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1 de diciembre de 2011
Durban COP17: Ciencia, Justicia y Equidad - Por: Elizabeth Peredo
23 de noviembre de 2011
España: nueva etapa - Por: Federico Mayor Zaragoza
15 de noviembre de 2011
¿Hacia una nueva crisis del petróleo? - Por: Germán Gorraiz López
8 de noviembre de 2011
La gente en Cuba piensa que somos millonarios - Por: Juan Carlos León
Bitácora Participativa
27 de septiembre de 2011
Tragedias que oculta el vaivén de los mercados: la drogadicción y el narcotráfico - Por: Federico Mayor Zaragoza
1 de septiembre de 2011
Desarme y actualización de las estrategias de Defensa - Por: Federico Mayor Zaragoza
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| FEDERICO MAYOR ZARAGOZA. Director General de la UNESCO (1987-1999) |
3 de agosto de 2011
EEUU: Una estafa de 16 billones de dólares - Por: Atilio A. Boron
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| Doctor Atilio A. Boron |
Morgan Stanley: $2.04 billones ($2,040,000,000,000)
Merrill Lynch: $1.949 billones ($1,949,000,000,000)
Bank of America: $1.344 billones ($1,344,000,000,000)
Barclays PLC (United Kingdom): $868 mil millones ($868,000,000,000)
Bear Sterns: $853 mil millones ($853,000,000,000)
Goldman Sachs: $814 mil millones ($814,000,000,000)
Royal Bank of Scotland (UK): $541 mil millones ($541,000,000,000)
JP Morgan Chase: $391 mil millones ($391,000,000,000)
Deutsche Bank (Germany): $354 mil millones ($354,000,000,000)
UBS (Switzerland): $287 mil millones ($287,000,000,000)
Credit Suisse (Switzerland): $262 mil millones ($262,000,000,000)
Lehman Brothers: $183 mil millones ($183,000,000,000)
Bank of Scotland (United Kingdom): $181 mil millones ($181,000,000,000)
BNP Paribas (France): $175 mil millones ($175,000,000,000)
Wells Fargo & Co.: $159 mil millones ($159,000,000,000)
Dexia SA (Belgium): $159 mil millones ($159,000,000,000)
Wachovia Corporation: $142 mil millones ($142,000,000,000)
Dresdner Bank AG (Germany): $135 mil millones ($135,000,000,000)
Societe Generale SA (France): $124 mil millones ($124,000,000,000)
Todos los demás: $2,6 billones ($ 2,639,000,000,000)
Total: $16.115 billones ($ 16.115.000.000.000)
(2) Ver sus declaraciones en: http://sanders.senate.gov/newsroom/news/?id=9e2a4ea8-6e73-4be2-a753-62060dcbb3c3
29 de julio de 2011
Panamá: Hay agentes dobles en la Policía Nacional
26 de mayo de 2011
China y EE.UU.: Choque de titanes - Marco A. Gandásegui, hijo
Los analistas de Wall Street están especulando con lo que ellos creen percibir como un giro importante en la estructura de empleo de la República Popular de China. Señalan que la masa trabajadora que se incorpora constantemente al mercado está disminuyendo rápidamente y que pronto China no contará con trabajadores baratos capaces de generar ganancias para los inversionistas capitalistas.
Políticamente, Washington está festejando la noticia. Desde la perspectiva económica, sin embargo, Nueva York está de duelo.
La capital política norteamericana celebra los cambios percibidos ya que significaría que China tendría que comenzar a negociar en términos más favorables con EEUU. Por el lado económico, sin embargo, les preocupa a los inversionistas norteamericanos el debilitamiento del único mercado donde creían tener ganancias seguras.
La crisis económica de 2008, que afectó sobre todo a EEUU, tuvo dos interpretaciones en el mundo político financiero y académico. Para los financistas y sus ideólogos, la crisis significó una reducción significativa en la acumulación descontrolada de riquezas. En su ceguera aún están convencidos que pueden inyectarle a las instituciones financieras flujos suficientes para permitirles ser nuevamente competitivas. La realidad les ha enseñado que la estrategia no funcionó aunque todavía tienen propagandistas sueltos promoviendo esa solución.
La segunda interpretación de la crisis tuvo como eje lo que los analistas consideran el colapso de la “economía real” que ha cerrado centros de producción y ha lanzado al desempleo a decenas de millones de trabajadores. El problema no es recuperar los flujos financieros, sino en establecer patrones productivos capaces de generar una nueva dinámica que aumente el empleo y, sobre todo, la tasa de ganancia.
