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Autor: PABLO FELIPE PÉREZ GOYRY   


©Pablo Felipe Pérez Goyry

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11 de agosto de 2011

Las bolsas bajan, suben, … los mercados acosan…¿Y los hambrientos? ¿Y el medio ambiente? - Por. Federico Mayor Zaragoza

Las bolsas bajan, suben, los mercados acosan…
¿Y los hambrientos? ¿Y el medio ambiente?

Por. Federico Mayor Zaragoza

Federico Mayor Zaragoza
En todo el mundo, especialmente en Occidente, sólo un tema a nivel de Estado: el caos económico en que ha desembocado la globalización de Reagan & Thatcher. Y, entre tanto, aumentan los desgarros sociales, el número de personas que carecen de los mínimos servicios higiénicos y sanitarios, la extrema pobreza se extiende y se declara la situación de “hambruna” en el “cuerno” de África. Eran muertes anunciadas pero no tenidas en cuenta, insistentemente, por quienes únicamente se fijan en los vaivenes financieros.

Pero nada cambia: siguen los paraísos fiscales colmados; el tráfico de drogas; la venta de armas; la marginación del Sistema de las Naciones Unidas, con grupos de países ricos (G7, G8, G20) haciendo dolorosamente el ridículo…

No se han adoptado las decisiones valientes que el mundo reclama con apremio, y el balance –no me canso de repetirlo- sigue más trágico cada día: 4 mil millones de dólares diarios en armas y gastos militares y el genocidio oculto e inadvertido de más de 70 mil personas muriendo de inanición.

Esta situación es insostenible y llama a la conciencia de todos los ciudadanos del mundo. Hay que decir ¡basta!

Frente al órdago del “gran dominio”, en lo que son los últimos estertores de un sistema a la deriva, es inaplazable la acción decidida de quienes todavía son capaces de reconocer que los principios democráticos deben ahora prevalecer con firmeza sobre los “mercados”.

Los grupos plutocráticos –véase lo que está sucediendo en Libia, Siria, Yemen…- han fracasado rotundamente; es preciso también reconducir la producción extremadamente barata y con total desprecio de las condiciones laborales en las “fábricas del mundo”; el desarme, ciñéndose estrictamente a nuevas estrategias de seguridad a escala mundial es una pieza clave para restablecer la normalidad económica planetaria; como lo es el precio del petróleo y, por razones, además, de índole ecológica, la rápida dotación de fuentes energéticas renovables…

Algunos países “emergentes” –tan sometidos hasta hace bien poco- están ganando la partida y el desprestigio de Occidente es patético.

Cese, pues, la batalla entre la dólar-zona y la euro-zona, y alcáncense rápidamente acuerdos de Estado entre conservadores y progresistas, republicanos y demócratas… porque, en caso contrario, en muy poco tiempo, el poder y la influencia se habrán desplazado hacia otros espacios que todavía no se hallan preparados para asumir liderazgos de esta naturaleza y alcance.

El Presidente Obama reaccionó anteayer con gran firmeza ante los envites de especulación que el “gran dominio” intenta asestarle a través de una agencia de calificación cuya imparcialidad deja mucho que desear. Ojalá en Europa se produzcan reacciones parecidas y, en una reunión de auténtica emergencia, se adopten decisiones de hondo calado tales como la federación económica, la autonomía en la seguridad y la refundación de un Sistema de Naciones Unidas eficaz y con autoridad global..

Hay que terminar con el bochornoso espectáculo actual protagonizado por los especuladores mientras nos olvidamos de nuestras responsabilidades intergeneracionales tanto en el aspecto social como medio ambiental. [Fuente: Federico Mayor Zaragoza]
Foto: Internet

1 de julio de 2011

Como el Titanic, a la deriva - Por: Federico Mayor Zaragoza


Como el Titanic, a la deriva

Por: Federico Mayor Zaragoza
abarrero@fund-culturadepaz.org

Federico Mayor Zaragoza
Estamos viviendo momentos de grandes turbulencias, porque se considera que no hay alternativa a lo que se hace, no hay otros caminos, no hay otras salidas. “No hay plan B”… Y nos adentramos progresivamente en la peor estancia: la de lo inexorable, la del fatalismo. Hay que reducir los déficits, hay que obedecer el dictado de los “mercados” (por cierto, ¿quién es, en realidad, el “mercado”?). Y hacerlo en plazos perentorios (¿porqué no se podrían aplazar los tiempos, para permitir una normalización de la economía, de cuya situación, además, no suelen ser responsables los presentes gobernantes?).

Hay que privatizarlo todo, debilitando todavía más a los Estados (ya se ha demostrado, ¡con qué heridas sociales!, que no es siempre el mejor camino). Y hay que reducir el empleo público (¿no habíamos quedado en que hay que crear empleo?).

No importa que se sitúe a algunos Estados –uno entre ellos se ponía como “ejemplo” a seguir hasta hace bien poco en los centros universitarios de MBA- al borde de la revolución. No importa nada. Los líderes no ven otra cosa que los resultados de las agencias de calificación ni escuchan otras iniciativas que la de los mercados.

