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Autor: PABLO FELIPE PÉREZ GOYRY   


©Pablo Felipe Pérez Goyry

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25 de octubre de 2011

Argentina: El significado de la victoria de Cristina Fernández de Kirchner - Por: Emir Sader

Cristina Fernández de Kichner vota en Río Gallegos. Andres Stapff  | Reuters  

Argentina: El significado de la victoria de Cristina Fernández de Kirchner

Por: Emir Sader*

Todos aquellos que siguen la situación argentina sabían, desde hace por lo menos un año y medio, que el gobierno de Cristina Kirchner había recuperado un gran apoyo popular y tendría continuidad, sea en la presidencia de Néstor, sea en la de ella. Solo podía ser “sorpresa” para aquellos que fueron víctimas de sus

14 de julio de 2011

Mis motivos para el puente - Por: Yoani Sánchez

Mis motivos para el puente

A propósito de la nueva enmienda presentada en el congreso
norteamericano para limitar viajes y envío de remesa a Cuba.

Por: Yoani Sánchez

Vivíamos un oscuro 1992 y esta hija de maquinista sin tren había decidido no continuar el preuniversitario. Me levanté temprano y se lo dije a mi madre. Las manos en la cabeza, los gritos por la casa, el perro ladrando del susto. “No voy más, Mami, no voy más”, concluí categórica y me acosté de nuevo. Se me habían roto mis únicos zapatos, que había heredado de una amiga cuando estos ya tenían enormes huecos en las suelas. Con ellos aprendí a caminar rozando el piso para que no se notaran las roturas, pero poco podía hacer para esconderlas cuando llegaba la clase de Preparación Militar. Ahí debía tenderme boca abajo, arrastrarme por terrenos que –imaginariamente- estaban bajo el fuego enemigo. Y entonces caían sobre mí los proyectiles, no del imperialismo sino de las bromas, la chanza cruel de los que tenían un calzado mejor.

Durante varios días, mis padres me dieron todo tipo de argumentos para seguir. ¡Cómo vas a echar por la borda las altas calificaciones, el sacrificio del estudio, todo por ese “pequeño detalle”! me repetían… pero con 16 años yo estaba dispuesta a quedarme sin diploma antes que sufrir nuevamente el escarnio. La decisión estaba tomada. Mi madre bajó corriendo a casa de una vecina. Se pasó la noche marcando el número de unas tías de mi padre que vivían en esa otra orilla satanizada por la prensa oficial. Unas semanas después, llegó el paquete. Junto a cuadritos de sopa y un ungüento contra los dolores reumáticos, estaban unos flamantes tenis blancos. Regresé a mi aula de 11no grado al otro día.

Es cierto que la ayuda económica que llega desde afuera ha hecho que muchos cubanos se construyan una burbuja apática y apolítica, pero también ha permitido a otros sobrevivir y crecer. Sin ese auxilio que una vez alguien envió para mí desde La Florida, mi vida hubiera sido totalmente diferente. No hubiera terminado la enseñanza media superior, probablemente habría zarpado –sobre una puerta de madera- durante la crisis de los balseros o me habría hundido en el conformismo que da la falta de horizontes. Sin embargo logré, con ese apoyo, continuar. Al terminar la universidad todavía usaba aquellos zapatos salvadores.

Ahora mismo, miles de adolescentes, cuentapropistas, ancianos, estudiantes y bebés necesitan que el flujo entre las familias del exilio y de la Isla crezca, que no se interrumpa. En muchos hogares cubanos, la superación personal de miles de individuos depende de que ese puente se mantenga y su futuro como ciudadanos cuelga del brazo solidario tendido desde afuera.
Foto: Generación Y

6 de septiembre de 2009

Colombia: ¿Y ahora qué sigue?

Semana.com

05.09.09


Con tercer período a la vista, Colombia empieza a recorrer un camino desconocido en su historia política.


Pasó la conciliación y el Congreso aprobó el referendo para un tercer período de Álvaro Uribe. Contrario a lo que muchos vaticinaron -incluida esta revista-, el país se enfrenta a una nueva realidad política. Una realidad ajena a la tradición política de Colombia que durante dos siglos se había diferenciado de la mayoría de los países vecinos latinoamericanos cuyos gobernantes solían quedarse en el poder.