Alemania y Francia, en menor medida, apostaron a esta estrategia. Como resultado sus economías reaccionaron mejor que las otras. El caso de China es emblemático ya que fue capaz de recuperarse rápidamente del colapso financiero. El crecimiento de la economía china logró incluso mantener a flote las economías de América del Sur que se convirtieron en proveedores de materias primas para el salto industrial que experimenta el gigante asiático.
La perdida de hegemonía de EEUU se ha agudizado dentro de sus propias fronteras. Los estados federales experimentan un giro político hacia la extrema derecha creando una nueva legislación orientada a expropiar a los trabajadores de sus derechos y beneficios sociales. La excusa que se utilizó en cada uno de estos casos era que las arcas estatales se estaban vaciando y había que eliminar de los presupuestos las conquistas laborables que se remontaban a más de medio siglo.
Mientras que el segmento más rico de EEUU tiende a aumentar sus ingresos, producto de las leyes que lo beneficia, las capas medias y los trabajadores pierden sus empleos, sus beneficios sociales y jubilaciones así como sus viviendas. En los estados del sur de EEUU, donde no existe una historia de conquistas sociales, la política de “desposesión” de la extrema derecha se dirigió a los trabajadores inmigrantes que ocupaban los empleos menos remunerados pero que reciben beneficios sociales. La táctica es continuar explotando a los trabajadores extranjeros, pero eliminando sus beneficios sociales.
La estructura social norteamericana, heredada del siglo XX, pareciera estar tomando nueva forma con motivo de la crisis de hegemonía. La tradicional estratificación social – con una clase media muy fuerte - atravesada por un elemento de desequilibrio étnico y una creciente presencia laboral de la mujer, está cambiando aceleradamente.
La nueva pirámide social que emerge de la crisis de hegemonía no se parece a la estructura social prevaleciente en EEUU durante la segunda mitad del siglo XX. La crisis de hegemonía no sólo representa un reto para la clase social tradicionalmente dominante, también es un reto para una clase obrera que ha sido arrinconada. La clase capitalista quiere regresar a las tasas de ganancia del siglo pasado. A su vez, los trabajadores añoran la estabilidad de sus empleos.
Los capitalistas seguirán buscando -en cualquier parte del mundo- las condiciones para generar ganancias. El capital puede moverse con rapidez y reconstruirse políticamente, con relativa facilidad, en cualquier parte del mundo. China y algunos países con economías emergentes cuentan con reservas importantes de fuerza de trabajo. Los capitalistas apuestan que los flujos financieros dirigidos a esos países se convierten rápidamente en capitales y ganancias.
Si el mercado excepcional de China con su fuerza de trabajo rebosante tiende a cerrarse – como dicen los especialistas de Wall Street – la situación para el capitalismo mundial sólo puede empeorar. ¿Qué prefiere el establishment norteamericano, ganar la guerra ideológica y acabar con la rica veta china o incrementar sus ganancias capitalistas y ver prosperar a China?
(Texto tomado de: http://marcoagandasegui11.blogspot.com/2011/05/china-y-eeuu-choque-de-titanes.html )
18 de mayo de 2011
Operación Jerónimo - Por: Frei Betto
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| Frei Betto |
Proyecto Contextus Periodismo RadioVideo Digital
25 de abril de 2011
URGENTE: Siria, Yemen... Es apremiante reforzar a las Naciones Unidas como máximo interlocutor ahora... y no después! - Por: Federico Mayor Zaragoza
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| Federico Mayor Zaragoza - Nobel de Paz |
23 de marzo de 2011
Libia: “De la mentira viven muchos; de la verdad...” - Por Pablo Felipe Pérez Goyry
No pretendo defender los regímenes absolutista, como el de Gadafí; pues, no tengo nada que agradecerle y nunca lo recibí como supuesto amigo en mi casa. Como si lo acogieron, por décadas, los bancos y gobernante de los países que ahora lo acusan y bombardean...
Es verdad de soy defendedor de causas sociales-políticas nobles y pundonorosas. Pero no puedo ser cómplice silencioso de mefistofélicos defensores que lucran con los anhelos de equidad y buena voluntad universal, de los seres humanos. Porque debe ser honesta la justicia, para pueda aplicar la ley con ética, discernimiento y valor. Y es en lo aparentemente indescifrable donde debe descubrir la esencia de la verdad. Asimismo, no puedo aceptar a los que manipulan de manera criminal la información.