Amin Maalouf, no me canso de repetirlo, nos ha advertido de que “situaciones sin precedentes requieren soluciones sin precedentes”. Pues nada, seguimos obcecados en dar puntualmente –porque si no los mercados nos castigan- respuestas de ayer a planteamientos de hoy.

Los “globalizadores” – economía de mercado, oligarquía plutocrática, deslocalización productiva, armas, tráficos supranacionales, petróleo… - siguen en sus estertores, dominando el escenario del poder. Y los planes de una economía de desarrollo global sostenible basada en el conocimiento; la refundación de unas Naciones Unidas fuertes, con un Consejo de Seguridad económico y medioambiental…; la re-localización de muchas producciones; el desarme, sobre todo nuclear y de armas propias de pretéritos conflictos; la eliminación de los paraísos fiscales y la regulación del tráfico y uso de drogas; energías renovables, ya!;… se aplazan indefinidamente.

Hace falta un “volantazo”. Algunos líderes mundiales deberían darlo ante el fracaso estruendoso, la total inoperancia de los G8 y los G20, con conflictos –Libia, Siria, Yemen…- completamente desbocados….

Si, hemos chocado –sobre todo en Europa- con los restos de un gran iceberg (el del “gran dominio”) y el Titanic comienza a hundirse, mientras que, como en la historia real, la orquesta sigue interpretando “Fascination” con pertinaces y obcecados bailarines… mientras el naufragio se consuma.

Estamos todavía a tiempo. A condición de que los principios democráticos se impongan, serenamente, firmemente, a los mercados.
Foto: Internet

23 de junio de 2011

Parar la guerra en Libia y solicitar una tregua en Yemen y Siria, al tiempo que se faculta a las Naciones Unidas como interlocutor único - Por: Federico Mayor Zaragoza

Parar la guerra en Libia y solicitar una tregua en Yemen y Siria, al tiempo que se faculta a las Naciones Unidas como interlocutor único...

Por: Federico Mayor Zaragoza

Federico Mayor Zaragoza
Siria, Yemen… ya están fuera del alcance de los grupos  plutocráticos que decidieron atacar a Libia por unas razones que ahora parecen  no contar en su caso.

Tampoco son eficaces las Naciones Unidas actuales, utilizadas esporádicamente,  según convenga, por los mismos Estados que las han marginado y debilitado  durante años.

Es urgente –lo he escrito en múltiples ocasiones- “refundar” unas  Naciones Unidas  unidas con representación ponderada en la  Asamblea General (50% de Estados; 25% de instituciones; 25% sociedad civil) y en  los Consejos de Seguridad (conflictos y catástrofes); de Seguridad Sanitaria y  Medio Ambiental; y de Seguridad Socio Económica.

Pero todavía es más apremiante, en tanto se convoca resueltamente  una Asamblea General Extraordinaria y Constituyente, reunirse todos los países y conferir unánimemente  a las Naciones Unidas el papel de interlocutor único, para apoyar y  resolver debidamente las actuales situaciones conflictivas, que no se  solucionarán por la fuerza.

En consecuencia procede:

a) Parar la guerra.

b) Acuerdo urgente de todos los países confiriendo a las Naciones  Unidas autoridad para actuar como interlocutor único tanto en Libia como en  Siria y en Yemen.

c) Facilitar con la urgencia requerida la convocatoria y reunión de  la Asamblea General arriba indicada.
Foto: Internet

13 de junio de 2011

Sin brújula ni camino - Por: Federico Mayor Zaragoza

Sin brújula ni camino

Por: Federico Mayor Zaragoza

Federico Mayor Zaragoza
¡Vaya año que llevamos! El  corazón deshecho en lágrimas ante tantas tragedias y sufrimiento, y la mente  perpleja al comprobar la incapacidad de los líderes mundiales para reaccionar  ante las catástrofes naturales o provocadas, ante la situación provocada por el  inmenso error de sustituir la justicia social y los asideros éticos por el  mercado... que, en sus últimos estertores, intenta seguir condicionando la  acción política.

Para empezar, el colosal  terremoto y tsunami de Fukushima... y  la "primavera árabe" en Túnez y Egipto... y luego en Libia, armada hasta los  dientes por los mismos que decidieron atacarla -"es cuestión de horas"- en una  operación precipitada en lugar de confiar, al tiempo que se restablecía su  autoridad, a unas Naciones Unidas  unidas como interlocutor único representando a todo el mundo y no sólo a los  G8 o G20, una salida adecuada...; y luego Yemen y Siria, completamente a su  aire, fuera del alcance de los grupos plutocráticos que siguen empeñados en  cumplir cometidos que no les corresponden; y los volcanes en Islandia, Hawaii, y  el Cono Sur de América Latina..., así como losincendios de Arizona, que demuestran que los Estados Unidos siguen  teniendo muchos aparatos para la guerra pero no para hacer frente a las  catástrofes..., y tifones de una fuerza devastadora inusitada; e insólitas  explosiones solares; y más y más muertos de este escándalo permanente que  representa el narcotráfico, especialmente en América Latina, sin que el "gran  hermano" del Norte se avenga, fracasada la acción militar, a la despenalización  y abaratamiento radical del consumo, una vez demostrado que el precio no tiene  ya efecto disuasorio alguno; ...el Escherichia coli del "pepino" que no era  del pepino y pone en evidencia la falta de rigor y de coordinación en  situaciones de alerta sanitaria de la Comunidad Europea; ...los "efectos  colaterales" de aviones sin piloto manejados a distancia que producen más  quebrantos de los que resuelven; ...¿y el medio ambiente?: el "gran dominio"  militar, financiero, energético y mediático se encarga de ocultar la gran  responsabilidad, por sus efectos potencialmente irreversibles, de las  generaciones presentes en su legado de habitabilidad de la Tierra a las  futuras... mientras que el norte europeo sufre ahora las mayores sequías de  muchas décadas cuando en el Sur llueve abundantemente...

