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Autor: PABLO FELIPE PÉREZ GOYRY   


©Pablo Felipe Pérez Goyry

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21 de mayo de 2010

Cuba: Secuestrando la palabra se mutila la acción - Por Lic. Amelia M. Doval.




Secuestrando la palabra se mutila la acción

Por Lic. Amelia M. Doval. 
Miami, FL.- 21.05.2010 

Cuando apenas el mundo aplaudia con las manos delante y la hidalguía de los héroes la posibilidad de un cambio en Cuba, el gobierno  vuelve a dar un zarpazo. Como en los viejos tiempos de duelo y guante al rostro esa fuerza mortal que se llama maldad, ha dejado entrever que no importa de quien sostenerse, el verdadero objetivo es continuar en pie.

La popularidad y la fuerza moral de las Damas de Blanco transgredió las fronteras, el mundo comprometido con la causa cubana sintió la necesidad imperiosa de abrir los brazos apoyando con todos los recursos. El esfuerzo valió la pena. La represión en Cuba aumentó.

El mundo sintió suyo el dolor, se pensó que  habíamos ganado una batalla, pírrica tal vez, pero ganada. Hoy a la vista de los días pasados el análisis se hace necesario.

La iglesia y el estado siempre fueron una fuerza única que en contubernio podían dominar el mundo. En Cuba a partir de los años 60, le fue inservible al gobierno que nacía la presencia de una institución que le servía de punta de lanza a quienes no estaban a favor de sus crímenes. Cincuenta años después algunos representantes de la iglesia vituperan con abominable seriedad los intentos de alcanzar un paso de avance en la lucha, en primer lugar por la liberación  tanto mental como física, para después alcanzar la libertad.


Las Damas de Blanco surgieron de un grupo de adnegadas mujeres con un dolor intenso, sus padres, hermanos, esposos fueron encarcelados por desear una patria distinta. Ellas unieron su dolor he hicieron única la lucha. Con el pasar de los días se sumó otro grupo, las  llamadas Damas de Apoyo.

Nunca sabremos los motivos internos que pusieron esta rueda en movimiento, pero la reacción internacional no se hizo esperar, pasados los dias hay un tema que  invade las noticias fuera  de la isla. El Cardenal Jaime Ortega, después de un absoluto silencio decidió actuar como mediador. Obtuvo de las Damas de Blanco una respuesta y del gobierno una imposición, comenzaba el solapado camino a la desintegración de la única organización que había logrado levantar la voz por encima de la palabra gubernamental y retumbar con ecos propios en el mundo entero.
 
Especular no es el arte que utilizo pero habiendo vivido tantos años bajo ese régimen, no me queda más camino que hacer un frío análisis. La voz del gobierno haciendo uso de otra garganta ha reclamado que solo se ofrezcan a desfilar aquellas mujeres a las que les une un hilo consaguíneo con los encarcelados, en ese único caso el gobierno hará la concesión de tomar nuevamente en cuenta su ¨´honradez´´ para olvidar los ¨´daños que a la patria¨´ han echo estos hombres y concederles revisar sus causas. Todo es pura fanfarría ya conocida, en el trasfondo el gobierno está nuevamente manipulando al pueblo cubano, a la prensa internacional y los honrados patriotas que quieren desprenderse de esta enorme carga que no los deja avanzar viendo amordazada su lucha.

Una ingenua conclusión nos lleva a un mismo destino, al ser excarcelados los presos políticos, las protestas familiares no tendrían motivos  Para la opinión pública esta sería una batalla únicamente por una causa que concierne a los parientes, algo inusual, un asunto doméstico que un gobierno ¨justo y paciente¨ le ha dado solución.

Lo que ha quedado evidenciado es que la manipulación y el chantaje  pululan como insectos comunes en una sociedad que se desintegra moralmente. Las causas patrióticas tienen corta vida cuando el gobierno se siente presionado. La piedra en el zapato, daño su columna política pero, saben valerse de cualquier recurso para desmorar los intentos. 

Nos quedan varias preguntas sin respuestas, cuál sería el verdadero motivo que provocó un intervención de la iglesia a través de su cardenal Jaime Ortega. Sería esta una batalla trunca si la imagen de las Damas de Blanco desaparecen de la vista pública. Por qué estas mujeres tan valientes han dejado cerrado el círculo ha cualquiera que pretenda entrar. Es el cardenal un verdadero mediador o un vocero únicamente. Quizás demoremos en posibles respuestas por el momento mantengamos alerta la palabra, despierta la intensión y abierta la mente, una vez más estamos ante una autética tergiversación de los hechos en provecho de una política sin escrúpulos. Esto sería solamente un resbalón en la carrera debemos levantarnos y seguir andando, nunca está más cerca el final que cuando el camino se hace más angosto. 
Fotografías: Internet 

La mesa está coja - Por Yoani Sánhez



La mesa está coja

Por Yoani Sánhez

La voz al otro extremo de la línea me dicta un texto que saldrá publicado en el blog Voces tras las rejas. Es Pedro Argüelles desde la cárcel de Canaleta e intercambiamos sobre las actuales conversaciones entre la Iglesia y el gobierno cubano. Tema difícil de hablar con un prisionero al que frases demasiado optimistas le alimentarían una expectativa que podría concluir en frustración. Tengo poca información, le confieso, los medios oficiales sólo mostraron breves imágenes de la cita entre el Cardenal Jaime Ortega y el General Raúl Castro, sin develar los puntos de la agenda que discutieron. Pero –me aventuro a anunciarle– en las calles se rumora sobre negociaciones para liberar presos, lo cual ha sido confirmado por las autoridades eclesiales en una rueda de prensa a la que no fueron invitados los periodistas independientes ni los bloggers.

El asunto me ilusiona por un lado y me deja un mal sabor por el otro. Es como estar en presencia de una mesa que intenta levantarse sobre dos patas, mientras a la tercera –excluida o ignorada–  le correspondería  el mayor peso de las decisiones. Discusión limitada resulta toda aquella a la que no se convoque esa importantísima parte de la nación que son los grupos y asociaciones de la sociedad civil. Sólo entre uniformes o mantos cardenalicios no debería discutirse algo que nos compete a militares y a ciudadanos, a católicos y ateos, a partidarios e inconformes. Brillan por su ausencia en estos encuentros los portavoces de esa porción lesionada de Cuba que tiene hijos, esposos o padres condenados por motivos políticos. Cómo se puede interceder por el lastimado sin darle a éste también el turno para expresarse, sin permitirle estar representado allí donde se habla de su suerte.

Pedro, Pablo y Adolfo me volverán a llamar. No sé qué decirles sobre los encuentros que discurren a puertas cerradas, sobre los tratos que se están cerrando en el enigma. Deseo tanto que sus nombres estén en esa lista de los posibles favorecidos con una “licencia extrapenal” que me dejo llevar por la esperanza. Sin embargo, no hay que engañarse. Mientras la libre opinión y el ejercicio de ella sigan siendo una figura delictiva en nuestro código penal, habrá un listado de reos por sacar de las celdas. Grata gestión la de la Iglesia como mediadora, aunque las autoridades cubanas deberían escuchar también a todos sus ciudadanos, incluso a lo que se les oponen. Ir por la vida descalificando para el diálogo a quienes tienen posiciones críticas ha hecho que hoy la mesa sólo se pueda levantar sobre dos puntos de apoyo. Varias patas podrían darle el equilibrio de la diversidad, sólo falta que las reconozcan y las dejen existir.

La necesaria reforma - Por Amelia María Doval Hernández




 La necesaria reforma 

Por Amelia María Doval Hernández 
dovalamela@yahoo.com 

El gobierno cubano nuevamente actuó con su retórica y caducas maneras. El pueblo presiente la burla mas se niega a rendir sus fuerzas. Una tierra que se ha devastado en cincuenta años no por consecuencias naturales sino por incapacidades humanas ha dejado a un país sin más recursos que soñar y mendigar la existencia.

La Cuba de antes y después es la historia de "El Príncipe y el Mendigo", dos islas diferentes, en una sola plataforma, dos variantes de dirigir una economía. Una revolución de caóticos resultados.