Los paladines de la democracia y libertad, exigen el fin del régimen de Gadafi, para salvar a la población civil y los rebeldes libios. Sin embargo, la otra cara de la moneda, nos permite constatar la existencia de regímenes criminales que sin el menor pudor e impunidad están en los pasillos, tribunas y salones de la ONU, Parlamento Europeo, OEA, Liga Árabe, la Unión Africana, etcétera.
El ‘cuento’ de bombardear e intervenir en Libia o cualquier otro país para salvar a la población civil y la democracia, solamente es creíble para los que por ignorancia o cobardía olvidan otras mentiras y manipulaciones de información para justificar guerras e intervenciones. Con mentiras se justificaron las bombas atómicas contra Japón; la guerra en Vietnam, Iraq, Afganistán; y las intervenciones militares en Hungría, Checoslovaquia, Granada, Panamá y Somalia.
No es honesto hacerse el ‘no enterado’ de las secuelas generadas por las bombas atómicas lanzadas sobre Japón y del ‘Agente naranja’ diseminado sobre Vietnam; la complicidad de países, como EE.UU., que llevaron al poder a Hitler, y después de la guerra cobijaron a criminales nazi en sus países; la guerra de Corea y sus consecuencias; los crímenes cometidos en Ruanda; las desapariciones y represalias de la dictadura de Franco, Somoza, Videla y Pinochet. ¿Quién tuvo el valor de exigir una Resolución para bloquear e intervenir para defender a las víctimas civiles de la segregación racial en los Estados Unidos de América? ¿Quién solicitó una Resolución del Consejo de In-Seguridad, para bombardear e invadir Suráfrica, para acabar con la crueldad del Aparhei? ¿Quién solicita una Resolución de la ONU para intervenir militarmente y proteger al pueblo tibetano y chino, de los excesos de la China comunista? ¿Quién impulsa una Resolución para la comunidad internacional intervenga militarmente en la solución del dilatado conflicto colombiano? ¿Quién exige sanciones por las mentiras que impulsaron la guerra en Iraq? ¿Quién promueve una Resolución que permita utilizar la fuerza y las bombas para poner fin al conflicto palestino-israelí? Es evidente de aquellos que dicen verdades a medias, imponen mentiras con bombas...
Infortunadamente, en el Consejo de In-Seguridad, son miembros vitalicios y tienen derecho al veto —EE.UU., Francia, Rusia, Inglaterra y China—; países que tienen un execrable historial de violación de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario. Además, no hay que olvidar que EE.UU., el ‘gran defensor de la Democracia y los Derechos Humanos’ no reconoce el Tribunal de la Haya.
Soy escéptico y ha esta altura de la vida, prefiero ver para creer y sacar propias conclusiones, con la lucidez y sabiduría de la experiencia, con pruebas irrefutables..., pues, no le hago el juego a tanta villanía mediática-política. Y a todas luces, es esencial no aceptar a los gobernantes que están sumergidos en la creencia, de es difícil cultivar el Diálogo y la Cultura de Paz, y es más fácil construir enemigos y miedos, que justifiquen la utilización del lenguaje de la guerra. Con el objetivo de imponer, sobre las espaldas de los pueblos, el necesario pedestal para sea reverenciado el súper Yo y el falso nacionalismo patriotero.
Hasta donde sé, la violación de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario no prescriben, y es hora de estén sentados en el banquillo de los acusados los autores intelectuales y sus cómplices. En consecuencia, los gobiernos y compinches que violan de los Derechos Humanos o el Derecho Internacional Humanitario en Bahrein y EE.UU., Siria y Maruecos, China y Cuba, Rusia y Afganistán, Colombia e Irán, Ruanda y Sudan, Venezuela e Iraq, Israel y Palestina, Yemen y Libia..., espero se redacten Resoluciones en el Consejo de In-Seguridad y se apliquen condenas en el Tribunal de la Haya, para con circunspección condenar a los culpables.
Por último ante estas realidades pasadas y actuales, pareciera que una vez más se hace realidad el refrán: ‘De la mentira viven muchos; de la verdad casi ninguno’.
Medellín, 23 de marzo de 2011.
8 de diciembre de 2009
¿Hay racismo en Cuba?

Fernando Ravsberg
BBC Mundo, La Habana
Tratando de descubrir cuánto racismo existe en la isla y cómo se manifiesta, BBC Mundo entrevistó a especialistas de diferentes colores políticos y recopiló distintos enfoques que, sin embargo, tienen algunos puntos de contacto.
Investigadores comunistas, opositores e independientes concuerdan en que es necesario un debate social sobre el tema, y seguran que la nación cubana no terminará de "cuajar" mientras la sociedad no reconozca el problema racial y le busque soluciones.
