26 de noviembre de 2008

¡DIOS SALVAGUARDE A LA NACIÓN CUBANA!

Por Pablo Felipe Pérez Goyry*

Los seres humanos, son libres de explorar y reprochar, no pecar de ignorancia y crear en su incierto quehacer. Dable o no, tienen libertad racional en un mundo “real maravilloso”, que lo hacen ser superior a otros seres vivos, sin embargo, las fuerzas de su consciente finalmente tutelan no-solo su vida interior sino la que exterioriza. Es evidente que, —en estos cerca de cincuenta años de dictadura castro-comunista—, los cubanos honestos, dentro y fuera del archipiélago, han aprendido que, para bien o mal, en el futuro próximo deberán cohabitar con posibles cambios en los Estados Unidos, también, en Cuba y el mundo.
Ahora, después de las elecciones presidenciales estadounidense, aparecen los antípodas que tratan de perpetuar el canijo antagonismo entre cubanos, y exasperar los ánimos revanchistas en el próximo inquilino de la Casa Blanca..., con el único propósito de continuar nutriéndose de la quimera de que son ellos los que puede acabar con el régimen, con la ayuda del gobierno estadounidense...

La indiscutible progenie ultra conservadora anticastrista

Por estos días, hay una creciente actividad en sectores “ultra conservadores” de la diáspora cubana, encaminadas a promover planes y acciones que impidan potenciales actividades de acercamiento diplomático, del futuro gobierno de Barack Obama, en relación con el régimen cubano y el futuro de Cuba. Y no es algo nuevo, el lobby de estos individuos comienza en las campañas y continúan durante el ejercicio del gobierno de turno. Este modus operandi, se ha utilizado desde el mismo momento del triunfo de la “revolución fidelista”. Los resultados son bien conocidos y es execrable que aún hoy día se pretenda embaucar la inteligencia de los cubanos decentes.
Algunos despistados, presagian peligros inminentes del régimen castro-comunista y posibles ataques contra la democracia estadounidense. Otros, no tan ilustrados, creen que Obama es incapaz de dirigir los destinos de la nación y temen se convierta al credo fidelista. Empero, lo que causa tristeza son los personajes de la “indiscutible progenie anticastrista del exilio” que continúan utilizado el mismo discurso por más de cuatro décadas: a) El castrismo es un peligro para la seguridad nacional de EE.UU. y hoy en día lo es más por sus aproximaciones a China, Rusia, y Venezuela; (b) Es indispensable no eliminar la llamada “Ley de Ajuste”, porque favorece la inestabilidad del régimen, y “los bolsillos de los traficantes de personas”; (c) No debe levantarse el embargo, hasta que el cacique mayor, Fidel Castro, se esfume y deje este mundo. El embargo es una excelente medida al igual que otras, que facilitarían acelerar los acontecimientos y el cambio en la isla. No hay dudas, la parodia coquetea y lucra con la perversión.
Soy respetuoso de los disímiles puntos de vista. Lo que no puedo aprobar que se utilice el dolor y el hambre de un pueblo privado de la libertad plena como trofeo de guerra para engordar bolsillos de patrioteros. El régimen castro-comunista sobrevive por culpa de estos impíos, con la colaboración de sectores de la oposición que compiten por la alucinación morbosa del in perpetuum. Para los que conocen la posición de éste analista y periodista independiente, y más allá de los ideales más íntimos, saben que, hic et nunc, rechazo que los untados de corrupción engañen a la opinión pública decente.

De las palabras, no la frivolidad antojadiza...

Se denuncia sistemáticamente la perpetuidad del régimen castro-comunista..., ¿no hacen semejante daño los depravados antípodas que perpetúan el antagonismo entre cubanos, y crispan los ánimos en el inquilino de la Casa Blanca, para no se cambie la política hacia Cuba? No es un arcano que el único propósito: para los primeros dicen que salvan al país de la dominación estadounidense y sus incondicionales, y, los segundos envejecer cebándose de la utopía de que son los que puede derrotar la dictadura... ¿De qué peligros contra la seguridad nacional estadounidense y para el hemisferio están hablando? ¿Es casualidad que la Casa Blanca mantenga excelsas relaciones diplomáticas y comerciales con China y Vietnam, no son países que violan los derechos humanos y son comunistas? Tal parece que algunos habladores de burundanga no están al corriente de la realidad mundial plagada de cambios, y, que pueden dar fe los cubanos que residen en el archipiélago sobre como los afecta el régimen y las incongruentes medidas del vecino y algunos opositores anticastristas.
Dentro y fuera de Cuba, es inaceptable que comodones impongan impúdicamente su antojo y torpeza sobre el futuro de Cuba. Es importante denunciar los atropellos de la dictadura castro-comunista, de la misma manera es impostergable e imperioso desenmascarar a los que manosean el purchasing power y el legislative powe en el “mundillo floridano”. La dictadura y éste mundillo son el talón de Aquiles, para aspirar a cambios en Cuba. Tanta culpa tiene el marrano como el que sin vacilar lo apuñala. ¡No más manipulaciones hipócritas y dígase desde el alma la verdad plena de lo que acontece en las dos orillas del Estrecho de la Florida!
Amalgamados a la ética más elemental, los gobiernos, académicos, medios de comunicación, políticos, periodistas y, hombres y mujeres de bien, deben dejar la ceguera y los oídos indiferentes, para con sinceridad rechazar enérgicamente el vergonzoso contextus y la desventura que el pueblo cubano, que reside en el archipiélago, continúa sobrellevando. Sin honestidad es imposible redimirlo. De ahí que, al hablar de los problemas que conviven en el seno de la Nación Cubana, valga la pena no olvidar que: ¡A la fuerza no hay razón que venza!
Me contento de tener la misma percepción que millones de cubanos generosos que la Patria cobija por ser hijos dignos, que miramos con mente despejada lo acontecido en las transiciones y cambios, en otros países, y, reconocer que: La primera condición, para un cambio en Cuba, es el diálogo sincero, encaminado al objetivo supremo de buscar la reconciliación nacional, donde unidad y benevolencia sea la razón de ser.
Finalmente, no faltara quien desestime lo dicho aquí... Empero, sé que son más los cubanos rectos y amigos solidarios. Llegó la hora de dialogar sin susceptibilidades caprichosas y, con franqueza y discernimiento buscar soluciones razonables que pongan fin al martirio de los que cotidianamente llevan la peor parte y que están en el archipiélago cubano. La esencia para un cambio en Cuba es que de las palabras, no la frivolidad antojadiza, sino la benevolencia y el bien común. ¡DIOS SALVAGUARDE A LA NACIÓN CUBANA!Ω

*Pablo Felipe Pérez Goyry.
Analista y Periodista Independiente.
Miembro del Instituto Nacional de Periodismo Latinoamericano.
Web: http://es.geocities.com/libertadeopinion/
Blog: http://contextuspablofeliperezg.blogspot.com/

Noviembre de 2008.