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Autor: PABLO FELIPE PÉREZ GOYRY   


©Pablo Felipe Pérez Goyry

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26 de noviembre de 2008

¡DIOS SALVAGUARDE A LA NACIÓN CUBANA!

Por Pablo Felipe Pérez Goyry*

Los seres humanos, son libres de explorar y reprochar, no pecar de ignorancia y crear en su incierto quehacer. Dable o no, tienen libertad racional en un mundo “real maravilloso”, que lo hacen ser superior a otros seres vivos, sin embargo, las fuerzas de su consciente finalmente tutelan no-solo su vida interior sino la que exterioriza. Es evidente que, —en estos cerca de cincuenta años de dictadura castro-comunista—, los cubanos honestos, dentro y fuera del archipiélago, han aprendido que, para bien o mal, en el futuro próximo deberán cohabitar con posibles cambios en los Estados Unidos, también, en Cuba y el mundo.
Ahora, después de las elecciones presidenciales estadounidense, aparecen los antípodas que tratan de perpetuar el canijo antagonismo entre cubanos, y exasperar los ánimos revanchistas en el próximo inquilino de la Casa Blanca..., con el único propósito de continuar nutriéndose de la quimera de que son ellos los que puede acabar con el régimen, con la ayuda del gobierno estadounidense...

La indiscutible progenie ultra conservadora anticastrista

Por estos días, hay una creciente actividad en sectores “ultra conservadores” de la diáspora cubana, encaminadas a promover planes y acciones que impidan potenciales actividades de acercamiento diplomático, del futuro gobierno de Barack Obama, en relación con el régimen cubano y el futuro de Cuba. Y no es algo nuevo, el lobby de estos individuos comienza en las campañas y continúan durante el ejercicio del gobierno de turno. Este modus operandi, se ha utilizado desde el mismo momento del triunfo de la “revolución fidelista”. Los resultados son bien conocidos y es execrable que aún hoy día se pretenda embaucar la inteligencia de los cubanos decentes.
Algunos despistados, presagian peligros inminentes del régimen castro-comunista y posibles ataques contra la democracia estadounidense. Otros, no tan ilustrados, creen que Obama es incapaz de dirigir los destinos de la nación y temen se convierta al credo fidelista. Empero, lo que causa tristeza son los personajes de la “indiscutible progenie anticastrista del exilio” que continúan utilizado el mismo discurso por más de cuatro décadas: a) El castrismo es un peligro para la seguridad nacional de EE.UU. y hoy en día lo es más por sus aproximaciones a China, Rusia, y Venezuela; (b) Es indispensable no eliminar la llamada “Ley de Ajuste”, porque favorece la inestabilidad del régimen, y “los bolsillos de los traficantes de personas”; (c) No debe levantarse el embargo, hasta que el cacique mayor, Fidel Castro, se esfume y deje este mundo. El embargo es una excelente medida al igual que otras, que facilitarían acelerar los acontecimientos y el cambio en la isla. No hay dudas, la parodia coquetea y lucra con la perversión.
Soy respetuoso de los disímiles puntos de vista. Lo que no puedo aprobar que se utilice el dolor y el hambre de un pueblo privado de la libertad plena como trofeo de guerra para engordar bolsillos de patrioteros. El régimen castro-comunista sobrevive por culpa de estos impíos, con la colaboración de sectores de la oposición que compiten por la alucinación morbosa del in perpetuum. Para los que conocen la posición de éste analista y periodista independiente, y más allá de los ideales más íntimos, saben que, hic et nunc, rechazo que los untados de corrupción engañen a la opinión pública decente.

De las palabras, no la frivolidad antojadiza...

Se denuncia sistemáticamente la perpetuidad del régimen castro-comunista..., ¿no hacen semejante daño los depravados antípodas que perpetúan el antagonismo entre cubanos, y crispan los ánimos en el inquilino de la Casa Blanca, para no se cambie la política hacia Cuba? No es un arcano que el único propósito: para los primeros dicen que salvan al país de la dominación estadounidense y sus incondicionales, y, los segundos envejecer cebándose de la utopía de que son los que puede derrotar la dictadura... ¿De qué peligros contra la seguridad nacional estadounidense y para el hemisferio están hablando? ¿Es casualidad que la Casa Blanca mantenga excelsas relaciones diplomáticas y comerciales con China y Vietnam, no son países que violan los derechos humanos y son comunistas? Tal parece que algunos habladores de burundanga no están al corriente de la realidad mundial plagada de cambios, y, que pueden dar fe los cubanos que residen en el archipiélago sobre como los afecta el régimen y las incongruentes medidas del vecino y algunos opositores anticastristas.
Dentro y fuera de Cuba, es inaceptable que comodones impongan impúdicamente su antojo y torpeza sobre el futuro de Cuba. Es importante denunciar los atropellos de la dictadura castro-comunista, de la misma manera es impostergable e imperioso desenmascarar a los que manosean el purchasing power y el legislative powe en el “mundillo floridano”. La dictadura y éste mundillo son el talón de Aquiles, para aspirar a cambios en Cuba. Tanta culpa tiene el marrano como el que sin vacilar lo apuñala. ¡No más manipulaciones hipócritas y dígase desde el alma la verdad plena de lo que acontece en las dos orillas del Estrecho de la Florida!
Amalgamados a la ética más elemental, los gobiernos, académicos, medios de comunicación, políticos, periodistas y, hombres y mujeres de bien, deben dejar la ceguera y los oídos indiferentes, para con sinceridad rechazar enérgicamente el vergonzoso contextus y la desventura que el pueblo cubano, que reside en el archipiélago, continúa sobrellevando. Sin honestidad es imposible redimirlo. De ahí que, al hablar de los problemas que conviven en el seno de la Nación Cubana, valga la pena no olvidar que: ¡A la fuerza no hay razón que venza!
Me contento de tener la misma percepción que millones de cubanos generosos que la Patria cobija por ser hijos dignos, que miramos con mente despejada lo acontecido en las transiciones y cambios, en otros países, y, reconocer que: La primera condición, para un cambio en Cuba, es el diálogo sincero, encaminado al objetivo supremo de buscar la reconciliación nacional, donde unidad y benevolencia sea la razón de ser.
Finalmente, no faltara quien desestime lo dicho aquí... Empero, sé que son más los cubanos rectos y amigos solidarios. Llegó la hora de dialogar sin susceptibilidades caprichosas y, con franqueza y discernimiento buscar soluciones razonables que pongan fin al martirio de los que cotidianamente llevan la peor parte y que están en el archipiélago cubano. La esencia para un cambio en Cuba es que de las palabras, no la frivolidad antojadiza, sino la benevolencia y el bien común. ¡DIOS SALVAGUARDE A LA NACIÓN CUBANA!Ω

*Pablo Felipe Pérez Goyry.
Analista y Periodista Independiente.
Miembro del Instituto Nacional de Periodismo Latinoamericano.
Web: http://es.geocities.com/libertadeopinion/
Blog: http://contextuspablofeliperezg.blogspot.com/

Noviembre de 2008.


20 de noviembre de 2008

El magnicidio de Dallas...

Por Pablo Felipe Pérez Goyry*

El Diccionario de la Lengua, de la Real Academia Española (RAE), dice que la palabra magnicidio, significa la muerte violenta dada a persona muy importante por su cargo o poder. Es decir, el asesinato de una persona de reconocido rango, poder o prestigio, con fines generalmente políticos o religiosos y amplia repercusión pública. Término que los historiadores dicen aparece allá por el año 1090 d.C., cuando en Siria se fundó la “fraternidad islámica de los Asesinos por Hasan Sabbah”.
Un ejemplo de magnicidio es el de Cayo Julio César, que sucumbe cosido a puñaladas en el Senado romano, a manos de sus compañeros en marzo del año 44 antes de Cristo. Esta conspiración la dirigió Marco Junio Bruto, Décimo Bruto y Cayo Casio Longino. Sin embargo, siempre he admirado a un joven y excelso líder, cuyo magnicidio me sobrecogió y permanece en mi memoria...

Génesis e historia de John (1917-1960)...

Nació el martes 29 de mayo de 1917, a las 3:00 p.m., en el número 83 de la calle Beals en Brookline, Massachusetts. Hijo de Rose Fitzgerald y Joseph P. Kennedy, Sr. Rose era la hija menor de John "Honey Fitz" Fitzgerald, una prominente figura política de Boston, que fue congresista y alcalde de su ciudad. Joseph fue un empresario de éxito y líder de la comunidad irlandesa estadounidense, que fue embajador ante el Reino Unido. El matrimonio tuvo nueve hijos, John fue el segundo y en los primeros diez años de vida, vivió en Brookline.
Realizó sus estudios, desde el parvulario hasta comienzo del tercer grado, en el colegio público "Edward Devotion School". El cuarto grado en un colegio privado para hombres llamado "Noble and Greenough", que posteriormente denominaron "Dexter School". Cursa su octavo grado en el internado de varones "Canterbury School", colegio que se encontraba a cincuenta millas de su hogar en New Milford, Connecticut. A finales de abril de 1931, se retiró de "Canterbury" tras sufrir un ataque de apendicitis, que lo obliga ser sometido a una apendectomía. En septiembre de 1931, con su hermano mayor, Joe, dos años más que él, los envían al colegio privado masculino "The Choate School", un instituto de preparación para la universidad. En junio de 1935, se graduó de Choate. “En la revista de fin de año del colegio, al referirse al egresado John F. Kennedy dice: El que tiene más probabilidades de llegar a Presidente”.
Viaja a Londres y matricula en el London School of Economics (LSD), pero... “en la segunda semana lo hospitalizan a causa de una ictericia”. Regresó a EE.UU. y en octubre de 1935 matricula en “la Universidad de Princeton, donde está sólo seis semanas, porque lo hospitalizan dos semanas en el ‘Peter Bent Brigham Hospital’, en Boston, para ser observado por una posible leucemia”. Hacia septiembre de 1936, se matriculó para cursar su primer año en la Universidad Harvard, residiendo en "Winthrop House" hasta el último curso. Viajó a Francia, en julio de 1937. También, visita Alemania, Italia, los Países Bajos y el Reino Unido.
En junio de 1938, viajó junto a su padre y a su hermano Joe, para trabajar el mes de julio en la embajada estadounidense en Londres, pues su padre es Embajador de Estados Unidos, nombrado por el presidente Franklin D. Roosevelt.
Buscando información para su tesis en Harvard, de febrero hasta septiembre de 1939, recorre Europa, la Unión Soviética, la Península Balcánica y Oriente Medio. Cuando ocurrió la invasión alemana a Polonia, el 3 de septiembre de 1939; afortunadamente el día 1 se encontraba en Londres, después de visitar, en agosto, Checoslovaquia y Alemania, A fines de septiembre regresa a Estados Unidos.
En 1940 completa su tesis, "Appeasement in Munich," sobre la participación del Reino Unido en los Acuerdos de Múnich. En junio, se graduó “cum laud” en Harvard con un título en Relaciones Internacionales. Su padre lo convence para publique la tesis en un libro, y, en julio se publica con el título ¿Por qué Inglaterra se durmió? (Why England Slept), que se convierte en un “superventas”.
Entre septiembre y diciembre de 1940, asistió a clases en el "Stanford Graduate School of Business". A comienzos de 1941, ayudó a su padre a completar la redacción de sus memorias de tres años como embajador. Posteriormente, entre mayo y junio de 1941, John viajó por América del Sur. En la primavera de 1941, “se presenta como voluntario para incorporarse en el Ejército de los Estados Unidos, y en septiembre se alista en la Armada. Trabaja, con el rango de alférez, en una oficina encargada de los boletines y de los informes que se presentaban al Secretario de la Marina. Por estos días acontece la agresión japonesa a Pearl Harbor”.
Estudia en la "Naval Reserve Officers Training School” y en el “Motor Torpedo Boat Squadron Training Center”. Es asignando a Panamá y con posterioridad a las operaciones del Pacífico. Después de varias misiones, alcanza el grado de teniente y jefe de una lancha “PT boat” (patrulla torpedera). Empero, la lancha de John, la PT-109, el 2 de agosto de 1943, “la aborda el destructor japonés Amagiri mientras participa en una misión nocturna cerca de Nueva Georgia, en las Islas Salomón”. John cayó de la lancha, lastimándose su maltrecha columna vertebral. Esto no le impidió “ayudar a 10 compañeros sobrevivientes, en especial a uno al que cargó por estar malherido, para llegar a una isla donde los rescatan”. Por esta acción, recibe la "Navy and Marine Corps Medal". Además, otras condecoraciones, en la Segunda Guerra Mundial: el “Corazón Púrpura”, la “Asiatic-Pacific Campaign Medal” y la “World War II Victory Medal”. A principios de 1945, pocos meses antes de la rendición japonesa, se licencia con honores...

John y la política...