Lo cierto es que 130 años después de abolida la esclavitud en Cuba, los negros tienen inferiores puestos de trabajo, reciben menores ingresos, viven en las peores viviendas y son mayoría en las cárceles y una minoría en las universidades.
Curiosamente, a pesar de esta realidad, de las 17 personas negras –hombres y mujeres- que consultamos al azar en las calles de La Habana, tres no quisieron contestar y 14 negaron que exista racismo o prejuicios raciales en Cuba.
clic: Participe: ¿cuál es la realidad en su país?
Pedro de la Hoz, periodista del diario oficial Granma, es además miembro de la Comisión contra el Racismo de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Acaba de firmar una carta defendiendo a su gobierno de las acusaciones de los activistas negros de EE.UU.
"En Cuba no existe racismo porque no está institucionalizado. Lo que existen son prejuicios raciales", explicó a BBC Mundo y agregó que después de 500 años de racismo es lógico que sobrevivan actitudes prejuiciosas. "Lo más difícil es cambiar la cabeza de la gente".
"La Revolución creó un aparato legal que condenó el racismo, desmanteló el racismo institucional y benefició a los negros dando enseñanza gratuita y salud para todos", dijo de la Hoz pero recordó que existían "desventajas históricas acumuladas".
El periodista criticó la política aplicada por Cuba en los '80 de promover cuadros negros a los puestos de dirección. "La vía de cuotas fue un ejercicio inútil, sólo es una estadística que no garantiza el desmontaje del prejuicio", afirmó.
"Hay que debatir el tema abiertamente, utilizar la prensa y la educación, apoyándose en las investigaciones sociales que ya existen". De la Hoz sostuvo que "la nación cubana sólo estará consolidada cuando culmine su fase integrativa (de integración racial)".
Racismo "cordial"
En el otro extremo del abanico político se encuentra Manuel Cuesta Morúa, un opositor negro, socialdemócrata y activista racial. A su juicio "en Cuba hay un racismo que se manifiesta en la historia, en la cultura, en la convivencia y en el plano ideológico".
"Socialmente es un racismo cordial, la gente se lleva bien pero cada uno sabe que tiene su compartimento. Se sintetiza cuando el blanco dice: este negro es mi amigo pero nunca será mi cuñado", afirmó a BBC Mundo el disidente cubano.
Reconoció que "la Revolución eliminó las barreras institucionales que impedían que los negros accedieran al ámbito social público y extendió los programas educativos y de salud, con lo que se benefició a los más pobres, entre ellos los negros", afirmó Cuesta.
Sin embargo, sostiene que "el principal error fue suponer que un gesto político podía barrer un acumulado cultural. En 1959 deberían haber creado políticas de acción afirmativa para reducir la desventaja que tenían los negros en relación a los blancos".
"Hoy el racismo afecta estructuralmente a la nación, el 80% de la población penal es negra mientras en las universidades son un porcentaje ínfimo. Sólo con un debate en el interior de la sociedad pueden aflorar soluciones a este problema, pero sería necesario que el gobierno se abra a ello".
Dos proyectos de nación
La antropóloga María Ileana Faguada es una investigadora independiente que cree que el tema del racismo ha quedado fuera de la agenda política. Tanto del gobierno como la mayoría de los opositores, "lo daban como un problema superado".
Sin embargo, la antropóloga sostiene que "el racismo es estructural, está tan arraigado en la sociedad que ni siquiera hay legislación complementaria sobre el tema, por lo que el articulado de la Carta Magna se queda en letra muerta".
"La Revolución perdió la oportunidad única en 1959 de comenzar el proceso de la descolonización, se cometió el error de equiparar todos los problemas, incluso el racial, al conflicto de clases, no se contextualizó el marxismo a la realidad cubana", nos explica.
Faguada afirma que ahora "lo primero es reconocer que existe el problema, que es un asunto de todos y por lo tanto debe ser debatido por toda la sociedad. Hay condiciones en la población para ese debate y la necesidad es urgente".
"Hay dos proyectos de nación, uno blanco y criollo, que nos excluye, y otro en el que participa la población negra. Ese es el verdadero proyecto de nación cubana, en el que cabemos todos, algo en lo que estamos enfrascados pero que aún está por construir".
8 de noviembre de 2009
Veinte años de la caída del Muro de Berlín. ¿Ocasión perdida?

Por Ignacio Ramonet
Radio Nederland
8 de noviembre 2009.
