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Autor: PABLO FELIPE PÉREZ GOYRY   


©Pablo Felipe Pérez Goyry

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1 de diciembre de 2011

Hoy, 1 de diciembre, se celebra el Día Mundial de la Lucha contra el VIH-Sida con el lema 'Llegar a cero'



Hoy, 1 de diciembre, se celebra el
Día Mundial de la Lucha contra el VIH-Sida
con el lema 'Llegar a cero'

Este año 2011, el Día Mundial de la lucha contra el Sida se centra en los esfuerzos por "llegar a cero". Cero infecciones nuevas por VIH, Cero discriminación y cero muertes relacionadas con el Sida.

12 de septiembre de 2011

Vote a Palestina en la ONU, Señor Presidente - Por: Federico Mayor Zaragoza

Vote a Palestina en la ONU, Señor Presidente

Por: Federico Mayor Zaragoza
Fundación Cultura de Paz

FEDERICO MAYOR ZARAGOZA.
Director General de la UNESCO

(1987-1999)
El Primer Ministro israelí, Benjamín Netanyahu, intentó convencer al Presidente del Gobierno español, el pasado jueves 8 de septiembre, de que España no apoye el reconocimiento del Estado Palestino en las Naciones Unidas…  Invocó -¡hay que tener rostro!- que iría en contra de

1 de septiembre de 2011

Desarme y actualización de las estrategias de Defensa - Por: Federico Mayor Zaragoza

Desarme y actualización de las estrategias de Defensa

Por: Federico Mayor Zaragoza
Fundación Cultura de Paz

FEDERICO MAYOR ZARAGOZA.
Director General de la UNESCO
(1987-1999)
¡Bravo!, por fin, el Ministerio de Defensa español reacciona y se pone a la altura de las exigencias de una gobernación democrática: "No debimos adquirir sistemas que no vamos a usar, con dinero que no

11 de agosto de 2011

Las bolsas bajan, suben, … los mercados acosan…¿Y los hambrientos? ¿Y el medio ambiente? - Por. Federico Mayor Zaragoza

Las bolsas bajan, suben, los mercados acosan…
¿Y los hambrientos? ¿Y el medio ambiente?

Por. Federico Mayor Zaragoza

Federico Mayor Zaragoza
En todo el mundo, especialmente en Occidente, sólo un tema a nivel de Estado: el caos económico en que ha desembocado la globalización de Reagan & Thatcher. Y, entre tanto, aumentan los desgarros sociales, el número de personas que carecen de los mínimos servicios higiénicos y sanitarios, la extrema pobreza se extiende y se declara la situación de “hambruna” en el “cuerno” de África. Eran muertes anunciadas pero no tenidas en cuenta, insistentemente, por quienes únicamente se fijan en los vaivenes financieros.

Pero nada cambia: siguen los paraísos fiscales colmados; el tráfico de drogas; la venta de armas; la marginación del Sistema de las Naciones Unidas, con grupos de países ricos (G7, G8, G20) haciendo dolorosamente el ridículo…

No se han adoptado las decisiones valientes que el mundo reclama con apremio, y el balance –no me canso de repetirlo- sigue más trágico cada día: 4 mil millones de dólares diarios en armas y gastos militares y el genocidio oculto e inadvertido de más de 70 mil personas muriendo de inanición.

Esta situación es insostenible y llama a la conciencia de todos los ciudadanos del mundo. Hay que decir ¡basta!

Frente al órdago del “gran dominio”, en lo que son los últimos estertores de un sistema a la deriva, es inaplazable la acción decidida de quienes todavía son capaces de reconocer que los principios democráticos deben ahora prevalecer con firmeza sobre los “mercados”.

Los grupos plutocráticos –véase lo que está sucediendo en Libia, Siria, Yemen…- han fracasado rotundamente; es preciso también reconducir la producción extremadamente barata y con total desprecio de las condiciones laborales en las “fábricas del mundo”; el desarme, ciñéndose estrictamente a nuevas estrategias de seguridad a escala mundial es una pieza clave para restablecer la normalidad económica planetaria; como lo es el precio del petróleo y, por razones, además, de índole ecológica, la rápida dotación de fuentes energéticas renovables…

Algunos países “emergentes” –tan sometidos hasta hace bien poco- están ganando la partida y el desprestigio de Occidente es patético.

Cese, pues, la batalla entre la dólar-zona y la euro-zona, y alcáncense rápidamente acuerdos de Estado entre conservadores y progresistas, republicanos y demócratas… porque, en caso contrario, en muy poco tiempo, el poder y la influencia se habrán desplazado hacia otros espacios que todavía no se hallan preparados para asumir liderazgos de esta naturaleza y alcance.

El Presidente Obama reaccionó anteayer con gran firmeza ante los envites de especulación que el “gran dominio” intenta asestarle a través de una agencia de calificación cuya imparcialidad deja mucho que desear. Ojalá en Europa se produzcan reacciones parecidas y, en una reunión de auténtica emergencia, se adopten decisiones de hondo calado tales como la federación económica, la autonomía en la seguridad y la refundación de un Sistema de Naciones Unidas eficaz y con autoridad global..