Al ser aprobada la conciliación solamente cambia la fecha del tercer período de Uribe de 2014 a 2010. Técnicamente esto no significa que el referendo esté aprobado. Pero dada la dinámica política que se está viviendo en el país todo indica que llegará el próximo año a la Corte Constitucional para que sea la cúspide de la justicia la que decida si los colombianos pueden elegir a un Uribe III.


Nadie cuestiona la popularidad del Presidente ni los éxitos que ha tenido su gobierno. Pero más allá de las encuestas, crece en diversos sectores de la sociedad la preocupación sobre las consecuencias de que una persona se perpetúe en el poder. No sólo porque se rompe el equilibrio de pesos y contrapesos de la democracia, sino que se cae en el tortuoso camino de los caudillismos por el cual los colombianos no habían transitado hasta ahora.


Con siete años de gobierno, Álvaro Uribe ya es el Presidente que más ha permanecido en el poder en forma ininterrumpida. Los únicos antecedentes comparables de prolongaciones presidenciales más allá de los períodos para los cuales fueron elegidos son Simón Bolívar y Rafael Núñez. Además de los mandatos largos, los tres tienen otras coincidencias: fueron liberales en sus primeros años de políticos y con el tiempo se volvieron conservadores, centralistas y de mano dura.


Independiente de la conveniencia o no de perpetuarse, hay que reconocer que el presidente Uribe lo llevó a cabo dentro de la normatividad jurídica vigente en el país en la actualidad.


Inicialmente trató de que la iniciativa del referendo fuera a sus espaldas sin la participación del gobierno. Esto no fue posible y le tocó recurrir a los vicios tradicionales de la política colombiana para sacarlo en el Congreso. Será la Corte Constitucional la que determine si el número y el calibre de vicios que fueron necesarios para aceitar la la conciliación son suficientemente graves para invalidar el resultado (ver artículo siguiente). Sin duda alguna hay múltiples irregularidades y el debate que se inicia ahora servirá para definir si son pecados veniales o pecados mortales.


El eje del asunto es que el Congreso aprobó el referendo con las tácticas a las que el Ejecutivo siempre ha recurrido en Colombia para pasar cualquier proyecto: clientelismo, un puesto aquí, un puesto acá, una notaría, un contrato. En ese sentido, todo lo que se ha visto no pasaría de ser lo mismo de siempre. Lo que le da una connotación diferente es que la aceitada del Congreso en esta ocasión es para el beneficio de la persona que está en el poder. Una cosa es 'manzanillear' para hacer aprobar una reforma tributaria y otra es hacerlo para cambiar la Constitución y aprobar un tercer período presidencial.


Pero lo verdaderamente delicado no ha sucedido aún. Tendría lugar en la eventualidad de que el gobierno, para sacar a cualquier costo el referendo, decidiera incurrir en prácticas más graves que las de violarse los topes y aceitar la maquinaria. En esta categoría estaría la idea, muy en borrador hasta ahora, de que el gobierno está contemplando introducir un artículo en la ley que reglamenta la reforma política para depurar el censo electoral y bajar así el número de votos que se necesitan para aprobar el referendo.


En la actualidad el censo es de 29.400.000 personas y el año entrante podría llegar a 31.000.000. Para aprobar el referendo debe salir a votar al menos el 25 por ciento de ese censo, es decir, entre 7,35 millones y 7,75 millones de personas. Según se ha denunciado el recorte pretendería que sólo se necesiten entre cuatro y cinco millones de votos para aprobar el referendo. Uno, al sacar a los muertos, lo cual es legítimo. Y lo otro, al eliminar del censo a los abstencionistas -que son la inmensa mayoría- lo cual sería una leguleyada con vicios de trampa pues una persona que no vota no deja de existir y por lo tanto hace parte del censo electoral.


Si el gobierno finalmente decide meterse en estos peligrosos terrenos, estaría pasando a irregularidades de una categoría muy diferente a la del clientelismo tradicional que se ha aplicado hasta ahora. Bajar el censo a la brava tendría una connotación no de politiquería sino de abuso de poder.


A pesar de que la dinámica política del referendo va a todo vapor después de salir del Congreso, el proceso que sigue de aquí en adelante tiene unos tiempos difíciles.