Otro acontecimiento a  destacarse, el Movimiento 15-M que, desde la Puerta del Sol, ha extendido su  voz, pacíficamente, firmemente, y ahora ya son muchas las plazas, no sólo de  España, en las que la palabra empieza a prevalecer sobre la fuerza, las  propuestas sobre las protestas... y la sociedad civil podrá, seguramente en muy  pocos meses, desde la gran plaza mundial del ciberespacio, fomentar la  movilización popular que consiga, con millones de adhesiones, iniciar  transformaciones radicales y consolidar la democracia.

Para darnos cuenta de la  auténtica "tormenta" de acontecimientos que los grandes magos del espectáculo y  del entretenimiento intentan apartar de nuestra vista y consideración, anoto  algunas de las noticias del sábado, día 11 de mayo de  2011:

-"El ejército sirio asalta  la ciudad sublevada..."

-"Israel se moviliza -¿hasta  cuándo?- para que la ONU no acepte el Estado palestino..."

-"El jefe del Pentágono  critica la falta de inversión europea en defensa" (¡que sigue siendo la OTAN,  dependiente de los Estados Unidos!)

-"El país más boyante de  Europa es la "rechazada" Turquía...

"Y aquí, en España, como en  Europa, a los pies de las agencias de calificación, al tiempo que, ¡todo vale!,  denostados y denostadores unen sus fuerzas para lograr alcaldías o gobiernos  autonómicos, ascienden al poder quienes pronto, con toda probabilidad deberán  dejarlo por decisión judicial; los que decían ser independientes demuestran no  serlo; los que van a gobernar allí donde no lo hacían prometen hacer lo  contrario de los que han hecho allí donde ya gobernaban...

Sin brújula ni  camino.

-"Crearemos empleo".  ¿Cómo?

-"Urge poner fin a la  hipócrita ambigüedad occidental sobre el régimen de Bashar al-Asad". ¿Cómo?

Es necesario, en  consecuencia, contemplar serenamente, pero con apremio, la situación mundial y  urgir que se adopten con rapidez las medidas oportunas, sabiendo que no se puede salir airoso  localmente de situaciones que afectan al conjunto de la humanidad.

Lo primero que hoy debería  hacer (los Estados Unidos de Norteamérica, la Unión Europea, la Comunidad de  Estados de América Latina y El Caribe, la Organización de la Unidad Africana, la  Liga Árabe, la Federación Rusa, los países del Este, especialmente China, la  India y Japón...) es convocar una Asamblea General Extraordinaria y  Constituyente de las Naciones Unidas que, para poner orden en el caos originado  y mantenido por los "globalizadores" y grupos plutocráticos, disponga, junto a  un 50% de representantes de Estados, otro 50% de instituciones de la sociedad  civil, así como de tres Consejos de Seguridad: para conflictos y catástrofes;  para cuestiones socioeconómicas; y para cuestiones de salud y medioambientales.  Todos ellos -Asamblea y Consejos- con voto ponderado pero con la participación y  representación que le proporcionen la autoridad moral y funcional que en estos  momentos es imprescindible.

De otro modo, unos  continuarán clamando contra las dictaduras que les oprimen y otros contra la  dictadura de los mercados... pero, sin brújula ni camino, nada cambiará: unos  cuantos seguirán mandando (los "grandes poderes"), el mundo se seguirá  "agrietando", moral y físicamente, porque se invierten 4.000 millones de dólares  al día en armas y gastos militares cuando, en un genocidio invisible,  intolerable, insostenible, mueren de hambre más de 60.000 personas... No me  cansaré de repetirlo.

Es tiempo de acción. No  podemos seguir sin brújula ni camino.

Foto: Internet

24 de mayo de 2011

La "primavera de la democracia a escala mundial"... sale de la Puerta del Sol - Por: Federico Mayor Zaragoza


La "primavera de la democracia a escala mundial"...  sale de la Puerta del Sol

Por: Federico Mayor Zaragoza
"Lo conseguimos
porque no sabíamos que era imposible"


Por  fin, los pueblos toman en sus manos las  riendas del destino  común.

La  "marea virtual"  sigue su marcha: Irán, China,... Túnez, Egipto, Libia, Yemen,  Siria, ... Italia, Reino Unido,  Islandia...

