13 de mayo de 2003

Sentimiento indispensable


Por Pablo Felipe Pérez Goyry.

Algunas personas no tienen o no quieren fomentar la capacidad de entregar amor verdadero. Olvidan que el amor es parte inseparable de lo mortal, porque es el alma misma. El amor es vital para vivir en paz.

Somos parte de la energía del universo y necesitamos amor para convivir con esa totalidad. Si hacemos la vida más grata a nuestros semejantes, estaremos contribuyendo a que la nuestra también lo sea.

Todos necesitamos sentir amor en nuestras existencias. Esta necesidad clama desde lo más profundo de nuestro corazón. Muchas veces no practicamos las enseñanzas de Cristo, Bhodhishatva, Iman Majdi, Mesías, Maitreya o Muntazar. Ellos con su ejemplo han tratado de enseñarnos como amar, desde el alma, hasta nuestros propios enemigos.

Muchas veces se confunde el amor con el apego. Olvidando que solo es posible amar si desciframos la esencia del amor, con total desapego de lo material. Es posible este encuentro amoroso, cuando hemos sembrado benevolencia, alegría y paz.

No son pocas las oportunidades en que se olvida dar amor. La evidencia más palpable son las manifestaciones de violencia o descortesías que abruman a la humanidad.

Tienen pobreza espiritual muchos seres humanos, porque tienen necesitan ser amados, pero no aman. ¡Cuánta miseria!

Estamos presenciando la falta de voluntad para infundir amor sincero donde hay ausencia de este. Solo con perseverancia férrea se puede dar amor; y esto nos permite crecer espiritualmente. Si amamos desde el alma, con seguridad la humanidad toda recibirá este influjo protector y amoroso.

No podemos perpetuar el desagradecimiento. Porque el amor es un sentimiento natural del ser humano; también es fundamental para una auténtica coexistencia universal y estar más cerca de Dios.

(Este documento puede ser reeditado - total o parcial - citando Autor y Fuente).