La política es algo natural en el seno familiar, por eso se inicia en la vida política, afiliándose al Partido Demócrata. Logra ser elegido miembro de la Cámara de Representantes en 1946. Seis años más tarde entró a formar parte del Senado.
Y como la política no está reñida con el amor, en 1953 contrajo matrimonio con Jacqueline Bouvier, con la que tuvo dos hijos: Caroline (nacida en 1957) y John (nacido en 1960).
Mas adelante, en 1956, publicó “Profiles in Courage”, un libro que recogía las biografías de diversos dirigentes políticos estadounidenses que arriesgaron sus carreras en su lucha por defender causas impopulares, gracias al cual logró el Premio Pulitzer en 1957, como la mejor biografía.
Sin éxito, en 1956, intenta obtener la nominación vicepresidencial en la lista demócrata encabezada por Adlai E. Stevenson. No obstante, John no desfallece y comenzó a fraguar su posible presentación a la elección presidencial de 1960.
Para este propósito, asume el liderazgo del ala liberal del Partido Demócrata, y, en torno a él reunió a Robert (su hermano) y un grupo de mozalbetes. Sus esfuerzos se ven coronados cuando “logra la nominación de su partido en la primera votación, y, junto al senador de Texas, Lyndon B. Johnson, como candidato a la vicepresidencia, compitió en las elecciones presidenciales frente al candidato republicano, Richard M. Nixon. Por un estrecho margen, favorable, en 1961, conquistó el triunfo con 113.000 votos. Aunque no pudo disponer de una mayoría demócrata en el Congreso”. De esta manera se convirtió en el presidente más joven, y católico, de la historia de Estados Unidos.
Al llegar a la Casa Blanca, animado por su quijotismo juvenil y las ilusiones depositadas en él por sus conciudadanos, estableció un cuerpo de paz de voluntarios estadounidenses en el extranjero. Esta orden ejecutiva instituyó una novedosa política gubernamental que se llamó la “Nueva Frontera”.
En su primer año como presidente, fue severamente sermoneado por una ristra de acaecimientos internacionales nocivos para la estabilidad de la política exterior estadounidense. No hay que olvidar que John “hereda” del gobierno anterior, presidido por Dwight D. Eisenhower, un plan secreto para derrocar al régimen de Fidel Castro. Y el joven presidente..., aprobó la invasión de bahía de Cochinos, a cargo de exiliados cubanos que maniobraban en EE.UU. con el apoyo de agencias gubernamentales como la CIA. La chambonada del desembarque y posterior derrota, en el sur del archipiélago cubano, en abril, para el presidente será, hasta su muerte, “un fracaso personal”.
John deberá afrontar otras crisis en el contextus internacional. Después de la escandalosa derrota de bahía de Cochinos, consideró la emergencia de enviar tropas a Laos, que estaba sobrellevando una revuelta marxista. Así que, en junio, voló a Viena, para examinar el asunto con el jefe de gobierno soviético Nikita S. Jruschov, y ambos convinieron en el neutralismo para los asuntos laosianos. En agosto, surgió el indecente asunto de la construcción del llamado Muro de Berlín, entre los sectores oriental y occidental de la ciudad. La respuesta de John fue “enviar un contingente militar a la ruta terrestre hacia Berlín, para reafirmar los derechos de acceso”. De ahí que, en adelante, las tensiones de la Guerra fría, que antes ya se habían agravado, cuando la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) mandó al primer hombre al espacio en abril, y se empeoraron cuando la superpotencia comunista realizó pruebas nucleares en la atmósfera en septiembre.
Empero a John, los problemas relacionados con Cuba lo acosan y atormentan (no será el único presidente que sufre esta pesadilla). Y el clímax llega..., cuando comienzan los rumores de que en el archipiélago se estaban construyendo bases de misiles nucleares soviéticos. La historia de la crisis de los misiles, y, la inteligente y audaz estrategia de John es bien conocida. Actitud que salvó al planeta de una guerra nuclear.
Viaja a Europa, en junio de 1963, y lo reciben calurosamente en Berlín occidental. Prometió continuar su apoyo a la República Federal de Alemania. Allí, pronunció un discurso en el que abogó por el final de la Guerra fría. Las dos superpotencias pactaron establecer el denominado “teléfono rojo” entre Washington y Moscú, para facilitar la comunicación inmediata en el caso de crisis ¾como la de los misiles en Cuba o la del Muro de Berlín¾, que pudieran resultar fatales. En agosto se firmó con la URSS y Gran Bretaña el Tratado (Limitado) de Prohibición de Pruebas Nucleares. Estos progresos, en las peliagudas relaciones internacionales de la época, se vieron opacados por el agravamiento del embrollo político-militar en Vietnam del Sur, donde John había enviado 17.000 soldados estadounidenses como ayuda para apuntalar un régimen vacilante acosado por la corrupción y por una creciente revuelta comunista.
En América Latina, tras quedar en la empalizada la invasión de bahía de Cochinos, la Revolución Cubana proclamaba sus “éxitos” y sumaba adeptos a sus intereses. Ante estas evidentes realidades populistas, John, propugnó acelerar y apoyar el desarrollo económico y democrático de la región, con el objetivo de anular la influencia castro-comunista.
Con este propósito, en agosto de 1961 se celebró en la ciudad uruguaya de Punta del Este una reunión del Consejo Interamericano Económico y Social (CIES) al que asistieron delegados de todos los países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA). Reunión en la que se aprobó, sin el consenso del gobierno cubano, la creación de la Alianza para el Progreso, “cuya principal finalidad fue la cooperación entre los países firmantes, la defensa del uso común de la democracia y la justa redistribución de la riqueza. Para garantizar estos objetivos, Estados Unidos se comprometía a cooperar en aspectos técnicos y financieros”.

Impunidad de un magnicidio...

No solo con buenas intenciones se puede lograr materializar objetivos que beneficien a sectores vulnerables de la sociedad. Así que, John, como no contaba con el apoyo del Congreso, en manos de los republicanos, no pudo adelantar y llevar a buen puerto sus “propuestas más importantes para el estímulo económico, la reforma fiscal, la ayuda a la educación y un bienestar ampliado”. No obstante, logra estimular la carrera para llegar a la Luna y que las empresas siderúrgicas no aumentaran los precios de sus productos. También, dio oportuna respuesta para evitar se frustrara el plan de la integración de la población negra en las universidades de los estados del sur, “amenazando incluso con el envío de tropas federales si no se cumplían las leyes antirracistas”. Para reforzar los derechos civiles, John, solicitó al Congreso “una legislación que acabara con la segregación en los servicios públicos y diera al Departamento de Justicia autoridad para llevar a cabo acciones en favor de la integración escolar”.
John o mejor Jonh Fitzgerald Kennedy, a finales de 1963, estaba preparando su estrategia para aspirar a la reelección como presidente. Estaba en esos trajines, el 22 de noviembre de ese año, “cuando circulaba en un automóvil descapotable a través de la ciudad tejana de Dallas, recibió varios disparos en la cabeza y en el cuello, como consecuencia de los cuales falleció”. El magnicidio se había consumado y la consternación nacional e internacional no se hizo esperar.
Con apresuramiento se creó una comisión dirigida por el presidente del Tribunal Supremo, Earl Warren (la “Comisión Warren”), que llegó a la conclusión en septiembre de 1964 de que “el único asesino fue el ex soldado estadounidense Lee Harvey Oswald. Que lo habían detenido poco después del asesinato de Kennedy en un cine próximo, y que dos días más tarde mientras lo conducen desde la ciudad a la prisión del condado resultó muerto a manos de Jack Ruby, propietario de un club nocturno de Dallas”.
Posteriores investigaciones han sugerido la posibilidad de que a JFK le dispararan al menos dos francotiradores, de frente y por detrás, lo que corroboraba las declaraciones de la generalidad de los testigos oculares. Algunos consideran que pudieron ser varios los posibles autores directos e indirectos del magnicidio. Para unos fue la mafia; para otros los exiliados cubanos, descontentos por lo ocurrido en bahía de Cochinos; y no falta quien asevera que fueron los halcones del Pentágono por el cese del Director General de la CIA Allen Dulles y de su segundo el General Cabell, tras el desastre de Bahía de Cochinos, o por la idea de retirar los soldados estadounidense de Vietnam, o quizás por el manejo que el presidente estaba dando al asunto soviético y la Guerra fría.
Sir John Harrington, poeta inglés del siglo XVII, aseveraba que: “La traición, pues, nunca prospera. ¿Por qué razón? Porque si prosperase, nadie osaría llamarla traición”. Estar de acuerdo o no con lo que dice el poeta, daría para explayarse en dilatados debates e infinitos argumentos. Y como no es finalidad de este documento debatir o argumentar sobre lo expresado por el inglés, prefiero respetuosamente continuar con el tema que alentó este ensayo y dejar en libertad al leedor para con sabiduría alcance sus conclusiones...

Al iniciar estas cuartillas, comentaba al paciente lector que en el pasado siglo XX, se registraron execrables magnicidios, como el cometido contra: Mahatma Gandhi, (asesinado en 1948 por un extremista hindú); Martin Luther King, (en 1968, le dispararon al salir de un hotel en la ciudad de Memphis); Luís Carrero Blanco (presidente del gobierno español, asesinado el 20 de diciembre de 1973, en un atentado de la organización terrorista ETA); Anwar al-Sadat (presidente egipcio, asesinado en 1981 por integristas musulmanes); Indira Gandhi (asesinada en 1984, le dispara un miembro sij de su escolta); la misma suerte corrió su hijo Rajiv Gandhi, en 1991; Olof Palme (presidente del gobierno sueco en 1986), e Isaac Rabin, (muerto de un disparo por un extremista sionista en 1995), ectcétera...
Mi opinión sobre el magnicidio de Dallas, tiene como punto de partida la afirmación de Nostradamus: “el gran hombre será derribado ese día por un rayo, siendo joven aun”. Para los estudiosos es una profecía sobre el asesinato de John F. Kennedy. Cierto o no, yo creo que el regicidio ocurrió y con significativa “coincidencia” con lo dicho por el médico y astrólogo francés. He ahí el dilema que hoy día continúa sin respuesta... Luego concluyo que, al joven y excelso líder visionario que confiaba en un mundo donde prevaleciera la coherencia y la paz: Cometió su pecado mayor al querer acabar con la segregación racial y aplacar la Guerra fría, y, firmó su sentencia de muerte al tratar de conciliar con los soviéticos y terminar la guerra en Vietnam.
Una opinión que reafirma esta creencia, es la de H. Kissinger, que al referirse al magnicidio dijo: “El asesinato de Kennedy dificultó a más no poder salir de Vietnam a los Estados Unidos. Si en realidad Kennedy había empezado a percatarse de que los Estados Unidos se habían lanzado por un curso insostenible, sólo necesitaba invertir su propia decisión [...] Se habría necesitado un dirigente con confianza en sí mismo y unos conocimientos extraordinarios para emprender una retirada de tal magnitud”. Además, “algunos ex miembros del gobierno de Kennedy han afirmado que, después de la elección presidencial de 1964, su presidente se proponía retirar las fuerzas norteamericanas”.
Tengo la percepción de que, a John F. Kennedy, lo traicionaron. Que fue un complot de alto nivel aderezado en el interior del propio gobierno, con la complicidad de sectores ultra conservadores y mafiosos.
“... Kennedy fue asesinado porque iba a paralizar la maquinaria de guerra norteamericana, porque había demasiados intereses en juego. Tal como dice Mr. X en la película de Stone, porque los asesinos, y no me refiero a los autores materiales de los disparos sino a los patrocinadores, tenían mucho que perder si Kennedy no moría. No olvidemos que la guerra es un gran negocio, y el negocio se iba a acabar con Kennedy en la Casa Blanca. Y encima parecía que iba a durar ya que era previsible que saliera re-elegido”, ha dicho el señor A. Moreno, un español que ha indagado sobre el tema. Con todo, yo no creo que fue la única causa.
En conclusión, Jonh Fitzgerald Kennedy, presidente de los Estados Unidos, fue vilmente asesinado el 22 de noviembre de 1963, y su magnicidio conmocionó mi alma y permanece esculpido en mi memoria, y estas brevísimas cuartillas son un respetuoso homenaje en el aniversario de su muerte, y un generoso memorandum a los demócratas honestos para vigilantes impidamos que algo análogo acontezca ahora, cuando Barack Obama, presidente electo de Estados Unidos, un joven negro y excelso demócrata pretende hacer cambios en la gran nación del Norte; y quiere dialogar con el régimen castro-comunista sin condiciones... ¡Dios salvaguarde a Barack Obama y a los Estados Unidos! ¡Dios salvaguarde a la Nación cubana!Ω


Bibliografía:

Agudo Valdés, Juan. Los Kennedy: una dinastía. Alicante: Autor-editor de obra propia, 1992. Busquets Molas, Esteve. Kennedy. Barcelona: Edebé, 1966.
Collier, Peter y Horowitz, David. Los Kennedy. Barcelona: Tusquets Editores, 1985.
Fontain, A. Historia de la Guerra fría. 2 vols. Luís de Caralt Editor, Barcelona, 1970.
Gallego, Gregorio. Grandes personajes: Kennedy. Barcelona: Editorial Labor, 1992.
Kaspi, Andre. Kennedy. Barcelona: Salvat Editores, 1995.
Kennedy, John F. Trece días, Plaza y Janés, Barcelona, 1971.
Rivele, Stephen. Kennedy: la conspiración de la mafia. Barcelona: Ediciones B, 1988.
Sidey, Hugh. John F. Kennedy, presidente. Barcelona: Planeta-Agostini, 1995.
Un minucioso trabajo de investigación se encuentra en: http://jfk.iefactory.com/menu.htm


*Pablo Felipe Pérez Goyry.
Analista y Periodista Independiente.
Miembro del Instituto Nacional de Periodismo Latinoamericano.
Web: http://es.geocities.com/libertadeopinion/
Blog: http://contextuspablofeliperezg.blogspot.com/


Noviembre de 2008.

14 de noviembre de 2008

¿Las elecciones en Estados Unidos... más de lo mismo?

Por Pablo Felipe Pérez Goyry*

Hoy por hoy, según una reciente encuesta de CNN-Gallup, “la imagen de EE.UU. está por el piso. Solo un 30 por ciento, de ciudadanos del mundo, lo ve con buenos ojos. Menos que en cualquier otro momento de la historia”. De acuerdo con el sondeo de opinión, un 71 por ciento de los encuestados desaprueba la gestión como presidente de Bush. En 70 años ¾que llevan las encuestas como método confiable para evaluar estas preferencias¾ solo dos presidentes se habían acercado a ese número: Richard Nixon, con un 66 por ciento, días antes de anunciar su renuncia por el escándalo de Watergate, y Harry Truman, 67 por ciento, durante la Guerra de Corea. Para los analistas, me incluyo, sobran razones para explicar el desastre de los republicanos en las pasadas votaciones, para elegir al nuevo presidente de la unión, que por amplia mayoría ganó el candidato demócrata Barack Obama.

