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©Pablo Felipe Pérez Goyry

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10 de junio de 2011

¿Disidentes cuentapropistas? - Por: Martha Beatriz Roque Cabello

¿Disidentes cuentapropistas?

Por: Martha Beatriz Roque Cabello

A pesar de que el trabajo por cuenta propia no es más que una segunda vuelta con la misma imposibilidad de solución de los problemas, porque mantiene igual número de limitaciones, algunas personas con buena voluntad para resolver los males de los cubanos, piensan que es una vía de cambio en la economía. Un craso error, porque no se puede tener ni un poco de confianza en lo que hace el régimen.
Martha Beatriz Roque Cabello
Pero, van más lejos aún los que imaginan que los disidentes pueden trabajar como cuentapropistas para solucionar sus angustias financieras. Los que asumen esto como un reto, no han comprendido todavía, que la actividad por cuenta propia está politizada, igual que toda la economía y para tener acceso a ella, se necesita de avales que garanticen el apoyo a la “Revolución”, del solicitante.

Habría que tener buena fantasía para concebir un escenario en que un opositor como Jorge Luis García Pérez “Antúnez”, tuviera un “Paladar” en su casa y con las mesas llenas de comensales le dieran un mitin de repudio; o que después de que una Brigada de Respuesta Rápida haya golpeado a Idania Yanes Contreras, con las manos y las muñecas inflamadas, por la forma apretada que siempre la esposan, tuviera que arreglar las uñas de una clienta.

Las cifras que da el gobierno sobre la cantidad de personas que se han acogido al trabajo por cuenta propia, permite suponer –al buen pensador- que ha sido algo muy aceptado por la población en general; pero hay dos cosas que señalar al respeto: en primer lugar no se menciona -para nada- los que solicitan la licencia y después la devuelven en un breve plazo de tiempo, ya que no les resulta viable el negocio y también que la mayoría de los que han acudido -hasta el momento- a incorporarse a esta forma de trabajo, eran personas no vinculadas a algún centro laboral.

Habría que explicar que no todo se desarrolla igual en las diferentes provincias y municipios, cada cual tiene un “librito” propio y sobre todo, lo importante es que la gente se desespere durante el tiempo que está haciendo los trámites, que se hagan largos, para que en la misma medida que la persona esté angustiada pueda meter la mano en el bolsillo y “contribuir” voluntariamente a que las gestiones se agilicen, porque los funcionarios que están a cargo de ellas también tienen que vivir.

Quedan sin resolver numerosos problemas vinculados entre otras situaciones con el abastecimiento, que resulta prácticamente imposible a los precios mayoristas en los que hay que comprarlos, ya que no se han habilitado establecimientos preparados al efecto, a pesar del tiempo que ha transcurrido desde que se hizo vigente la disposición.

Pero, en contra de este movimiento cuentapropista está la falta de circulante, que cada vez se hace sentir más, sobre todo en el interior del país y en los municipios que se alejan del que es cabecera en cada provincia. Hay poblados donde se vive en la total miseria. A esto hay que añadir los problemas del agua que también agravan la situación.

Algunos de los servicios que prestan los cuentapropistas quedarán con vida en el período que resta del año, pero los que más populares se han hecho, que son los referidos al expendio de alimentos, tienden a caer en picada. En contra de ellos hay que señalar, en primer lugar que son muchos –sobre todo en las ciudades y en particular en la capital- lo que hace que la competencia los vaya eliminando; además el abastecimiento cada día es más caro, lo que atenta frente a las utilidades, que se supone obtengan; y los impuestos, los inspectores y todo lo que está vinculado al mal funcionamiento del sistema los agobia, al extremo de liquidar a muchos de ellos.

No es solo que es obvia la imposibilidad de los disidentes de optar por el trabajo por cuenta propia, pero también después de un primer momento de auge, caerá la posibilidad de incrementar de forma exponencial, el número de personas que se acojan a este método y para el próximo año, prácticamente se habrán agotado las perspectivas y descenderá la cantidad de aspirantes.

Si el gobierno se mostrara con intenciones de cambio y modificara algunos de los aspectos que dificultan el acceso a esta modalidad, incluyendo las restricciones que hace de los oficios, entonces habría que reconsiderar lo que aquí se expone, con respecto a la población en general; pero para los disidentes con la posición actual que tiene el régimen no habrá oportunidad y mientras más hostigamiento haya, más se alejarán las coyunturas.
Fotografía: Internet

10 de mayo de 2011

Ocho mitos sobre la crisis alimentaria actual - Por: Vicent Boix

Ocho mitos sobre la crisis alimentaria actual

 
'Con el mercado hemos topado, amigo Sancho'
Por: Vicent Boix (*)
ALAI AMLATINA
Vicent Boix

