20 de mayo de 2010

Base de datos que contiene los nombres del Éxodo del Mariel - Por Luisa Yanez




Base de datos contiene los nombres del Éxodo del Mariel

lyanez@MiamiHerald.com

Alfredo Malagon cuenta entre sus muchas pertenencias de valor una réplica de tres pies de largo del barco camaronero que lo trajo a Estados Unidos durante el éxodo del Mariel en 1980.

También tiene una réplica en miniatura del Capt. Cracker, de 72 pies de eslora, en su oficina.

"Algunos días miro el bote y me veo con 10 años cruzando el Estrecho de la Florida con mis padres, dirigiéndome a lo desconocido. Hasta puedo oler el aire marino'', afirmó Malagon, de 41 años y vendedor de insumos para dentistas.

Identificar la embarcación y su capitán fue una misión de muchos años para Malagon, que quería conocer todos los detalles del viaje del 11 de mayo de 1980, cuando abandonó la isla de gobierno comunista y comenzó la travesía a la democracia en Estados Unidos como uno de miles de refugiados del Mariel.

"Hay muy poca historia o documentos oficiales sobre el puente del Mariel'', indicó Malagon.

Eso era cierto, hasta ahora.

El Nuevo Herald y The Miami Herald esperan llenar ese vacío de información para beneficio de Malagon y miles de otros que fueron parte del mayor y más concentrado éxodo de cubanos al sur de la Florida.

En un proyecto que dedicó cinco meses a exhaustivas investigaciones, los dos diarios publican un banco de datos único e interactivo con los nombres de los 125,000 refugiados del Mariel que llegaron a Cayo Hueso entre abril y septiembre de 1980, y los nombres de los 1,600 barcos que los trajeron a la libertad.

"Este banco de datos se convertirá en nuestra Ellis Island [el lugar en Nueva York a donde llegaron millones de inmigrantes a principios del siglo XX y donde están los documentos que asientan esos arribos]. Otros exiliados tienen lo suyo; ahora nosotros también'', comentó Malagon, el primer refugiado del Mariel en ubicar su información personal.

La información del banco de datos, tomada de documentos gubernamentales olvidados hace mucho, indica la fecha de llegada de los refugiados, dónde fueron procesados y ubicados inicialmente, como el antiguo estadio Orange Bowl, la Base Eglin de la Fuerza Aérea en el Panhandle de la Florida o Fort Chaffee en Arkansas. También incluye el nombre de sus patrocinadores en Estados Unidos, por lo general una persona que ya estaba en el exilio, una madre, amigo de la familia, sacerdote o buen samaritano que los apadrinó.

Los periódicos también descubrieron un documento histórico único, un cuaderno de bitácora diario manuscrito encontrado en la estación del Servicio Guardacostas en Cayo Hueso, con los nombres de las embarcaciones que llegaban con refugiados. Una copia del original obtenido por los periódicos estuvo guardado durante décadas en los archivos de los Guardacostas en Washington.

"Esta información sobre la participación del Servicio Guardacostas en el Mariel sólo fue consultada por un investigador, el público no sabía nada'', indicó Scott Price, historiador de la institución.

La base de datos fue suplementada con un diario manuscrito que llevaron los exiliados cubanos Arturo Cobo y su esposa Aleida, de Cayo Hueso, cuando el éxodo tomó fuerza.

Descubrir la información histórica es parte del proyecto de dos años de ambos periódicos por narrar el éxodo de los cubanos durante las cinco décadas transcurridas desde que Fidel Castro llegó al poder en 1959.

La base de datos se sumará a otras dos creadas anteriormente por los diarios. Estos bancos de datos detallan la llegada de cubanos a Estados Unidos, uno por uno, en cada una de las tres grandes olas migratorias después de la revolución: los Vuelos de la Libertad, la Operación Pedro Pan y el Exodo del Mariel.

En la lista más reciente, se invita a los refugiados del Mariel a visitar el quiosco de los periódicos en la muestra Cuba Nostalgia, que comienza el lunes, para que personal de los diarios y de WLRN/Miami Herald News graben sus historias en video y audio. Las grabaciones serán entre 2 y 4 p.m.