Desde España, Kilómetro  Cero, se extiende  ya, voz alta, firme y clara a todo el mundo. Así lo intuía  Máximo en la  excelente viñeta publicada el día 20 de mayo en el ABC, que  contrasta  con otras opiniones sobre el M-15 aparecidas en el mismo día y   periódico:

"No somos  anti-sistema. El sistema es anti-nosotros". Esto es lo que tenía que dejarse  bien sentado desde el primer momento: es inaceptable seguir siendo simples  espectadores, testigos impasibles de lo que sucede. Es tiempo de acción, de  disentimientos y asentimientos, de protestas y propuestas. Propuestas, sobre  todo, porque son muchos los entuertos que deben enderezarse.

¡Los  sueños de los pueblos! Ya era hora de que "los pueblos", a los que hace  referencia el primer párrafo de la Carta de las Naciones Unidas, pudieran  expresarse libremente, serenamente. "Si no nos dejan soñar... no les dejaremos  dormir", han advertido los miles de ciudadanos concentrados en la Puerta del Sol  madrileña y, rápidamente, en otras ciudades de España y del mundo.

"Puede que Europa comience  en la Puerta del Sol". Puede que vaya mucho más allá de Europa, en el ilimitado  ciberespacio, a escala planetaria. Es tiempo de dormir lo justo, de descansar lo  indispensable. "Tiempo de alzarse", como nos recomendó José Ángel Valente.

El  resultado final de la "globalización" ha sido, en cifras de balance,  catastrófico: una economía de especulación y de guerra (4.000 millones de  dólares al día, al tiempo que mueren de hambre más de 60.000 personas). Los  desgarros sociales, el desamparo y las asimetrías de toda índole no han podido  ser contrarrestadas en el amplio foro de las Naciones Unidas porque tuvieron  buen cuidado, desde la década de los 80, de marginarlas y sustituirlas por  grupos de los países más ricos de la Tierra.

La  crisis sistémica requiere respuestas audaces. Me gusta repetir, con Amin Maalouf, que "una situación  sin precedentes necesita soluciones sin precedentes".

Democracia Real  Ya... Los  "realistas" -que nunca han cambiado nada porque aceptan la realidad- se empeñan  en decir que democracia "real" es la que hay... sin pensar en que, para muchos,  "real" significa verdadera, auténtica, genuina, la que debería haber, la que, en  cualquier caso, habrá a partir de ahora porque, como era previsible, la  participación no presencial permitirá la escucha permanente de la voz del  pueblo.


Evolución o revolución.  Esta es la cuestión. Una evolución activa, permanente, en la que se cambia lo  que debe cambiarse y se conserva lo que debe conservarse, es la mejor solución.  Es la que practica la Madre naturaleza.

Me  ha impresionado la elaboración de propuestas y la firme convicción de seguir  solicitando iniciativas a todos los que deseen unirse a este gran movimiento. Es  fundamental continuar el 15-M en una expansión radial, que se extienda a  barrios, ciudades, regiones, países... al mundo en su conjunto gracias a las  tecnologías de la información y la comunicación. La "marea virtual" será el  principio y el camino del otro mundo posible que  anhelamos.

Rafael Guillén, en "Los  alrededores del tiempo", ha escrito: "Ser hombre es resistirse. / Ser hombre es  cometer, conscientemente, / un pecado de lesa desmesura".

Josep Maria Antentas y Esther Vivas han escrito: "para luchar no sólo se  requiere malestar e indignación; también hay que creer en la utilidad de la  acción colectiva". Con propuestas concretas sobre los mercados, sobre la  energía, sobre los medios de comunicación, sobre la re-localización productiva,  sobre el desarme, sobre fuentes alternativas de financiación (transacciones  electrónicas, por ej.)...

Y  millones de internautas sugiriendo, apoyando, construyendo la nueva democracia.  Muchos "imposibles" hoy serán realidad mañana, en democracias que sean realmente la expresión de la voz  constante de los ciudadanos y no sólo la de la obediencia partidista, de la  emoción reactiva, del desengaño, de medios escritos y audiovisuales que sólo  transmiten la voz de su amo".

Los  representantes actuales han sido elegidos en medio de una desinformación  generalizada, habiéndose dicho que las urnas podrían sustituir a la justicia y  que ciertas alternativas (nunca mostradas) podrían ser solución a los grandes  problemas del paro y de la economía. Pero nada de hondo calado se ha propuesto  contra la desregulación de los flujos financieros; ni de la especulación  propiciada por las agencias de calificación; ni de la desaparición de los  paraísos fiscales; ni de la insolidaridad de la economía sumergida; ni de la  deslocalización productiva; ni de la economía de guerra; ni de la lucha urgente  contra la pobreza y el hambre; ni de la gobernación mundial por los países más  prósperos que, como últimos asideros de la globalización, siguen fracasando a  costa de gravísimos "efectos colaterales"; ni de las energías renovables y el  cambio climático; ni de un replanteamiento total de la lucha contra el  narcotráfico; ni...

Ahora el 15-M no habrá  incidido en el voto ya "pre-determinado", pero lo hará, y mucho, en las  elecciones generales, porque todos los representantes del Sr. mercado, de la  especulación, de los opacos y de los insolidarios no recibirán ya el apoyo  ciudadano.

Estas manos serán las  armas invencibles con las que se llevará a la práctica resueltamente,  pacíficamente, la construcción del porvenir que merece la condición  humana.

