4 de octubre de 1999

Fin de Siglo: Se ultrajan derechos de la mujer.

Por Pablo Felipe Pérez Goyry.
04 de octubre de 1999.

Encuestas recientes, sobre la violación de los Derechos Humanos de la Mujer, indican cifras muy alarmantes.

A las puertas del Siglo XXI, la discriminación sobre las mujeres continúa su ascenso. No se vislumbra ninguna luz que indique exista una toma de conciencia para garantizar los Derechos Universales de todas las mujeres; sin tener en cuenta su nivel social, creencia, o ideal político.

Sé asevera con insistencia que muchas mujeres son víctimas de diferentes tipos de violencia; los más comunes son la afrenta sexual y violaciones psicológicas. De todas las más frecuentes y preocupantes son la violencia domestica; es decir, cuando las mujeres son maltratadas o golpeadas físicamente. Estas últimas modalidades de violación, es la implicación negativa que tiene también mayor efecto sobre la estabilidad y carácter de la familia; fundamentalmente en las nuevas generaciones, es decir, los niños y niñas.

Estudios realizados, por diferentes instituciones, permiten valorar los porcentajes de mujeres en edad adulta que han sido víctimas de asaltos o abusos, por el esposo o compañero de vida. Las cifras son nada halagüeñas.

Por citar algunos datos, en Ciudad de Méjico el porcentaje de violencia contra la mujer es del 34%; en Santiago de Chile es 26%; mientras en la capital de Bolivia es 60%. Canadá tiene un 25%; Estados Unidos 28%; y en Europa, el 25% de las mujeres belgas y noruegas son maltratadas o violentadas.

Las mujeres en Asia también son víctimas de estos atropellos, República de Corea y Malasia tienen 38 y 39 por ciento respectivamente. África, por solo citar dos ejemplos, en la ciudad de Kampala, Uganda, son ultrajadas el 46% de las mujeres; en Kenia el 42%.

También se ha podido aseverar que las agresiones a las mujeres son cometidas en gran medida por parientes o conocidos.

Ante cifras tan dramáticas es esencial hacer un llamado a las instituciones y sociedades del mundo, que tienen la responsabilidad universal de velar por los Derechos de las Mujeres; en cualquier lugar del planeta. Hay que exigir el cumplimiento, por parte de los Estados, de sus obligaciones sobre la materia, en los diferentes foros.

Se trata de un problema de honor y sensibilidad humana, se debe cumplir con lo establecido en: "La Convención Sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer" –aprobada en noviembre de 1979, por la Asamblea General de las N.U.- y que entrara en vigor el 3 de septiembre de 1981, luego de recibir las ratificaciones de 20 naciones.

Esta Convención está vigente, también existe el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer; su función, vigilar la aplicación de la Convención, por los Estados Partes, en los Pactos Internacionales de Derechos Humanos.

Las autoridades correspondientes, las instituciones nacionales e internacionales, todas las personas con ética y profundo concepto humanitario, tiene la responsabilidad ante la historia el promover diligencias urgentes que permitan aplicar con rigor el respeto incondicional de los Derechos Universales de las Mujeres, en todo el Mundo

Con respeto y las manos en el corazón, ante estos hechos pensemos en nuestras madres, hermanas, hijas y amigas; en verdad vale la pena reflexionar con ética y benevolencia sobre esta realidad. (Este documento puede ser reeditado - total o parcial - citando autor y fuente).