No hay mal que cien años dure, ni persona que lo aguante

Revisando la historia reciente, es dable reflexionar sobre los excesos y errores, que son la causa principal del descrédito de la administración Bush.
Todo comenzó con los ataques, de integrantes de Al Qaeda, contra Nueva York y Washington, el 11 de septiembre de 2001. A partir de ese momento, el gobierno estadounidense, Bush y los neoconservadores, inician una meteórica carrera diplomática para justificar la “lucha contra el terrorismo”. No se puede negar que el apoyo internacional no se hizo esperar, y que la invasión contra Afganistán ¾bajo el argumento de que Osama Bin Laden y Al Qaeda se refugiaban en ese país¾ estuvo conformada por una coalición de países. Mas adelante, en el 2002, Bush presentó “una nueva política de Seguridad Nacional que llamaba a la ‘acción preventiva’ y aró el terreno para otra aventura militar: la invasión de Iraq, argumentando que Saddam Hussein almacenaba armas de destrucción masiva”.
La guerra comenzó y poco a poco se fue develando el arcano y los errores. De un lado, las falsedades, pues, el mundo no pecó de ignorancia y puso al descubierto que la historia de las armas biológicas y nucleares eran una telenovela. Posteriormente, estallan los escándalos de: las arbitrariedades y torturas en la cárcel de Abu Grahib; las sedes encubiertas de detención de la CIA en países del Medio Oriente y Europa; y la testarudez enfermiza de mantener, en la prisión de Guantánamo, en Cuba, encarcelados ilegalmente a los capturados bajo sospecha de ser parte de Al Qaeda, desestimando su sistema judicial y las denuncias de la comunidad internacional.
Dice el refrán que “el que mucho abarca, poco acaba”, y Bush empezó y no termina, porque sigue “enmarañado” en las guerras de Afganistán e Iraq, donde han muerto más de 4.730 soldados estadounidense. Una cifra superior a las personas que murieron el 11-S. Los resultados no son halagüeños, porque el terrorismo no ha desaparecido y Bin Laden no se ha capturado. Para Sergio Gómez Maseri, “muchos creen que la guerra de Iraq exacerbó el extremismo islámico y hay pruebas de ello, con el ascenso de Hamas en Palestina”. Las evidencias son contundentes, Busch y sus halcones, más que aciertos... errores.

El demócrata Barack Obama y las elecciones

Durante semanas, el demócrata Barack Obama, ganó la mayoría de las encuestas y se perfilaba como favorito para ganar las elecciones presidenciales. Y los resultados del 4 de noviembre... así lo demuestran.
El próximo inquilino de la Casa Blanca, hasta hace 8 años, era un político poco conocido en el ámbito nacional. Nació en 1961, en Hawai, es hijo de Satanley Ann Dunham (una antropóloga nacida en Kansas) y de Barack Obama (un economista keniano educado en Harvard), ambos ya fallecidos.
En Hawai, su mocedad estuvo marcada por una excelsa trayectoria escolar, también, “por años de rebeldía”. Por fortuna, a ese período le siguió una selecta formación en las universidades de Columbia y Harvard, luego un período como profesor y defensor de los derechos civiles en Chicago. Su elección como senador estatal por Illinois, y su llegada al senado de Estados Unidos, en el año 2004. Todos estos avales, lo catapultan al escenario político nacional.
Con todo, su carrera política, la principió con discursos que no atraían al público y en los que predominaba las particularidades relacionadas con programas. Pero..., indudablemente, gana notabilidad durante la Convención Nacional del Partido Demócrata, en Boston, cuando lo invitan a ser el primer orador.
Decía Truman Capote que: “La disciplina es la parte más importante del éxito”. Barack Obama es un ejemplo, que da vida a este punto de vista del autor de “A sangre fría”.
¿Los estadounidenses están realmente preparados para tener al primer presidente negro? ¿Los resultados y alborozo de los votantes, que apoyaron a Obama, serán sólo una respuesta emocional?
Ciertamente que, estas y otras son las interrogantes relacionadas con el futuro huésped de la Casa Blanca. Por ahora, vale la pena reflexionar sobre lo dicho por Voltaire: “El tiempo hace justicia y pone todo en su sitio”.

¿Las elecciones fueron un éxito...?

Según reportes de AP y AFP, en estas elecciones se superaron las expectativas, porque: “Fue tal el entusiasmo, que en muchos precintos las colas comenzaron a formarse hasta tres horas antes de la apertura de los puestos de votación. Pese a la lluvia, el frío, y las largas colas que en algunos casos se extendían por cuadras, millones de estadounidenses, en cifras récord, se volcaron a las urnas para depositar sus votos por Barack Obama y John Mccain, los candidatos a la presidencia de Estados Unidos”. “De acuerdo con las autoridades electorales, se esperaba una participación cercana al 80 por ciento, lo cual implica una nueva marca, al igual que millones de nuevos votantes que nunca antes se habían registrado. En total, para este ciclo 2008, el parte electoral aumentó un 7,3 por ciento, con respecto al 2004 ¾el salto mayor en décadas¾ y se esperaba un consolidado de más de 130 millones de votos. De ellos, casi 30 millones, o más del 25 por ciento, llegaron por la vía del voto anticipado”.
Empero, como la perfección no existe, no faltaron aislados problemas que usualmente se presentan, y opacaron el normal desarrollo de los comicios en ciertos lugares de la unión. Algún que otro retraso en la apertura de oficinas de votación, el mal funcionamiento de algunas máquinas en la lectura óptica de las boletas, algunas acusaciones de votantes que denunciaban su retiro arbitrario de los registros, fallas en las pantallas electrónicas para las firmas...
Oportunamente, la AFP y AP, reportaron que: “Los votantes tuvieron que usar fragmentos de papel debido a los problemas con las máquinas de votación electrónica en recintos de Nueva Jersey”. “Los votantes de la Florida experimentaron largas filas pero pocos inconvenientes, mientras el estado trataba de reparar su deteriorada reputación después del fiasco electoral en el 2000”. “Quejas de supuestos intentos de cortar el derecho a voto aparecieron en Virginia, uno de los estados más disputados. Un juez se negó el lunes a extender el horario de votación o agregar máquinas para votar en las zonas de mayor presencia de lectores negros”. En Ohio, un estado que ya ha tenido complicaciones, el vocero de la Junta Electoral del Condado de Franklin, Ben Piscitelli, dijo “que las autoridades afrontaron de nuevo fallas técnicas típicas, como cintas de papel bloqueadas en las máquinas de votación”. De todas maneras, no se puede negar que las elecciones fueron un éxito...

Retos del presidente Barack Obama

En los últimos tres meses, el mundo a experimentado una profunda crisis económica. Primero fue el sopitipando hipotecario estadounidense, inmediatamente la epilepsia financiera que posteriormente perturba y explaya al conjunto de la economía mundial. En suma, la crisis afectó los bolsillos del elector estadounidense y la opinión pública internacional.
Luego, la agenda del candidato demócrata, Barack Obama, que contenía varias prioridades en la política exterior de EE.UU., la tuvo que cambiar. Es decir, la agudización de la crisis es el asunto urgente que debe encarar el bisoño presidente: acrecentamiento en el desempleo, restricción del crédito, más inflación, caída en el consumo y los ingresos, compañías en problemas, menor valor de las empresas en las Bolsas de valores, así como menor producción. Aspectos gravísimos que están descalabrando a la sociedad estadounidense y que a pesar de que se “incubaron hace varios años”, reventaron en plena campaña electoral. Guste o no, los resultados son bien conocidos...
Por todas estas razones, el asunto de las guerras en Afganistán e Iraq, cardinal frente equívoco en la política internacional del presidente George W. Bush, no será el tema prioritario para el nuevo presidente de “la nación más poderosa del planeta”. Que decir de América Latina y Cuba ¿no serán prioridad en la política exterior de Estados Unidos?
Mi punto de vista sobre lo dicho en estas cuartillas es que, el nuevo presidente y su equipo económico deben ponerse a trabajar con celeridad a fin de aportar soluciones a la barahúnda económica y poner orden... Esa es la prioridad y los votantes estadounidense confían que así sea.
Soy escéptico en las expectativas de algunos gobiernos de la región, tengo la percepción que el tratamiento que recibirán del gobierno estadounidense será modesto. Tal es el caso de Colombia, que a gastado miles de dólares haciendo “lobby” en los pasillos del Congreso de EE.UU. y en gestiones para convencer que se debe aprobar el TLC entre las dos naciones, algo que esta por ver y no creo que se apruebe por ahora.
Estoy de acuerdo con lo que expresa el analista político chileno y experto en relaciones América Latina-EE.UU., Patricio Navia: Colombia “no dejará de ser aliado privilegiado de Washington si el demócrata se corona como primer presidente negro de Estados Unidos, pero el presidente Álvaro Uribe ‘pagará el precio’ de su apoyo ‘implícito’ a la candidatura de Jonh McCain, que incluyó en su campaña viaje al país suramericano”. Barack Obama y la bancada demócrata en el congreso, no apoyan el Tratado de Libre Comercio (TLC) que negocian EE.UU. y Colombia, se oponen a aprobarlo mientras que en el país no disminuya el asesinato de sindicalistas y se mejore el respeto a los derechos humanos. A propósito, los sectores demócratas proponen modificar o suspender el tratado que existe desde 1994 con México.
Sobre el peliagudo tema migratorio, tengo mis reservas, aunque si la esperanza de que será una prioridad domestica. Obama no debe olvidar que los hispanos y emigrantes en general aportaron votos importantes para su victoria.
¿Y Cuba?... Los cubanos somos optimistas, pero, la prudencia debe prevalecer para se pueda lograr un acercamiento entre los dos países. Obama a expresado su intención de dialogar con La Habana, sin condiciones. El gobierno cubano en este sentido ha dicho lo mismo; en tres oportunidades Raúl Castro ha comentado que está dispuesto a dialogar con el gobierno estadounidense “sin condiciones”.

Ojalá, no sea más de lo mismo...

Recientemente, el primer vicepresidente cubano, José Ramón Machado, dijo a la agencia de noticias EFE que “la elección de Barack Obama como presidente de Estados Unidos es ‘interesante’ y recordó que el mandatario cubano, Raúl Castro, dijo en tres ocasiones que Cuba está dispuesta a dialogar sin condiciones y en un plano de igualdad”. “Interesante es, y realmente se demuestra ahí que hubo un cambio, hubo algo que no es habitual”, dijo Machado, a periodistas, durante un recorrido por Santa Cruz del Sur para conocer los estragos del huracán “Paloma”. Machado aseguró “que a pesar de que Obama, durante la campaña electoral, manifestó su disposición a hablar con todos los países, gobernar es otra cosa, y que no es uno solo, porque hay otros intereses, otras cosas”. “A ver si logramos que se levante el bloqueo, que se quite el bloqueo, que eso es lo que hace falta, esa es la mejor ayuda que hay”, dijo sobre una eventual oferta de ayuda de Estados Unidos a Cuba tras el paso del huracán “Paloma”, como ya sucedió después de los ciclones “Gustav” e “Ike”. Una ayuda que muchos cubanos esperan la acepte el gobierno cubano... A todas luces la mesa, de diálogos bilaterales, parece estar servida esperando a los “comensales” de los gobiernos de EE.UU. y Cuba.
La nueva administración estadounidense tendrá que dar respuesta a múltiples interrogantes: ¿Cómo negociará Obama con el Congreso el plan de ayuda financiera? ¿Cómo el nuevo gobierno dará solución a la Guerra de Afganistán e Iraq? ¿Cuál será la nueva estrategia para luchar contra el grupo terrorista Al Qaeda? ¿Se aprobará el TLC con Colombia? ¿Se clausurará la cárcel de Guantánamo y puestos en libertad los prisioneros? ¿Cuál será el final de la recesión y los problemas hipotecarios? ¿Por cuánto tiempo decrecerá la industria automovilística? ¿Será capaz el nuevo gobierno de rescatar la confianza económico-financiera? ¿Con el fin del mandato de Bush, ‘el mundo dará un suspiro de alivio’? ¿Se levantara el bloqueo económico contra Cuba? ¿Pondrá en libertad a los presos políticos el régimen castro-comunista? ¿Habrá aproximaciones y diálogos entre Barack Obama y Raúl Castro? ¿El cambio llegó a Estados Unidos? Preguntas que por ahora no tienen respuestas. En consecuencia ver para creer.
Finalmente, mi opinión es que la codicia soez es la génesis de incontables infortunios. De ahí que, es apodíctico afirmar que el frenesí bárbaro y los yerros del gobierno de George W. Bush, son la causa y no-casualidad de que se considere como “el peor gobierno de la historia de Estados Unidos de América”. Afortunadamente, para los estadounidenses y el planeta, el 21 de enero de 2009 se marcha Bush, y una esperanza de nombre Barack Obama será el nuevo inquilino de la Casa Blanca. Confío en que Obama representa el sueño de Martín Luter King y la de todos los que han sufrido discriminación. Ojalá, no sea más de lo mismo... ¡Dios salvaguarde a Barack Obama y a Estados Unidos! ¡Dios salvaguarde a la Nación cubana!Ω

*Pablo Felipe Pérez Goyry.
Analista y Periodista Independiente.
Miembro del Instituto Nacional de Periodismo Latinoamericano.
Web:
http://es.geocities.com/libertadeopinion/
Blog: http://contextuspablofeliperezg.blogspot.com/
Noviembre de 2008.