El quinto mes del año se carga de insignificantes símbolos para quienes llevan el peso del día a día a sus espaldas, ese pueblo que se dobla no en señal de servidumbre y respeto sino como muestra de desgaste, de vejez en el alma. El 14 de Mayo se celebró el 49 aniversario de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) sería demasiado irreal explicar la historia de una organización que no rinde más fruto que servir de pantalla al gobierno para demostrar ante el mundo que sus campesinos tienen una Ley de Reforma Agraria y un sindicato según sus variantes.  Trescientos cincuenta mil afiliados tiene esta organización que labora  el 20% por ciento de la superficie agrícola y a quienes se les ha dado la responsabilidad de producir para el pueblo.

La realidad no se oculta porque es tan oprobiosa que solo se puede esconder con la existente represión y aun así tiene voz. 

Los campesinos pagan al gobierno el derecho de trabajar su propia tierra, les robaron el diario vivir, les cambiaron el suave piso de tierra por la dura y fría losa que los alejaba de sus raíces además de que este cambio  tiene un precio y su valor fue impuesto por el gobierno. En palabras pequeñas y grandes les dejaron saber que sus pocas propiedades no les pertenecen, se les entregaron en usufructo. Para un hombre conocedor de los cambios propicios para las diferentes siembras, esta es un palabra demasiado complicada sin embargo el gobierno disfruta la sencillez de su significado, les concede el derecho de usar bienes ajenos con la obligación de conservarlo, realmente bochornosa ha sido la expropiación de propiedades. La juventud abandona este sector donde no encuentra proyección de futuro, la mujer declina incorporarse a una vida que no le reporta cambios más allá de su sacrificio sin resultados. Cuba pierde un renglón primordial de la economía. El pueblo sufre las consecuencia. El hambre y las carencias pasan ha ser males pandémicos. 

Una pésima dirección de la economía agrícola ha llevado al fracaso total, se ha intentado transgredir las normas del ecosistema, menospreciando la vasta experiencia de los verdaderos cultivadores. En su deseo de buscar soluciones desesperadas con logros inmediatos el gobierno en sus habituales congresos que no dejan de ser la cadena de trasmisión para poner a funcionar con magistral totalitarismo las innumerables trabas de que dispone un sistema que carece de raciocinio lógico, propicia y propone la venta de productos que por si solos desmienten su discurso. 

Los cerebros pensantes saben que solo se rescata a un país de tal crisis con sacrificio y trabajo, al gobierno no le satisfacen estas ideas ¨´progresistas¨¨ porque echarían por tierra las farsas que por años han sostenido como velo ante sus incompetencias administrativas. Seguir la secuencia de sus alocados actos es llevar la existencia diaria por caminos que no por trillados dejan de ser absolutamente incongruentes. 

En el período de Enero-Marzo del 2010, la producción decayó en un 13%, con respecto a años anteriores. El X Congreso Campesino no pasó de ser otra inoperante rotulación de ideas vagas. 

Funerales más que celebraciones son estas Ferias que genera el gobierno para hacer sus acostumbrados derroches publicitarios, mientras dejan al pueblo en la más absoluta miseria. Supuestamente el gobierno debe ser la contraposición del mercado libre, cuentapropista, del campesino agricultor que se esmera en  lograr una cosecha en pésimas condiciones de trabajo vendiéndola con precios que le permitan recuperar lo perdido en transporte o productos, mas este mismo gobierno se complace en criticar el esfuerzo ajeno mientras no hacen nada por mejorar al pueblo y si favorecer que los gastos de quienes producen sean cada vez más elevados provocando una cadena  que oprime a los necesitados.  En estos casos se efectúa un robo sin recatos y sin productos, pues parece que en esta nueva  Cuba las frutas no se maduran y sus variedades son ínfimas (piñas verdes y fruta bombas únicas representantes) 

Ni siguiera las viandas  son honrosamente representadas, es un teatro de fantoches, una burla, una opereta barata si tenemos en cuenta que la música y la bebida no estarán nunca ausentes. Los niveles de alcoholismo exceden los límites normales de cualquier sociedad, un borracho es un drogodependiente, un enfermo buscador de más vicios. Un alcohólico es un ser no pensante, un cero a la izquierda, un ente que no pide  ni reclama solamente suplica. Se necesita urgentemente cambiar el sistema directivo que hasta el momento ha promovido la poca diversificación de los productos conjuntamente con una baja explotación de la tierra. 

Cuando Cuba logre sacudir su cuerpo y tumbar de su lomo a estos Jinetes del Apocalipsis, la tierra volverá a resurgir porque semillas hay solo faltarían los cultivadores. Indagando la realidad cubana descubrimos que no siempre es obediencia la palabra de saludo, la insurrección está en el diario vivir. No todo está perdido. En este sector, por ejemplo la estructura de dirección afecta los resultados. 

El cubano  no escatima riesgos o sacrificios para abrirse paso en el difícil camino de vivir. Un gobierno de frases largas y pocos logros es un fatal ejemplo para un país, es necesaria la reforma del pensamiento y de la acción. Imprescindible será la palabra que aliente, innecesaria la frase que separe.

Fotografía: Feria Agropecuaria en la Víbora efectuada 15 y 16 de mayo...

Contextus RadioVideo

Otro Pepe - Por Yoani Sánchez



Otro Pepe 

Por Yoani Sánchez

Yo tenía 19 y él había muerto cien años antes. En la escuela, nos aterrábamos cuando en los exámenes de gramática ponían a analizar una de sus complejas oraciones. Nos habían repetido tantas veces que José Martí era el “autor intelectual del asalto al cuartel Moncada” que hasta lo imaginábamos de cuerpo presente en aquella madrugada de disparos y muertos. En las vallas políticas, sus sentencias –sacadas de contexto– ataviaban una ciudad sumida en las miserias del Período Especial. Recuerdo que ironizábamos con algunas de ellas, al estilo de “la pobreza pasa: lo que no pasa es la deshonra” que habíamos trasmutado en “la pobreza pasa, la que no pasa es la 174”, en alusión al autobús que conectaba el Vedado con La Víbora.

No faltaron los desinformados que culparon al Apóstol por lo que ocurría y durante los días de apagones y de poquísima comida le propinaban a sus bustos de yeso diversos castigos. La excesiva tergiversación del ideario martiano –readaptado según las conveniencias del poder– hizo que decenas de mis colegas de aula le dieran un portazo definitivo a su obra. Sólo un exiguo grupo de aquellos adolescentes nos mantuvimos leyendo su poesía de amor o sus versos libres, preservando así para nosotros otro Pepe, más humano, más cercano. Estaba yo por ese entonces en el Instituto Pedagógico que –como trampolín– me permitiría pasar a estudiar Filología o Periodismo, dos profesiones que él había ejercido magistralmente. Allí me presentaban a un señor de rostro enérgico al que había que adorar sin rebatir, definido oficialmente como el inspirador de lo que vivíamos.

En los días cercanos al aniversario cien de su muerte se me ocurrió redactar un pequeño editorial para el boletín que hacíamos varios estudiantes. Con el nombre de Letra a Letra, la publicación se armaba con poemas, análisis literarios y una sección dedicada a los gazapos lingüísticos que se escuchaban en los pasillos de la facultad de Español y Literatura. Escribí unas breves y apasionadas líneas donde decía que formábamos parte de “otra generación del centenario” a la que le correspondía salvar a la patria de “otros peligros”. Aquella pequeñísima transgresión de la norma instituida para interpretar al héroe nacional terminó con el cierre del modesto periódico y mi primer encuentro con “los muchachos del aparato”. Sólo ellos estaban capacitados para desentrañar y esgrimir su escritura, parecían querer decirme con aquella soterrada advertencia, pero yo sonreía para mis adentros: ya conocía otro Martí, más indomable, más rebelde.
Fotografía: Generación Y

20 de mayo de 2010

Base de datos que contiene los nombres del Éxodo del Mariel - Por Luisa Yanez




Base de datos contiene los nombres del Éxodo del Mariel

lyanez@MiamiHerald.com

Alfredo Malagon cuenta entre sus muchas pertenencias de valor una réplica de tres pies de largo del barco camaronero que lo trajo a Estados Unidos durante el éxodo del Mariel en 1980.

También tiene una réplica en miniatura del Capt. Cracker, de 72 pies de eslora, en su oficina.

"Algunos días miro el bote y me veo con 10 años cruzando el Estrecho de la Florida con mis padres, dirigiéndome a lo desconocido. Hasta puedo oler el aire marino'', afirmó Malagon, de 41 años y vendedor de insumos para dentistas.