El presidente de la Corte Constitucional, Nilson Pinilla, ya ha dicho que ese organismo se demorará unos cinco meses para llegar a un fallo, y el registrador, Carlos Ariel Sánchez, manifestó que tardará entre tres y cuatro meses para convocar al referendo. En el caso de la Corte Constitucional hay que tener en cuenta factores como las recusaciones a magistrados, las demandas a la ley e incluso la vacancia judicial que es obligatoria y dura poco más de 20 días. Y en el caso del Registrador tiene que esperar a que la Corte publique el fallo -no basta con el anuncio- para comenzar con los procesos de contratación para hacer las elecciones. El Registrador no podría aplicar el acelerador porque no puede hacer un solo giro de recursos para un referendo que no ha sido aprobado.


Y los demás? Así las cosas, en teoría, y siguiendo los tiempos expuestos, en el mejor de los casos la gente saldría a votar por el referendo a principios de mayo. Sin embargo, el gobierno aspira a sacarlo antes y buscará empatar el referendo reeleccionista con otros dos referendos bien taquilleros: el del agua y el de la cadena perpetua para los violadores de niños. Si logra hacerlos coincidir para el mismo día, mata tres pájaros de un tiro: se ahorra toneladas de dinero (cerca de 200.000 millones de pesos), estimula a más gente a salir a votar, y ayuda a neutralizar cualquier campaña de oposición que pretenda que la gente se quede en la casa ese día, sobre todo con la tentación de votar el referendo contra los abusadores de niños. .


Y es allí donde el referendo chocaría con el calendario electoral del país. La ley obliga a que los candidatos que aspiren a la Presidencia de la República se inscriban a más tardar el 12 de marzo de 2010 y el Registrador anunció que, para que Uribe pudiera participar de esa inscripción, el referendo tendría que ser votado a más tardar en febrero. Por eso, a primera vista, los tiempos no alcanzan.


Pero eso no quiere decir que el referendo esté sepultado, ni mucho menos. Los hechos recientes en el país han demostrado que la lógica política termina imponiéndose sobre las formas jurídicas. Así las cosas, lo más seguro es que el referendo llegue a la Corte Constitucional.


En cuanto a la Ley de Garantías, que busca asegurar que el Presidente no va a utilizar toda la maquinaria del Estado para hacerse reelegir dejando en franca desventaja a los demás candidatos, la cosa tampoco está fácil. A nueve meses de las elecciones, ni el gobierno, ni el Congreso han promovido una ley de este tenor. Hay quienes creen que podría utilizarse por analogía la ley de garantías anterior. Pero entonces se daría otro conflicto: según esa norma, y en ánimo de ser transparente, el presidente Álvaro Uribe tendría que anunciar antes del 30 de noviembre que piensa estar en la contienda por la Presidencia de 2010. ¿Cómo puede hacerlo sin incurrir en una ilegalidad si se tiene en cuenta que para esa fecha aún no se habrá aprobado en el país la reelección presidencial?


Mientras no se defina el referendo en las urnas, el panorama electoral continuará en el letargo que lo ha caracterizado durante los últimos meses. Los más afectados por la incertidumbre del proyecto son, por supuesto, los candidatos uribistas. Algunos, como Juan Manuel Santos y Andrés Felipe Arias (Uribito), porque han dicho a los cuatro vientos que si el Presidente aspira a una tercera reelección, saldrán de escena y se dedicarán a apoyar la causa reeleccionista. Otros, como Noemí Sanín, porque tendrán que esperar meses para saber si se pueden presentar ante a la opinión pública como los herederos de Álvaro Uribe.


En el caso del ex ministro Santos su condición política resulta paradójica. Desde que se retiró del Ministerio de Defensa, aparece en las encuestas como el favorito para suceder al Presidente. Por si fuera poco es el líder natural de la U, el partido que muchos prevén va a ser el más sólido electoralmente. Sin embargo sus aspiraciones están en el congelador. No en vano, el lema que vienen promoviendo sus seguidores es "Si no es Uribe, es Juan Manuel". El ex ministro ha estado tan comprometido con el referendo que días antes de la conciliación reunió a varios de los congresistas de su colectividad y los convenció de votarlo favorablemente. Y ha sido consecuente con ello, "Si él no es candidato, yo me lanzo a la Presidencia, este es un pacto que voy a cumplir", dijo el día que renunció al Ministerio.