Veinte años después, mientras el capitalismo, a su vez, vacila bajo los golpes de una crisis sistémica, ¿qué balance se puede establecer de las dos décadas que acaban de transcurrir? ¿Por qué otros muros, igual de indignantes, no se han derribado?
Simbólicamente, el hundimiento del muro de Berlín marca la conclusión de la guerra fría así como el fin –aunque la Unión Soviética no se disolvería hasta diciembre de 1991– del comunismo autoritario de Estado en Europa. Pero no el fin de la aspiración de millones de pobres a vivir dignamente en un mundo más justo e igualitario.
El muro de Berlín se hunde debido, por lo menos, a tres hechos capitales ocurridos durante la década de 1980:
1/ las huelgas de agosto de 1980 en Polonia que ponen en evidencia una contradicción fundamental: la clase trabajadora se opone a un presunto “Estado obrero” y al supuesto “Partido de la clase obrera”. La teoría oficial sobre la que se basaba el comunismo de Estado se viene abajo;
2/ en Moscú, en marzo de 1985, Mijail Gorbachov es elegido secretario general del Partido Comunista de la URSS. Lanza la “perestroika” y la “glásnost”, y activa, con las precauciones de un artificiero, la reforma del comunismo soviético;
3/ en la primavera de 1989, en Pekín, en vísperas de una visita de Mijail Gorbachov, miles de manifestantes reclaman reformas similares a las que se llevan a cabo en la URSS. El Gobierno chino hace intervenir al Ejército. Resultado: cientos de muertos y condena internacional contra el régimen de Pekín.
Cuando, en el otoño de 1989, ciudadanos de Alemania del Este se echan a la calle para exigir reformas democráticas, las autoridades dudan en disparar o no sobre las multitudes. Moscú anuncia que sus tropas estacionadas en Europa del Este no participarán en ninguna represión. La intensidad de las manifestaciones se multiplica. La suerte está echada. El muro de Berlín cae. En unos meses, uno tras otro, los regímenes comunistas de Europa son barridos. Incluidos los de Yugoslavia y Albania. El huracán se lleva al mismo Gorbachov. En Europa, la Segunda Guerra Mundial se termina.
Constatación importante: el sistema se desploma por descomposición interna, y no a causa de una ofensiva del capitalismo que lo habría derrotado. En la época, Estados Unidos se halla en grave recesión tras el “lunes negro” de Wall Street acaecido dos años antes (el Dow Jones había caído, el 19 de octubre de 1987, un 23%). Pero la interpretación que se dará es que, en el enfrentamiento que opone, desde el siglo XIX, al comunismo y al capitalismo, éste se ha impuesto. Por KO. De ahí una suerte de ebriedad intelectual que hará creer a algunos en el “fin de la historia”.
Error fatal. Al perder a su "mejor enemigo" –el que, mediante una relación de fuerzas constante, le obligaba a autorregularse y a moderar sus pulsiones–, el capitalismo se dejará arrastrar por sus peores instintos. Olvidando la promesa de hacer que el mundo se beneficie de los “dividendos de la paz”, Washington impone en todas partes, a marchas forzadas, lo que cree ser la idea triunfal: la globalización económica. Es decir, la extensión al conjunto del planeta de los principios ultraliberales: financiarización de la economía, desprecio por el medio ambiente, privatizaciones, liquidación de los servicios públicos, precarización del trabajo, marginación de los sindicatos, brutal competencia entre los asalariados del mundo, deslocalizaciones, etc. En resumen, una vuelta al capitalismo salvaje. El multimillonario estadounidense Warren Buffet proclama: “Hay una lucha de clases, por supuesto, pero es mi clase, la clase de los ricos, la que dirige la lucha. Y nosotros ganamos ”.
En el plano militar, Washington despliega su hiperpotencia: invasión de Panamá, guerra del Golfo, ampliación de la OTAN, guerra de Kosovo, marginación de la ONU… Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, George W. Bush y sus “halcones” deciden castigar y conquistar Afganistán e Irak. Reducen la ayuda a los países pobres del Sur y lanzan una cruzada contra el “terrorismo internacional” utilizando todos los medios, incluidos los menos nobles: vigilancia generalizada, tortura, “desapariciones”, prisiones secretas, penales ilegales como el de Guantánamo… Creen en un mundo unipolar, dirigido por unos Estados Unidos hegemónicos, seguros de sí mismos y dominadores.