10 de noviembre de 2008

NOMINACIÓN A PREMIO JOSÉ MARÍA HEREDIA 2008

Medellín, 10 de noviembre de 2008.

Lic. Roberto Fernández
Presidente
Instituto Nacional de Periodismo Latinoamericano

Mi estimado colega y amigo. Ante todo, reciba usted, familiares y colaboradores mi saludo y afecto.
He recibido vuestro mensaje, en el que me informa que estoy en la lista de: “Nominados para los Premios José María Heredia, en la categoría de Periodismo”.
Créame que ha sido mayúscula la sorpresa y emoción. No tengo palabras para expresar lo que mi alma siente, por el honor que implica la nominación y la generosidad de quienes la apoyan, y que será eternamente un recuerdo maravilloso para compartir con familiares, amigos, colegas, y compatriotas.
Quiero agradecer a usted, a la Junta Directiva y a la(s) persona (s) que me han propuesto. Además, es para mí, como Analista y Periodista Independiente, y miembro activo del INPL un estímulo para continuar con mi quehacer incansable en el ciberespacio, con la Web y Blog Contextus.
Estoy orgulloso de ser miembro del Instituto Nacional de Periodismo Latinoamericano, una excelsa familia: por su grandeza, pundonor, profesionalidad, fe, esperanza, amor y ejemplo, para ser mejores cada día, ser leales y honestos con la razón de ser miembros activos del INPL, que es contribuir como periodistas a la unidad de todos los Latinoamericanos, y al bienestar de todos los seres humanos. Y no olvido que: “"...Periodismo magno el de quienes en papeles condenados a desaparecer en horas o días, escriben para años...".
Felicitaciones a todos los nominados, por su dedicación y esfuerzo en sus profesiones y actividades.
A propósito de la nominación, abajo le envío información que pudiera ser útil al Consejo Directivo, Miembros Activos del INPL y Miembros de la Comunidad en General*. También, para actualizar Web y la base de datos del INPL.
Cuenten con mis oraciones por esta maravillosa familia. A todos, un abrazo fraternal desde el alma con los mejores pensamientos.
Dios salvaguarde a usted y familia, a todos los miembros y amigos del INPL.
Siempre a sus órdenes.
Pablo Felipe Pérez Goyry.
Analista y Periodista Independiente.
Miembro Activo Instituto Nacional de Periodismo Latinoamericano (INPL)
Dirección: Cra. 87A No. 32-81. A-1705. T-2. Medellín. Colombia.
E-mail: pablofeliperezgoyry@yahoo.es
Web: http://es.geocities.com/libertadeopinion/
Blog: http://contextuspablofeliperezg.blogspot.com/


*Información útil para Consejo Directivo, Miembros Activos del INPL y Miembros de la Comunidad en General:

Pablo Felipe Pérez Goyry, nació en La Habana, Cuba. Su razón de ser, trabajar el Periodismo Independiente Alternativo con Autonomía de Pensamiento, Palabra y Opinión; para Promover los Objetivos del Milenio, la Libertad, Paz y Democracia con una Cultura de Paz y un Nuevo Contrato Global Social, Cultural, Ético, Medio Ambiental.
Desde 1997 reside permanente en la ciudad de Medellín, Colombia, junto a su esposa nacional colombiana.
Es Miembro Activo del Instituto Nacional de Periodismo Latinoamericano, Los Ángeles. C.A. U.S.A.
Adelantó estudios de Postgrados en: Gerencia Periodística; Técnicas Periodísticas: Género de Opinión, Reportaje, Redacción General, Comunicación Publicitaria, Propaganda y Promocional; Semiología del Entorno Urbano; Fotografía de Prensa y Artística; Dirección de Televisión y Cine. En Colombia, estudios de Filosofía Oriental y Occidental; Formulación de Proyectos; Cooperativismo; y Planificación Estratégico Política.
Durante décadas ha publicado trabajos periodísticos en diferente medios de comunicación escritas (impreso y digital), entre los que se encuentran: El Mundo de Medellín, La Primavera de Cuba, Red Liberal de América Latina, Tiempos de Reflexión, Semanario La Metro, Magazín ADN, Tribuna de La Habana, El Semanal, Misceláneas de Cuba, Publiensayos, Semanario Gente, Interforum New Letter, Expresiones y, Cuba Democracia y Vida. Una selección de estos documentos está en la Web Contextus http://es.geocities.com/libertadeopinion/ y el Blog: http://contextuspablofeliperezg.blogspot.com/
Compendios de los escritos están en los libros: "Reflexiones Necesarias para el Tercer Milenio" (2001); "Intúit desde el Alma" (2002); Extirpar la verdad hipócrita, corrupta...” (2005); “Libertad de Palabra y Opinión" (2005); “Evocación” (2006); "Cuba 1492-2007: Contribuciones para el debate razonable" (2007); "¿Hay Democracia en Cuba?" (2008).
Es activista permanente de The World Peace Prayer Society y Buena Voluntad Mundial. Participó como activista del Movimiento de Noviolencia de Antioquia, Colombia.
Le gusta el debate civilizado, estar vinculado a diferentes foros encaminados en dar solución a conflictos de tipo: racial, sexual, moral, religioso, político, justicia, violencia, censura, paz, libertad y democracia.
Además, de la experiencia como parte de la diáspora de la nación cubana, desperdigada por el planeta, la vida de Pérez Goyry ha sido un prisma de trabajo y superación; los estudios realizados y el bregar como periodista, foto reportero, investigador y empresario, son la más extraordinaria enseñanza para su crecimiento como ser humano. Como Analista y Periodista, en los escritos y en la cotidianidad, comparte con humildad la visión y el conocimiento adquirido en el sendero filosófico de la Benevolencia, Espiritualidad y Noviolencia. Esto lo ayuda a tener firmeza como periodista y trabajar por el bienestar de todo el planeta. ¡NAMASTE!
Siempre a sus órdenes.
Pablo Felipe Pérez Goyry.
Analista y Periodista Independiente.
Miembro Activo Instituto Nacional de Periodismo Latinoamericano (INPL)
Dirección: Cra. 87A No. 32-81. A-1705. T-2. Medellín. Colombia.
E-mail: pablofeliperezgoyry@yahoo.es
Web: http://es.geocities.com/libertadeopinion/
Blog: http://contextuspablofeliperezg.blogspot.com/

Proceso de nominación y selección

Los miembros activos del INPL podrán nominar a un individuo por cada categoría, e incluir materiales de apoyo. El INPL invita a diversos miembros de la comunidad a participar en el proceso de selección, conjunto con el Consejo Directivo. Los individuos que obtengan mayor número de votación serán seleccionados como recipientes del premio correspondiente a su nominación. El Consejo Directivo también participará en el proceso de nominación bajo las mismas regulaciones de los miembros comunitarios invitados.

7 de noviembre de 2008

La Caída del Muro de Berlín: fin de una ignominia...

Por Pablo Felipe Pérez Goyry*

Por su trascendencia histórica, he querido internarme en los eventos y la disputa que enfrentó a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y a los Estados Unidos de América, durante la llamada “Guerra fría” y su desenlace. De ahí que, sea indispensable desenmarañar esta pesadilla para buscar respuestas a muchas interrogantes y reflexionar sobre sus enseñanzas. Y estoy persuadido de que vale la pena, si tenemos en cuenta que “no hay mal que cien años dure ni imperio que lo resista”. Un refrán, que la sabiduría popular aporta como patrimonio y amalgama a la historia misma de la humanidad, muy acertado para el tema que se desperdiga en este lacónico ensayo.

Génesis de la “Guerra fría”

Desde 1945, después del fin de la guerra, la URSS intensifica el aislamiento en las zonas de Alemania y de Berlín, que se encontraban bajo su control, distanciándolas del proceso democrático fomentado por las naciones occidentales en el resto del territorio alemán. Las potencias occidentales al oponerse a la expansión soviética, estimulan el nerviosismo en los territorios alemanes ocupados y, germinan discrepancias diplomáticas y económicas entre los opuestos intereses soviéticos y estadounidenses. Enfrentamiento que condujo al acrecentamiento de la desconfianza y rivalidad mutuas, enmarcadas en una depravada ceguera ideológica y una bárbara carrera armamentista, cuyas consecuencias, aun hoy día, han dejado insondables heridas en las naciones de Europa oriental.
Al no ponerse de acuerdo las potencias vencedoras, sobre una política común para Alemania, en las zonas de influencia de Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña deciden unificarlas, así nace la República Federal de Alemania; y los soviéticos establecen un sistema comunista en la zona oriental del país, y crea la República Democrática de Alemania. Esta situación, para los analistas, me incluyo, son las primeras señales de lo que en el futuro se conocería como la “Guerra fría”.
Poco después del fin de la II Guerra Mundial, el gobierno estadounidense veía con inquietud la amenaza soviética sobre Turquía e Irán. Además, un infortunado discurso de Stalin, en 1946, se interpreta como una “declaración de guerra ideológica”. El presidente Truman, ante estas posibles amenazas, en 1947, propuso la “Doctrina Truman”, que tenía dos objetivos fundamentales: “crear una aprobación pública por el cual los estadounidenses estarían dispuestos a combatir en un supuesto conflicto”; y “despachar ayuda estadounidense a las fuerzas anticomunistas de Grecia y Turquía”. Según los expertos y los registros históricos, estos objetivos los estadounidenses lo alcanzan.
Por esta época, en el Congreso estadounidense hubo una retahíla de interrogatorios a personas posiblemente relacionadas con actividades pro comunistas en Estados Unidos. La pasión, investigaciones y el amarillismo de la prensa, llevo a la notoriedad al senador Joseph Raymond McCarthy; su apellido dio nombre a un tenebroso periodo de intenso anticomunismo.
En 1948, los Estados Unidos lanzan el “Programa de Recuperación Europea”, conocido como “Plan Marshall”, que estaba dotado de 13.000 millones de dólares, con el fin de reconstruir Europa Central y Occidental. Asimismo, cuando Stalin respondió aumentando su control sobre Europa Oriental y amenazó la posición de Occidente en Alemania, el presidente Truman arrima el hombro para crear la “Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN)” y fundar una Alemania Occidental independiente.
La “Guerra fría”, en los años 1949 y 1950, se amplificó porque los soviéticos realizan su primera explosión de una bomba atómica, y en Asia, los comunistas de Mao conquistan todo el país. China firma una alianza con Stalin, empero, el gobierno de Estados Unidos se negó a reconocer al nuevo régimen comunista. Ante esta realidad, en Japón, que estaba bajo control estadounidense, se implementa un plan que permita acelerar el desarrollo económico del archipiélago, para frenar la posible expansión del comunismo chino.
Otro acontecimiento importante, que exacerba las tensiones, es cuando en 1950 Corea del Norte (comunista) invade Corea del Sur. Sin dilación el presidente Truman envía tropas estadounidense para ayudar a los coreanos del sur. La conflagración, conocida como “Guerra de Corea”, deja miles de muertos y secuelas; concluyó tres años después. Una tregua y un posterior acuerdo que permite continúe una frontera anterior a la guerra, fracturan en dos a la península coreana.
En 1953 el presidente Truman abandona su cargo. También muere el dictador Stalin. No obstante, la “Guerra fría” continúa y ambos “imperios” siguieron su lucha. Cada superpotencia intenta influir en las nuevas naciones de Asia, África, Oriente Próximo y América Latina. Estados Unidos, instituye la “Doctrina de la Seguridad Nacional”, que será un factor omnipotente en el Hemisferio occidental. Además, América del Sur, el Caribe y en América Central tanto los movimientos insurgentes como los permanentes golpes de Estado, muchas veces estuvieron enmarcada en este conflicto entre potencias, que a final de cuentas desencadenó una guerra sin cuartel contra todo intento de cambiar el “statu quo” de los gobiernos y caciquismos de la región, con execrables violaciones de los derechos humanos...
Por su parte, en 1961, la URSS construye el “Muro de Berlín”, con el argumento de proteger a la Alemania comunista, y evitar que la población pasara al territorio de Alemania occidental.
Quizá, una de los momentos más críticos de la “Guerra fría”, es la relacionada con la “Crisis de los misiles de Cuba”, que en 1962 llevo a las dos superpotencias, y a Cuba, aliada de los soviéticos, a un enfrentamiento que estuvo al borde de una “catástrofe nuclear”. Sin embargo, la URSS y EE.UU. llegan a un acuerdo que consistía en que los soviéticos retiraban los misiles a cambio de la promesa del gobierno estadounidense de no invadir el archipiélago cubano.
Aunque la aparente calma vuelve al planeta, no durará por mucho tiempo: Los dirigentes chinos se divorcian de los soviéticos; en Europa del Este florece el descontento en algunos países comunistas; Estados Unidos, por conservar Vietnam del Sur, enfrenta la “Guerra de Vietnam”, un frustrado esfuerzo que cobra miles de víctimas en uno y otro bando. Una sangrienta acción militar que culmina con la retirada deshonrosa de las tropas estadounidenses. Mientras tanto, Alemania Occidental y Japón despuntan económicamente, y plantan cara, al poder económico estadounidense de posguerra.

¿Por qué dos Alemania?