Al ser aprobada la conciliación, a Andrés Felipe Arias también se le redujo el ajedrez. Al ver viable el referendo, buena parte de los congresistas que estaban con él le pusieron freno de mano a sus líderes locales. Entre Uribe y Uribito, es evidente que las fichas se mueven con el rey y no con el príncipe. Además, Arias enfrenta una encrucijada. Si gana la consulta conservadora, y asume la candidatura oficial de ese partido, lo más seguro es que cuelgue ese honor en el clóset y termine por adherir a la tercera campaña presidencial de su mentor. Y nuevamente los conservadores quedarían sin candidato.


Hasta el momento, Sergio Fajardo ha insistido en que no es ni uribista ni antiuribista y ha logrado cosechar votos de ambas orillas. Su estrategia electoral seguirá caminando al filo de una creciente polarización política. Pero hasta ahora Fajardo está bien parado como candidato independiente. Si Uribe se lanza -y Juan Manuel y Uribito no- Fajardo aparece como el segundo candidato más opcionado. Y si la reelección no pasa, Fajardo también se perfila como un candidato sólido para el sprint final de la presidencial.


Por las toldas de Noemí Sanín la cosa no pinta fácil. La candidata anunció que mantendrá sus aspiraciones independientemente de si Uribe se lanza o no. Sin embargo tiene el síndrome de todo candidato uribista: su aspiración se marchita si el gran jefe entra al ring. No se necesita ser un experto en marketing político para saber que siempre será mucho más fácil vender el producto original. Es indudable que Noemí tiene trayectoria, carisma y popularidad. Pero aterrizó tarde a la contienda y su gran desafío, por ahora, es arrebatarle a Uribito la candidatura del Partido Conservador que él venía cocinando a fuego lento desde comienzos de año.


El único sector que, paradójicamente, tembló menos con la aprobación del referendo en el Congreso fue el de la oposición. A pesar de que el espectro de la candidatura de Uribe opaca toda la política electoral, el Polo democrático y el Partido Liberal fortalecieron su identidad por cuenta del antiuribismo. Sobre todo en las toldas rojas, donde ha avanzado en un proceso de unidad bajo el liderazgo de César Gaviria, vehemente opositor del Presidente. Ambas colectividades tienen claro que, con o sin reelección, tendrán que trabajar duro para competirle al uribismo.


Por lo pronto, la incertidumbre seguirá hasta que Colombia oiga de boca de Uribe su aspiración de quedarse. Mientras tanto, las campañas políticas reacomodan sus fichas, los columnistas se atrincheran para atacar o defender el referendo y los académicos abren un debate sobre cuál es el verdadero papel de las mayorías en una democracia.


Pero en medio de la vorágine de noticias que produce el país y del caldeado ambiente político, el país transita lentamente hacia una creciente polarización entre quienes quieren que Uribe se quede y quienes quieren que se vaya.

3 de agosto de 1999

Venezuela: El “Huracán Chávez y la Asamblea Nacional Constituyente”.

Por: Pablo Felipe Pérez Goyry
04 de agosto de 1999.

Trascenderá en la historia política de Venezuela el 25 de julio de 1999. Ese día miles de venezolanos participaron en la elección de sus representantes, para una Asamblea Nacional Constituyente; que en referéndum votaron SÍ, para su convocatoria, el pasado 25 de abril. El Polo Patriótico (coalición gobernante) ganó aproximadamente el 90 por ciento de los escaños.

Opiniones encontradas entre seguidores de los partidos tradicionales (Copei y Acción Democrática) fueron el plato fuerte del día. Por diversos motivos algunos venezolanos no quieren saber de estos partidos; otros ven una esperanza en las palabras y acciones de Chávez. No faltan los que temen una prolongada dictadura, con portada populista y republicana, dirigida por el actual presidente de
Venezuela.

Durante 41 años Venezuela ha sido gobernada por los partidos tradicionales. El saldo de estos años ha sido una crisis económica sin precedentes y la incuestionable corrupción política; además, la herencia de un 80 por ciento, de la población, sumergida en la pobreza, y la mitad de las familias está encabezada por mujeres.

Un poco de historia

Hugo Chávez Frías, militar retirado; gestó y dirigió un intento de golpe militar, para derrocar al presidente Carlos Andrés Pérez, el 4 de febrero de 1992. El entonces Teniente Coronel de paracaidista, Chávez, arremete con tanques de guerra el Palacio de Miraflores, sede presidencial. Se rinde un día después al fracasar la acción golpista reconociendo su derrota frente a los medios de
comunicación. Esta acción marcaría el preámbulo de la carrera política de un joven de 37 años, su nombre: Hugo Chávez Frías.

