélica. También para que las personas honestas pongan fin a sus egoísmos soberbios y puedan rendir libre culto a la persuasión decorosa.

Para avivar las cualidades que faciliten el libre fluir de la concordia entre compatriotas que anhelan la paz, es imprescindible la energía que hace realidad los sueños más profundos. En cada corazón cubano está abarrotada la armonía, que es la revelación amorosa de todo lo creado. Para los que anhelan convivir en paz, los sueños aun mayores se pueden manifestar.

¿El pueblo cubano está preparado para un cambio político? ¿Marcha rumbo a una transición democrática no-violenta? ¿Existe un líder capaz de unir, en un proceso de transición?(8) ¿Cuál será el desarrollo y desenlace de los acontecimientos, al interior de Cuba? Preguntas difíciles de responder. Es un anunciado calvario nacional y se vislumbra en el horizonte el embrollo.

Cada cubano tiene que recorrer su propio camino en la vida, para al final amalgamarse con toda la nación. Los cubanos tenemos un reto y es menester vencer. Hay hendiduras profundas y antagonismos entre las diferentes corrientes ideológicas, curtidas por la historia y la evolución política de los cubanos (9). Respetables son las ideas que se proclaman a través de los diversos grupos opositores, no dejan de tener propósitos encaminados a la unidad nacional, en algunos casos con marcada benevolencia.

Democracia no es libertinaje morboso y desgobierno gorrón. Por estos motivos la nueva ciencia política y de gobierno en Cuba debe ser diferente y ajustada a los nuevos tiempos. Para nazca “una democracia participativa y protagónica”, reforzada por las rectas relaciones humanas y la espiritualidad. Debemos prepararnos para este desafío y aceptarlo con pundonor.

Frente a las adversidades, con voluntad, virtud, perseverancia, talento, y sabiduría triunfan los sanos ideales. Tengo la certeza de que llegará el día en que todos los cubanos puedan, extasiados del gozo puro, celebrar con honra una mejor fortuna. Donde la regla de oro sea la de asumir con madurez de que “Todos para uno y uno para todos”. No se puede guiar a un pueblo contra el alma que la mueve, o sin ella(10). Y no está lejano el día, en que el pensar nacional se moverá en esta dirección para purificar la política, depurar la representatividad instituida y establecer una redención de cuentas más exacta, que será exigida por el pueblo cubano a quien elija como su gobernante.

Nos encontramos ante una misión para los cubanos honestos, que es buscar erudición en la historia y con la luz del discernimiento respuestas. Es imprescindible dejar atrás lo pretérito, y postrados en acto de modestia e inspirados por la irradiación divina de la experiencia, construir el nuevo presente. Para se fortalezcan las ideas humanitarias, el amor, la familia y la sociedad. Aprendiendo a diferenciar entre la razón y el impulso, la lógica y las emociones, y haciendo un adecuado uso de ellas: Es deber de los cubanos el reflexionar como nación(11).

(1) Informe “Comisión de Ayuda a una Cuba Libre”, 6 de mayo de 2004. Servicio Noticioso de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos de América. Washington. http://usinfo.state.gov/

(2) Dan Fisk, vicesecretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, expone esfuerzos para impulsar libertad en Cuba. [Sobre el Informe de Comisión Ayuda a una Cuba Libre]. Servicio Noticioso de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos de América. Washington, 15 de octubre de 2004. http://usinfo.state.gov/

(3) “Bush proyecta una intervención directa contra Cuba”. Pérez Goyry, Pablo Felipe. Libertad de Palabra y Opinión. http://es.geocities.com/libertadeopinion/pablofe73.html

(4) “Diálogo Nacional y Programa Transitorio”. Payá Sardiñas, Oswaldo. Movimiento Cristiano Liberación. http://www.mclpaya.org/

(5) “Ante-proyecto de Constitución”, para una Asamblea Nacional Constituyente soberana. Simeón, Roberto. Partido Social-Revolucionario Democrático de Cuba. http://www.psrdc.org/index.html

(6) “El Proceso político cubano y su relación con el exterior”. Simeón, Roberto. Colección Biblioteca Americana. Muñoz Moya Editores Extremeños, febrero de 2002. Págs. 62-69 (Más información en: http://www.psrdc.org/index.html ).

(7) “Fidel Castro no es el único culpable”. Pérez Goyry, Pablo Felipe. Libertad de Palabra y Opinión. http://es.geocities.com/libertadeopinion/pablofe58.html

(8) “Los líderes deben gozar de excelso prestigio y méritos pundonorosos”. Pérez Goyry, Pablo Felipe. Libertad de Palabra y Opinión. http://es.geocities.com/libertadeopinion/pablofe59.html

(9) “El Proceso político cubano y su relación con el exterior”. Simeón, Roberto. Colección Biblioteca Americana. Muñoz Moya Editores Extremeños, febrero de 2002. (Más información en: http://www.psrdc.org/index.html ).

(10) “No se puede guiar a un pueblo contra el alma que la mueve, o sin ella”. Pérez Goyry, Pablo Felipe. Libertad de Palabra y Opinión. http://es.geocities.com/libertadeopinion/pablofe61.html
(11) “Es deber de los cubanos el reflexionar como nación”. Pérez Goyry, Pablo Felipe. Libertad de Palabra y Opinión. http://es.geocities.com/libertadeopinion/pablofe35.html