En la última etapa de la II Guerra Mundial, los máximos dirigentes de Estados Unidos, Gran Bretaña y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas se reunieron en la Conferencia de Potsdam, celebrada entre julio y agosto de 1945. Al final, decidieron dividir temporalmente Alemania en cuatro zonas de ocupación: francesa al suroeste, inglesa al noroeste, estadounidense al sur y soviética al este. La ciudad de Berlín, dentro de la zona soviética, también se reparte entre las cuatro potencias.
Cuando el III Reich acepta la rendición incondicional, la alianza que había obtenido la victoria en la II Guerra Mundial sufre una ruptura, porque la URSS comenzó a establecer gobiernos comunistas en Europa Oriental y aplicó los principios políticos y dictatoriales del socialismo soviético. Como respuesta, el 23 de mayo de 1949, surgió la República Federal de Alemania, conocida popularmente como Alemania del Oeste o Alemania Occidental. Esta república, situada en Europa central, limitaba al Norte con el mar Báltico, el mar del Norte, y Dinamarca; al Sur con Austria y Suiza; al Este con la actual República Checa y la República Democrática Alemana; y al Oeste con Francia, Luxemburgo, Bélgica y los Países Bajos. Tenía 248.577 kilómetros cuadrados de extensión y oficialmente se funda con la denominación de República Federal de Alemania (RFA; en alemán, Bundesrepublik Deutschland), que incluyó los estados (länder) de Baden-Württemberg, Baviera, Bremen, Hamburgo, Hesse, Baja Sajonia, Renania del Norte-Westfalia, Renania-Palatinado, Sarre y Schleswig-Holstein. Se escoge como la capital de Alemania Occidental la tradicional ciudad universitaria de Bonn, situada a orillas del río Rin.
También, el 7 de octubre de 1949, con una extensión de 108.178 kilómetros cuadrados, se funda oficialmente la Alemania del Este, con la denominación de República Democrática de Alemania (RDA, en alemán, Deutsche Demokratische Republik), como uno de los dos países sucesores de la “Alemania de Adolfo Hitler”, después de la derrota del III Reich. La RDA, conocida como la Alemania Oriental o Alemania del Este, limitaba al Norte con el mar Báltico; al Sur y al Oeste con la antigua República Federal de Alemania; al Sur con la actual República Checa; y tenía fronteras con Polonia al Este. La República Democrática de Alemania ocupaba las zonas que actualmente forman los estados alemanes de: Berlín, Brandeburgo, Mecklemburgo-Pomerania Anterior, Sajonia, Sajonia-Anhalt y Turingia; y como capital se designó a Berlín Este.

“El Muro de la infamia”

Desde que se estableció, en 1949 hasta mediados de 1961, al menos 2,7 millones de alemanes escaparon de la RDA a través de Berlín Occidental —ocupado por fuerzas británicas, francesas y estadounidenses—, para desde allí llegar a la República Federal de Alemania.
Ante esta realidad, durante la noche del 13 de agosto de 1961, los soldados de la RDA y miembros de su milicia, los Kampfgruppen (grupos de combate), construyeron fortificaciones, que fueron prontamente sustituidas por un muro de hormigón, de 47 kilómetros de longitud y 4 metros de altura, alrededor del Berlín Occidental. Además, se tapiaron varios edificios cercanos, entre las dos zonas de la ciudad, y se reservaron dos puntos de paso escrupulosamente custodiados. Si bien, el presidente Walter Ulbricht, “anuncia que era una medida antifascista tomada para evitar una invasión por parte de la República Federal de Alemania, colocando en el lado oriental minas antitanque y construyéndose zanjas que rodeaban todo el Muro”. Es evidente que era una “torpe construcción” con el único objetivo de amordazar y enterrar en vida a los ciudadanos de la RDA, separando Berlín Occidental de Berlín Oriental, y obstaculizar la libre circulación en ambas zonas. Entre 1961 y 1989, se estima que al menos 70 personas murieron al intentar cruzar el límite, empero, algunos estudios afirman que la cifra de muertos superó el centenar.
Hacia 1973, las dos superpotencias acuerdan desarrollar una política de distensión. Un intento por contener la dispendiosa “carrera armamentista” y la irracional competencia militar, política y económica, particularmente en países del “Tercer Mundo”. Con todo, los esfuerzos de la distensión colapsan en 1980, cuando tropas soviéticas invaden Afganistán, para apuntalar en el poder al régimen marxista gobernante. Ronald Reagan, el recién elegido presidente estadounidense, inicia una escalada encaminada a la concentración de armas, y enfrentar a los grupos apoyados por los soviéticos en las naciones emergentes.
En 1985, una nueva generación de líderes soviéticos, llega al poder en la URSS, encabezada por Mijaíl Gorbachov. Él y Reagan acuerdan disminuir la presencia de las superpotencias en Europa y moderar el “antagonismo ideológico”. Ciertamente, las tensiones se redujeron “cuando se retiraron las tropas soviéticas de Afganistán”. Por otra parte, a principios los 90s, Gorbachov colabora en gran medida “con los esfuerzos militares estadounidenses para derrotar la agresión de Iraq en Oriente próximo”.
La “Guerra fría” terminó cuando las recién liberadas naciones de Europa Oriental eligieron gobiernos democráticos y se unificó Alemania, “se detuvo la carrera armamentista y al ponerse en duda el comunismo la competencia ideológica cesó”. Deliberadamente, el presidente estadounidense George Bush declaró “la necesidad de un ‘nuevo orden mundial’ para sustituir la rivalidad de las superpotencias que había dividido el mundo y alimentado la Guerra fría”. Así, en mayo de 1997, se firma un acuerdo entre Rusia, presidida por Borís Yeltsin, y la OTAN, cuyo secretario general era el español Javier Solana, “que permitía la ampliación de este organismo a los países del antiguo bloque soviético sin que aquel Estado lo considerase un acto hostil”. Dicho acuerdo, recogido en el Acta fundacional sobre las relaciones mutuas de cooperación y seguridad entre la OTAN y la Federación Rusa (ratificado el 27 de mayo en París), suponía que dicho organismo y dicho Estado dejaban de considerarse adversarios, razón por la cual numerosos analistas lo consideran el fin definitivo de la “Guerra fría”.

Reunificación alemana

Con la llegada al poder de Mijaíl Gorbachov, a finales de la década de 1980, las “dictaduras comunistas” de Europa del Este intentaron sobrellevar la evolución caótica y perdida del control político en sus respectivos países. Estas circunstancias trastornan impetuosamente las relaciones entre las dos Alemania.
El 9 de noviembre de 1989, ciudadanos vehementes y personal oficial —pocas horas después de que las autoridades de la agonizante RDA permitieran la apertura de sus puntos de paso— comienzan la demolición del “Muro de la infamia”. Miles de alemanes orientales entran en la RFA. El gobierno, presidido por el canciller Helmut Kohl, acogió a los nuevos inmigrantes. Después de la destrucción del “Muro de Berlín”, la RDA que estuvo bajo la “órbita soviética” desde su misma creación (octubre de 1949), sucumbe a finales de diciembre de 1989.
En Moscú, el 12 de septiembre de 1990, los gobiernos de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, Francia, Reino Unido, y Estados Unidos, por un lado, y los de la República Federal de Alemania y la República Democrática de Alemania, acuerdan iniciar el proceso de reunificación de Alemania. Esto puso fin a un antagonismo político-militar que se había iniciado en 1945 —con la derrota de Hitler y la partición del territorio alemán— tras el final de la II Guerra Mundial.
En la RDA, en diciembre de 1989, se convocaron las primeras, y únicas, elecciones libres desde su existencia, poco después de que se acordara la supresión del Partido Socialista Unificado (el único partido durante toda la existencia de la Alemania Oriental). Los resultados de los comicios legislativos, en marzo del año siguiente, dan el triunfo a la candidatura democristiana y la inmediata formación de un gobierno presidido por Lothar de Maizière, encargado de gestionar el proceso de unificación con la RFA.
Ambos estados llevaron a cabo una unión tanto monetaria como económica el 1 de julio de 1990. El 3 de octubre se disolvió la RDA, de forma que todos sus habitantes se convirtieron en ciudadanos de la RFA, después de “haberse notificado, en los parlamentos de ambos países, el Tratado de Unificación acordado un mes antes. Acuerdo denominado ‘Tratado 2+4’, firmado en Moscú el 12 de septiembre de 1990, por Francia, Reino Unido, Estados Unidos y la URSS, por un lado, así como por los respectivos gobierno de la RFA y de la RDA, por otro”. De modo que, con este acuerdo —entre las principales potencias internacionales, responsables de la partición de Alemania en 1945, tras el final de la II Guerra Mundial— se autorizan los pasos finales que permitirían el nacimiento de “una única Alemania”.
La también llamada “segunda unificación alemana”, se materializa con la creación del único Estado alemán el 3 de octubre de 1990, después de la unión de la República Federal de Alemania y la República Democrática de Alemania. Realmente, se trató de la disolución de la RDA y su integración a la RFA. La denominación oficial del país conocido en la actualidad es Alemania.

¡Principio y fin de la pesadilla!

Definitivamente, con las reformas económicas y sociales en la URSS, introducidas por el dirigente soviético Mijaíl Gorbachov durante la segunda mitad de la década de 1980, los regímenes patrocinados por la Unión Soviética en Europa Oriental comienzan a sentir el deterioro del control totalitario sobre sus respectivos ciudadanos. Con la demolición del “Muro de Berlín” y otras barreras a la emigración, más de 200.000 ciudadanos alemanes del Este y otros países del bloque entraron en Alemania Occidental. Afortunadamente, el gobierno de la RFA no sólo aceptó el éxodo masivo y ayudó a los nuevos emigrantes, sino que más tarde realizó una gran inyección de capital para reforzar la arruinada economía de Alemania Oriental. Empero, se alteraron profundamente las relaciones entre las dos repúblicas. Estos procesos de inestabilidad socio-político-económicos llegan a su punto culminante cuando se puso fin a la pesadilla con la caída del “Muro de Berlín” y la desaparición del bloque comunista de Europa Oriental.
Felizmente, ambos países unieron sus sistemas financieros en julio de 1990, y el 3 de octubre de ese año la República Democrática de Alemania se disuelve y se integra en la República Federal de Alemania; es decir, acontecía el sueño de la reunificación alemana. La coalición democristiana, dirigida por Kohl, ganó las elecciones legislativas de diciembre de 1990, “que permitieron a aquél formara el primer gobierno de la Alemania unificada en calidad de canciller. Berlín pasó a ser la capital de la reunificada Alemania”.
Hoy día, se conservan restos de las secciones del “Muro de Berlín”, como mudos testigos de la monstruosidad comunista y cuál fue el fin de esa ignominia... También, una muestra de que con la caída del “Muro de Berlín”, comenzó el preámbulo de la reunificación alemana, el fin de los regímenes comunistas en Europa Oriental, y la última etapa de la “Guerra fría”... Sin embargo, con frecuencia se discute “si Gorbachov causó el colapso de los regimenes comunistas de Europa central, si toleró dicho colapso o si se vio obligado a aceptarlo”. Tengo la percepción de que él acepto obligado por las circunstancias...
Para finalizar, en mi opinión y lo que yo creo de toda estas galimatías es que: La Die Wende, reunificación o el cambio, permitió la reunificación de familias y amigos separados por el “Muro de la infamia”, empero, de la misma manera se acrecentaron múltiples problemas económicos y sociales. Por ejemplo, los déficit presupuestarios causados por la unificación provocaron la reducción de las ayudas gubernamentales, el recorte en los servicios sociales, un incremento de los impuestos, el aumento de la privatización de empresas. Asimismo, resultaba evidente el abismo entre las dos Alemania, en cuanto a los niveles de vida, capacidad productiva e infraestructuras y. “Muchos alemanes occidentales pensaron que estaban sacrificando sus niveles de vida para mantener a sus nuevos compatriotas, y, muchos alemanes orientales se sintieron marginados”.
A todas luces, no se puede negar que miles de personas de Alemania comunista buscaron asilo en Alemania Occidental y esto limitó su crecimiento económico. Hacia 1992 la tasa de desempleo retornó al índice normal en los estados occidentales, sin embargo, se mantuvo por encima del 15% en los de la antigua Alemania Oriental.
Antes de concluir, no puedo dejar de ensalzar la valentía de los innumerables y excelsos protagonistas de las transiciones en los países ex comunistas del Este europeo, como: Mijail Gorbachov, Galina Starovoitova, Jan Rumi, Lech Walesa, Stanislau Shushkevich, Mart Laar, Víctor Yuschenko, Václav Havel... Magníficos ejemplos de liderazgo, con sus humanos aciertos y errores, que bien pudieran servir de referencia para los que deben dirigir posibles transiciones hacia la democracia. También, un comentario para tener en cuenta es lo que dice Kissinger al referirse a los alemanes como nación: “La Alemania creada por Bismark conservó su sentido de unidad a través de las derrotas en dos guerras mundiales, la ocupación francesa de la zona del Ruth en 1923 y la imposición soviética de un Estado satélite en la Alemania oriental hasta una generación después de la segunda Guerra Mundial”. De ahí que, el sentido de herencia y unidad, permitió que sobreviviera Nación Alemana.
Por último... ¡Ojalá! En Cuba se pueda alcanzar la reunificación nacional y materialice una autentica transición hacia la democracia. A propósito de las aspiraciones de cambios en el archipiélago: Los cubanos, dentro y fuera de Cuba, no deben ignorar los eventos acontecidos en los últimos sesenta años y las experiencias de las transiciones en los países de Europa del Este. Es hora de no pecar de ignorancia, porque son tiempos de diplomacia y diálogo. A buen entendedor pocas palabras bastan. ¡Dios salvaguarde a todos los seres humanos y al planeta!Ω

Bibliografía:

- Arendt, Hannah. Los orígenes del totalitarismo. 3 vols. Alianza Editorial, Madrid, 1983.
- Arias King, Fredo. Transiciones: La experiencia de Europa del Este. Fund. Cadal. Buenos Aíres, 2005.
- Bracher, Karl Dietrich. Controversias de historia contemporánea sobre fascismo, totalitarismo, democracia. Laia, Barcelona, 1983.
- Clinton, Bill. Enfrentándose a los desafíos de un mundo más vasto, Discurso ante la Asamblea General de la ONU, Nueva York, 27 de septiembre de 1993.
- Colloti, Enzo. La Alemania nazi. Desde la República de Weimar a la caída del Reich hitleriano. Alianza Editorial, Madrid, 1973.
- Fontain, A. Historia de la Guerra fría. 2 vols. Luís de Caralt Editor, Barcelona, 1970.
- Gorbachov, Mijail, Perestroika: Nuevo pensamiento para mi país y el mundo. Editorial Oveja Negra Ltda., Bogotá, 1997.
- Heffer, J. y Launay, M. La Guerra fría. 1945-1972. Ediciones Akal, Madrid, 1992.
- Kennedy, John F. Trece días, Plaza y Janés, Barcelona, 1971.
- Kissinger, Henry. La diplomacia, Fondo de Cultura Económica. México, D.F., 1995.
- Küng, Hans. Una ética mundial para la economía y la política, Editorial Trotta S.A., Madrid, 1999.
- Martínez de Sas, Milagros. El mundo de los bloques (1945-1989). Grupo Anaya, Madrid, 1989.
- Pereira, Juan Carlos. Historia y presente de la Guerra fría. Ediciones Istmo, Madrid, 1989.