Hay que terminar con el bochornoso espectáculo actual protagonizado por los especuladores mientras nos olvidamos de nuestras responsabilidades intergeneracionales tanto en el aspecto social como medio ambiental. [Fuente: Federico Mayor Zaragoza]
Foto: Internet

9 de agosto de 2011

¿Indignados con los “indignados”? - Por Federico Mayor Zaragoza

¿Indignados con los “indignados”?

Por Federico Mayor Zaragoza
Federico Mayor Zaragoza
 
Al contrario, agradecidos y esperanzados con los “indignados” serenos, positivos, que proponen, que expresan sus puntos de vista libremente.
Indignados violentos, no. Nunca.
 
Indignados, pacíficos, sí. Ya era hora. “La paz es el camino”, dijo Ghandi. Y ahora, por primera vez, el camino puede recorrerse sin necesidad de contar con el permiso de los “encumbrados”.
 
“Son muchos los españoles que empiezan a estar indignados con los indignados”, ha declarado Esteban González Pons, vicesecretario de Comunicación del PP. Creo que son muchos más los que empiezan a indignarse con los que, movidos únicamente por su ambición de poder, nunca aportan nada, ni siquiera el hombro cuando lo reclama el bien del conjunto de la sociedad en momentos especialmente críticos.
 
Irán, China, Túnez, Egipto… España… Italia… ahora Israel… está claro que la nueva era de una democracia realmente participativa se está iniciando, de forma irreversible, gracias a la emancipación cívica que representan las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. Ya en 1994 podía anunciarse y advertirse que el secular tiempo del silencio había concluido.
 
En las urnas nos cuentan. Pero la democracia no consiste en ser contados de vez en cuando sino en ser tenidos en cuenta permanentemente.
 
Desde el primer momento, las reacciones de los “instalados”, de los que piensan más en sí mismos que en el presente y futuro del pueblo, han sido muy refractarias a los “indignados”. Siguen aferrados ora al G7, ora al G8 o al G20… y cada vez la gobernación mundial y regional peor, más arbitraria, mientras que Occidente, por haber pretendido alcanzar la hegemonía total, sigue a la deriva.
 
Está claro que la mayor parte de las promesas que reiteran una y otra vez son inalcanzables sin cambios radicales que las hagan posibles: ¿cómo van a crear empleo si –como ha sucedido en Portugal y el Reino Unido- siguen creyendo que las mejores recetas son todavía las neoliberales? ¿cómo se puede crear empleo si se aceptan como indiscutibles los recortes sociales, la disminución de funcionarios, la  interrupción de obras públicas, la privatización rampante, la deslocalización productiva en países de mano de obra ultrabarata?
 
Hilo a hilo. Hebra a hebra, los ciudadanos conscientes de su capacidad de acción recién adquirida, tejerán una inmensa red de solidaridad en todo el mundo y acelerarán la evolución en términos económicos y sociales. He escrito con frecuencia que la alternativa a la revolución es la evolución. Sépanlo los que “se indignan con los indignados”: están llegando a su fin, por fortuna, las democracias frágiles, con políticos capitidisminuidos ante el “gran dominio”.
 
Esto –con todas las sombras que presentan ocasionalmente las movilizaciones populares- es lo que no se va a tolerar, ahora que pueden expresarse sin cortapisas por el Internet y la telefonía móvil, por los “indignados” que, pacíficamente pero con firmeza, van a proponer en España y en otros muchos lugares progresivamente, democracias genuinas con una representación parlamentaria que sea transparente y activa en favor del bien común… y que sea realmente representativa (¿pueden seguir aceptándose  parlamentarios multi-empleados o, como sucede en las elecciones a Eurodiputados, que la participación sea menor del 20%);  y se pedirá que figuren en los programas electorales el nombramiento de los miembros de los altos tribunales de justicia con demostrada objetividad y calidad profesional, y compromiso adquirido frente al pleno del parlamento tras las “audiencias” necesarias; y que los bancos y  empresas demuestren en un plazo determinado de tiempo que no poseen fondos en paraísos fiscales, ya que de otro modo muchos depositarios y consumidores dejarán de confiar en ellos y de adquirir sus productos…; y que se reduzca la deslocalización industrial, limitando la codicia y pensando en los empleos en los distintos países y, sobre todo, en el medio ambiente…
 
Y así, sucesivamente: agencias de calificación en la Unión Europea, rechazando la especulación y el acoso de los mercados, adoptándose rápidamente un sistema de federación económica; nueva estructura, urgente, de las Naciones Unidas, desplazando definitivamente de la gobernación mundial a los grupos de países ricos (G7, G8) que tantos trastornos han producido; y, una vez se disponga de un Sistema de Naciones Unidas fuerte, iniciación de un proceso de desarme, así como de atención ecológica global…
 