Será  el nuevo comienzo.
Fotos: Internet

26 de abril de 2011

Guerreros tribales - Por: Robert Kaplan

Guerreros tribales

Por: Robert Kaplan
Robert Kaplan

¿Por qué les cuesta tanto a los dictadores decir adiós?

Según todo criterio lógico, lo normal sería que los combates y las luchas de poder en Costa de Marfil, Libia y Yemen hubieran terminado hace semanas. Quizá terminen pronto: el 11 de abril llegó a su fin el conflicto en Costa de Marfil. Pero el hecho de que se hayan prolongado ya tanto es síntoma de una realidad esencial a propósito de los individuos involucrados que en Occidente no se comprende del todo. Nosotros nos preguntamos: ¿Por qué el dictador marfileño Laurent Gbagbo, el líder libio Muamar el Gadafi y el presidente yemení Alí Abdalá Saleh no aceptan las ofertas, que al parecer se les han hecho, de irse a un exilio confortable? Seguro que sería más conveniente para su seguridad física y sus cuentas bancarias. Después de semanas de luchas, negociaciones y manifestaciones, ¿qué más quieren demostrar?
Este tipo de razonamiento supone que lo que separa a estos déspotas de sus adversarios son temas tan inocuos y susceptibles de compromiso como, por ejemplo, las pensiones y los tipos fiscales. Pero esos hombres no son políticos acostumbrados al toma y daca; luchan por unas cosas mucho más antiguas, básicas e imposibles de negociar: el territorio y el honor, al menos tal como ellos lo definen. Su mundo no está hecho de instituciones y burocracias que les sirvan para gobernar; es un mundo que consiste en dominar franjas de territorio mediante la ayuda de familiares y las alianzas tribales y regionales.
En ese mundo, personajes como los depuestos líderes de Túnez y Egipto, Zine el Abidine Ben Alí y Hosni Mubarak, carecen de cualidades. Gobernaron al estilo occidental, a través de instituciones y burocracias, y cuando dichas instituciones -el ejército y los servicios de seguridad interior- se negaron a disparar contra la gente en la calle, ellos no tuvieron más remedio que dimitir dócilmente y marcharse al exilio interior o exterior, quizá sin haber hecho los pactos necesarios para su protección posterior.
Por supuesto, desde el punto de vista moral, una figura como Gbagbo es especialmente despreciable. Para satisfacer su ego, ha llevado Costa de Marfil al borde de la anarquía. O sea que no estoy disculpándolo, sólo trato de explicar en parte sus motivos. Él piensa que se presentó a unas elecciones y obtuvo casi la mitad de los votos. Y éstos no se debieron a sus posturas sobre los problemas sociales o económicos, sino a lo que representaba en el ámbito tribal y regional: es un hombre del sur, de la parte no musulmana del país. Rendirse demasiado pronto habría sido traicionar a sus grupos de solidaridad regional y religiosa. En países sin suficiente desarrollo económico, como Costa de Marfil, las elecciones acaban, muchas veces, cosificando diferencias de sangre y de creencias. Desde su punto de vista, el hecho de haber luchado hasta el final, hasta verse arrinconado en el sótano de su palacio e incluso más, hasta que sus enemigos tuvieron que llamar a los franceses para que les ayudaran a desalojarlo, no es signo de debilidad moral, sino de ética viril. (Lo mismo podría decirse de los hijos de Sadam Husein, Uday y Qusay, que murieron en un tiroteo con tropas estadounidenses cerca de Mosul en 2003; salvo que ellos eran niños mimados, los hijos mafiosos de un dictador de corte estalinista, y no hombres que se hubieran hecho a sí mismos, ni mucho menos. Es decir, pertenecen a una categoría inferior a la de Gbagbo, Saleh y Gadafi).