*Pablo Felipe Pérez Goyry.
Analista y Periodista Independiente.
Miembro del Instituto Nacional de Periodismo Latinoamericano.
Web: http://es.geocities.com/libertadeopinion/
Blog: http://contextuspablofeliperezg.blogspot.com/

Noviembre de 2008.

31 de octubre de 2008

¡Oh Cuba, cuántas fechorías se cometen en tu nombre!

Por Pablo Felipe Pérez Goyry*

Con su herencia y memoria histórica, los seres humanos, como parte de la sociedad, van a estructurar la psicología, el talante y esencia de una Nación. Los hechos históricos, vistos detenidamente, han revelado que las sociedades se resisten a digerir transformaciones profundas y traumáticas. No tener en cuenta estas realidades, impiden comprender el “problema cubano” y por qué no hay una solución.
La sociedad, convenientemente organizada, representa un papel determinante en los destinos de los “pueblos”, sin olvidar que la manipulación del inconsciente de la generalidad abarrota las acciones conscientes. Un ejemplo, es el caso de Cuba y el contextus en que triunfa la “revolución cubana”, que sistemáticamente a utilizado el inconsciente del pueblo, como magnífico instrumento para eternizarse en el poder. Precisamente, en pocas semanas, la dictadura castro-comunista y sus adeptos celebran el quincuagésimo aniversario del “triunfo revolucionario”.
¿Por qué la dictadura a perdurado? ¿Cuáles son los motivos que no permiten poner fin a esta pesadilla? Es posible llegar a “respuestas”, si analizamos el asunto desde la naturaleza de los seres humanos y su manera de actuar, como individuo y parte del conjunto de una Nación. Empero, para sin ataduras transitar por el laberinto de las pasiones e ideas, es indispensable dejar de lado la obstinación de los dogmas, teorías y censuras irracionales..., ya que, no es posible penetrar y buscar respuestas decentes en los arcanos de la sociedad, si no se renuncia a los prejuicios.

¿Por qué la dictadura a perdurado?

El temperamento de una Nación, es intransigente en ocasiones, cuando se exacerba el inconsciente con eslóganes de “grandes reformas”, que desde el punto de vista teórico son estupendas y en la práctica son funestas. Un excelso profesor, al referirse a las reformas en el seno de una sociedad, lo resume de la siguiente manera: “Estas sólo serían útiles cuando fuera posible cambiar instantáneamente el alma de las naciones y solamente el tiempo posee poder semejante” (Le Bon, Gustavo).
Al penetrar en el intríngulis de la sociedad, con recto discernimiento, lo primero que encontramos es que la “razón teórica” no se corresponde con la “razón práctica”. Si tenemos en cuenta, en el caso de la “revolución”, examinado en el tiempo, los acontecimientos, y, la actitud de los incondicionales y opositores, sus acciones han tenido “valor absoluto”, sin embargo, es evidente que en la práctica el “valor es relativo”. De ahí, que el examen de los cambios socio-políticos-económicos ocurridos en Cuba y su particularidad, no deben ser aislados de la naturaleza del pueblo y el ambiente en que se producen.
En consecuencia, se puede inferir que los cubanos conviven con un régimen comunista, que no es símbolo de democracia y libertad. No obstante, la generalidad del pueblo “acepta el valor absoluto de la dictadura del proletariado” sin tener en cuenta que en la práctica tiene un “valor relativo”. Es decir, que la dictadura de “caciques criollos”, es una minoría gobernante. Por eso, no es absurdo afirmar que la dictadura castro–comunista, sólo favorece los intereses particulares de la clase gobernante, y que incitado por el miedo a perder el poder y los privilegios restringe las libertades del pueblo, con ayuda de una execrable maquinaria de opresión.

¿Cuáles son los motivos qué no permiten poner fin a la pesadilla?

Indudablemente que, con la esperanza de un mejor país y despojarse del ultraje del tirano Fulgencio Batista y sus matarifes, se enquistó en el inconsciente, del pueblo cubano, apoyar a los “rebeldes”. Y aprovechando sin miramientos esta desesperación de la Nación, Fidel Castro y sus seguidores, el 1 de enero de 1959, principian la traición a la confianza y sueños de la sociedad cubana.
Por todas estas razones, vale la pena aspirar saber: ¿Cuáles son los motivos qué no permiten poner fin a la pesadilla? Pero..., no es posible encontrar respuestas, a menos que, se hable con sinceridad de los errores cometidos..., por los opositores dentro y fuera del archipiélago. Pues, tristemente, algunos cubanos han preferido, por décadas, los favores y alabanzas para estar contentos consigo mismo. Enterrando las esperanzas de una Nación, que sólo será libre cuando todos tengan la posibilidad de tener acceso al progreso espiritual y material.
Por décadas, la historia es la misma y no tengo duda de que sistemáticamente cubanos pancistas han privilegiado sus interésese sin el menor pudor, con la venia de Washington, aceptando órdenes que afectan a los cubanos que residen en el archipiélago, y en los últimos tiempos a los del exilio.
Los gobiernos estadounidenses y la dictadura han dividido la Nación, y la oposición interna y externa no cuenta con estrategias que lleven a la unificación de ideas objetivas, enfocadas para que en Cuba exista libertad y democracia.
A todas luces, lo qué no permite poner fin a la pesadilla castro-comunista, es porque algunos opositores han cometido errores y continúa por los mismos caminos trillados, algo que utiliza eficientemente la dictadura. La historia se repite, y la prueba reina es que se realizaran elecciones en EE.UU., en los primeros días de noviembre, y no faltan los oportunistas y las especulaciones sobre que puede hacer el nuevo presidente con relación a Cuba. Algunos cubanos y cubano-americanos apoyan a McCain, porque si gana arreciará el embargo y es “probable” una invasión militar al archipiélago. Otros, depositan las esperanzas en Barack Obama, porque quiere acercamientos con La Habana, sin condiciones previas, y que esto traería el cambio anhelado para los cubanos. ¡Oh Cuba, cuántas fechorías se cometen en tu nombre!

¿Cómo derrotar a la dictadura castro-comunista?

Platicaba al inicio de estas cuartillas, que para el lector comprendiera lo que escribiría, sin ataduras debía transitar por el laberinto de las pasiones e ideas, y que era indispensable dejar de lado la obstinación de los dogmas, teorías y censuras irracionales..., ya que no es posible penetrar y buscar respuestas decentes en los arcanos de la sociedad, si no se renuncia a los prejuicios. Es por estas razones, y como no tengo gabelas que me impidan llegar a conclusiones que pueden chocar con intereses diferentes al objetivo de este escrito, pongo manos a la obra para finalizar.
Empero, antes de concluir, quiero respetuosamente compartir un breve análisis que hace Pedro Corzo Eves, escritor y periodista, que bien puede ilustrar al paciente lector, y auxiliarlo para reflexione sobre los argumentos explayados en estas cuartillas. Dice Corzo que: “Un número considerable de ciudadanos creados por el experimento social castrista, no tiene Patria y es sin duda el espécimen más peligroso para la sociedad futura de la Isla” (...) “Estos individuos están en el país y en el exterior, con el gobierno o fingiendo hacer oposición que les provea una legitimidad a futuro. A estos individuos el ensayo les ha agotado el sentimiento de Nación y en unos terceros el fin de la utopía y privilegios les ha causado una epidemia de apostasía tan febril, que han cambiado el Kremlin por la Casa Blanca sin cargo de conciencia de ninguna especie” (...) “Por todo lo anterior la herencia totalitaria en el aspecto económico es la quiebra del país, pero en el moral, en el espiritual, es la destrucción casi completa de nuestros fundamentos como Nación”. (Corzo Eves, Pedro. “Cuba: Perfiles del poder”, págs. 187-207, Instituto de la Memoria Histórica Cubana Contra el Totalitarismo, Ediciones Memorias, Miami, EE.UU., 2007).

En conclusión, lo que yo creo es que, la dictadura perdura en el tiempo, porque la oposición, dentro y fuera de Cuba, no ha tenido coherencia y unidad en sus concepciones políticas y un plan congruente de reunificación nacional que convenza a la generalidad de cubanos.
Por otro lado, los motivos que no permiten poner fin a esta pesadilla, están estrechamente ligados a que la oposición justifica y no reconoce los errores, que permitan rectificar y buscar alternativas adecuadas para enfrentar las manipulaciones del inconsciente, que eficientemente utilizan sectores de la oposición y el régimen castro-comunista. Incomprensiblemente, la oposición ayuda en estos menesteres a la dictadura: apoyando sanciones económicas a la isla, y las políticas irracionales contra Cuba de gobiernos como el de Bush. Son verdades... duelen, de ahí, que: “Con la ignorancia armonizan bien los errores”.
Los cubanos, con su herencia y memoria histórica, como Nación, han estructurado su psicología, talante y esencia... Y los hechos históricos acaecidos en estos difíciles años de dictadura castro-comunista y exilio político-económico, vistos retrospectivamente y de cara al futuro, dejan ver que muchos cubanos se resisten a aceptar cambios, y, no quieren transformaciones traumáticas con ayuda extranjera o ser dirigidos por una oposición que no tiene el imprescindible poder de convocatoria.
Mi opinión..., para derrotar a la dictadura hace falta que la oposición tenga unidad y creatividad política, teniendo como premisa y esencia que al “problema” deben darle solución los cubanos sin intromisión foránea...
Por último, no tener en cuenta los argumentos expuestos aquí y otros parecidos, dificulta interpretar el sentir del pueblo cubano. Si prevalece el interés individual no puede existir unidad cubana opositora y mucho menos Nación. Ciertamente que, en los casi cincuenta años de dictadura castro-comunista y las acciones de algunos opositores viscerales, hacen que la mayoría de los cubanos no crean en la oposición anticastrista..., y, para los cubanos honestos el escepticismo y animadversión, en cierta manera, son los más sublimes de los sentimientos humanos. Por ahora, negar estas realidades, como argumentos válidos, imposibilitan comprender y discernir con sabiduría. ¡Dios salvaguarde a la Nación cubana!Ω

*Pablo Felipe Pérez Goyry.
Analista y Periodista Independiente.
Miembro del Instituto Nacional de Periodismo Latinoamericano.
Web: http://es.geocities.com/libertadeopinion/
Blogspot: http://contextuspablofeliperezg.blogspot.com/

Octubre de 2008.

24 de octubre de 2008

¡Detrás de la fachada!

Por Pablo Felipe Pérez Goyry*

Los acontecimientos, de los últimos meses, me han traído el recuerdo de un excelso programa humorístico: “Detrás de la fachada”. Emisión televisiva que ponía al descubierto los intríngulis de la convivencia en el barrio o en los hogares cubanos. Ahora, que bueno sería contar con el mencionado programa y trasmitirlo dentro y fuera de Cuba, y extrapolarlo a un contextus más amplio y actualizado: los afanes marrulleros que con procacidad vienen practicando algunos sectores de la nación cubana, y la dictadura.
Es evidente, de no hay día en que las noticias sobre asuntos relacionados con enredos y asuntos turbios no estén involucrados cubanos. No exagero y mucho menos pretendo ridiculizar a los cubanos de bien, que son la mayoría.

Es decir, no sería difícil escribir sobre el tema, como el que tiene alarmados a los gobiernos vecinos de Cuba, se trata del tráfico ilegal de emigrantes cubanos. Pues, dice Notimex que el tráfico ilegal de cubanos por México hacia Estados Unidos, deja ganancias de unos 80 millones de dólares anuales, a exiliados cubanos en territorio estadounidense y narcotraficantes mexicanos.
Ya el río repiqueteaba y he aquí las piedras. Se afirma, que en el negocio están involucrados la “Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) y los narcotraficantes del Cartel del Golfo y su brazo operativo Los Zetas; Los Amigos de Patricio, y La Comitiva, integrada por cinco grupos entre los que se cuenta el de Sinaloa, uno de los más peligrosos”.