Los “indignados” pueden ser –al romper el silencio que por miedo y sumisión ha situado siempre al pueblo al margen del poder- los que permitan que el siglo XXI sea el siglo de la gente. Lo escribí hace años como deseo. Hoy, aquella ilusión –gracias, Stéphane Hessel- puede ser realidad. Y entonces, los que se indignan con los indignados se quedarán con un palmo de narices (en realidad, ya lo tienen)…
Foto: Internet

8 de agosto de 2011

Frente al fanatismo, extremismo y xenofobia, más y mejor democracia - Por: Federico Mayor Zaragoza

Frente al fanatismo, extremismo y xenofobia, más y mejor democracia

Por: Federico Mayor Zaragoza

La amenaza de los ultranacionalistas racistas se cierne sobre Occidente. A mayor riqueza, solidaridad menor. El petróleo y el desarrollo industrial selectivo han producido un cambio espectacular en los países “nórdicos” que eran ejemplo de pluralismo y libertades públicas.
 
Federico Mayor Zaragoza
Lo mismo está ocurriendo en los Estados Unidos cuando –“sí, podemos”- una persona de piel morena llega a la Presidencia gracias a una movilización histórica de los demócratas. Pero luego, ni un solo voto republicano –como ya he subrayado- a favor de la ley de asistencia sanitaria que se venía intentando hacer realidad desde 1945 (¡) con el Presidente Harry Truman. Ni un solo gesto solidario, ni una sola concesión fraterna.
 
Ahora están, liderados por la ultraderecha, más aferrados que nunca a los privilegios que les otorgó el neoliberalismo. No se dan cuenta de que el mundo ha cambiado mucho y que también ellos deben someterse a las nuevas condiciones que, en buena medida, han originado (debilitamiento y abandono del Sistema de las Naciones Unidas; imposición de las leyes del mercado en lugar de valores y derechos humanos; deslocalización productiva desmesurada; utilización de la mano de obra según convenga, para después rechazarla como si se tratara de un producto “desechable”…).
 
También en España hemos vivido, perplejos, la supeditación a las ambiciones políticas de grandes riesgos para la economía de todos los españoles, por el acoso incesante del “gran dominio”. Ni en esos momentos cruciales –como ahora sucede en Norteamérica- se ablanda el corazón político de quienes, algunos sin darse cuenta, se van doblegando progresivamente y transitan, mirando siempre imperturbablemente hacia otro lado, desde posiciones conservadoras respetables a actitudes éticamente inadmisibles.
 
En Noruega lo realmente preocupante no es que un fanático terrorista haya asesinado, en su delirio de animadversión y odio, a un grupo de ciudadanos, la mayoría jóvenes, inocentes  -que es razón de duelo mundial-  sino el sustrato de sentimientos xenófobos y de intolerancia enel que estos dislates se originan.
 
Países que eran ejemplo de tolerancia se han ido convirtiendo en los últimos años, a través de una deriva aleccionadora sobre la que todos debemos reflexionar, en colectivos donde los aislacionistas -los “auténticos”, se autodenominan en Finlandia- representan, como en Noruega, más del 22% de la población…
 
El Primer Ministro noruego Jens Stoltenberg ha declarado que “lo que necesitamos ahora es más democracia”. A su vez, el Presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, ha declarado que estos terribles acontecimientos hacen necesaria una “afirmación democrática, una respuesta política y solidaria”.
 
Sí: frente al fanatismo, la xenofobia y el extremismo, la solución radica, como ante tantos otros desafíos, en más y mejor democracia.
 
Occidente, y en especial la Unión Europea,  debe reafirmar ahora sus principios en los propios países que lo integran y, desde ellos, al mundo entero.
Foto: Internet


2 de agosto de 2011

Reflexión: “Gobernabilidad democrática mundial”.

Reflexión: “Gobernabilidad democrática mundial”.

Vamos a preguntarnos sobre cómo caminar hacia un mundo más justo, y desde luego, cómo podemos construir sociedades más solidarias desde el punto de vista económico y social, y erradicar la pobreza que hoy aflige a dos tercios de la humanidad. También vamos a reflexionar, y este es otro de los temas importantes..., sobre cómo después de 50 años podemos de alguna manera renovar el pacto de Naciones Unidas para que se torne más eficaz y democrática la gobernabilidad internacional, porque los grandes problemas de nuestro tiempo: pobreza, atentados y agresiones contra el equilibrio ecológico del planeta, criminalidad internacional organizada, educación, desarrollo científico y cultural... todos esos grandes problemas son de naturaleza internacional y traspasan los Estados nacionales. Es preciso avanzar con sentido de soluciones concertadas que rebasen a las naciones, a los Estados y a las propias organizaciones regionales de Estados, es decir, avanzar hacia una gobernabilidad democrática mundial”.
Mario Soares.
Imagen: Internet

26 de julio de 2011

Afrodescendiente: Un año para reafirmar compromisos de inclusión - Por: Epsy Campbell Barr

Afrodescendientes: Un año para reafirmar compromisos de inclusión
 
Por: Epsy Campbell Barr(*)
 