                                                                                                                                    AFP/Gettyimages
Hay que recordar que, más que de políticos, estamos hablando de guerreros. Por ejemplo, Saleh. Los medios de comunicación occidentales describen al Presidente yemení como un tirano recalcitrante cuya tozudez y cuyo apego al poder están, como en el caso de Gbagbo en Costa de Marfil, amenazando con desintegrar su país. Esa descripción es cierta, pero se queda corta. Saleh ha gobernado Yemen durante un tercio de siglo, mientras que sus dos antecesores inmediatos fueron asesinados después de ocho meses, uno, y tres años, el otro. Y el dictador yemení anterior a ellos cayó en un golpe militar. No se puede negar que Saleh tiene nervios de acero y talento sutil, que, durante decenios, ha sido capaz de resistir unos grados de tensión que inmovilizarían psicológicamente al más curtido político de Washington. La partida que está jugando ahora -negociando las condiciones para su salida- no le afecta sólo a él, sino al destino de sus familiares, próximos y lejanos. De modo que, en cierto sentido, ¿quién puede reprocharle que aguante un poco más, que intente obtener mejores condiciones? Para Saleh, el gobierno no es un objeto impersonal y legalista, sino el negocio familiar. Hay que disolverlo en las mejores condiciones posibles, y la violencia es una herramienta en esa lucha. Dentro de unos años, tal vez incluso recordemos su mandato como un periodo en el que hubo relativa estabilidad y cooperación con Occidente. El hecho de que merezca nuestra condena no significa, desde una perspectiva analítica, que tengamos que subestimarlo.
Y luego, por supuesto, está Gadafi, que se hizo con el poder en un golpe militar cuando no tenía más que veintitantos años y durante los 42 siguientes ha mantenido unido Libia; un país que, durante casi toda su historia, ha sido una expresión geográfica sin ningún sentimiento de Estado. Como gobernaba con una mezcla de política tribal y el puño de hierro de los servicios de seguridad interior, Gadafi no construyó ningún espíritu de Estado y, por consiguiente, va a dejar un vacío absoluto cuando se vaya. El hecho de que no se haya ido en silencio es señal de que él tampoco lucha por cuestiones concretas, sino por una visión del honor que nos resulta primitiva, porque lo vincula a la región, la tribu y el territorio.
Pero, ya que hablamos de tribus y territorios, es importante comprender que el tipo especial de tribalismo que constituye un factor esencial en los gobiernos de Gadafi, Saleh y Gbagbo no tiene nada del tribalismo primitivo, anterior al Estado moderno, sino que, como lo definió el difunto antropólogo europeo Ernest Gellner, es el rechazo consciente a un gobierno concreto en favor de una cultura y una moral más amplias. En otras palabras, si algunas tribus están en contra de un Estado yemení fuerte, quizá no lo hacen por el deseo de anarquía, sino porque quieren tender la mano a la cultura islámica en su conjunto y a un Estado no represivo. Lo mismo sucede con los tradicionales llamamientos de Gadafi a la unidad política árabe y los intentos de Gbagbo de eliminar las fronteras del colonialismo francés, que le hacían dirigirse sólo a parte de la población del país.
Está claro que la vida bajo el gobierno de estos hombres era un infierno, pero su locura tenía cierto sentido, aunque yo lo haya simplificado mucho. Nadie es capaz de plasmar el atractivo de la vida fuera del Estado con tanto talento como el antropólogo de la Universidad de Yale James C. Scott en su libro The Art of Not Being Governed: An Anarchist History of Upland Southeast Asia. Las tribus actuales, sugiere Scott, no viven fuera de la historia, sino que tienen "toda la historia que necesitan" para "eludir el Estado" de forma deliberada. Es decir, las tribus poseen todas sus tradiciones y, por tanto, no quieren que el gobierno se inmiscuya en sus asuntos.
Gadafi, Saleh y Gbagbo han vivido con esta compleja y ambigua realidad toda su vida, y por eso no han construido Estados, pero otro motivo, además de las razones morales, es que no han encontrado ninguna simpatía en Occidente. Ahora bien, ése no es argumento para no tratar de entenderlos.
Fotografías: Internet

25 de abril de 2011

URGENTE: Siria, Yemen... Es apremiante reforzar a las Naciones Unidas como máximo interlocutor ahora... y no después! - Por: Federico Mayor Zaragoza

URGENTE: Siria, Yemen... Es apremiante reforzar a las Naciones Unidas como máximo interlocutor ahora... y no después!

Por: Federico Mayor Zaragoza

Insisto en este tema  porque, desde hace tiempo, los países "hegemónicos", apiñados en el G-8 o G-20  han fracasado estruendosamente -¡a qué precio de vidas y sufrimientos!- en el  ejercicio de unas funciones que sólo las Naciones Unidas, apoyadas por todos los países sin excepción,  podrían llevar a buen término, demostrándose su capacidad no sólo resolutiva  sino preventiva.
Federico Mayor Zaragoza - Nobel de Paz

Sobre todo, preventiva...  porque la "marea virtual” -lo he escrito muchas veces y reescribo ahora- ya no se detendrá. Después de -o  durante- los países árabes vendrán los países hoy acosados por los "mercados",  que siguen impidiendo, con una economía de especulación, corrupción y guerra, la  realización de las políticas sociales por las que tantos años hemos  luchado.

Prevenir, esclarecer los  confusos horizontes actuales -porque se ve que nadie manda "democráticamente" en  el mundo y que la plutocracia está abocada a una inmediata desaparición- para  que, en poco tiempo, las asociaciones regionales (EE.UU., EU, Liga de Países  Árabes, OUA, UNASUR...) vuelvan a tener sentido y espacio en un mundo que ahora  necesita recuperar sin demora los valores éticos y ejercer sus  responsabilidades sociales, medioambientales, alimentarias,...  antes de que los oprimidos y marginados, que desean la transición de la  fuerza a la palabra, no desesperen y decidan, ellos también, utilizar la fuerza.

No  es posible seguir en el desconcierto que reflejan las siguientes informaciones  de estos días:

-"Los países del Golfo  negocian la inmunidad para el presidente yemení", (artículo de Ángeles Espinosa  en "El País", 22 de abril). ¿Qué países? ¿Qué garantías para los insurgentes?  ¿Quiénes pueden respaldar estos acuerdos?...

-"La  estrategia de la OTAN en Libia" (artículo de Enrique Vega en "Público", 22 de  abril). La operación Protector Unificado pretende no sólo impedir el triunfo  militar de Gadafi sino, especialmente, que no aumente el territorio que  actualmente controla... con especial atención a Bengasi, sede de las compañías petroleras, que deben seguir  exportando crudo."Proteger a los  civiles", dice la Resolución de las Naciones Unidas. ¿Incluye a los civiles  "rebeldes" o sólo a los "no combatientes"?...