Al igual que Malagon, algunos refugiados del Mariel quieren saber el nombre de la embarcación que compartieron con otros cubanos; la mayoría recuerda el nombre, aunque su única relación con el barco sea las pocas y afanosas horas que demoraron en navegar desde el Mariel hasta Cayo Hueso.

En el caso de Malagon, quería dar las gracias al capitán del barco camaronero "por la vida que tengo ahora'', dijo. Finalmente, hace dos años encontró al hombre en Tampa, llamando al azar por teléfono. Malagon y James y Janet Griffin se reunieron. ‘‘Encontrarlos fue una experiencia muy emotiva para mí'', confesó Malagn.

Griffin, de 53 años, dijo por teléfono que participó en el puente del Mariel cuando tenía 23 años y varios exiliados cubanos lo contrataron para hacer el viaje. "Logramos reunir a mucha gente con sus familiares, pero también nos metimos en problema con el gobierno'', dijo. Griffin realizó dos viajes y trajo 356 refugiados. El hombre, que hora es capitán de una embarcación de paseos ecológicos en The Florida Aquarium, comentó que le sorprendió la llamada de Malagon.

"En todos estos años nadie me había buscado para darme las gracias por traerlo a Estados Unidos, hasta que Alfredo me llamó. Tenía mucho interés en encontrarme'', dijo Griffin, que tenía malas noticias para Malagon: el Capt. Cracker se hundió hace años frente a las costas de Louisiana.

Con la esperanza de ampliar la base de datos y desarrollar su museo electrónico, ambos periódicos piden a todos los refugiados del Mariel que participen inscribiéndose y dando el nombre de la embarcación en que vinieron. La meta es crear una lista de todos los pasajeros de cada barco.

Por ejemplo, el Red Diamond V, de 118 pies de eslora, trajo 731 refugiados al sur de la Florida. Los que llegaron en ese barco mercante pueden llenar un formulario e inscribir sus nombres en la lista de pasajeros.

La base de datos del Mariel también ofrece nuevas revelaciones sobre el éxodo:

* La lista tiene 130,000 nombres, 5,000 más de la cifra aceptada de 125,000 refugiados que llegaron ese verano.

* Un puñado de barcos de bandera extranjera también participaron. El Valencia, un remolcador con bandera venezolana y contratado por exiliados estuvo entre las embarcaciones confiscadas al llegar a Cayo Hueso con 383 refugiados.

Tres décadas después de los hechos se han ido borrando las opiniones negativas de los exiliados que llegaron antes sobre los llamados "marielitos''.

Muchos refugiados del Mariel ahora se enorgullecen en ser parte de un éxodo manchado por los delincuentes y enfermos mentales que Castro envió con los refugiados.

David Quiñones, socio de negocios de Malagon, también es refugiado del Mariel, pero llegaron en embarcaciones diferentes.

"Estoy muy orgulloso de ser marielito'', aseguró Quiñones, destacado vendedor de Henry Schein Dental, que hizo el viaje con su familia en el Claudia, de 24 pies de eslora.

Mirta Ojito, conocida refugiada del Mariel y autora de Finding Mañana: A Memoir of a Cuban Exodus, donde detalla su búsqueda --que la llevó a Louisiana-- del capitán del barco en que vino, concuerda.

"Han pasado 30 años, pero ahora todos saben lo que nosotros, los marielitos, siempre supimos: el Mariel fue una buena noticia, para los que nos fuimos y para muchos de los que nos recibieron con los brazos abiertos'', subrayó Ojito, profesora adjunta de Periodismo en la Universidad de Columbia.

"La base de datos es un reconocimiento implícito, y necesario, de que el Mariel fue positivo para el sur de la Florida y para Estados Unidos''.

Para Malagon vincularse de nuevo con sus raíces del Mariel es también un modo de preservar la historia de la familia.

"Creo que mi búsqueda del Capt. Cracker tuvo que ver con mi hija. Yo quería que ella supiera de dónde vino y que la vida que tenemos hoy se debe en parte a que yo vine por el puente del Mariel''.

Para más información sobre la base de datos del Mariel, contacte Luisa Yanez en la dirección electrónica lyanez@MiamiHerald.com o llame al 305-376-4627.

Fotografías: Internet 
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