El balance se revela desastroso: ninguna victoria militar real, una inmensa derrota moral y una gran destrucción ecológica. Sin que los principales peligros hayan sido eliminados. La amenaza terrorista no ha desparecido, la piratería marítima se agrava, Corea del Norte se ha dotado de armas nucleares, Irán podría hacerlo… Oriente Próximo sigue siendo un polvorín…
El mundo ha pasado a ser multipolar. Varios grandes países –Brasil, Rusia, la India, China, Sudáfrica– forjan alianzas al margen de las potencias tradicionales. En Suramérica, Bolivia, Ecuador y Venezuela exploran nuevas vías del socialismo. Hasta el recurso al G-20 con motivo de la crisis económica global confirma que los países ricos del Norte no pueden solventar en solitario los principales problemas mundiales.
La oportunidad histórica que constituía la caída del muro de Berlín se ha desperdiciado. El mundo de hoy no es mejor. La crisis climática hace pender sobre la humanidad un peligro mortal. Y la suma de las cuatro crisis actuales –alimentaria, energética, ecológica y económica– da miedo. Las desigualdades han aumentado. La muralla del dinero es más imponente que nunca: la fortuna de las quinientas personas más ricas es superior a la de los quinientos millones más pobres… El muro que separa el Norte y el Sur permanece intacto: la malnutrición, la pobreza, el analfabetismo y la situación sanitaria incluso se han deteriorado, particularmente en África. Por no hablar del muro tecnológico.
Se han levantado nuevos muros: como el edificado por Israel contra los palestinos; o el de Estados Unidos contra los emigrantes latinoamericanos; o los de Europa contra los africanos… ¿Cuándo decidiremos destruir de una vez para siempre todos esos muros de la vergüenza?
5 de noviembre de 2009
La soledad del Nobel - Cartas desde Cuba / BBC

BBC - La Habana
Jueves, 5 de noviembre de 2009.
Me imagino que debe ser realmente difícil para un Premio Nobel de la Paz tener que defender una política de aislamiento contra otra nación, en la que se le niegan equipos médicos a niños con problemas cardiacos y a pacientes con cáncer.
Tampoco le debe de resultar muy alentador recibir el rechazo público de 187 países exigiendo que se elimine el embargo económico contra Cuba. El personaje en cuestión, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, únicamente logró el respaldo de dos gobiernos, uno de ellos Israel, país no muy respetuoso de las resoluciones de Naciones Unidas.
El otro apoyo vino de Palau, un archipiélago de 20.000 habitantes, 100 de los cuales luchan en Irak. Fue una nación tutelada por EE.UU. hasta 1994 y hoy tiene un Tratado de Libre Asociación por lo cual gran parte de su presupuesto viene de Washington.
Tan magro resultado debería llevar a la reflexión. Sobre todo cuando aliados tan cercanos como el Reino Unido cuestionan el embargo. En realidad, no lo apoyan ni siquiera los gobiernos europeos más críticos con La Habana, como la República Checa.
Amnistía Internacional (AI) -una ONG que cuestiona duramente a Cuba por las detenciones de disidentes- también se enfrentó a la política de EE.UU., afirmando que "estas sanciones son inmorales y deben ser levantadas de inmediato".
Agrega AI que "debido al embargo, se ha restringido severamente en Cuba la importación de medicinas, equipos médicos y tecnologías médicas de EE.UU. o de cualquier empresa estadounidense en el extranjero".
En la Cumbre de Las Américas el continente en pleno le expresó a Obama la necesidad de terminar con el bloqueo. Fueron todos los presidentes, desde el pro-cubano Hugo Chávez hasta el presidente colombiano, Álvaro Uribe, el principal aliado de Washington en la región.
La representante de Obama en la ONU, Susan Rice, trató de escapar de las críticas diciendo que es un problema bilateral y que su país decide con quién comerciar. Pero no explicó por qué sancionan entonces a la empresa Sherrit dedicada a la producción de níquel y petróleo, siendo ésta canadiense.
En realidad su jefe, el Nobel de la Paz, está seguro de que el embargo es una "palanca"que le permitirá cambiar el sistema político cubano. Eso fue lo que le aseguraron al ex presidente estadounidense John F. Kennedy en 1962 y parece que Obama no pierde las esperanzas.
Pero Rice no puede hablar de la "palanca" en la ONU, se vería muy mal. Por el contrario, asegura que hay un "nuevo comienzo", menciona la libertad de viajes y remesas para los cubano-americanos, las conversaciones migratorias y la reanudación del correo entre las dos naciones.
No comprende por qué la comunidad internacional lo considera insuficiente, así que regaña al mundo y le dice a la ONU que termine con esa cantinela de la "Guerra Fría". Ella no parece darse cuenta que los demás países no hablan del pasado sino del presente.