Identificar la embarcación y su capitán fue una misión de muchos años para Malagon, que quería conocer todos los detalles del viaje del 11 de mayo de 1980, cuando abandonó la isla de gobierno comunista y comenzó la travesía a la democracia en Estados Unidos como uno de miles de refugiados del Mariel.

"Hay muy poca historia o documentos oficiales sobre el puente del Mariel'', indicó Malagon.

Eso era cierto, hasta ahora.

El Nuevo Herald y The Miami Herald esperan llenar ese vacío de información para beneficio de Malagon y miles de otros que fueron parte del mayor y más concentrado éxodo de cubanos al sur de la Florida.

En un proyecto que dedicó cinco meses a exhaustivas investigaciones, los dos diarios publican un banco de datos único e interactivo con los nombres de los 125,000 refugiados del Mariel que llegaron a Cayo Hueso entre abril y septiembre de 1980, y los nombres de los 1,600 barcos que los trajeron a la libertad.

"Este banco de datos se convertirá en nuestra Ellis Island [el lugar en Nueva York a donde llegaron millones de inmigrantes a principios del siglo XX y donde están los documentos que asientan esos arribos]. Otros exiliados tienen lo suyo; ahora nosotros también'', comentó Malagon, el primer refugiado del Mariel en ubicar su información personal.

La información del banco de datos, tomada de documentos gubernamentales olvidados hace mucho, indica la fecha de llegada de los refugiados, dónde fueron procesados y ubicados inicialmente, como el antiguo estadio Orange Bowl, la Base Eglin de la Fuerza Aérea en el Panhandle de la Florida o Fort Chaffee en Arkansas. También incluye el nombre de sus patrocinadores en Estados Unidos, por lo general una persona que ya estaba en el exilio, una madre, amigo de la familia, sacerdote o buen samaritano que los apadrinó.

Los periódicos también descubrieron un documento histórico único, un cuaderno de bitácora diario manuscrito encontrado en la estación del Servicio Guardacostas en Cayo Hueso, con los nombres de las embarcaciones que llegaban con refugiados. Una copia del original obtenido por los periódicos estuvo guardado durante décadas en los archivos de los Guardacostas en Washington.

"Esta información sobre la participación del Servicio Guardacostas en el Mariel sólo fue consultada por un investigador, el público no sabía nada'', indicó Scott Price, historiador de la institución.

La base de datos fue suplementada con un diario manuscrito que llevaron los exiliados cubanos Arturo Cobo y su esposa Aleida, de Cayo Hueso, cuando el éxodo tomó fuerza.

Descubrir la información histórica es parte del proyecto de dos años de ambos periódicos por narrar el éxodo de los cubanos durante las cinco décadas transcurridas desde que Fidel Castro llegó al poder en 1959.

La base de datos se sumará a otras dos creadas anteriormente por los diarios. Estos bancos de datos detallan la llegada de cubanos a Estados Unidos, uno por uno, en cada una de las tres grandes olas migratorias después de la revolución: los Vuelos de la Libertad, la Operación Pedro Pan y el Exodo del Mariel.

En la lista más reciente, se invita a los refugiados del Mariel a visitar el quiosco de los periódicos en la muestra Cuba Nostalgia, que comienza el lunes, para que personal de los diarios y de WLRN/Miami Herald News graben sus historias en video y audio. Las grabaciones serán entre 2 y 4 p.m.

Al igual que Malagon, algunos refugiados del Mariel quieren saber el nombre de la embarcación que compartieron con otros cubanos; la mayoría recuerda el nombre, aunque su única relación con el barco sea las pocas y afanosas horas que demoraron en navegar desde el Mariel hasta Cayo Hueso.

En el caso de Malagon, quería dar las gracias al capitán del barco camaronero "por la vida que tengo ahora'', dijo. Finalmente, hace dos años encontró al hombre en Tampa, llamando al azar por teléfono. Malagon y James y Janet Griffin se reunieron. ‘‘Encontrarlos fue una experiencia muy emotiva para mí'', confesó Malagn.

Griffin, de 53 años, dijo por teléfono que participó en el puente del Mariel cuando tenía 23 años y varios exiliados cubanos lo contrataron para hacer el viaje. "Logramos reunir a mucha gente con sus familiares, pero también nos metimos en problema con el gobierno'', dijo. Griffin realizó dos viajes y trajo 356 refugiados. El hombre, que hora es capitán de una embarcación de paseos ecológicos en The Florida Aquarium, comentó que le sorprendió la llamada de Malagon.

"En todos estos años nadie me había buscado para darme las gracias por traerlo a Estados Unidos, hasta que Alfredo me llamó. Tenía mucho interés en encontrarme'', dijo Griffin, que tenía malas noticias para Malagon: el Capt. Cracker se hundió hace años frente a las costas de Louisiana.

Con la esperanza de ampliar la base de datos y desarrollar su museo electrónico, ambos periódicos piden a todos los refugiados del Mariel que participen inscribiéndose y dando el nombre de la embarcación en que vinieron. La meta es crear una lista de todos los pasajeros de cada barco.

Por ejemplo, el Red Diamond V, de 118 pies de eslora, trajo 731 refugiados al sur de la Florida. Los que llegaron en ese barco mercante pueden llenar un formulario e inscribir sus nombres en la lista de pasajeros.

La base de datos del Mariel también ofrece nuevas revelaciones sobre el éxodo:

* La lista tiene 130,000 nombres, 5,000 más de la cifra aceptada de 125,000 refugiados que llegaron ese verano.

* Un puñado de barcos de bandera extranjera también participaron. El Valencia, un remolcador con bandera venezolana y contratado por exiliados estuvo entre las embarcaciones confiscadas al llegar a Cayo Hueso con 383 refugiados.

Tres décadas después de los hechos se han ido borrando las opiniones negativas de los exiliados que llegaron antes sobre los llamados "marielitos''.

Muchos refugiados del Mariel ahora se enorgullecen en ser parte de un éxodo manchado por los delincuentes y enfermos mentales que Castro envió con los refugiados.

David Quiñones, socio de negocios de Malagon, también es refugiado del Mariel, pero llegaron en embarcaciones diferentes.

"Estoy muy orgulloso de ser marielito'', aseguró Quiñones, destacado vendedor de Henry Schein Dental, que hizo el viaje con su familia en el Claudia, de 24 pies de eslora.

Mirta Ojito, conocida refugiada del Mariel y autora de Finding Mañana: A Memoir of a Cuban Exodus, donde detalla su búsqueda --que la llevó a Louisiana-- del capitán del barco en que vino, concuerda.

"Han pasado 30 años, pero ahora todos saben lo que nosotros, los marielitos, siempre supimos: el Mariel fue una buena noticia, para los que nos fuimos y para muchos de los que nos recibieron con los brazos abiertos'', subrayó Ojito, profesora adjunta de Periodismo en la Universidad de Columbia.

"La base de datos es un reconocimiento implícito, y necesario, de que el Mariel fue positivo para el sur de la Florida y para Estados Unidos''.

Para Malagon vincularse de nuevo con sus raíces del Mariel es también un modo de preservar la historia de la familia.

"Creo que mi búsqueda del Capt. Cracker tuvo que ver con mi hija. Yo quería que ella supiera de dónde vino y que la vida que tenemos hoy se debe en parte a que yo vine por el puente del Mariel''.

Para más información sobre la base de datos del Mariel, contacte Luisa Yanez en la dirección electrónica lyanez@MiamiHerald.com o llame al 305-376-4627.

Fotografías: Internet 
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20 de Mayo de 1902... Dia de la Independencia de Cuba



20 de Mayo de 1902... Dia de la Independencia de Cuba

Hoy se conmemoran el aniversario de la proclamación de la República de Cuba, día que es izada la bandera cubana por primera vez en La Fortaleza de los Tres Reyes del Morro.

Este día comenzaron a retirarse las tropas estadounidenses y se traspasó el poder al primer presidente electo Tomas Estada Palma, cumpliendo de esta forma la mas grande aspiración del pueblo cubano de emprender el camino de la democracia.