Tomar el poder tenía el objetivo de instaurar, con el apoyo del ejercito y el pueblo, la llamada "V República, Revolucionaria, Bolivariana y Democrática".

Después de cumplir dos años y dos meses de prisión, Chávez y colaboradores, abandonan la cárcel el 26 de marzo de 1994. En ese momento Chávez explica su proyecto para crear un movimiento nacional de raíces populares. Sus principios, los ideales de Simón Bolívar.

Chávez emprende una intensa campaña popular que le permite, el 6 de diciembre de 1998, ganar las elecciones presidenciales, con un 57 por ciento de los sufragios. Sufren su primera y bochornosa derrota política, en 41 años de bipartidismo y "democracia", los partidos tradicionales.

Antes de asumir la presidencia – Chávez - realiza un periplo por España, Alemania, Italia, Canadá, Francia y Cuba. En cada visita presentó los aspectos fundamentales de su proyecto de gobierno. Explicó de manera categórica, no tener ninguna aspiración dictatorial ni hegemónica.

A su regreso, es Envestido, como presidente de Venezuela, el 2 de febrero de 1999.

En su discurso de investidura anuncia la necesidad de convocar a un referéndum que decida sobre la elección de una Asamblea Nacional Constituyente (ANC), que sería la encargada de redactar una nueva Constitución. Esta nueva Carta Magna, sustituirá la de 1961, que Chávez a denominado: "La Constitución Moribunda".

El referéndum se realiza el 25 de abril de 1999. Los venezolanos votan SÍ para la Constituyente. Chávez y el Polo Patriótico derrotan, por segunda ocasión, a los partidos tradicionales y de manera general a sus opositores.

La Asamblea Nacional Constituyente

La república de Venezuela se rige por una Constitución que para muchos ya no responde a las realidades actuales del país. Es uno de los objetivos de Chávez, durante su gobierno, se redacte una nueva Carta Magna, que sustituya la vigente desde 1961.

La jornada para elegir a los 128 miembros de la Asamblea Constituyente (ANC) se desarrolló el 26 de julio. Esta constituyente tiene la responsabilidad, en un período de seis meses, de confeccionar una nueva Constitución. Queda, pues, en manos de la Asamblea las probabilidades de avanzar o frenar los cambios necesarios para transformar la nación. Es decir, "cambios revolucionarios y democráticos".

Contrario a los pronósticos al considerar las elecciones muy complejas, en 4,869 centros de votación los venezolanos eligieron sus candidatos de manera independiente y no por los partidos que los apoyan, como se había hecho durante 41 años. Las elecciones transcurrieron sin contratiempos.

Más de mil aspirantes representaron a sus partidos, de ellos 128 pertenecen a la coalición que apoya al presidente Chávez; el resto pertenecen a los partidos Social Demócrata y Copei. La ANC tendrá 93 candidatos nacionales y 38 regionales. De los 131 escaños que tiene la Asamblea, previamente se eligieron tres representantes de las 34 etnias indígenas; elegidos por votación en asambleas.

Independientemente de una abstención del 52.9 por ciento, 120 de los 128 puestos quedaron en poder del Polo Patriótico (coalición de centro izquierda), que respaldan la estrategia de "revolución pacífica y democrática" que abandera el presidente Chávez.

Esta sería una nueva derrota que propinaban Chávez y el pueblo venezolano a sus adversarios: los partidos tradicionales y los corruptos.

¡Sin marcha atrás!

Previo a las elecciones de la ANC, el presidente Hugo Chávez manifestó: "A la ANC deberán subordinarse no solo el gobierno, también lo deben hacer todas las instituciones del Estado, incluida la Corte Suprema de Justicia y el Congreso bicameral; para que el cambio político en Venezuela sea un proceso "sin marcha atrás".

Un despacho de la agencia EFE, desde Caracas, dice: "Los observadores políticos y la prensa ven el triunfo del ‘Chavismo’ y la consolidación del poder presidencial como la apertura de un periodo de incertidumbre política, que sólo terminará cuando el ejecutivo se ponga a gobernar, lo cual, coinciden, no se hace de un día para otro".