Los y las afrodescendientes somos decenas de millones alrededor del mundo, solo en América Latina y el Caribe representamos aproximadamente una tercera parte de la población, más de 150 millones de personas viven prácticamente en todos los países de la región. Según la información disponible, la condición étnica y racial de los y las afrodescendientes les coloca en una situación social y económica de desventaja, por el legado de la esclavitud y como consecuencia del racismo estructural y de modelos de desarrollo excluyentes, los cuales se manifiestan en desigualdades socio-económicas, insuficiente representación política, limitado acceso a la educación superior y técnica, deficientes servicios de educación pública de calidad en las comunidades, mayores índices de mortalidad materna e infantil, un menor acceso a los servicios de salud, incluida la sexual y reproductiva para las mujeres, subregistro de niños y niñas al nacer, la criminalización de jóvenes y falta de información estadística confiable.
Epsy Campbell Barr
En su resolución A-Res-64-169I 2011 de las Naciones Unidas, fue declarado por la Asamblea General el “Año Internacional de las Personas de Ascendencia Africana con miras a fortalecer las medidas nacionales y la cooperación regional e internacional, en beneficio de las personas de ascendencia africana, en relación con el pleno disfrute de los derechos económicos, culturales, sociales, civiles y políticos, su participación e integración en todos los aspectos políticos, económicos, sociales y culturales de la sociedad, y la promoción de un mayor conocimiento y respeto de la diversidad de la herencia y la cultura de estas personas”.
En el 2011 se cumplen también los 10 años de la firma de compromisos de los Estados con las personas de ascendencia africana consignados tanto en la Declaración como en el Plan de Acción de la III Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y todas las formas Conexas de Intolerancia realizada en Durban, Sudáfrica en el 2001; sin embargo, la exclusión racial que limita los derechos humanos de decenas de millones de afrodescendientes no se ha modificado sustantivamente.
 
Se ha avanzado, pero…
 
Es importante reconocer, no obstante, que en la última década, producto de la organización social y política de los y las afrodescendientes, existen respuestas estatales o gubernamentales de diversa índole para hacer frente a la insostenible realidad afrodescendiente de la región. Debe destacarse Brasil como el país que más ha avanzado en institucionalidad para promover la igualdad racial a través de la Secretaria de Políticas Públicas para la Igualdad Racial SEPPIR. También algunos países como Uruguay han avanzado en acciones institucionales en favor de las mujeres afrodescendientes, como la Dirección de Mujeres Afrodescendientes en el Instituto Nacional de las Mujeres. En países como Colombia, Panamá, Ecuador, Perú, Argentina, Bolivia, Nicaragua, Honduras y Guatemala se identifican acciones gubernamentales en contra de la discriminación o a favor de la inclusión de los y las afrodescendientes. En los Estados Unidos, las luchas históricas del pueblo afrodescendiente, entre los cuales se destaca el movimiento de liberación negra entre los 50s-70s, tuvo como resultado la creación de políticas de acción afirmativa a favor de la equidad y en contra de la discriminación racial.
Todavía estos esfuerzos nacionales siguen siendo insuficientes ya que la realidad de exclusión, el acceso limitado a los derechos, la falta de representación y la pobreza siguen siendo desproporcionados con relación a la calidad, cantidad y recursos que se invierten en las respuestas gubernamentales. La globalización neoliberal ha exacerbado dichas desigualdades y, paradójicamente, a la vez que se declara el multiculturalismo y se celebra la inter-culturalidad, permanece y en ciertos reglones sociales se profundiza la opresión racial.
El protagonismo de los propios afrodescendientes ha sido vital y este año internacional en el que debe garantizarse un verdadero compromiso regional con recursos y voluntad política, las respuestas locales, nacionales e internacionales exigen de una participación activa de las organizaciones de la sociedad civil y de sus líderes. Por un lado, es importante darle seguimiento e implementar la agenda contra el racismo promovida por las Naciones Unidas, por otro lado es crucial que las organizaciones de la sociedad civil, los movimientos sociales, las organizaciones no gubernamentales y las comunidades de base afrodescendientes articulen e impulsen una agenda propia para mejorar sus condiciones de vida y contribuir a transformaciones generales en aras de la democracia y la justicia.
El Año Internacional de las personas de Ascendencia Africana es un reconocimiento de la realidad de racismo, discriminación y desigualdad social económica y política que afecta a decenas de millones de personas, pueblos y comunidades afrodescendientes, convirtiéndolas en víctimas, con una ciudadanía limitada y sin derechos plenos. Además, la reconocida discriminación de género y el sexismo colocan a las mujeres afro en una situación de mayor desventaja profundizando su exclusión, así como la de la niñez, adolescencia y juventud afro.
Los recursos presupuestarios y financieros han sido absolutamente insuficientes para hacer frente a la realidad de las personas de ascendencia africana. El desafío mayor de los Estados, es promover acciones afirmativas con políticas universales que transversalicen la realidad de las víctimas en todos los programas y acciones de los gobiernos. Más aun, en estos tiempos de crisis global de la civilización occidental capitalista, se requieren cambios sistémicos que combatan el racismo estructural y sus implicaciones múltiples en las condiciones de vida de los pueblos afrodescendientes. Los movimientos afrodescendientes históricamente han estado al frente de las transformaciones democráticas y a favor de la justicia social en el mundo y en esta época hemos de tener ese rol protagónico que nos pertenece.
 