Hoy 20 de Mayo de 2010 los cubanos exiliados festejan esta grandiosa fecha reafirmando el compromiso de restaurar el orden constitucional que le ha sido robado a la sociedad cubana, dentro de la isla solo los opositores y disidentes celebran la fecha, la dictadura trata por todos los medios silenciarla, denigrarla y distorsionarla intentado por muchos años sustituirla por la fatídica fecha de su llegada a la Habana tras la huida en 1959 del dictador Fulgencio Batista.
 

Nuestro homenaje a todos los héroes y mártires que hicieron posible la llegada de ese glorioso día tras haber conquistado la ansiada independencia del colonialismo español, es un deber de todo cubano un día como hoy denunciar y oponerse a la nueva forma de colonialismo español que al amparo de la dictadura comunista explotan al pueblo cubano, robandole sus mas grandes sueños de libertad, democracia y progreso, a la vez que festejamos con la certeza que un día, no muy lejano, en la isla se podrá dar el verdadero significado de la fecha para conocimiento y regocijo de todos los cubanos.

A toda la Nación Cubana, abrazo y afectos. Asimismo, que las bendiciones de Dios y el Universo salvaguarden a todos los cubanos, familiares y amigos.

Namasté.

Pablo Felipe Pérez Goyry.
http://contextuspablofeliperezg.blogspot.com/
http://contextusradiovideo.blogspot.com/
Fotografía: Internet 

19 de mayo de 2010

Nunca temas decir la verdad... - Autor: Sandy Macchi




Nunca temas decir la verdad... 

Autor: Sandy Macchi

Nunca temas decir la verdad o expresar con claridad lo que sientes y afirmar aquello que has visto o has oído.

Teme más bien engañarte a ti mismo, autoconvencerte de la mentira o colocar máscaras en tu rostro.

Sé tú mismo en donde estés, aceptando a los otros como son.

Vive con intensidad y dinamismo.

Rompe tus murallas y levántate; y la vid será para ti un canto y cada día será una fiesta..
Fotografía: Internet 

18 de mayo de 2010

Patrioteros, medios de comunicación y periodistas - Por Pablo Felipe Pérez Goyry



Patrioteros, medios de comunicación y periodistas

Por Pablo Felipe Pérez Goyry
17 de mayo de 2010

En Colombia, desgraciadamente, hay individuos que no ven más allá de sus intereses privados y dejan entre renglones las evidencias: Está perdiendo el pueblo colombiano, gracias al interminable laberinto plagado de impunidad y politiquería, violación de los derechos humanos y humanitarios, desplazamiento forzado y una guerra que por décadas desangra al país, militares y civiles secuestrados que se pudren o mueren en la selva, ausencia de una paz duradera, etcétera.

De la misma manera, he observado el indiscutible atropello a la inteligencia de los seres humanos, por parte de algunos patrioteros, medios de comunicación y periodistas, al tratar con morbosidad demencial los temas relacionados con la violencia, los secuestrados, la corrupción, el libertinaje y la visceral defensa de la pseudo moralidad y democracia.

Tengo la percepción de que algunos individuos, sin el menor escrúpulo han sacado buenos dividendos a un execrable espectáculo noticioso, aplicando embrollos y desinformación, estimulando el odio y ataviándose con el banderín de la libertad de expresión. Pero... olvidan, en determinados eventos, poner en práctica la ética y el discernimiento, como integrantes activos e influyentes de la sociedad. 

Por todas estas razones, es menester, que los políticos pundonorosos, medios de comunicación y periodistas honestos, asuman con decencia su responsabilidad de salvaguardas de la imagen del país, y con decoro ilustren a la sociedad.

De ahí que, es esencial ayuden a la reconciliación nacional, informen con la verdad para educar a los ciudadanos a cómo desenmarañar los intríngulis del conflicto en el que está sumergida la nación, ya que, es impostergable buscar soluciones a los gravísimos problemas de fondo, con un proyecto incluyente que de solución a los problemas sociales como primer eslabón para alcanzar la paz.
Fotografía: Internet 

Busca dentro de ti ... - Por Amado Nervo



Busca dentro de ti ... 

Busca dentro de ti la solución de todos los problemas,
hasta de aquellos que creas más exteriores y materiales.
Dentro de ti esta siempre el secreto, dentro de ti están todos los secretos.
Aún para abrirte camino en la selva virgen, aún para levantar un muro,
aún para tender un puente, has de buscar antes, en ti, el secreto.
Dentro de ti hay tendidos ya todos los puentes,
están cortadas dentro de ti las malezas y lianas que cierran los caminos.
Todas las arquitecturas están ya levantadas, dentro de ti.
Pregunta al arquitecto escondido.
Él te dará sus formulas.
Antes de ir a buscar el hacha de más filo, la piqueta más dura,
la pala más resistente...entra en tu interior y pregunta...
Y sabrás lo esencial de todos los problemas y se te enseñará lo mejor
de todas las fórmulas, y se te dará la más sólida de todas las herramientas.
Y acertarás constantemente,
puesto que dentro de ti llevas
la luz misteriosa de todos los secretos...

Amado Nervo...

17 de mayo de 2010

Da vida a cosas que sean hermosas... - Por Osho




Da vida a cosas que sean hermosas...

"Da vida a cosas que sean hermosas; no des vida a cosas feas. No tienes demasiado tiempo, demasiada energía para desperdiciar. En tan corta vida, con recursos tan limitados de energía, es estúpido desperdiciarla en tristeza, ira, odio, celos.

Úsala para amar, úsala en actos creativos, en la amistad, en la meditación. Haz algo con tu energía para elevarte. Cuanto más alto llegues, mayores recursos de energía se pondrán a tu alcance.

Está en tus manos".

Osho

Fotografía: Internet 

16 de mayo de 2010

Veinte años después: Ave Fénix - Por Paulo Coelho




Veinte años después: Ave Fénix

 Por Paulo Coelho
Guerrero de la Luz

Recorriendo el Camino de Santiago veinte años después de la peregrinación que dio origen a mi primer libro, paro en Villafranca del Bierzo. Allí, una de las figuras más emblemáticas del recorrido, Jesús Jato, construyó un refugio para peregrinos. Vinieron las gentes de la aldea, y pensando que Jato era un brujo, incendiaron el lugar. Él no se dejó intimidar y, junto a Mari Carmen, su mujer, volvió a empezar desde el principio. Al lugar le cambiaron entonces el nombre y lo llamaron Ave Fénix, el pájaro que renace de sus cenizas.

Jato es bien conocido por preparar la “queimada”, un tipo de bebida alcohólica de origen celta, que se bebe en una especie de ritual, también celta. En esta fría noche de primavera, se encuentran en el Ave Fénix una canadiense, dos italianos, tres españoles y una australiana.

Y Jato les cuenta a todos algo que me ocurrió a mí en 1986, y que no me atreví a incluir en el libro El peregrino de Compostela (Diario de un mago)convencido de que los lectores no se lo creerían.

-Un cura local pasó por aquí, avisando que un peregrino había pasado por Villafranca esa mañana y no había llegado a Cebreiro (la etapa siguiente), por lo que no cabía duda de que debía de encontrarse perdido por el bosque – dijo Jato -. Fui a buscarlo, y conseguí encontrarlo dos horas más tarde, durmiendo en una caverna. Era Paulo. Cuando lo desperté, él se quejó: “¿Es que no voy a poder dormir ni siquiera una hora en este camino?”. Le expliqué que no dormía hace apenas una hora, sino que llevaba allí más de un día.

Lo recuerdo como si hubiese ocurrido hoy: me sentía cansado y deprimido, decidí parar un poco, descubrí la caverna, me tumbé en el suelo. Cuando abrí los ojos y vi a este sujeto, estaba seguro de que tan sólo habían pasado algunos minutos, porque ni siquiera había cambiado de posición. Nunca he llegado a entender exactamente cómo ocurrió tal cosa, y tampoco le busco explicaciones: he aprendido a convivir con el misterio.

Todos bebemos la “queimada”, acompañando a Jato en sus “¡uuuh!” mientras él pronuncia los versos ancestrales. Al final, la canadiense se me acerca.

-No soy el tipo de persona que anda a la búsqueda de tumbas de santos, ríos sagrados, lugares milagrosos o apariciones. Para mí, peregrinar es celebrar. Tanto mi padre como mi madre murieron jóvenes, de paro cardíaco, y tal vez yo tenga propensión a lo mismo.