Después del juramento, de los miembros de la Constituyente venezolana – el pasado 3 de agosto -, el presidente Hugo Chávez dijo: "La revolución ha dado un paso adelante, en su país. Creo que es un don de Dios que hayamos llegado en paz a esto - refiriéndose a la ANC - porque en otros países ha habido guerra, golpes y rebeliones antes de llegar a una Constituyente"; comentario que hizo cuando asistió a una actividad por el 56 aniversario del diario "El Nacional".

Chávez reitero que su cargo lo ha puesto a disposición de lo que decida la ANC -como lo expresará la víspera de las elecciones de la Constituyente -, dejando claro su posición sobre la importancia del poder absoluto que tendrá la Asamblea sobre las demás instituciones nacionales.

En opinión del presidente, el inicio de las funciones de la ANC implican que "la revolución está instalada" y "el Gobierno y los revolucionarios cuentan con ese instrumento para cambiar el Estado".

Los tres Golpes del "huracán Chávez"

"Somos bolivarianos hasta la médula de los huesos y Bolívar anda de nuevo con nosotros conduciendo su revolución pacífica, democrática, hermosa, popular". De esta manera Chávez expresa su confianza en el futuro de la Nueva Carta Magna, que en seis meses deberá presentarse a referendo.

Al referirse, con satisfacción, a la instalación de la ANC, el presidente Chávez señaló: "soberanísima, y con poderes absolutos, solo por debajo de Dios y del pueblo".

El "huracán Chávez", como lo conocen sus seguidores, a mantenido en alto la bandera de la lucha por el cambio político, económico y social de Venezuela. Con el respaldo popular, es evidente la marcha de su programa político con paso firme.

Sin abandonar su lenguaje profético en ocasiones y popular en otras, el mensaje directo de Chávez descolló desde los inicios de sus aspiraciones presidenciales. No ha dudado al enfrentar las maniobras de los partidos políticos tradicionales y las reiteradas acusaciones de ser golpista, fundamentalista, dictador en potencia; una prueba es de que ha triunfado en tres oportunidades, con el apoyo y voto del pueblo venezolano.

Mientras realizaba su campaña electoral, Chávez reiteraba en los actos proselitistas: "No les daremos un golpe - aludiendo a los partidos tradicionales - les daremos tres golpes". Explicaba el futuro presidente que el primer golpe sería su triunfo, el segundo la aprobación de un referendo para
decidir la convocatoria de la actual Asamblea, y el tercero sería el sonoro triunfo de las elecciones de sus miembros. Hoy, ya es una realidad.

Los periodistas, abogados, indígenas y militares retirados, que representan el sentir del pueblo venezolano en la ANC; tienen ahora la obligación ante Dios y los venezolanos, de actuar con ética y responsabilidad, en la redacción de la nueva Carta Magna. El futuro dirá la última palabra sobre este asunto.

Opiniones y reivindicaciones

Todo cambio tiene reacciones, positivas unas y negativas otras. Los últimos acontecimientos en Venezuela, no podían ser la excepción. Veamos algunas repercusiones.

Luís Miquilina, hombre muy cercano al presidente y asambleísta del Polo Patriótico, definió la ANC como: "Un cuerpo que tendrá amplios poderes, poderes omnímodos incluso para destituir al Presidente, al Congreso y a todo poder constituido".

"Chávez; constituyente a su medida", titular del Editorial publicado por el diario colombiano "El Mundo" el 27 de julio; donde alerta a la opinión pública y al Partido Liberal Colombiano, sobre los peligros del gobierno de Chávez, y su posible influencia no solo en Colombia sino en América Latina. En parte de su contenido, de marcado corte liberal, plantea: "Para los partidos colombianos, lo que ha pasado en Venezuela es un campanazo que hace más patético el llamado que le venimos haciendo, en especial al liberalismo - primera fuerza política en Colombia -, en el sentido de que es urgente su reorganización, unificación y fortalecimiento de su estructura interna, en aras de recuperar su credibilidad y su capacidad de presentarse como alternativa al populismo y la anarquía. La crisis institucional en Venezuela tendrá aquí la primera repercusión, pero muy seguramente todas las democracias del continente van a sufrir en mayor o menor medida el efecto del ‘huracán Chávez’ sobre sus constituciones jurídicas y políticas"’

Con relación a las derrotas consecutivas, del Partido Acción Democrática, el editorial de El Mundo alega: "A uno de los más ilustres, dos veces Primer mandatario, luchador de mil batallas y demócrata integral, Carlos Andrés Pérez, no le alcanzaron los votos para un escaño - refiriéndose a las elecciones de la ANC - por su natal estado del Táchira. Amarga pero cierta la explicación de su derrota y la de acción Democrática. Los partidos son hoy cascarones vacíos, y si en la elección resultaron seriamente averiados, esta vez quedaron totalmente destruidos".