Pensando en la próxima década
 
Las personas de ascendencia africana requieren que la Organización de las Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos, la UNASUR, Mercosur, SICA, la Organización de Estados del Gran Caribe, la Unión Europea, la Unión Africana y las Instituciones Multilaterales, planteen un Plan de Acción para la próxima década con desafíos, plazos, recursos financieros y mecanismos de rendición de cuentas, que garanticen la participación de la sociedad civil tanto en el plano regional como en el nivel nacional y local. Dicho plan debe recibir insumos y ser consultado con las organizaciones de la sociedad civil y las comunidades de base afrodescendientes, quienes a su vez han de elaborar su propia agenda hacia dentro de las comunidades y pueblos y hacia todos los actores externos empezando por los Estados.
Se identifican como necesidades urgentes: Políticas sociales progresistas, focalizadas y universales que garanticen los derechos a la educación, a la salud, al trabajo, a la tierra y a los recursos productivos; censos que permitan desagregar los datos por género, raza y etnia, programas y políticas dirigidos a la población joven afrodescendiente; abordar la violencia racial existente con políticas que enfrenten la criminalización de jóvenes afro y el genocidio justificado en lucha contra la delincuencia; acciones concretas a favor de los migrantes internos y de los y las migrantes; incorporar la realidad del racismo en todas las agendas: democracia, crisis alimentaria, crisis energética, acuerdos comerciales; derecho a las tierras y territorios afrodescendientes y generar un plan de acción de emergencia para la niñez y adolescencia afrodescendiente. Los Objetivos del Milenio deben de ser cumplidos a cabalidad en todas las comunidades y pueblos afrodescendientes.
Existen diversas organizaciones y redes de afrodescendientes que requieren coordinar acciones para profundizar sus agendas relativas a la inclusión racial, la lucha contra el racismo, la promoción de derechos humanos, el empoderamiento de las mujeres, la inclusión política, la defensa de los derechos de la niñez, el reconocimiento estadístico, la defensa de la tierra y a la promoción de la justicia y los derechos de los y las jóvenes, entre muchos otros temas que realizan acciones en los planos local, nacional y regional.
La realidad de los pueblos y comunidades afrodescendientes pone en serio cuestionamiento la efectividad de una democracia sustantiva que no se conforme con elecciones periódicas relativamente limpias; porque hasta en términos de la democracia representativa América Latina se encuentra en deuda con millones de afrodescendientes que no se encuentran representados y representadas en los diferentes poderes del Estado.
Las mismas metas de desarrollo nacional y los compromisos internacionales de los Estados como los Objetivos del Milenio, parecen dejar en la invisibilidad a las personas de ascendencia africana, pues los promedios nacionales siguen ocultando las inaceptables brechas raciales y geográficas que persisten en los países y que vuelven a colocar a los y las afrodescendientes en los sectores más excluidos del desarrollo.
 
Agenda de todos/as
 
La experiencia brasileña de los últimos años, en donde las acciones afirmativas y una política pública con una perspectiva racial alcanzó a millones de afrodescendientes (aunque sin llegar aún a una situación de inclusión estable), podría empezar a dar pistas sobre el camino que deben de recorrer el resto de países de la región para iniciar el largo camino de la inclusión racial, social y económica de las decenas de millones de afrodescendientes que deberá necesariamente de estar acompañada de una inclusión política real.
Este Año Internacional debe de ser el inicio de una década de acciones sostenidas que permitan el goce efectivo de derechos humanos de los y las afrodescendientes, debe de replantear los debates y decisiones para avanzar hacia una democracia intercultural y paritaria que no solo garantice representación para hombres y mujeres de los diversos grupos, pueblos y comunidades, sino que permita una distribución justa de los recursos y las oportunidades en un modelo de desarrollo humano sostenible.
Los derechos humanos siguen siendo para millones de afrodescendientes un horizonte infinito, que casi no se vislumbra, porque pese a sus esfuerzos centenarios de reclamar una humanidad arrebatada de la realidad, sigue estando caracterizada por la carencia y por la injusticia.
Es tiempo ya que la agenda afro sea asumida por todos y todas aquellas personas que luchan por la libertad, por la democracia real y por la justicia. Llegó la hora de que la bandera de lucha contra el racismo y la discriminación sea levantada no solamente por quienes han sido las víctimas. Es ahora cuando tenemos la oportunidad de generar alianzas verdaderas para lograr un nuevo pacto social en el que dejemos del lado las discriminaciones históricas y acordemos una sociedad en donde todas las personas tengan las condiciones para vivir bien y para ser felices. [ Revista América Latina en Movimiento, No. 467]
(*) Epsy Campbell es economista costarricense, con Maestría en Cooperación al Desarrollo, Coordinadora del Grupo de Trabajo sobre Afrodescendientes en los Censos, Consultora en temas de desarrollo afro, desarrollo rural, mujeres y participación política. Activista social y líder política. Co-Presidenta de la Comisión Nacional Afrocostarricense.
Foto: Internet

25 de julio de 2011

Cinco dardos para la implicación ciudadana - Por Federico Mayor Zaragoza

Cinco dardos para la implicación ciudadana

Por Federico Mayor Zaragoza

1.    ¡Hambre!

