15 de junio de 2003

Cuba: ¿Quién dice la verdad sin perversidad y sin falacia?


Por Pablo Felipe Pérez Goyry.
15 de junio de 2003.

SI miramos al futuro y nos deleitamos con la posible belleza de una autentica democracia en Cuba, estamos perfeccionando el alma de la nación; y encarar la realidad con metas definidas, para sin privilegios dialogar decentemente entre cubanos, y enfocar la atención sobre la espléndida e inagotable oportunidad de hacer realidad las aspiraciones de un pueblo.

Parte de estos anhelos están marcados por el martirio; que se amalgama como la hiedra a la soledad; complemento inseparable del sufrimiento y la impotencia. Paradigmas que ensanchan el corazón y purifican el espíritu, aunque se opine lo contrario.

El despotismo no solo es de Fidel Castro, también de muchos de sus detractores; que han hecho promesas, pero es mucho menos lo que se ha realizado en concomitancia a lo ofrecido. Es decir, "del dicho al hecho hay mucho trecho".

Las personas de buena voluntad no aceptan la opresión económica, social y política que abarrota a la familia cubana; y repudian las secuelas generadas en Cuba: por las sanciones de otras naciones, el régimen, y la oposición.

Ante esta certeza, se esfuman las posibilidades de extirpar las pretéritas amarguras, y mucho menos suprimir, de la vida nacional, los propósitos y discursos con ambigüedades, que jamás van a facilitar el razonar de corazón.

Ninguna persona es perfecta, "el que no cojea, renquea"; sin embargo, no son pocos los que ambicionan "administrar" los destinos de Cuba, en un futuro cercano. Pero prestan más vocación a sus afectos personales, que a las necesidades de la Patria. Individuos que carecen de sabiduría y ética; e incapaces de concretar objetivos, quieren llegar al fin menospreciando las leyes de causa y efectos.

En las últimas semanas se han desarrollado eventos de trascendencia, en relación con Cuba. Estas han corroborado y puesto en hesitación la ausencia de pundonor y voluntad, que a la larga pueden obstaculizar ideales benéficos para el futuro del país.

Los quimeristas estiman que no más allá del año 2004, a Castro lo derrotara la oposición interna. Además, aseguran la decrepitud de Fidel, y la progresiva crisis al interior del régimen. Un sector obcecado de la comunidad cubana ha suplicado al presidente Bush ayuda para solucionar el dilema de Cuba. Sin tener en cuenta, de que una intervención directa de EE.UU. es más compleja y peligrosa que en los casos de Irak, Corea del Norte, o la pugna palestino-israelí. Esta verdad la conocen Bush, republicanos, y demócratas. Políticos, artistas, e intelectuales del mundo "democrático", han exigido al gobierno cubano el cese de las represalias contra la oposición pacífica, y una transición hacia un "régimen representativo".

Por otro lado. EE.UU. sufrió una derrota - como patrocinador - de un proyecto presentado por Canadá, Chile y Uruguay, en el último Consejo Permanente hemisférico celebrado en Washington; que discutía la situación y acciones relacionadas con los Derechos Humanos en la isla. Dicho proyecto se voto en contra por 16 países, y la abstención de uno. Algo muy parecido ocurrió en la Comisión de Derechos Humanos, en Ginebra.

Más reciente, según Powell: "Estados Unidos de América espera con interés trabajar con los miembros de la O.E.A., para encontrar maneras de apresurar la inevitable transición democrática en Cuba". Una vez más, el que empuja no se da de golpes.

Lo expuesto hasta aquí, es verdad. Empero son evidentes los esfuerzos desesperados de Andrés Nazario, desde Alpha 66. También el siniestro complot - coordinado por la CIA, el Pentágono y Otto Reich; y la ayuda indispensable de cubanos como José Basulto, de Hermanos al Rescate - para provocar, el pasado 20 de mayo, un incidente con la fuerza aérea de Castro, en el Estrecho de la Florida.

Verdades son los testimonios de Odilia Collazo Valdés, presidenta del Partido Pro Derechos Humanos de Cuba y otros opositores, que resultaron ser agentes de la Seguridad del Estado. Testimonios, entrevistas y documentos que estarán disponibles próximamente en un libro titulado "Los Disidentes"; que ponen al descubierto el dudoso proceder de algunos representantes de la oposición, en Cuba y el exilio.

Decía Pablo Alfonso, columnista del Nuevo Herald, de que: "Todavía quedan algunos tontos - cada día menos -, que se alimentan de promesas, consignas y mitos"; y asegura existe un fortalecimiento de la oposición. ¿Esto puede ser verdad?

El incremento de la inversión extranjera en Cuba se ha incrementado hasta 20 veces en las últimas décadas, según informes del gobierno cubano. ¿Es una verdad? No es acaso verdad la marcha masiva por las calles de La Habana y frente a la embajada de España; como protesta por las sanciones políticas de la Unión Europea; encabezada por el gobierno español; y que se suma a las económicas de EE.UU..

No deja de ser verdad las intervenciones militares estadounidenses en Cuba - en la "república" que algunos coterráneos echan de menos - y sus respectivos interventores: John Brook (1898 - 1899); Leonard Wood (1899 - 1902); William Taft (1906); Charles A. Magoon (1906 - 1909); cuál será el próximo (... -...). A propósito, un espécimen de la "nueva era" está de chunga en Iraq.

Es que las verdades mortifican, y en este caso los hechos dejan al descubierto la doble moral y terquedad, de algunos opositores, gobiernos, y el régimen. La tasa se desborda cuando escuchamos a Powell decir: "Si algo nos ha enseñado nuestra experiencia en el cuarto siglo transcurrido, en este hemisferio y en todo el mundo, es que las dictaduras no resisten la fuerza de la libertad". A buen entendedor pocos ejemplos y palabras bastan.

Hay que defender la verdad. "Al pan, pan, y al vino, vino"; cuando se enfrenta el atropello usurero de "líderes poderosos". Porque en último análisis, se impone el decoro de hombres y mujeres que no utilizan la retórica como ignominioso instrumento para manipular y entusiasmar a una multitud o comunidad estúpida. ¿Es que la generalidad de cubanos está carente de educación y de respeto hacia el prójimo? ¿Los cubanos y el mundo están faltos de inteligencia y dignidad?

Estoy persuadido de que la sensatez, discernimiento, benevolencia, y pundonor, son indispensable para tomar decisiones coherentes, para puedan ser inspiradas por la Luz divina. Decisiones hechas realidad en todas las maravillosas obras humanas concebidas con el alma. Que es la gratificación cuando se transforma en cordialidad la indulgencia.

¡Sin verdad no hay justicia! Por este motivo amo la voz del pueblo que necesita ser redimido, y que siempre dirá la última palabra; ya que es la voz del cielo. Es importante meditar sobre el origen y consecuencias, de la paja en el ojo ajeno, e indagar con espíritu crítico la viga en el propio. Para honrar la verdad como esencia de la propia emancipación, y encontrar respuesta, en Cuba y el exilio, sobre... ¿Quién dice la verdad sin perversidad y sin falacia?

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