»Por lo tanto, como tal vez parta pronto de esta vida, necesito conocer el mundo al máximo, y obtener toda la alegría que merezco.

»Cuando murió mi madre, yo me prometí a mi misma alegrarme siempre que saliera el sol cada mañana. Mirar hacia el futuro, pero nunca sacrificar el presente por esta razón. Cuando el amor se cruzase en mi camino, aceptarlo siempre. Vivir cada minuto, jamás dejar para más tarde algo que pudiera alegrarme.

Me acuerdo de 1986, cuando yo también lo dejé todo para realizar este recorrido que acabaría cambiándome la vida. En aquella época, mucha gente me criticó, pensado que era una locura. Tan sólo mi mujer me brindó el apoyo necesario. Me dice la canadiense que había ocurrido lo mismo con ella, y me entrega un texto que lleva consigo:

-Es parte del discurso que el presidente norteamericano Theodore Roosevelt pronunció en la Sorbona de París el 23 de abril de 1910.

Leo lo que está escrito en el papel:

El crítico no aporta absolutamente nada: todo lo que hace es apuntar con dedo acusador en cuanto el fuerte se tropieza y cae, o cuando comete un error mientras está trabajando en algo. El verdadero mérito lo tiene quien está en la arena, con la cara sucia de polvo, sudor y sangre, luchando con arrojo.

El verdadero mérito lo tiene el que se equivoca, el que falla, pero que poco a poco va dando en el clavo, porque no hay esfuerzo sin error. Éste conoce el gran entusiasmo, la gran devoción, y está empleando su energía en algo que merece la pena. Éste es el verdadero hombre, que en la mejor de las hipótesis conocerá la victoria y la conquista, y que, en la peor, caerá. Pero hasta en su caída será grande, porque vivió con valentía, y estuvo por encima de aquellas almas mezquinas que nunca conocieron ni victorias ni derrotas. 

La concha como símbolo

El día en que el barco con los restos mortales de Tiago llegaba a Galicia, una fuerte tempestad amenazaba con aplastarlo contra las rocas de la costa.

Un hombre que pasaba por allí, al ver aquello, entra en el mar con su caballo para intentar ayudar a los navegantes. No obstante, también él se convierte en víctima de la furia de los elementos, y empieza a ahogarse. Pensando que todo está perdido, pide a los cielos piedad para su alma.

En ese momento, la tempestad se calma, y tanto el barco como el caballero son gentilmente conducidos hasta una playa. Allí, los discípulos Atanasio y Teodoro se dan cuenta de que el caballo está cubierto de cierto tipo de conchas, conocidas también como “vieiras”.

En homenaje al heroico gesto, esta concha pasa a ser el símbolo del Camino, y se puede encontrar en muchos edificios a lo largo de la ruta, y en los puentes, y en los monumentos, pero, sobre todo, en las mochilas de los peregrinos. 

Intentando engañar al destino

En su camino hacia Galicia, durante la Reconquista (guerras religiosas que concluyeron con la expulsión de los árabes de la Península Ibérica), el emperador Carlo Magno se enfrenta a las tropas de un traidor en las proximidades de Monjardín. Antes de la batalla, reza a Santiago, que le revela el nombre de 140 soldados que van a morir en la batalla. Carlo Magno deja a estos hombres en el campamento, y marcha a la lucha.

Al final de esa tarde, victorioso y sin ni una sola baja en su ejército, regresa y descubre que el campamento ha sido incendiado, y que los 140 hombres están muertos. 

El Pórtico de la Gloria

Al llegar a Santiago de Compostela, el caminante debe seguir una serie de rituales, entre ellos, apoyar la mano en un bellísimo pórtico situado en la entrada principal de la iglesia. Cuenta la leyenda que dicha obra de arte fue encargada por el rey Fernando II, en 1187, a un artesano encargado que se llamaba Mateus.

Durante años, él trabajó el mármol, esculpiendo incluso su propia figura, de rodillas, en la parte trasera de la columna central.

Cuando Mateus concluyó su obra, los habitantes de la ciudad decidieron perforarle los ojos, para que nunca pudiese repetir semejante maravilla en ningún otro lugar del mundo.
Fotografía: Internet 
Libertad de Palabra y Opinión

Ser impecable con las palabras - Por Miguel Ruiz




Ser impecable con las palabras

Por Miguel Ruiz
"Los 4 acuerdos"

Ser impecable con las palabras, parece simple, pero es sumamante poderoso.


¿Por qué tus palabras?


Porque constituyen el poder que tienes para crear. Son un don.


Mediante las palabras expresamos nuestro poder creativo.


La intencion se pone de manifiesto a traves de las palabras.


Lo que realmente eres lo muestras por medio de las palabras.


Son una fuerza; constituyen el poder que tienes para expresar y comunicar, para pensar, y en consecuencia, para crear los acontecimientos de tu vida.


Ser impecable con tus palabras es no utilizarlas contra ti mismo.


Significa utilizar tu energia correctamente, en la direccion de la verdad y del amor por ti mismo.


Es necesario que empecemos a comprender lo que son las palabras y lo que hacen, veras cuantas cosas cambian en tu vida.


Nutre esta semilla, y a medida que crezca en tu mente, generara mas semillas de amor que reemplazaran a las del miedo.


Emplea tus palabras para compartir tu amor. Utiliza las palabras para romper todos esos pequeños acuerdos que te hacen sufrir.


La impecabilidad de tus palabras te llevara a la libertad personal, al exito y a la abundancia; hara que el miedo desaparezca y lo transformara en amor y alegria.
Fotografía: Internet 

¿Cómo podría definir en términos positivos la felicidad?


 
¿Cómo podría definir en términos positivos la felicidad?

Por Alejandro Jodorowsky

Ese concepto, abstracto hasta la médula, es imposible de ser descrito directamente. Para hacerlo tengo que dar un rodeo por su sombra. Vaya entonces la definición: “Felicidad es estar cada día menos angustiado”.

Para lo cual puedo intentar dar algunos consejos sin ser tachado de iluso.


1. Cuando dudes de actuar, siempre entre “hacer” y “no hacer” escoge hacer. Si te equivocas tendrás al menos la experiencia.

2. Escucha más a tu intuición que a tu razón. Las palabras forjan la realidad pero no la son.

3. Realiza algún sueño infantil. Por ejemplo: si querías jugar y te hicieron adulto antes de tiempo, ahorra unos 500 euros y ve a jugarlos a un casino hasta que los pierdas. Si ganas, sigue jugando. Si sigues ganando, aunque sean millones, sigue hasta que los pierdas. No se trata de ganar sino de jugar sin finalidad.

4. No hay alivio mas grande que comenzar a ser lo que se es. Desde la infancia nos endilgan destinos ajenos. No estamos en el mundo para realizar los sueños de nuestros padres, sino los propios. Si eres cantante y no abogado como tu padre, abandona la carrera de leyes y graba tu disco.

5. Hoy mismo deja de criticar tu cuerpo. Acéptalo tal cual es sin preocuparte de la mirada ajena. No te aman porque eres bella. Eres bella porque te aman.

6. Una vez por semana, enseña gratis a los otros lo poco o mucho que sabes. Lo que les das, te lo das. Lo que no les das, te lo quitas.

7. Busca todos los días en el diario una noticia positiva. Es difícil encontrarla. Pero, en medio de los acontecimientos nefastos, siempre, de manera casi imperceptible, hay una. Que se descubrió una nueva raza de pájaros; que los cometas transportan vida; que un nene cayó desde un quinto piso sin dañarse; que la hija de un presidente intentó suicidarse en el océano y fue salvada por un obrero del cual se enamoró y se casaron; que los jóvenes poetas chilenos bombardearon con 300.000 poemas, desde un helicóptero, a La Moneda, donde fue eliminado Allende, etc.

8. Si tus padres abusaron de ti cuando pequeño/a, confróntate calmadamente con ellos, en un lugar neutro que no sea su territorio, desarrollando cuatro aspectos: ‘Esto es lo que me hicieron. Esto es lo que yo sentí. Esto es lo que por causa de aquello ahora sufro. Y ésta es la reparación que pido’. El perdón sin reparación no sirve.