-  "Gadafi propone -Laura L. Caro, en "IDEAL" de 21 de abril- comicios libres en  seis meses si la OTAN pone fin a la operación militar”... ¿A quién lo propone?  ¿Cuáles son los cauces diplomáticos utilizados y su  veracidad?...

-  "Siria simula una apertura democrática", de Enric González en "El País" de 20 de  abril...
Todas estas noticias nos  llevan a reafirmar el convencimiento de que es absolutamente imprescindible que,  con toda celeridad, se llegue a un interlocutor válido con el apoyo de todos  los países, especialmente los que más se han distinguido en sus empeños  "globalizadores" en los últimos años.

Está  muy claro que no se aceptarán más agencias de calificación al servicio de "el  gran dominio" ni se seguirán comprando productos de países que, olvidando su  pasado solidario, se erigen ahora como "puristas étnicos", como sucede en el  caso de Finlandia.

Sólo  juntos, aunque muy diversos, podremos cambiar el curso de los acontecimientos.  Sólo las Naciones Unidas. Sólo con una renovada autoridad, particularmente  moral, se podrán regular los flujos financieros, eliminar los paraísos fiscales  y ordenar el espacio supranacional, hoy poblado de siniestros traficantes que  actúan en la mayor impunidad.

No  permitirán que países que ahora acusan al dictador libio, con razón, sigan -con  la mayor sinrazón y codicia irresponsable- llenando los arsenales de armas de  "última generación" de otros “potenciales” autócratas.

Juntos, podemos. La  respuesta urgente es: Naciones Unidas.
Foto: Internet

23 de marzo de 2011

Libia: “De la mentira viven muchos; de la verdad...” - Por Pablo Felipe Pérez Goyry

Libia: “De la mentira viven muchos; de la verdad..."

Por Pablo Felipe Pérez Goyry
Editor, Analista y Periodista Independiente

“Las Grandes Potencias no tienen principios. Sólo intereses”
Henry Kissinger

Lo que por estos días acontece en Libia, es un típico ejemplo de diplomacia mentirosa, usurera, oportunista, hipócrita... ¿Dónde están las pruebas, muertos y heridos, de la carnicería...? Que han parloteado algunos medios y con gran vehemencia la BBC, CNN y Fox News..., y con ayuda de sus corresponsales e informaciones han promovido la impostergable Resolución del Consejo de In-Seguridad. Un ejemplo típico de marrullera diplomacia, que enmascara indecorosas intenciones de gobiernos disfrazados de: etiqueta, fotos, cócteles y defensores de los Derechos Humanos (DD.HH.) y del Derecho Internacional Humanitario (D.I.H.)

No pretendo defender los regímenes absolutista, como el de Gadafí; pues, no tengo nada que agradecerle y nunca lo recibí como supuesto amigo en mi casa. Como si lo acogieron, por décadas, los bancos y gobernante de los países que ahora lo acusan y bombardean...

Es verdad de soy defendedor de causas sociales-políticas nobles y pundonorosas. Pero no puedo ser cómplice silencioso de mefistofélicos defensores que lucran con los anhelos de equidad y buena voluntad universal, de los seres humanos. Porque debe ser honesta la justicia, para pueda aplicar la ley con ética, discernimiento y valor. Y es en lo aparentemente indescifrable donde debe descubrir la esencia de la verdad. Asimismo, no puedo aceptar a los que manipulan de manera criminal la información.

Los paladines de la democracia y libertad, exigen el fin del régimen de Gadafi, para salvar a la población civil y los rebeldes libios. Sin embargo, la otra cara de la moneda, nos permite constatar la existencia de regímenes criminales que sin el menor pudor e impunidad están en los pasillos, tribunas y salones de la ONU, Parlamento Europeo, OEA, Liga Árabe, la Unión Africana, etcétera.

El ‘cuento’ de bombardear e intervenir en Libia o cualquier otro país para salvar a la población civil y la democracia, solamente es creíble para los que por ignorancia o cobardía olvidan otras mentiras y manipulaciones de información para justificar guerras e intervenciones. Con mentiras se justificaron las bombas atómicas contra Japón; la guerra en Vietnam,  Iraq, Afganistán; y las intervenciones militares en Hungría, Checoslovaquia, Granada, Panamá y Somalia.

No es honesto hacerse el ‘no enterado’ de las secuelas generadas por las bombas atómicas lanzadas sobre Japón y del ‘Agente naranja’ diseminado sobre Vietnam; la complicidad de países, como EE.UU., que llevaron al poder a Hitler, y después de la guerra cobijaron a criminales nazi en sus países; la guerra de Corea y sus consecuencias; los crímenes cometidos en Ruanda; las desapariciones y represalias de la dictadura de Franco, Somoza, Videla y Pinochet. ¿Quién tuvo el valor de exigir una Resolución para bloquear e intervenir para defender a las víctimas civiles de la segregación racial en los Estados Unidos de América? ¿Quién solicitó una Resolución del Consejo de In-Seguridad, para bombardear e invadir Suráfrica, para acabar con la crueldad del Aparhei? ¿Quién solicita una Resolución de la ONU para intervenir militarmente y proteger al pueblo tibetano y chino, de los excesos de la China comunista? ¿Quién impulsa una Resolución para la comunidad internacional intervenga militarmente en la solución del dilatado conflicto colombiano? ¿Quién exige sanciones por las mentiras que impulsaron la guerra en Iraq? ¿Quién promueve una Resolución que permita utilizar la fuerza y las bombas para poner fin al conflicto palestino-israelí? Es evidente de aquellos que dicen verdades a medias, imponen mentiras con bombas...