Es que fue este mismo año que la Oficina estadounidense de Control de Activos Extranjeros (OFAC) intensificó su persecución contra las empresas que comercian con Cuba y aumentó el recaudo por multas. Entre otros, sancionó al consorcio Philips por el gravísimo delito de vender equipos médicos a la isla.
Y al mundo eso no le parece bien. El embajador de México en la ONU, Claude Heller, le explicó pacientemente que "cualquier tipo de sanciones políticas, económicas o militares impuestas a los Estados solo puede emanar de las decisiones o recomendaciones del Consejo de Seguridad o de la Asamblea General".
La posición de la Casa Blanca es difícil de entender, se enfrenta al mundo entero y, según las encuestas, a la opinión pública de EE.UU., todo por defender una política que también es rechazada por la mayoría de los habitantes de Cuba.
Cualquiera que haya visitado la isla y hablado con los cubanos sabe que la absoluta mayoría no quieren ser "salvados" mediante un bloqueo que sólo afecta a los más pobres y que, después de medio siglo, ha sido incapaz de derrotar a la Revolución.
Esta política es tan impopular dentro del país que sólo conozco a un único líder disidente que la defiende abiertamente. El resto de los opositores se divide entre los que evitan el tema y los que consideran el embargo un elemento políticamente contraproducente.
Afirma la prensa española que Obama le pidió al presidente español José Luis Rodríguez Zapatero comunicar al gobierno cubano que "nosotros estamos dando pasos, pero si ellos no dan pasos también será muy difícil que podamos continuar".
"Los pasos" que debe dar Cuba están contenidos en una lista de exigencias presentada por Rice en la ONU. Nada nuevo, es la misma estrategia de todos los presidentes anteriores pero expresada de forma cortés y educada, como corresponde a un Premio Nobel de la Paz.
1 de septiembre de 2009
CIA, torturas y ética médica

Carlos Chirinos
BBC Mundo, Washington.
¿Pueden ser considerados los médicos que asistieron a sesiones de tortura tan responsables como los interrogadores?
Uno de los argumentos de quienes defienden las llamadas “técnicas de interrogatorio mejoradas”, usadas con los sospechosos de terrorismo más importantes en manos del gobierno de EE.UU., es que dieron “información valiosa” y que siempre estuvieron supervisadas por personal médico.
Pero esa participación de doctores y psicólogos en los interrogatorios realizados por la Central de Inteligencia de los EE.UU. (CIA, por sus siglas en inglés) está siendo condenadas por algunos de sus propios colegas.
La crítica profesional se intensificó esta semana tras la publicación del informe interno de la CIA del 2004 en el que se describen con más detalle prácticas como el uso de amenazas físicas a los detenidos o sus familias, las ejecuciones ficticias, o la más polémica de los ahogamientos simulados.
Y se centró sobre todo en el papel de los médicos.
“Profesionales de la salud jugaron un rol central para desarrollar, implementar y aportar justificaciones para la tortura” afirma un informe presentado este lunes por Médicos por los Derechos Humanos (PHR, por sus siglas en inglés), un grupo basado en Cambridge, Massachussets.
En los últimos años PHR ha presionado a los gremios profesonales para que médicos y psicólogos no participen en ese tipo de sesiones que, aunque la CIA asegura que no las usaba desde hace varios años, fueron expresamente prohibidas por el presidente Barack Obama al llegar al poder.
Experimentos humanos
Aunque la Oficina de Servicios Médicos de la CIA no ha reaccionado al informe de PHR, en el pasado ha asegurado que su personal no estuvo involucrado en los “análisis iniciales de riegos y beneficios de las técnicas de interrogatorios mejoradas”.
Sin embargo, grupos de defensa de los derechos humanos consideran que el personal médico presente en esas sesiones debería ser procesado criminalmente, de la misma manera que los agentes que interrogaron a los detenidos.
“Profesionales de la salud y psicólogos se involucraron en diseñar y monitorear dañinas técnicas de interrogatorios. La participación médica de ese tipo es una clara violación ética” se afirma en el informe de PHR, titulado Ayudando a la Tortura.
Scott Allen, responsable del estudio, asegura que “médicos y psicólogos coludieron con la CIA para mantener registro de las observaciones sobre los ahogamientos simulados, lo que se acerca a una experimentación humana anti-ética e ilegal”.
“La posibilidad de que profesionales de la salud hayan monitoreado técnicas para establecer y mejorar su efectividad constituye una posible experimentación anti-ética que debe ser completa y urgentemente investigada” asegura Allen.