9. Aunque tengas una familia numerosa, otórgate un territorio personal donde nadie pueda entrar sin tu permiso.

10. Cesa de definirte: concédete todas las posibilidades de ser, cambia de caminos cuantas veces te sea necesario.

Fotografía: Internet 
Libertad de Palabra y Opinión

11 de mayo de 2010

Responsabilidad y riesgo - Por Paulo Coelho



Responsabilidad y riesgo 

Por Paulo Coelho
Guerrero de la Luz

La raíz latina de la palabra “responsabilidad” desvela su significado: capacidad de responder, de reaccionar.

Un guerrero responsable fue capaz de observar y de practicar. Fue, incluso, capaz de ser “irresponsable”: alguna vez se dejó llevar por los acontecimientos, sin reaccionar.

Pero aprendió las lecciones. Adoptó una actitud, escuchó un consejo, tuvo la humildad de aceptar ayuda.

Un guerrero responsable no es el que se pone sobre los hombros el peso del mundo; es aquel que consigue enfrentar los desafíos de cada día.

Por supuesto, a veces le entra miedo cuando tiene que tomar una decisión importante.

-Esto es demasiado grande para ti- dice un amigo.

-Adelante, sé valiente – dice otro.

Y sus dudas aumentan.

Tras algunos días de angustia, él se recoge en un rincón de su tienda, donde suele sentarse para meditar y orar. Se ve a sí mismo en el futuro. Ve a las personas que saldrán beneficiadas o perjudicadas por su actitud. No quiere causar sufrimientos inútiles, pero tampoco quiere abandonar el camino.

El guerrero entonces deja que la decisión se manifieste. Si hay que decir que sí, lo dirá con valentía. Si hay que decir que no, no será cobarde para hacerlo. Cuando el guerrero asume una responsabilidad, mantiene su palabra.

Los que prometen y no cumplen, pierden su amor propio, tienen vergüenza de sus propios actos. La vida de estas personas consiste en huir. Gastan mucha más energía deshonrando la palabra que la que el guerrero de la luz emplea para cumplir sus compromisos.

A veces, él también asume una responsabilidad tonta, que le dará perjuicios. No vuelve a repetirlo, pero, de todas maneras, honra su palabra y paga el precio de su precipitación.

Claro que termina escuchando opiniones que le son contrarias. Pero, antes de prestar oídos a cualquier cosa, procura informarse de si quien da estas opiniones realizó alguna vez un trabajo mejor que el suyo. Generalmente, los que critican nunca vivieron su propio sueño; sólo los vencedores son tolerantes y generosos.

¿Por qué critican?

Porque, a cada paso al frente que el guerrero dio, esta persona se quedó rezagado un paso más. Para ella resulta duro aceptar que alguien está alcanzando todo lo que ella creía inalcanzable.

Eso no quiere decir que el guerrero no dé pasos en falso: va a equivocarse muchas veces, pero eso no tiene mayor importancia. Equivocarse forma parte del camino, corregir el error forma parte de su responsabilidad.

Para equivocarse menos, el guerrero descansa de vez en cuando, y se alegra con las cosas sencillas de la vida. sabe que las cuerdas que están permanentemente tensas se acaban desafinando. Que los caballos que no paran de saltar obstáculos, acaban rompiéndose una pata. Que los arcos que se curvan a diario, terminan por no lanzar las flechas con la misma fuerza. 

Sobre el arrepentimiento sincero

Un profesor solía agredir al monje Chu Lai, pues no creía en nada de lo que éste decía. Sin embargo, la mujer del profesor era seguidora de Chu Lai, y le exigió a su marido que fuese a pedirle disculpas al sabio.

Disgustado, pero sin valor para contrariar a su mujer, el hombre se acercó hasta el templo y murmuró algunas palabras de arrepentimiento.

-Yo no te perdono – dijo Chu Lai – Vuelve a tu trabajo.

La mujer se quedó horrorizada.

-Mi marido se humilló, y usted, que se dice sabio, ¡no fue generoso!

Respondió Chu Lai:

-Dentro de mi alma no hay ningún rencor. Pero, si él no está arrepentido, es preferible que reconozca que me tiene rabia. Si yo hubiese aceptado su perdón, estaríamos creando una falsa situación de armonía, lo que aumentaría más aún la rabia de su marido. 

Cambiando de actitud

-Durante el periodo de un año, paga una moneda al que te ofenda – le dijo el abad a un joven que quería seguir el camino espiritual.

A lo largo de los doce meses siguientes, el muchacho pagaba una moneda siempre que alguien lo ofendía. Cuando el año terminó, regresó junto al abad para preguntarle cuál debería ser el próximo paso.

-Ve a la ciudad a comprarme comida.

Nada más salir el muchacho, el abad se disfrazó de mendigo y se situó en la puerta de la ciudad. Cuando el muchacho se aproximó, empezó a insultarlo.

-¡Qué bien! – comentó el joven -. Durante todo un año tuve que pagar, ¡y ahora me pueden ofender gratis, sin gastar nada!

Al oír esto, el abad se quitó el disfraz.

-El que no se toma los insultos en serio, está en el camino de la sabiduría.
Foto: Internet.
 

28 de abril de 2010

Un baile de máscaras - Cuento de Alexandre Dumas, padre





Un baile de máscaras - Cuento de Alexandre Dumas, padre
Ciudad Seva

Había dado la orden de que se dijese que no estaba en casa para nadie: uno de mis amigos forzó la consigna.

Mi criado me anunció al señor Antony R... Descubrí, detrás de la librea de José, el cuerpo de una levita negra. Era probable, por lo tanto, que el que la llevaba hubiese visto, por su parte, la falda de mi bata de casa.

Siendo imposible ocultarme:

-¡Muy bien! Que entre -dije en alta voz.

"¡Que se vaya al diablo!", dije en voz baja.

Cuando se trabaja, sólo la mujer que se ama puede interrumpir a uno impunemente; pues, hasta cierto punto, siempre está ella de algún modo en el fondo de lo que se hace.

Me fui, pues, hacia él con el aspecto medio irritado de un autor interrumpido en uno de los momentos en que más teme serlo, cuando le vi tan pálido y tan descompuesto que las primeras palabras que le dirigí fueron éstas:

-¿Qué tenéis? ¿Qué os ha ocurrido?

-¡Oh! Dejadme respirar -dijo-. Voy a contároslo; pero, ¡qué digo!, esto es un sueño o sin duda, estoy loco.

Se arrojó sobre un sofá y dejó caer la cabeza entre sus manos.

Le miré asombrado: sus cabellos estaban mojados por la lluvia; sus botas, sus rodillas y la parte baja de su pantalón, estaban cubiertos de barro. Me asomé a la ventana y vi a la puerta a su criado con el cabriolé: nada comprendía de aquello.

Él vio mi sorpresa.

-He estado en el cementerio del Pére-Lachaise -me dijo.

-¿A las diez de la mañana?

-Estaba allí a las siete... ¡Maldito baile de máscaras!

Yo no podía adivinar la relación que podía tener un baile de máscaras con el Pére-Lachaise. Así es que me resigné, y volviendo la espalda a la chimenea, empecé a envolver un cigarrillo entre mis dedos, con la flema y paciencia de un español.

Cuando terminé de hacerlo, se lo ofrecí a Antony, el cual sabía yo que de ordinario agradecía mucho esta clase de atención.

Me hizo un signo de agradecimiento, pero rechazó mi mano. Por mi parte, me incliné a fin de encender el cigarrillo: Antony me detuvo.

-Alejandro -me dijo-, escuchadme: os lo ruego.

-Pero si hace un cuarto de hora que estáis aquí y no me decís nada.

-¡Oh! ¡Es una aventura muy rara!

Me enderecé, puse mi cigarro sobre la chimenea y me crucé de brazos como un hombre resignado; únicamente que empezaba a creer como él que muy bien podía haberse vuelto loco.

-¿Os acordáis de aquel baile de la Ópera, en que os encontré? -me dijo, después de un instante de silencio.

-¿El último, en el que había a lo más doscientas personas?

-Ese mismo. Os dejé con la intención de irme al de Variedades, del cual me habían hablado como cosa curiosa en medio de nuestra curiosa época: usted quiso disuadirme de que fuese; la fatalidad me empujaba a aquel sitio. ¡Oh! ¿Por qué no ha visto usted aquello; usted, dedicado a describir las costumbres? ¿Por qué Hoffman o Callot no estaban allí para pintar aquel cuadro fantástico y burlesco a la par que se desarrolló ante mis ojos? Acababa de dejar la Ópera vacía y triste y encontré una sala llena y gozosa: corredores, palcos, plateas, todo estaba lleno.

