30 de enero de 2008

Cuba: Es imprescindible una coalición cubana de unidad cívica y política


Por Pablo Felipe Pérez Goyry.
30 de enero de 2008.


LA TOLERANCIA (del latín tolerantĭa) es el atributo pudoroso que expresa una actitud atenta y respetuosa de una persona, grupo, institución o sociedad, con respecto a los intereses, creencias, opiniones, hábitos y conducta ajenos. Se manifiesta en la aspiración de llegar por medio de la persuasión y las negociaciones a la fraternidad mutua, y a la avenencia cuando las opiniones e intereses son divergentes. Ejemplos en este sentido lo vemos en la doctrina moral y política desarrollada por Mahatma Gandhi, Martín Luter King, Nelson Mandela y Aung San Suu Kyi.

Actualmente, en un mundo globalizado, la tolerancia se ha convertido en una necesidad y condición para la convivencia de todos los seres humanos. Más allá de las diferencias, la tolerancia es una instrumento vital que permite realizar el diálogo para proteger las diferentes culturas, corrientes políticas y la libertad de cada persona en la sociedad.

Innegablemente, existe una pacífica oposición patriótica cubana. Empero, dejaría de ser pasiva cuando logre alcanzar ser una “Coalición de Unidad Cívica y Política”, que facilite una masiva desobediencia civil para hacer frente a la dictadura marxistafidelista y puedan los cubanos aspirar a una transición noviolenta hacia la democracia. Al presente, no se vislumbra nada en este sentido. Eso sí, la dictadura crea las condiciones para el continuismo.

Es esencial que las fuerzas opositoras asuman con responsabilidad y respeto la tolerancia, como fundamento de la democracia moderna, para asegura el pluralismo religioso, ideológico y político, que es la garantía de las minorías frente a las mayorías para afianzar la aplicación efectiva de los derechos humanos universales.

Noble y digna de magnificar es la oposición patriótica cubana y que es clave para una transición hacia la democracia. Sin embargo, conviene tener en cuenta que el éxito está en buscar adeptos y no luchar como ermitaño. Una “Coalición de Unidad Cívica y Política” es imprescindible para dialogar y expresar un discurso de tolerancia y unidad. Una coalición donde tengan cabida el compartir la diversidad de talentos y la persuasión, el agotamientos y las críticas, los aplausos y la solidaridad.

El pueblo cubano es de excelente conciencia despabilada que está con anhelos y espera se les guíe con metas trascendentales, y los líderes de la oposición patriótica son los responsables de guiar a la nación para con libertad construya una sociedad tolerante, más justa y más humana.

Por ahora son posibles algunos cambios por parte de la cúpula castrista encabezada por Raúl, juntamente con la evidente desaparición física de Fidel Castro. Con todo, coincido con los analistas que opinan de las acciones de la dictadura solo son especulaciones y falsa expectativa.

No es decoroso estar de acuerdo con aquellos que lucran con las esperanzas de un pueblo. Porque no es decente aceptar se utilicen los fines y medios con el propósito de desfigurar la realidad. Eso me entristece, porque tengo la percepción de se acercan tiempos muy difíciles para los cubanos que están en la isla cárcel. Importante es no olvidar que el caos es la cantidad de desorden o comportamiento no predecible de un sistema dado. Un sistema caótico es impredecible a largo plazo, de modo que mínimas modificaciones en la exactitud del valor inicial divergen hacia cualquier lugar de su estado de reposo. A buen entendedor pocas palabras.

Es deber de los líderes de la oposición patriótica reconocer sus errores y relegar al olvido los prejuicios. Así, será más creíble el quehacer de los hombres y mujeres honestos que desde las cárceles y el periodismo independiente, los partidos políticos y la sociedad civil enfrentan con dignidad a la dictadura marxistafidelista que deshonra y afrenta a la patria. Más aún, si se divorcian de aquellos individuos que utilizan el problema cubano como modus vivendi.

Comedidamente, sobre lo dicho en estas cuartillas, mi punto de vista es que los líderes honestos de la oposición patriótica deben enfocar sus esfuerzos para crear una “Coalición Cubana de Unidad Cívica y Política”, que fusionada trace coherentes estrategias con metas claras, concretas, aterrizadas, poderosas, que nunca se aleje del ahora y el pueblo que en el archipiélago cubano sufre las consecuencias calamitosas provocadas por una dictadura morbosa y del acomodamiento de compatriotas sin decoro. Es impostergable planear razonablemente el futuro, sin renunciar a la tolerancia, que es el fuego que aviva la lumbre de la fe y la esperanza de toda una nación. Tiene la palabra amiga, amigo. ¡NAMASTE!