Ilegales cubanos son detenidos en México. Notimex

Según las investigaciones, de las autoridades del país azteca, se estima que al menos tres decenas de cubano-americanos, con residencia en la Florida, forman parte del grupo dedicado desde hace cuatro años a este contrabando. Explican que los cubanos, cuyos “familiares” pagan entre 10 y 15 mil dólares por el viaje ilegal, llegan desde tres lugares: en embarcaciones desde la isla, por tierra desde Belice y Guatemala, o por vía aérea. Además, tienen informes de que algunos cubanos alcanzan a cruzar a territorio estadounidense. Sin embargo, no es mi propósito cuestionar las decisiones de los compatriotas que deciden, a cómo de lugar, salir ilegalmente de Cuba, para buscar un mejor futuro. Empero, censuro a los que hacen su agosto con estas esperanzas: la dictadura castro-comunista saca tajadas, y en el exilio los que hacen engordar sus alforjas con dinero indecente... ¿Quiénes están detrás de esta práctica execrable?
Por otro lado, son sistemáticas las especulaciones empecinadas en querer pronosticar de que Cuba ya no tendrá al octogenario dictador en los primeros meses del 2009; que Obama quiere negociar con Raúl Castro o que MacCain desbaratará al régimen castro-comunista. Asuntos que calienta la cabeza a más de un cubano, y que llena los bolsillos de un selecto grupo de exiliados cubanos. El tema es bien conocido y lo denuncian compatriotas honestos, de cómo en el exilio se lucra con el dolor y las ilusiones de sus coterráneos.
Que decir, de la exigua solidaridad y ayuda humanitaria a los cubanos que residen en el archipiélago, que no tienen las más elementales posibilidades para adquirir alimentos y recursos esenciales para vivir con dignidad; hoy día acrecentados por el paso de los huracanes Gustav e Ike. Eso sí, destacada es la actitud valiente de los cubanos y amigos solidarios que han puesto lo humanitario como tarea a cumplir con altruismo y pundonor, y que por ahora han relegado lo político.

Se exacerba la tristeza y el enojo, al ver que el archipiélago tiene que importar más del 80% de la comida que consume la población y recibe en subvención la mayor parte del combustible que consume. ¡Deplorables son las condiciones en que se vive en Cuba! A tal punto que el régimen castro-comunista ha tenido que reconocer esta realidad y anunciado que la recuperación será lenta y habrá carencias ciclópeas. A todas luces, el proyecto de la “revolución cubana” es un fracaso y el país está en bancarrota...
El pueblo cubano está sojuzgado a dos frentes de lujuria y corrupción: la dictadura y sectores del exilio. Unos y otros, hipócritamente hablan en público de derechos humanos y patria, y detrás de las fachadas se arropan de avaricia desmedida y disfrutan de opulencia morbosa.
Por todas estas razones, desde estas pudorosas cuartillas hago un respetuoso llamado a la comunidad cubana e internacional, para que, más allá de los ideales políticos..., manden ayuda humanitaria a los que residen en el archipiélago. Como acto de civilidad y buena voluntad...
¡En Cuba hay hambruna y desesperanza! ¡El pueblo cubano necesita ayuda humanitaria! ¡El pueblo cubano tiene hambre mientras otros comen! ¡Dios bendiga al pueblo cubano, y a los que ayudan generosamente!Ω

*Pablo Felipe Pérez Goyry.
Analista y Periodista Independiente.
Miembro del Instituto Nacional de Periodismo Latinoamericano.
Web: http://es.geocities.com/libertadeopinion/
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17 de octubre de 2008

La Crisis de los Misiles de Cuba...


Por Pablo Felipe Pérez Goyry*

Redacto estas cuartillas no para hablar sobre: la independencia de Ruanda y Burundi; de Humberto Eco y su “Obra abierta”, que profundiza en la crítica literaria desde la semiológica y el estructuralismo; “El siglo de las luces”, de Alejo Carpentier o “La muerte de Artemio Cruz”, de Carlos Fuentes, obras que abren la puerta del llamado “boom latinoamericano”; los “Acuerdos de Evian”, que pone fin a la guerra en Argelia; el Lanzamiento del Mariner 2, que transmitirá los primeros datos sobre la superficie de Venus... De ningún modo, es mi propósito hacer divagaciones filosóficas...
Voy ha escribir sobre un hecho que ya es historia, la “Crisis de los Misiles de Cuba”; que puso a todo el planeta al deslinde de una hecatombe nuclear. Además, donde demostraron sensatez y diplomacia los presidentes, Nikita S. Kruschev y John F. Kennedy, estadistas de la época del tinglado de la “Guerra Fría”.

¿La historia de una nación pueda ser transfigurada?

Tengo la percepción de que la verdad se erige como monumento de la historia misma, cuando se manifiesta la muchedumbre frenética que se subordina al aspecto evolutivo individual del ser humano y de las sociedades. No es un secreto que desde el mismo momento del triunfo de los “barbudos”, sectores sociales, políticos y militares hacen lo posible por derrotar el gobierno “marxista-fidelista”. Luego es posible, para bien o mal, que la historia de una nación pueda ser transfigurada, como ocurrió a partir del año 1959, en Cuba... Un ejemplo del comportamiento humano, y político maquillado con quiméricas promesas que encubren el beso de Judas a las esperanzas de una nación.
Es decir, un cambio social traumático tiene secuelas trascendentales, como tras el triunfo de la “revolución cubana”, cuando se radicalizan las posiciones entre los cubanos y, el gobierno estadounidense y Cuba. Las motivaciones son bien sabida, al punto que Estados Unidos, el 3 de enero de 1961, rompe unilateralmente sus relaciones con el gobierno cubano.
A partir de ese momento, Washington inicia una meteórica carrera “diplomática”, con el objetivo de involucrar a los países latinoamericanos e hicieran lo mismo. Estos esfuerzos estadounidenses se materializan en 1963.
Las acciones se acrecientan en las ciudades y zonas montañosas, como el Escambray y la Sierra de los Órganos, y crispan los ánimos en el archipiélago. Uno de los incidentes demostrativos de este enfrentamiento es la “Invasión de Bahía de Cochinos”, abril de 1961, integrada por exiliados cubanos, con el apoyo material y logístico del gobierno de Jonh F. Kennedy. Infortunadamente, fracasa y los sobrevivientes, de la Brigada 2506, se rinden.
La lucha contra el gobierno revolucionario no cesa, antes se incrementa. Numerosos opositores caen en las garras del régimen, son juzgados sumariamente y condenados a prisión o muerte por fusilamiento. Con todo, los alzamientos en las montañas y acciones civiles contra la naciente dictadura castro-comunista se explayan por el archipiélago.
Hoy día coexiste una oposición de naturaleza pacifista, que combate al régimen con ideas y propuestas...

Preludio de la “Crisis de los Misiles”

Para comprender está crisis, es importante admitir que a partir de 1959, Estados Unidos comenzó a prestar apoyo a los exiliados políticos cubanos, tanto acogiéndolos en su territorio como prestándoles ayuda para luchar contra el régimen. Por el contrario, ni corta ni perezosa, la Unión Soviética percibió rápidamente la ventaja que podría suponerle contar con un aliado tan cercano a su enemigo, y empezó a expresar su “solidaridad” con la causa de la “revolución cubana”, ofreciendo ayuda económica y militar a Castro. En 1960 se establecieron relaciones comerciales y se firmó un tratado de cooperación militar entre ambos países. Así que, Cuba se convierte oficialmente en un miembro del bloque comunista, de Europa del Este.
Hacia mediados de 1961, circulan informes donde se asegura que “Cuba se equipaba con armas soviéticas”. Esto lo confirma un informe del Comité Inter-American Peace, donde se apunta que Castro había recibido 100.000.000 dólares en armas de la URSS, y que esto convertía a Cuba en el más poderoso, militarmente, de Latinoamérica.
Estas sospechas se evidencian, cuando Castro hizo una exhibición masiva de artillería, tanques y aviones de guerra rusos, en la ciudad de Cárdenas, evidentemente, con el fin de intimidar a sus enemigos. Por estos días, llegan a puertos cubanos 30 buques y 5000 soldados soviéticos, para sudar la gota gorda en la construcción de bases militares estratégicas.
En el año 1962, la “Guerra fría” campeaba por el planeta y Cuba se sumergía, a toda velocidad, en el seno de ella, al incrementar sus acercamientos con la URSS y sus aliados. Precisamente, estas relaciones animan al gobierno estadounidense a entregar, a los grupos cubanos de oposición, ayuda militar, y acelerar la “guerra diplomática”.
Los primeros resultados de esta ofensiva estadounidense darán sus frutos el 31 de enero de 1962, cuando la Organización de Estados Americanos acuerda separar de la institución a Cuba. Brasil y México se oponen a esta decisión. De esta suerte, se incrementa el aislamiento del “gobierno revolucionario”, y las consecuencias marcarán una mayor enemistad de Cuba con el vecino y, una postura incondicional con el “amigo soviético”.
A los acuerdos adoptados por la OEA y desafiando a EE.UU., Fidel Castro responde convocando una “asamblea general del pueblo” en la Plaza de la Revolución José Martí (antes del triunfo, Plaza Cívica), donde se aprueba la II Declaración de La Habana. El 26 de marzo se constituye el Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba (PURSC); y el 29 se inicia el juicio contra los integrantes de la Brigada 2506. La Asociación de Jóvenes Rebeldes, en su Primer Congreso, acuerda cambiar el nombre de la organización por el de Unión de Jóvenes Comunista (UJC)... Por último, en mayo, la URSS le propone al gobierno cubano instalar en el archipiélago misiles con capacidad para transportar ojivas nucleares.

Acontecimientos graves, mente serena

Desde el verano de 1962, los servicios secretos estadounidenses y las organizaciones opositoras cubanas en la clandestinidad, especulaban sobre la posibilidad de que los soviéticos estuvieran emplazando misiles en Cuba.
Sin embargo, no se confirmarán estas sospechas hasta el 16 de octubre, tras el estudio de las fotografías tomadas por un avión espía, al sobrevolar Cuba.
En la Casa Blanca el escándalo fue enorme, y EE.UU. activa un comité de crisis, donde no siempre existió unanimidad en las acciones a llevar a cabo. El Secretario de Defensa, Robert McNamara, respaldaba la idea de que EE.UU. debía continuar manteniendo la superioridad en la región; otros advertían que las acciones de los soviéticos eran una abierta violación a la doctrina Monroe, “América para los americanos”, una solapada doctrina, que vetaba la intervención extranjera en el Nuevo Continente. Se argumentaban dos alternativas: una era realizar un bombardeo sin preaviso o la de implantar un bloqueo marítimo a Cuba. Esta última se llamaría posteriormente "cuarentena". Robert Kennedy, insistía en que la primera decisión era estimular "un Pearl Harbor al revés", y respaldaba a su hermano, “porque nunca actuaría como lo había hecho el almirante japonés Tojo”.
Los Miembros de este Comité Nacional de Seguridad eran: Dean Rusk, Secretario de Estado; Robert McNamara, Secretario de Defensa; Doglas Dillon, Secretario del Tesoro; Robert Kennedy, hermano del Presidente y Ministro de Justicia; el vicepresidente Lindón Johnson, el Presidente del Comité de Jefes de Estado Mayor, general Maxwell Taylor, así como varios consejeros del Presidente, diplomáticos y altos funcionarios como el director de la CIA, el Embajador ante las Naciones Unidas Adlai Stevenson y el antiguo Embajador en Moscú, Llewllyn Thompson.
Cuando los servicios de inteligencia estadounidenses corroboran que los misiles soviéticos están en territorio cubano, comienza a activarse la maquinaria bélica que pone al planeta al borde de una guerra nuclear... Los gobierno de Cuba, EE.UU., y la URSS, con sus equipos de asesores militares y diplomáticos realizaban reuniones de día y noche, con intercambio de comunicados exaltados e intransigentes. Entretanto, los buques soviéticos ponen proa rumbo al bloqueo naval estadounidense, impuesto alrededor del archipiélago cubano. Comentan los especialistas que “fueron 13 días de nerviosismo y confusión”.
El 17 de octubre, Adlai Stevenson, embajador estadounidense ante la ONU, aboga por una solución negociada, y propone sea enviado un emisario para dialogar con Kruschev y Castro. Por su parte, Robert McNamara, insiste en que el bloqueo naval es la solución, empero, algunos funcionarios estadounidenses son incrédulos ante la propuesta y creen que los soviéticos pueden bloquear a Berlín occidental.
Para discutir la ayuda al régimen cubano, el 18 de octubre, se reúnen en Washington el presidente Kennedy y el canciller soviético Andrei Gromyko. En un ambiente tenso y desconfianza entre las partes, Gromyko acusa a EE.UU. de molestar a una pequeña nación, y que por ese motivo la URSS ayuda a Cuba para pueda defenderse. Por su parte, Kennedy, no le comenta nada sobre el conocimiento que tiene sobre los misiles, es posible que para ganar tiempo.
Posteriormente, los servicios de inteligencia estadounidense, informan que los misiles podrían estar listos para ser lanzados en sólo 18 horas... Por esta razón, el Departamento de Estado, el 19 de octubre, apresura la búsqueda de un procedimiento para imponer un bloqueo naval, sin el riesgo de violar normas legales. También, le informan al presidente Kennedy que: “Cuba podría lanzar los misiles, ocho horas de que se diera la orden”. Asimismo, “le confirman que hay ojivas nucleares, pero se ignora si ya están instaladas en los misiles”.
Ya el día 21, la estrategia para establecer el bloqueo naval está lista... pero, Kennedy, como medida alternativa ordena preparar un ataque militar; aunque el Comando Aéreo Táctico le informa que un posible ataque aéreo, a pesar de cientos de misiones, sólo alcanzarían a destruir el 90% de los misiles en territorio cubano. Esta noticia enmaraña más la situación, que ya es sumamente delicada, y algunos diarios descubren está realidad. Kennedy les pide a los editores prudencia y que desistan de publicar la noticia, ya que pone en peligro la seguridad nacional.