Esta es la gran vergüenza colectiva, éste es el gran desafío. Y todos mirando hacia otro lado. Todos sin sentirse diariamente conmovidos por la gran tragedia que viven miles y miles de seres humanos. No me cansaré de repetirlo: estamos al final de un sistema cuyo balance trágico es el gasto de 4.000 millones de dólares diarios en armas e inversiones militares al tiempo que mueren de inanición, desamparo y olvido 70.000 personas, de ellas unos 35.000 niños, la mayoría de edades comprendidas entre cero y cinco años.
Federico Mayor Zaragoza

Ahora, otra vez, como si se tratara de algo nuevo, los periódicos nos hablan de una situación de extrema precariedad y de hambruna que aflige, especialmente, a los habitantes de los países de África oriental, que tienen que hacer frente a una gran sequía.

Y nosotros… únicamente mirando si sube o baja la bolsa, si nos ponemos de acuerdo o no para hacer frente al “acoso de los mercados”, reclamando más bienestar, … sin decidir un desarme progresivo y centrarnos en nuevas estrategias bélicas para hacer frente a los conflictos de hoy y dejar de vender armas que pertenecen a confrontaciones pretéritas… Nosotros, preocupados por las calificaciones de agencias obedientes a los designios del “gran dominio”…

El caso de Somalia es especialmente intolerable éticamente: se ha dejado que, desde los 80, el país se halle en manos de “señores de la guerra”, abiertos a todos los tráficos y mafias, sin ninguna capacidad de estructuración nacional ni acción que permita avanzar en libertades públicas ni de vertebración de un Estado.

Y es que, quieran o no quieran reconocerlo los que reclaman nuestra atención hacia cosas banales y nos hacen caminar por senderos vecinales en lugar de darnos cuenta de los grandes retos que hoy debemos abordar resueltamente, el G8 y el G20 han fracasado estrepitosamente en su ambición de sustituir las funciones de unas Naciones Unidas respaldadas por el conjunto de los países.

Esto es lo que hay que hacer ahora con urgencia: en un primer paso, acordar, como solución mundial de emergencia, dotar al Sistema de  las Naciones Unidas de los recursos humanos, financieros y técnicos necesarios para afrontar los aspectos más urgentes de la actualidad mundial: único interlocutor en conflictos como los  de Libia, Yemen, Siria, Afganistán… ; coordinador a escala planetaria de las ayudas intensivas a las zona más afectadas por la pobreza extrema y de las acciones que deben adoptarse frente a las catástrofes naturales o provocadas, poniéndose simultáneamente en práctica medidas inaplazables relativas a la conservación del medio ambiente…

Y, desde ahora, iniciar los cambios necesarios, con el consenso de todos los países y el apoyo incondicional de los más poderosos, para disponer de las “nuevas Naciones Unidas”, realmente unidas, con una Asamblea General que represente a los Estados, a la sociedad civil y a las instituciones internacionales y un Consejo de Seguridad que, además de los conflictos territoriales resuelva los medioambientales y  socioeconómicos.

Prioridad, urgencia máxima, compromiso máximo cotidiano de todos, el hambre. Hay que disminuir rápidamente el número de personas que hoy fallecen por una insolidaridad inexplicable y éticamente intolerable. Hay que reducir las armas y la fuerza. Hay que atender a los más menesterosos. Las vergüenzas colectivas requieren acciones colectivas.

2.    Secuestro de la política por los mercados

Las reacciones europeas frente al acoso del “gran dominio” reflejan la des-unión europea, las enormes debilidades de la euro zona, y, sobre todo, la incoherencia de algunas de las reacciones:  me ha llamado la atención, porque me parece absolutamente inadmisible, que cuando se decide “examinar” a las instituciones bancarias algunos países sólo presenten a examen a los que previsiblemente saldrán mejor calificados. No es tiempo de jugar y de engañarse: o todos o ninguno. Países como España, por lo visto, han hecho una presentación generalizada, frente a otros países en los que han comparecido únicamente los bancos más “aventajados”.

Las normas deben ser iguales para todos. En otro caso seguiremos haciendo el ridículo y, lo que es más triste, seguirán los más débiles, los más vulnerables, pagando unas facturas que no les corresponden.

¿Por qué se ha consentido este examen “parcial”? ¿Por qué se consiente que algunos bancos anuncien que sus directivos ganarán aproximadamente 3 millones de euros al año, es decir, diez veces más que lo que se critica, con razón, a la Presidenta del Fondo Monetario Internacional?