Infortunadamente, en el Consejo de In-Seguridad, son miembros vitalicios y tienen derecho al veto —EE.UU., Francia, Rusia, Inglaterra y China—; países que tienen un execrable historial de violación de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario. Además, no hay que olvidar que EE.UU., el ‘gran defensor de la Democracia y los Derechos Humanos’  no reconoce el Tribunal de la Haya.

Soy escéptico y ha esta altura de la vida, prefiero ver para creer y sacar propias conclusiones, con la lucidez y sabiduría de la experiencia, con pruebas irrefutables..., pues, no le hago el juego a tanta villanía mediática-política. Y a todas luces, es esencial no aceptar a los gobernantes que están sumergidos en la creencia, de es difícil cultivar el Diálogo y la Cultura de Paz, y es más fácil construir enemigos y miedos, que justifiquen la utilización del lenguaje de la guerra. Con el objetivo de imponer, sobre las espaldas de los pueblos, el necesario pedestal para sea reverenciado el súper Yo y el falso nacionalismo patriotero.

Hasta donde sé, la violación de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario no prescriben, y es hora de estén sentados en el banquillo de los acusados los autores intelectuales y sus cómplices. En consecuencia, los gobiernos y compinches que violan de los Derechos Humanos o el Derecho Internacional Humanitario en Bahrein y EE.UU., Siria y Maruecos, China y Cuba, Rusia y Afganistán, Colombia e Irán, Ruanda y Sudan, Venezuela e Iraq, Israel y Palestina, Yemen y Libia..., espero se redacten Resoluciones en el Consejo de In-Seguridad y se apliquen condenas en el Tribunal de la Haya, para con circunspección condenar a los culpables.

Por último ante estas realidades pasadas y actuales, pareciera que una vez más se hace realidad el refrán: ‘De la mentira viven muchos; de la verdad casi ninguno’.

Medellín, 23 de marzo de 2011.
Foto: Internet

22 de marzo de 2011

¡Hacer la paz y no la guerra! - Por Federico Mayor Zaragoza

¡Hacer la paz y no la guerra!

Por Federico Mayor Zaragoza
fedmaza@gmail.com
http://www.federicomayor.blogspot.com/

Federico Mayor Zaragoza - Premio Nobel de la Paz
Nueva lección para dotar a las Naciones Unidas de la autoridad que es indispensable para el cumplimiento a tiempo de su misión, que es "evitar el horror de la guerra".

Los actuales poderes, que sólo conocen el empleo de la fuerza, las llaman siempre al final -cuando se las llama, como ahora, que es mejor que marginarlas como sucedió en Irak- cuando ya no queda más remedio que hacer la guerra.

El G8 y el G20 deberían desaparecer de una vez del escenario internacional, porque sólo sirven para llegar tarde, mal y nunca.

Si hubieran, hace 20 días, respaldado unánimemente a las Naciones Unidas, se habría negociado la paz porque todos los países del mundo están en contra de la brutal reacción de Gadafi. Ahora ya sólo queda emplear, una vez más, el lenguaje de las bombas. Eso sí: como hace muy pocas semanas todos se afanaban en vender armas al "dictador", las que se usan por uno y otro bando son las mismas y se conocen bien...

Acabemos de una vez con la vergüenza que producen unos gobernantes "saltimbanquis" que, sin brújula ni rumbo, un día abrazan y al siguiente repudian. Y es que, aunque no quieran reconocerlo, se trata de una crisis sistémica y lo que deben hacer, si más aplazamientos, es darle la vuelta a la gobernación mundial, con valentía y lucidez, pasando del G20 al G-196, a todas las naciones... porque todas sufren las consecuencias de la plutocracia actual.

No podía consentirse lo que estaba pasando, es cierto. Nadie puede disparar impunemente sobre el pueblo... pero donde era necesaria la determinación política de utilizar con apremio y unanimidad el cerco diplomático y económico, se utiliza la contundencia -de resultados siempre imprevisibles y con notables "efectos colaterales"- de la fuerza.

Con la misma diligencia con que hace un mes vendían armas sin sonrojo ahora llevan a cabo acciones bélicas. Es preciso aprender la terrible lección y tomar medidas para que no se repita este oprobio.

Miren lo que está pasando en Bahrein y Yemen. ¿No es ya tiempo de acabar con el sueño hegemónico de Reagan y Thatcher, y de los grupos plutocráticos, para volver a unas Naciones Unidas de las que se fueron y hacerlas rápidamente, fuertes, eficientes y respetadas por todos?
Fotografía: Internet


Pablo Felipe  Pérez Goyry

Freelance: Writer - Journalistic Analyst - Photographer Design Editor - CEO - Chemical Industrial & Analyst

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