A grandes males, grandes remedios

En un mensaje a la nación, el día 22 de octubre, Kennedy anuncia el bloqueo naval al archipiélago cubano y advierte que: “...si desde Cuba hay un lanzamiento de misiles hacia cualquier país del Hemisferio Occidental sería considerado como un ataque de la Unión Soviética contra Estados Unidos y demandaría una represalia militar absoluta”.
Castro declara la alerta máxima y se mantiene en sus trece, alegando que Cuba jamás se desarmará mientras el gobierno estadounidense continúe con su política de agresión y enemistad. Kruschev, envía a Kennedy un mensaje oficial donde manifestó que constituyen una seria amenaza a la paz las medidas de Estados Unidos, y ordena a los buques soviéticos continúen su viaje a Cuba.
Estados Unidos ordena iniciar vuelos de reconocimiento a baja altura, sobre territorio cubano y las embarcaciones que se acercan al archipiélago. La URSS pone en alerta máxima al Pacto de Varsovia, y Estados Unidos, por primera vez en su historia, adopta la condición defensiva DEFCON2, el máximo nivel de alerta antes de una guerra total.
Los soviéticos insisten en que el bloqueo naval es un acto premeditado de agresión. No obstante, ante la gravedad de los incidentes y para evitar se desate una guerra, Kruschev propone una cumbre con Kennedy...
El 25 de octubre, después de un ardiente enfrentamiento entre el embajador estadounidense ante la ONU, Adlai Stevenson, con su similar soviético, Valerian Zorin, a quien el primero le exige al segundo dar respuesta a las denuncias sobre el despliegue de misiles en Cuba. La Unión Soviética da un paso adelante, y propone la retirada de misiles estadounidenses en Turquía e Italia, a cambio de los soviéticos en Cuba. El gobierno de Turquía no acepta y Kennedy autoriza que los aviones del Comando Aliado Supremo en Europa, carguen armas nucleares.
Después de los últimos suceso, Kennedy considera que el bloqueo no está logrando su objetivo y analiza la posibilidad de una invasión a territorio cubano, y ordena coordinar un plan para establecer, “en menos que canta un gallo”, un nuevo gobierno en Cuba.
Los contactos entre Kruschev y el presidente estadounidense continuaron a través de canales diplomáticos.
Cuando parecía no tener solución la crisis y el planeta estaba abocado a una guerra nuclear, el 25 de octubre, Kruschev le propone, a Kennedy, que retiraría los misiles si los Estados Unidos se compromete a no invadir a la isla. Kennedy acepta, y a través de la embajada de Brasil en La Habana, le comunica a Castro que “no habrá invasión a Cuba”.
Como Castro “no cree en los vecinos del Norte y mucho menos en sus promesas”, ordena mayor vigilancia y disparar contra cualquier avión enemigo que se atreva violar el espacio aéreo cubano.
A la postre, derriban un avión de reconocimiento, el piloto muere. Con todo, Kennedy ordena no tomar represalias.
Inmediatamente, EE.UU. envía un comunicado al gobierno de la URSS, donde garantiza que no invadirá Cuba, a cambio del inmediato desmantelamiento de las instalaciones de misiles; y que la cuestión de Turquía se discutiera en el futuro. A la espera de una respuesta de los soviéticos, Kennedy no descarta la opción de invadir Cuba.
El 28 de octubre, la respuesta llega en un mensaje radiofónico, Nikita Kruschev anuncia suspender la construcción y el subsiguiente desmantelamiento de las instalaciones de misiles R-12 SS-4 y R-14 SS-5. De esta manera se alivian las tensiones. El presidente Kennedy ordena no continúen los vuelos de reconocimiento sobre Cuba y permite la circulación de los buques soviéticos.
Castro queda estupefacto por la inconsulta decisión soviética y exige que la garantía de no-agresión, no debe ser la única condición para desmantelar los misiles. Entre otros aspectos, pide el levantamiento del embargo económico, suspensión de las agresiones encubiertas y el apoyo a la oposición cubana...

A todas luces, el “movimiento “revolucionario cubano” había germinado con el discurso de ser una ideología nacionalista, ante la total dependencia económica, cultural y política del país con respecto a los Estados Unidos. Era, en principio, totalmente ajeno a las tensiones internacionales entre potencias y la política de bloques, “Guerra Fría”, en la que finalmente terminó tomado parte.
La “Crisis de los Misiles de Cuba” (también conocida como “Crisis de Octubre” o “Crisis del Caribe”), comenzó con una foto tomada por un avión espía estadounidense, del territorio cubano, que ponía al descubierto la existencia de silos de misiles, y que posteriormente las investigaciones confirman, al tener información de que los soviéticos habían entregado misiles nucleares de alcance medio, y que otros estaban en camino, transportados por un convoy naval soviético.
Kennedy tuvo la intensión de que si el bloqueo naval no daba resultado, bombardear las bases de misiles e invadir Cuba, para establecer un nuevo gobierno. Empero, pudo más su actitud como estadista preclaro y decide darle la posibilidad a Kruschev de desistir de sus intensiones. Entretanto, seis días estuvo en vilo la humanidad y los barcos soviéticos se acercaban a la flota estadounidense que bloqueaba el acceso a Cuba. El final de estos encontronazos ya es historia.
También, al parecer, la hipótesis a la que adhieren los historiadores, como Henry Kissinger, es que la “Crisis de los Misiles en Cuba” sólo formaba parte de la “Crisis de Berlín”, como una de las últimas apuestas “desesperadas” de Kruschev, para conseguir prontamente lo que no había conseguido luego de 4 años de amenazas y ultimátum.
La negociación y decisión final de Kruschev y Kennedy, cambiaron el curso de la crisis. Aunque, los soviéticos tuvieron que soportar la reacción encolerizada de Castro. Porque el dictador era partidario de no ceder a las presiones de Estados Unidos e incluso si era necesario lanzar un ataque nuclear inicial. Indiscutiblemente, como excelso dictador, Castro, ha sido un líder con vocación por los asuntos militares. Desde 1959, “toma decisiones y no las consulta con la dirección nacional ni con el consejo de ministros. Es así, como no se informó a los jefes de las distintas armas, la instalación de defensas nucleares en territorio cubano”.
En una carta enviada a Kruschev, Castro confiesa que: "honestamente asumimos la idea de que íbamos a desaparecer... nos tocaba hacerles pagar ese precio, pero por lo menos el mundo se libraba del imperialismo si semejante acto tan grave e insalvable como una invasión tuviera que ocurrir, que sólo hubiera conducido a una guerra total... Si el enemigo iba a lanzar ese tipo de ataque en circunstancias como esas, entonces no habría otra alternativa".
Finalmente, los soviéticos desisten de continuar instalando misiles nucleares y desmantelan los ya existentes en el archipiélago, y EE.UU. se comprometió a no invadir Cuba.
Si bien, la “Invasión de Bahía de Cochinos” fue un ultraje y frustración para Kennedy y el exilio cubano, pudo reparar el yerro con el triunfo en la “Crisis de los Misiles”. No obstante, sus detractores opinan que “al presidente estadounidense le faltó ser más agresivo y menos diplomático en ambas circunstancias”. Se dice... que su asesinato en la ciudad de Dallas, fue una venganza de extremistas del exilio cubano, por haber traicionado a los 1500 combatientes de la Brigada 2506, esto no se ha demostrado.
Hoy día, se sabe que si el gobierno estadounidense hubiera llevado a cabo el bombardeo preventivo contra Cuba, los soviéticos de la isla hubieran respondido sin dilación, ya que tenían instrucciones para ello y, además, ya disponían de cabezas nucleares para hacerlo, algo de lo que en su momento no fueron nunca conscientes Kennedy y sus asesores. Sin lugar a dudas, un golpe de suerte para Cuba y todo el planeta...
Mientras redacto estas líneas, ya extensas, viene a mi mente Wayne Smith, Jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, de 1977 a 1982, que dijo en una ocasión: “Cuba tiene el mismo efecto en los gobernantes de Estados Unidos que la luna llena solía tener en los hombres lobo: pierden el sentido de la razón cuando se les habla de Castro y Cuba”. Y no se equivoca, en pocas semanas Fidel Castro cumplirá cincuenta años en el poder. ¿Cuánto más durara la dictadura castro-comunista? He ahí el arcano...

Para finalizar, la “Crisis de los Misiles de Cuba” y la “Guerra Fría”, no parecen haber quedado en el olvido. Por estos días, la noticia es que: Rusia “coquetea” en América Latina, especialmente con Bolivia, Cuba, Nicaragua y Venezuela. La pregunta... ¿Qué quiere Rusia en América Latina?
El debate se inicia cuando el ministro de defensa venezolano señala que la cooperación militar con Rusia es “cada día más productiva” y los ayuda a prepararse ante posibles “amenazas...”. “Estados Unidos, no puede mortificarse; ellos también decidieron reactivar la IV Flota (en el golfo de México)”. El valor del armamento comprado, por el gobierno venezolano a los rusos, es de 4.000 millones de dólares: Aviones de combate, helicópteros Mi-17 y casi 100.000 fusiles de asalto.
En Cuba, hace unos días, el canciller Pérez Roque, afirmó que promisoriamente: “se produjo un relanzamiento” de las relaciones con Rusia. Posiblemente, el gobierno castro-comunista, valora sobremanera esta reactivación de las relaciones con los rusos, pues: es una potencia nuclear; es miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU; y un aliado que está contra el bloqueo.
Nicaragua, ve con buenos ojos la posibilidad de acuerdos sobre estructura energética, un puerto de aguas profundas en el Caribe y un eventual canal interoceánico. Dice Daniel Ortega al referirse al gobierno estadounidense, que: “piensan que porque se desintegró la Unión Soviética ahora pueden hacer pedazos a Rusia”. “¡Que equivocados están!”.
Y Bolivia, la cenicienta de Suramérica, sueña con progresar en acuerdos con los rusos, que le permitan acceder a créditos: para un programa de defensa nacional y comerciales.
La preocupación continúa, mientras navega rumbo a Venezuela el gigantesco crucero ruso ‘Piotr Veliki’ (Pedro el Grande), “con el propósito de adelantar ejercicios militares conjuntos en el Atlántico, en los próximos meses”. No quedan dudas, la alianza militar entre estos dos países es una realidad inquietante.
Mi modesta opinión es que, los rusos están tratando de instalar en Cuba u otro país latinoamericano, por su proximidad a territorio estadounidense, una base militar desde donde poder decirle a Washington “cuidado conmigo”. Hoy, no es un secreto que Rusia se opone a que Estados Unidos establezca un escudo de defensa antimisiles en Polonia y la República Checa, para resguardar de posibles agresiones, por parte de Irán y Corea del Norte.
No tengo la menor duda, que es una prueba de fuerza, para demostrar que Rusia “no a perdido su poder militar e influye en el hemisferio o patio trasero de Norteamérica”. El Kremlin ya tiene una avanzada militar en territorio venezolano, se trata de dos bombarderos rusos Tu-160, considerados los aviones de guerra “más grandes y sofisticados del mundo”. Que decir, de las maniobras militares en el Atlántico...
Empero, no hay que olvidar y es propicio anotar que la política es una práctica sutil que se amalgama al discernimiento, teoría y experiencia. La política, es quien amamanta la diplomacia, que a final de cuentas hace parte de la historia y el tiempo. Contente o no, el tiempo y la historia se encargan de aseverar y esclarecer conceptos y hechos. La diplomacia, exige cuidarse del fingimiento y los acuerdos que ocultan la traición. De ahí que, es menester juzgar con justicia y paciencia. Así, directa o indirectamente, la política, la diplomacia, la historia y el tiempo, inciden en el quehacer de los seres humanos.
La mesa está servida para una eventual puja entre las dos potencias, y no dudo que estemos presenciando el preámbulo de una “Guerra Fría del Siglo XXI. Obviamente, el diálogo de las dos superpotencias es imprescindible y debe ser permanente por las vías diplomáticas. Los líderes de estas dos potencias deben discernir con sabiduría y no olvidar los episodios de octubre de 1962, “La Crisis de los Misiles de Cuba”.
Para finalizar, es mi deber precisar que breve ensayo solo pretende documentar brevemente los acontecimientos de la “Crisis de los Misiles”, como honesto aporte para quienes gustan de la historia y quieren ganar en experiencia, y aplicar lo aprendido en la construcción de un mundo donde la sabiduría sea la razón de ser de los líderes y de todos los seres humanos. Por eso, para el lector pueda ampliar sobre la: “Guerra Fría”, “Revolución cubana” y “Crisis del Caribe”, respetuosamente sugiero consultar la bibliografía recomendada. Por ahora, queda no perder de vista la evolución de los próximos acontecimientos... ¡Dios salvaguarde a todo el planeta!

Bibliografía

- Attali, Jacques. Milenio, Editorial Seix Barral, S.A. Barcelona, 1991.
- Arias King, Fredo, La experiencia de Europa del Este, Fund. Cadal: Fundación Ponéis y CEON, Buenos Aires, 2005.
- Corzo, Pedro. Cronología de la lucha contra el totalitarismo 1959-2006, Instituto de la Memoria Histórica Cubana Contra el Totalitarismo. Ediciones Memorias. Miami. 2007.
- Jonson, Lyndon B. Memorias de un presidente, Dopesa. Barcelona, 1971.
- Kennedy, John F. Trece días, Plaza y Janés, Barcelona, 1971.
- Kissinger, Henry. La diplomacia, Fondo de Cultura Económica. México, D.F., 1995.
- Montaigne, Michel Eyquem de, Ensayos Completos. Editorial Iberia, S.A., Barcelona, 1968.
- Neustadt, Richard – May Ernest, Los usos de la historia en la toma de decisiones, Grupo Editor Latinoamericano, Buenos Ares 1986.
- Oppenheimer, Andrés. La hora final de Castro, Javier Vergara Editor S.A., 1992.
- Richard Nixon. La verdadera guerra, Planeta, Barcelona, 1980.

*Pablo Felipe Pérez Goyry.
Analista y Periodista Independiente.
Miembro del Instituto Nacional de Periodismo Latinoamericano.
Web: http://es.geocities.com/libertadeopinion/
Blog: http://contextuspablofeliperezg.blogspot.com/

Octubre de 2008.


Pablo Felipe  Pérez Goyry

Freelance: Writer - Journalistic Analyst - Photographer Design Editor - CEO - Chemical Industrial & Analyst

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