"Di una vuelta por el salón: veinte máscaras me llamaron por mi nombre y me dijeron el suyo. Eran celebridades aristocráticas o financieras bajo innobles disfraces de pierrots, de postillones, de payasos o de verduleras.

"Eran todos jóvenes de nombre, de corazón, de mérito; y allí, olvidando familia, artes y política, reedificaban una tertulia del tiempo de la Regencia en medio de nuestra época grave y severa. ¡Ya me lo habían dicho y, sin embargo, yo no había querido creerlo! Subí algunas gradas, y, apoyándome sobre una columna, y medio escondido por ella, fijé los ojos en aquella ola de criaturas humanas que se movían a mis pies. Aquellos dominós de todos los colores, aquellos vestidos pintorreados y aquellos grotescos disfraces, formaban un espectáculo que no tenía semejanza con nada humano. La música empezó a tocar. ¡Oh! Entonces fue ella. Aquellas extrañas criaturas se agitaron al son de aquella orquesta cuya armonía llegaba a mis oídos en medio de gritos, de risas y de algazara; se cogieron unos a otros por las manos, por los brazos, por el cuello: se formó un gran círculo, empezando entonces un movimiento circular; bailadores y bailadoras pateando, haciendo levantar con ruido un polvo cuyos átomos hacía visibles la pálida luz de las arañas; dando vueltas con velocidad creciente y con extrañas posturas, con gestos obscenos, con gritos desordenados: dando vueltas cada vez con más rapidez, tirados por tierra como hombres borrachos, dando alaridos como mujeres perdidas, con más delirio que alegría, con más rabia que placer: semejantes a una cadena de condenados que hubiesen cumplido, bajo el látigo de los demonios, una penitencia infernal. Aquello ocurría en mi presencia y a mis pies. Sentía el viento que producían en su carrera: cada uno de los que me conocía me decía, al pasar, alguna palabra que me hacía enrojecer. Todo aquel ruido, todo aquel murmullo, toda aquella confusión, toda aquella música, estaban en mis oídos como en la sala. Muy pronto llegué a no saber si lo que tenia ante mis ojos era sueño o realidad; llegué a preguntarme si no era yo el insensato y ellos los razonables: se apoderaban de mí extrañas tentaciones de arrojarme en medio de aquella bacanal, como Fausto a través de las regiones infernales, y sentí entonces que tendría gritos, gestos, posturas y risas como las suyas. ¡Oh! De aquello a la locura no hay más que un paso. Quedé asombrado y me lancé fuera de la sala, perseguido hasta la puerta de la calle por aullidos que parecían aquellos rugidos de amor que salen de la caverna de las bestias feroces.

"Me detuve un instante bajo el pórtico para tranquilizarme. No quería aventurarme en la calle lleno mi espíritu de tanta confusión: es muy fácil que no hubiese conocido el camino: es muy fácil que hubiese sido atropellado por un coche sin quererlo yo mismo. Me encontraba en ese estado en que se encuentra un hombre borracho que empieza a recobrar la razón suficiente en su cerebro ofuscado para darse cuenta de su estado y que, sintiendo que recobra la voluntad, pero no aún el poder, se apoya, inmóvil, con los ojos fijos y extraviados, contra un poyo de la calle o contra un árbol de un paseo público.

"En este momento, un coche se detuvo ante la puerta: una mujer salió de su puertecilla o, más bien, se precipitó fuera de ella.

"Entró bajo el peristilo, volviendo la cabeza a derecha e izquierda como una persona perdida. Vestía un dominó negro y tenía la cara cubierta con un antifaz de terciopelo. Llegó hasta la puerta.

“-¿Vuestro billete? -le dijo el portero.

"-¿Mi billete? -respondió ella-. No lo tengo.

"-Pues, entonces, tomadlo en la taquilla.

"La mujer del dominó volvió bajo el peristilo, registrando vivamente todos sus bolsillos.

"-¡No traigo dinero! -exclamó-. ¡Ah! Este anillo... Un billete de entrada por este anillo -dijo ella.

"-Imposible -respondió la mujer que vendía los billetes-; no hacemos negocios de ese género.

"Y rechazó el brillante, que cayó a tierra y rodó hacia mi lado.

"La mujer del dominó permaneció inmóvil, olvidando el anillo y abismada, sin duda, en algún pensamiento.

"Yo recogí el anillo y se lo presenté.

“Vi, a través de su antifaz, que sus ojos se fijaban en los míos; me miró un instante con indecisión. Después, de repente, pasando su brazo alrededor del mío:

"-Es necesario que me paguéis la entrada -me dijo-. ¡Por piedad, es necesario!

"-Yo salía ya, señora -le dije.

"-Entonces dadme seis francos por este anillo, y me habréis hecho un servicio por el que os bendeciré toda mi vida.

"Volví a poner el anillo en su dedo; fui a la taquilla y tomé dos billetes. Entramos juntos.

"Una vez llegados al corredor, sentí que vacilaba. Formó entonces con su segundo brazo una especie de anillo alrededor del mío.

"-¿Sufrís? -le dije.

"-No, no: esto no es nada -repuso ella-. Un desvanecimiento: eso es todo

"Y me condujo hacia el salón. Entramos en aquel gozoso Charenton. Tres veces dimos la vuelta abriéndonos paso con gran pena por entre aquella multitud de máscaras que se empujaban las unas a las otras: ella, estremeciéndose a cada palabra obscena que escuchaba; yo, avergonzado de que me viesen dando el brazo a una mujer que se atrevía a escuchar tales palabras. Después nos volvimos al extremo del salón. Ella se dejó caer sobre un banco. Yo permanecí de pie ante ella, con la mano apoyada en el respaldo de su asiento.

"-¡Oh! Esto debe pareceros muy extravagante -me dijo-: pero no más que a mí: os lo juro. Yo no tenía idea alguna de esto -miraba al baile-, pues ni aun en sueños he podido ver tales cosas. Pero, vea usted, me han escrito que estaría aquí con una mujer. Y ¿qué mujer será esa que se atreve a venir a un sitio semejante?

"Yo hice un gesto de asombro; ella lo comprendió.

-Quiere usted decir que yo también estoy aquí, ¿no es verdad? ¡Oh! pero ya es otra cosa: yo lo busco, yo soy su mujer. Estas gentes vienen aquí impulsadas por la locura y el libertinaje. ¡Oh! Pero yo vengo por celos infernales. Hubiera ido a buscarle a cualquier parte: por la noche, a un cementerio, hubiera ido a Greve el día de una ejecución, y, sin embargo, os lo juro, cuando era joven, no he salido ni una sola vez a la calle sin mi madre. Mujer ya, no he dado un paso fuera de casa sin ir seguida de un lacayo; y, sin embargo, heme aquí, como todas estas mujeres perdidas: heme aquí dando el brazo a un hombre a quien no conozco, enrojeciendo, bajo mi antifaz, de la opinión que de mí habéis podido formaros. ¡Yo comprendo todo esto!...

Caballero, ¿habéis estado alguna vez celoso?

"-Atrozmente -respondí.

"-Entonces, seguramente que me perdonáis y que lo comprendéis todo. Conocéis aquella voz que os grita, como si lo hiciese a la oreja de un insensato: "¡Ve!". Conocéis el brazo que, como el de la fatalidad, os empuja a la vergüenza y al crimen. Sabéis ya que en tales momentos uno es capaz de todo, con tal que pueda vengarse.

"Iba a responderle; pero se levantó de repente con la mirada fija en dos dominós que pasaban en aquel momento ante nosotros.

“-¡Callaos! -me dijo.

"Y me arrastró en su persecución.

"Yo estaba metido en una intriga de la que no comprendía nada; sentía vibrar todas sus cuerdas y ninguna me la hacía comprender; pero aquella pobre mujer parecía tan agitada que estaba verdaderamente interesante. Tan imperiosa es una pasión verdadera, que obedecí como un niño, y nos pusimos en persecución de las dos máscaras, de las que la una era evidentemente un hombre y la otra una mujer. Hablaban a media voz; sus palabras apenas llegaban a nuestros oídos.