En el mejor de los casos, PHR considera en sus conclusiones que la presencia médica “legitimó” el uso de esas prácticas consideradas como tortura, aunque en tiempos del gobierno del presidente George W. Bush no se les reconocía esa condición.
Órdenes superiores
Esta semana el Departamento de Justicia inició una investigación para determinar qué responsabilidades podrían tener los agentes que interrogaron prisioneros de “alto valor”, algo que podría conducir a demandas criminales contra esas personas.
Dentro de la comunidad de inteligencia algunos defienden su participación en las sesiones consideradas como de tortura alegando que seguían órdenes superiores y que los procedimientos contaban con autorización presidencial.
Por eso muchos piensan que los profesionales de la salud podrían usar ese argumento de la “obediencia debida” para evitar ser llevados ante la justicia, como piden ciertos grupos.
Sin embargo, la Asociación Psicológica de EE.UU. (APA) se propone revisar su Código de Etica para evitar que puedan presentarse ese argumento en eventuales casos de agremiados que puedan ser procesados por violaciones de derechos humanos ocurridas en interrogatorios.
“La tortura es un crimen y cualquier participación en esa práctica debe ser castigada a cualquier nivel. El concepto de obediencia debida no cabe” aseguró a BBC Mundo la psicóloga Ana Deutsch, directora clínica del Programa para las Víctimas de Tortura.
“La presencia de un médico en esas sesiones debería haber sido para evitar que se produjera ninguna clase de tortura y no creo que ese haya sido el caso en estos interrogatorios (de la CIA)” dijo Deutsch.
“Hay que recordar la anécdota de Monseñor Arnulfo Romero en El Salvador cuando le dijo al ejército salvadoreño 'yo les ordeno, dejen de matar que es la orden superior de Dios'. Esa es la orden superior de todo, no hacer daño. Ese es el compromiso de cualquier médico: hacer el bien”, afirmó Deutsch.
Caso Gelles
El debate dentro del gremio médico nació con las acusaciones sobre el uso de torturas por parte de organismos de inteligencia estadounidenses que surgieron desde que se empezaron a concentrar prisioneros en Guantánamo, en Cuba, o se conocieron las fotos sobre los maltratos a detenidos en la carcel de Abu Grahib, en Irak.
En diciembre del 2003 el psicólogo Michael Gelles, quien trabajaba en Investigaciones Criminales en Guantánamo, fue el primero en reportar a sus superiores lo que consideraba “abusos a los prisioneros”.
Muchos criticaron que Gelles se limitara a informar a la cadena de mando militar y no presentara el caso a la opinión pública, lo que según algunos habría generado mayor presión sobre el gobierno para deterner esos procedimientos.
También fue muy polémico el argumento de Gelles a favor de mantener la supervisión médica de los interrogatorios cuando en marzo del 2007 la Asociación Psicológica de los EE.UU. prohibió la presencia de sus agremiados en esas sesiones.
“Sacar a los psicólogos profesionales entrenados de esos ambientes impactará el grado de supervisión e inevitablemente aumentara la posibilidad de abusos”, afirmaba Gelles en una carta enviada a la asociación por aquellos días.
El “bien mayor”
Pero a principios de agosto en su reunión anual realizada en Toronto, Canadá, la APA ratificó su decisión de no autorizar la participación de psicólogos en ambientes “en los que personas son mantenidas fuera del alcance de, o en violación de, tanto las leyes internacionales o la Constitución de los EE.UU”
Sólo se hace la excepción en los casos en los que los profesionales “estén trabajando para las personas detenidas o una tercera parte que proteja los derechos humanos o para proveer tratamiento al personal militar”.
Algunos argumentan que el personal médico que trabajó en esas sesiones podrían presentar en su defensa que buscaban el “bien mayor” que era obtener datos cruciales para garantizar la seguridad nacional estadounidense.
Apenas el domingo pasado el ex vicepresidente Dick Cheney continuó con su defensa de las “técnicas mejoradas” insistiendo en que gracias a ellas se obtuvo información valiosa que impidió nuevos atentados extremistas.
Allí se entra en otro terreno polémico, pues Cheney no ha presentado pruebas concluyentes que convenzan a los críticos del programa, mientras que estos insisten en que todo lo que se diga bajo la tortura no es confiable porque, para evitar el sufrimiento, una persona está dispuesta a decir cualquier cosa.
Pablo Felipe Pérez GoyryFreelance: Writer - Journalistic Analyst - Photographer Design Editor - CEO - Chemical Industrial & Analyst | |||||||||||||||||||||
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