Es necesario un “volantazo”. Es necesario que Europa haga un gran pacto de seriedad, de coherencia, de democracia genuina, de emancipación. Y que tenga sus propios sistemas de seguridad y de evaluación económica y financiera; y que diga, con energía y firmeza, que el tiempo del amilanamiento  y de la interferencia y de los “grandes poderes” ha terminado.

3.    La avaricia rompe el saco

En los años 90 se sabía muy bien que se estaba produciendo una gran “burbuja” con las TIC. En los años 2000, se sabía igualmente, que era irresponsable seguir incrementando la fantástica “burbuja inmobiliaria”… ¿Por qué no nos alertaron entonces las agencias de calificación? ¿Qué decían entonces el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional?

Cuando veían que, por codicia e irresponsabilidad, se producía una deslocalización productiva desmesurada, y no se tenían en cuenta los derechos humanos ni las condiciones laborales de los países que se convertían en “fábricas del mundo”… ¿por qué no hubo instituciones que alertaran sobre las consecuencias que tendrían, sobre todo para el empleo, estos comportamientos impulsados por los “globalizadores”?

¿Por qué nadie entonces –ni ahora- recomienda moderación y buen sentido a los  bonos y retribuciones de directivos, deportistas, …?

La avaricia rompe el saco. Ahora hay que recomponerlo rápidamente. El tiempo para hacerlo como se debe, pacíficamente, no sobra. Ténganlo en cuenta los líderes del mundo. La paciencia de los ciudadanos tiene también límites. Sobre todo cuando la perplejidad y la confusión les atenazan.

4.    ¡Medios de comunicación de allí … y de aquí…!

Estos días, todos estamos siguiendo el tropiezo del imperio Murdoch en el Reino Unido. Es una parte importante, ciertamente, del inmenso poder mediático que ha concentrado en sus manos Rupert Murdoch. Se han puesto de manifiesto los métodos absolutamente delictivos utilizados por los medios de comunicación dependientes de su Compañía.

Lo más sobresaliente, lo que no debemos ahora pasar por alto es que se ha puesto de manifiesto, así mismo y sobre todo,  hasta qué punto debemos todos revisar, en nuestros países, la fiabilidad de la información que recibimos. Hay un derecho a la libre expresión. Pero también a la información veraz. Cuando contemplamos con espanto lo que sucede actualmente en Inglaterra, volvamos los ojos hacia Norte América… hacia Italia… y, muy especialmente, hacia España.

La desinformación que hoy reciben la mayoría de los españoles, las noticias sesgadas, las interpretaciones partidistas, dan como resultado, junto a unas grandes y frecuentes exhibiciones de espectáculos deportivos que atraen y distraen a una parte considerable de la población,  un desconocimiento generalizado de los graves problemas que enfrentamos.  Como científico, me gusta insistir en que la realidad no puede cambiarse si no se le conoce en profundidad. El conocimiento que hoy tienen la gran mayoría de los españoles de la realidad tanto local como regional y mundial, es muy escaso, precisamente porque la mayoría de los medios de comunicación, escritos y audiovisuales son, en realidad, “la voz de su amo”.

Hagamos objetivamente el análisis de los periódicos que llegan a nuestras manos, de los canales de la televisión, especialmente los de las comunidades autónomas, de las emisoras de radio… y nos daremos cuenta de que, inmediatamente después de asistir al “espectáculo Murdoch”, debemos reflexionar sobre nuestra propia situación y adoptar las medidas adecuadas, reclamando especialmente antes de los procesos electorales una información fidedigna sobre los problemas a los que debemos hacer frente, conociendo bien las soluciones que proponen los distintos partidos para solucionarlos.

En otro caso, seguiremos como hasta ahora: en “la luna de Valencia”. Nunca mejor dicho…

5.    Todos con Palestina

La Liga Árabe ha solicitado el reconocimiento del Estado de Palestina a las Naciones Unidas. Se había prometido al pueblo palestino, tratado de forma tan inclemente, esta “otoñal” consideración y aprobación de sus reivindicaciones.

Todos con Palestina. Todos a favor de  un reconocimiento que no debe postergarse una vez más. Después de 60 años largos, ha llegado el momento de reconocer este Estado y , a través de las Naciones Unidas “refundadas”, asegurar la paz y la concordia en el Próximo Oriente.

Todos con Palestina.

Recuerdo cuando Isaac Rabin estuvo a punto de concluir felizmente el proceso de paz, con Yasser Arafat. Le costó la vida.

Como a Anuar El Sadat.

Como a muchos –John F. Kennedy, Robert Kennedy, Martin Luther King, Mahatma Ghandi..- que tuvieron el coraje  de hablar de paz cuando resonaban los tambores seculares de la guerra.

Ya es tiempo de incorporar plenamente al Estado Palestino al concierto de naciones y de, entre todos, facilitar, con gran tolerancia, la amistad y convivencia entre entre Israel y Palestina.

Siendo Director General de la UNESCO, dediqué en el recinto del edificio principal de la Organización en París, una plaza, la Plaza de la Tolerancia, a Isaac Rabin.