"-¡Es él! -murmuraba ella-. Es su voz. Sí, sí, es su estatura...

"El más alto de los dos que vestían dominó empezó a reírse.

"-¡Es su risa! -dijo ella-. ¡Es él, señor, es él! La carta decía la verdad. ¡Oh Dios mío! ¡Dios mío!

"Sin embargo, las máscaras avanzaban y nosotros salimos detrás de ellas. Tomaron la escalera de los palcos, y nosotros la subimos en su persecución. No se detuvieron hasta que llegaron a la de la gran bóveda: nosotros parecíamos sus dos sombras. Un pequeño palco enrejado se abrió; entraron en él y la puerta se cerró tras ellos.

"La pobre criatura que yo llevaba del brazo me asustaba con su agitación: no podía ver su cara; pero, apretada contra mí como estaba, sentía latir su corazón, temblar su cuerpo y estremecerse sus miembros. Había algo de extraño en la manera como llegaban a mí los sufrimientos inauditos cuyo espectáculo se desarrollaba ante mis ojos, cuya víctima no conocía y cuya causa ignoraba por completo. Sin embargo, por nada del mundo hubiese abandonado a aquella mujer en semejante momento.

"Cuando ella vio a las dos máscaras entrar en el palco y el palco cerrarse tras ellos, permaneció un momento inmóvil y como herida de un rayo. Después se abalanzó sobre la puerta para escuchar. Colocada como estaba, el menor movimiento denunciaba su presencia y la perdía: yo la tomé violentamente por el brazo, abrí el pestillo del palco contiguo, la arrastré allí conmigo, eché la cortina y cerré la puerta.

"-Si queréis escuchar -le dije-, hacedlo de aquí al menos.

"Ella se dejó caer sobre una rodilla y aproximó la oreja al tabique, y yo me mantuve de pie al lado opuesto, con los brazos cruzados, cabizbajo y pensativo.

"Todo lo que yo había visto de aquella mujer me había hecho creer que era un verdadero tipo de belleza. La parte baja de su cara, que no ocultaba el antifaz, era fresca, aterciopelada y llena; sus labios rojos y finos; sus dientes, a los que el terciopelo que llegaba hasta ellos hacía parecer más blancos, pequeños, separados y brillantes; su mano parecía un modelo; su talle podía abrazarse con las manos; sus cabellos negros, sedosos, se escapaban con profusión de la cofia de su dominó, y su pequeño pie, que apenas se dejaba ver fuera de la bata, parecía no poder apenas sostener aquel cuerpo, ligero, gracioso y aéreo. ¡Oh! ¡Debía ser una maravillosa criatura! ¡Oh, el que la hubiese tenido en sus brazos, el que hubiese visto todas las facultades de aquella alma empleadas en amarle, el que hubiese sentido sobre su corazón aquellas palpitaciones, aquellos estremecimientos, aquellos espasmos neurálgicos, y el que hubiese podido decir: "¡Todo esto, todo esto, es producido por el amor que por mí siente; por el amor que tiene para mí solo entre todos los hombres y es el ángel para mi predestinado!" ¡Oh! ¡Este hombre... este hombre...!

"Estos eran mis pensamientos, cuando de repente vi a aquella mujer levantarse, volverse hacia mí y decirme con voz entrecortada y furiosa:

"-Caballero, soy hermosa: os lo juro. Soy joven, pues tengo diez y nueve años. Hasta ahora, he sido pura como el ángel de la creación. Pues bien...-echó sus brazos a mi cuello- pues, bien: soy vuestra... ¡Tomadme!...

"En el mismo instante sentí sus labios pegarse a los míos, y la impresión de un mordisco, más bien que la de un beso, corrió por todo su cuerpo tembloroso y enloquecido por la pasión: una nube de fuego pasó por mis ojos.

“Diez minutos después, la tenía entre mis brazos, desmayada, medio muerta, sollozando.

"Poco a poco volvió en si. Yo distinguía, a través de su antifaz, sus ojos extraviados; vi la parte inferior de su cara pálida, vi que sus dientes chocaban unos con otros, como si estuviese poseída de un temblor febril. Toda esta escena se presenta aún ante mi vista.

"Recordó lo que acababa de pasar y cayó a mis pies.

"-Si os inspiro alguna compasión, me dijo sollozando, alguna piedad, no fijéis en mí vuestros ojos, no procuréis nunca reconocerme: dejadme marchar y olvidadlo todo. ¡Ya me acordaré yo de ello por los dos!

"A estas palabras se levantó, rápida como el pensamiento que huye de nosotros; se abalanzó hacia la puerta, la abrió, y, volviéndose aún una vez, me dijo:

"-¡Caballero, no me sigáis; en nombre del Cielo, no me sigáis!

"La puerta, empujada con violencia, se cerró entre mí y ella, ocultándomela como una aparición. ¡No he vuelto a verla!

"No he vuelto a verla! Y en los diez meses que han pasado desde entonces la he buscado por todas partes, en los bailes, en los espectáculos, en los paseos. Cuantas veces veía de lejos una mujer de fino talle, de pie pequeño y de cabellos negros, la seguía, me aproximaba a ella, la miraba de frente, esperando que su rubor la descubriese. ¡En ninguna parte la he vuelto a encontrar; en ninguna parte la he vuelto a ver... nada más que en mis noches de insomnio y en mis sueños! ¡Oh! Entonces ella volvía a venir allí; allí la sentía, sentía sus abrazos, sus mordiscos, sus caricias tan ardientes, que tenían algo de infernal; después, el antifaz caía, y la cara más extraña se presentaba a mis ojos, ya velada, como si estuviese cubierta por una nube; ya brillante, como rodeada de una aureola; ya pálida, con el cráneo blanco y pelado, con las órbitas de los ojos vacías, y con los dientes vacilantes y raros. En fin, que desde aquella noche no he vivido, abrasado de un amor insensato por una mujer a quien no conocía, esperando siempre y siempre engañado en mis esperanzas, celoso sin tener el derecho de serlo, sin saber de quién debía estarlo, sin atreverme a manifestar a nadie tamaña locura, y, sin embargo, perseguido , acabado, consumido y devorado por ella.»

Al acabar estas palabras, sacó una carta de su pecho.

-Ahora que te lo he contado todo, toma esta carta y léela -me dijo. La tomé y leí: 

Acaso hayáis olvidado a una pobre mujer que no ha olvidado nada y que muere porque no puede olvidar. Cuando recibáis esta carta ya habré dejado de existir. Entonces, id al cementerio del Pére-Lachaise, decid al conserje que os enseñe, de las últimas tumbas, una que llevará sobre su piedra funeraria el sencillo nombre de María, y cuando estéis en presencia de esta tumba arrodillaos y rezad.

-Pues bien -continuó Antony-; he recibido esta carta ayer y he estado allí esta mañana. El conserje me condujo a la tumba y he permanecido ante ella dos horas, arrodillado, rezando y llorando. ¿Comprendes? ¡Aquella mujer estaba allí!... ¡Su alma ardiente había volado; su cuerpo, consumido por ella, se había doblado hasta romperse bajo el peso de los celos y de los remordimientos! ¡Estaba allí, a mis pies, y había vivido y muerto desconocida para mí, desconocida... y ocupando un lugar en mi vida como lo ocupa en la tumba; desconocida... y encerrando en mi corazón un cadáver frío e inanimado como el que se había depositado en el sepulcro! ¡Oh! ¿Conoces cosa alguna semejante? ¿Has oído algún acontecimiento tan extraño? Así es que ahora, adiós mis esperanzas, pues jamás volveré a verla. Cavaría su fosa y no podría encontrar ya allí los restos con que poder recomponer su cara. ¡Y continúo amándola! ¿Comprendes, Alejandro? La amo como un insensato; y me mataría al momento para unirme a ella si no supiese que ha de permanecer desconocida para mí en la eternidad, como lo ha sido en este mundo.

A estas palabras, me quitó la carta de las manos, la besó varias veces y se puso a llorar como un niño.

Yo lo abracé, y, no sabiendo qué responderle, lloré con él.

FIN
Souvenirs d'Antony (1835)
Fotografía: Internet 
Proyecto Contextus


Pablo Felipe  Pérez Goyry

Freelance: Writer - Journalistic Analyst - Photographer Design Editor - CEO - Chemical Industrial & Analyst

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