En su edición del pasado 1 de agosto, el diario "El Colombiano", publica un trabajo de opinión con el título: "Del espíritu de Bolívar a.. los sueños de Chávez". En el mencionado ensayo, se toman como base las declaraciones de algunos analistas, para valorar el presente y perspectivas del pensamiento bolivariano del presidente Chávez, y su intención de constituir la "República Bolivariana de Venezuela". Por su importancia transcribimos algunas opiniones: La presidenta de la Sociedad Bolivariana de Antioquía, Socorro Inés Restrepo, afirma: "El ideario de Chávez puede estar calcado sobre el de Bolívar, no se puede descartar. Sin embargo, su proceder público no ha dado muestra de ello".

Octavio Arismendi Posada, miembro de la Sociedad Bolivariana y un conocedor del pensamiento bolivariano, explicó: "Bolívar soñaba con una alianza como la Unión Europea, pero las distancias, dificultades de comunicación y celos de los demás libertadores, no permitieron ratificar el tratado de Panamá. La nueva generación podría ser la de los integradores de América, es el gran reto del siglo XXI".

"Creo que Chávez va a dictar prácticamente la Constituyente. No lo hará abiertamente y no creo que haya nadie que se le pueda enfrentar allí", afirma el analista político Fausto Masó - citado por Ana Cristina Restrepo Jiménez autora del artículo en El Colombiano -. Fausto asegura, según la fuente citada, que el éxito del Polo Patriótico: "Se debe exclusivamente a la popularidad de Chávez. Por si solos no hubieran sacado esos votos".

Líder indiscutible

Creada la Asamblea Nacional Constituyente e instalada, es clara la necesidad de suspender las actividades legislativas del Congreso bicameral y de la Corte Suprema de Justicia.

Detractores del cambio siempre han existido. Los opositores de la política del presidente Chávez, deben reconocer con ética la derrota. Además de asumir con honor los deseos que mediante el voto democrático ha defendido en las urnas el pueblo venezolano.

Venezuela enfrenta un gran reto y las personas dignas deben asumir la defensa de lo que con valor se ha iniciado. La palabra de orden es cuidar, apoyar y seguir de cerca el desarrollo de los trabajos de la ANC.

La Asamblea Nacional Constituyente, tiene la responsabilidad histórica de redactar una nueva Constitución; que permita sustituir la actual, vigente desde 1961. Solo con una Constitución acorde con la realidad venezolana y sustentada en fundamentos bolivarianos, será posible reconstruir la vida política y administrativa de Venezuela.

Me permito, con respeto, expresar mi total rechazo a los que proclaman acusaciones contra el proceso que dirige el presidente Chávez. Como seres humanos, tenemos defectos y estos se reflejan en nuestras vidas. Creo se hace necesario reflexionar sobre lo que ocurre en Venezuela, con la esperanza de que la nueva Constitución, sea la que soñó Bolívar.

Hay que otorgar un voto de confianza a la Constituyente y al presidente Hugo Chávez. Es lícito e inevitable.

Pidamos a Dios, guíe, por buen derrotero, a los integrantes de la ANC, al presidente Hugo Chávez y al pueblo venezolano. Vale la pena meditar sobre la importancia de los acontecimientos presentes, con proyección al futuro.

A menos de un año, de su triunfo en las elecciones presidenciales, el "huracán Chávez" se ratifica como el líder indiscutible que necesitaba el pueblo venezolano, el líder que dirija sus destinos en el siglo XXI. Los obstáculos, traiciones y peligros, que deberá enfrentar, son hoy un arcano. (Este documento puede ser reeditado - total o parcial - citando autor y fuente).


Pablo Felipe  Pérez Goyry

Freelance: Writer - Journalistic Analyst - Photographer Design Editor - CEO - Chemical Industrial & Analyst

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