Que esta tolerancia, que significa el respeto y la aceptación del otro, que significa cambiar la cultura de la violencia y de la fuerza por la de la conciliación y la paz, sea finalmente una realidad.

¡Todos con Palestina!
Foto: Internet

15 de julio de 2011

Más mercado y menos Estado, el “ciclo vicioso”… - Por: Federico Mayor Zaragoza

Más mercado y menos Estado, el “ciclo vicioso”…

Por: Federico Mayor Zaragoza

Federico Mayor Zaragoza
Los “globalizadores” no sólo pretendían alcanzar una situación dominante sino hegemónica: los mercados, perfectamente acompañados por la gregarización de las masas mediante un colosal poder mediático, fueron debilitando progresivamente la capacidad de decisión política. Los Estados no sólo transfirieron cuantiosos recursos de toda índole a los grandes consorcios supranacionales sino que, con el apoyo y apremio de las “burbujas” y la deslocalización productiva, cedieron también responsabilidades propias de las instituciones democráticas ejecutivas, a escala nacional y mundial.

Grupos de 6, 7, 8 ó 20 países ricos suplantaron las funciones de autoridad planetaria que sólo unas Naciones Unidas respaldadas por la totalidad de los países podían y debían asumir.
Y así, en una deriva y desgobierno total, con una economía completamente desregulada, unas instituciones financieras irresponsables (hedge funds) y los paraísos fiscales colmados, se llega a la quiebra sistémica de 2008.

Europa –ya elegido el Presidente Obama- va a pedir socorro en noviembre al Presidente Bush, en lugar de desempeñar, por fin, una gobernación autónoma. Y, más de lo mismo –“mercado libre, comercio libre, economía libre”, dijo Bush en aquella ocasión- se procedió al “rescate” de las instituciones financieras responsables, en buena parte, de la gravísima situación.

Los “rescatadores” empobrecidos… no tardaron en ser sometidos al acoso de los “rescatados”, desagradecidos, que han instalado después mecanismos de “ajuste” nacional, regional y global. Un auténtico “ciclo vicioso”, ya que se recorta el gasto y se privatiza –cada vez menos Estado- de tal modo que las previsiones de empleo y normalización laboral y económica decrecen, con lo que las agencias de calificación, al servicio del “gran dominio” (militar, energético, mediático…) advierten que las previsiones son (lógicamente) negativas… Y vuelta a empezar: más ajustes, más privatización, más recortes…

Hay que romper sin contemplaciones este ciclo vicioso. Es urgente un liderazgo que confiera de nuevo al Estado la capacidad de acción y la potencia económica que le permita, iniciar urgentemente la “nueva era” que el mundo reclama tan justamente. Si no lo hacen los gobiernos democráticos, pronto lo hará la gente, que ya dispone de medios de movilización masiva.

Los tiempos de la manipulación, del chantaje y del miedo han terminado. Sería conveniente y oportuno que los últimos obcecados representantes del sistema que se desmorona pensaran en el Muro de Berlín y los mercados dieran pacíficamente paso a los Estados y a los valores que nunca debieron sustituirse por los precios.
Foto: Internet

5 de julio de 2011

¿Hasta cuándo, Catilina…? - Por: Federico Mayor Zaragoza


¿Hasta cuándo, Catilina…?

Por: Federico Mayor Zaragoza
 
¿Hasta cuándo toleraremos que sean “los mercados” –por cierto, ¿quiénes son, exactamente, los mercados?- los que manejan la agenda de un mundo a la deriva, preocupados sólo por la economía en lugar de hacerlo por la justicia y la ética?
 
Federico Mayor Zaragoza
¿Hasta cuándo llegaremos al borde de la revolución -como en Grecia- estrujando lo indecible a los más vulnerables y desposeídos cuando los del “gran dominio” exhiben sus beneficios y se atribuyen cuantiosos estipendios?
 
¿Hasta cuándo reduciremos aceleradamente el déficit haciendo imposible cualquier recuperación laboral, social y económica?
 
¿Hasta cuándo nos ceñiremos al euro regulado como se debe frente a otras divisas desreguladas –y con máquinas de hacer billetes- como no se debe?
 
¿Hasta Cuándo seguiremos comprando productos procedentes de una deslocalización excesiva, guiada por la codicia, que no originan trabajo local ni contribuyen al bienestar de los ciudadanos “nativos”?
 
¿Hasta cuándo seguiremos confiando en instituciones financieras carentes de transparencia y con fondos en paraísos fiscales?
 
¿Hasta cuándo aceptaremos que grupos oligárquicos como el G8 o el G20 sigan intentando infructuosamente gobernar el mundo en lugar de proceder, con la urgencia y la lucidez exigibles, a la refundación de un Sistema eficaz de las Naciones Unidas?
 
Etc, etc…
 
¿Hasta cuándo?
Foto: Internet


Pablo Felipe  Pérez Goyry

Freelance: Writer - Journalistic Analyst - Photographer Design Editor - CEO - Chemical Industrial & Analyst

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