Un accidente nuclear, unos bombardeos de la OTAN y un Bin Laden después, y sigue subiendo el número de hambrientos. De hecho, desde el verano pasado los precios de los alimentos no han dejado de crecer hasta alcanzar valores récord en 2011. El punto de ignición se originó con la disminución de las cosechas de cereales en algunos países exportadores, que se transformó en una reducción de la oferta que espoleó el incremento de los precios. Para garantizar su propio abastecimiento y poder defenderse del aumento, estas naciones limitaron sus exportaciones lo que constriñó más aún la oferta generando más tensión y alzas en el mercado, a la vez que el caos se iba expandiendo a otros alimentos.
Los primeros balances sociales consecuencia del terremoto de precios de los alimentos los dio a conocer el Banco Mundial a mediados de febrero, anunciando que durante este año el número de hambrientos podría crecer en 75 millones hasta oscilar los 1000 millones, a la vez que aumentaría en 44 millones el número de pobres extremos.
De esta forma se arriesga gravemente el primero de los Objetivos del Milenio, que se compromete a reducir a la mitad el porcentaje de personas hambrientas. El presente y el futuro no invitan al optimismo. Datos del “Índice para los Precios de los Alimentos”, que calcula la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), muestran que durante el mes de febrero se alcanzó el record en los precios, aparte de constituir el octavo mes seguido con una tendencia claramente alcista. Los últimos índices de marzo y abril mantienen la dinámica y perpetúan esta agónica situación, porque a pesar de la ligera reducción en los precios, éstos siguen un 36% más inflados respecto a los valores de hace un año.

Dos lógicas opuestas para diagnosticar un mismo problema

A efectos de este artículo, la cadena comercial alimentaria se podría dividir en tres eslabones. El primero lo componen los países exportadores; que comercian sus cosechas en el mercado internacional que es el segundo eslabón; para que puedan ser adquiridos por las naciones importadoras que conformarían el tercero.
Una vez hecho este matiz decir que la primera de las lógicas se denominará “humana”, porque antepone el estómago de las personas que debería prevalecer a cualquier otra premisa. La segunda es la “lógica del mercado” y es la que imponen con calzador los poderosos y sus políticos. Para ésta el centro del universo es el mercado, que debe ser totalmente libre de ataduras y obstáculos porque se basa en el principio metafísico de que el mercado es capaz de autorregularse, o como se dice metafóricamente, existe una especie de mano invisible que repartirá el pastel de forma justa y equitativa.
Para la “lógica humana” -defendida por el que escribe- el problema de la crisis de los precios tiene su origen en “manos visibles” del mercado cuyas operaciones bursátiles, sin ser armadas, son socialmente más criminales que las bombas del cadáver Bin Laden; por tanto, las soluciones deben encaminarse a frenar los abusos de este mortífero segundo eslabón de la cadena. Para la otra lógica, el mercado es un ente intocable que por dogma de fe debe ser libre a cualquier precio. Los idealistas creen las propiedades sobrenaturales de su autorregulación filantrópica, mientras que para los pragmáticos el mercado es una manera de forrarse y por eso no quieren regulación, salvo cuando les interesa para lucrarse más si cabe. Bajo la “lógica del mercado”, que es la que se ha impuesto, la causa del incremento de precios tiene su origen en los países exportadores e importadores (eslabones primero y tercero), es decir, en la humanidad misma.

Mito 1: Existe un desequilibro entre la oferta y la demanda de alimentos

O dicho de otra manera, el problema es que el primer eslabón de la cadena produce menos alimentos y el tercero consume más. Por el contrario, el papel del segundo eslabón (mercado) se ciñe a fijar inocente, salomónica y mecánicamente unos precios que en este caso son elevados porque la oferta de cereales es menor a la demanda.
Con datos de la FAO de este mes de mayo, para este ciclo 2010-2011 se prevé que el balance mundial entre la producción y el consumo de cereales arroje un déficit de 43,1 millones de toneladas. Pero las reservas, que oscilan los 483 millones, permiten hacer frente 11 veces al déficit estimado. Durante varios años en la última década fue peor la relación entre producción, consumo y reservas, pero nunca los precios ascendieron tanto como ahora o 2008. En 2003-2004 las reservas sólo cubrían 6 veces el déficit existente en aquel momento y los precios eran la mitad que ahora.
La propia FAO, en septiembre de 2010 repartía optimismo a través de un comunicado de prensa en el que afirmaba que “no hay indicios de una crisis alimentaria mundial” y que “el suministro y la demanda mundial de cereales se presentan suficientemente equilibrados (…) La previsión para la producción mundial de cereales en 2010 se sitúa en 2 239 millones de toneladas, tan sólo un uno por ciento menor que el pasado año y la tercera mayor registrada hasta hoy.”


El discurso sereno, paradójicamente se tornó en dramático dos meses después coincidiendo con la edición del informe “Perspectivas Alimentarias”, en el que se informaba de los cereales que “unos déficit imprevistos de producción debidos a fenómenos meteorológicos influyeron negativamente en las perspectivas para el suministro mundial de cereales…”. Se cuantificaba la nueva cantidad de cereales en 2216 millones de toneladas, frente a los 2239 de septiembre.
Y es que de no haber indicios de crisis y de un equilibrio del suministro y la demanda, en unas pocas semanas se pasa al alarmismo por 23 millones de toneladas menos (el 1% de la producción mundial) pero ¿realmente puede este 1% provocar tal desbarajuste?
Porque en una resolución de febrero el Parlamente Europeo mantenía que “…en la actualidad el suministro total mundial de alimentos no es insuficiente (…) son más bien la inaccesibilidad de los mismos y sus elevados precios los factores que privan a muchas personas de la seguridad alimentaria.” Entonces, si la crisis no es de escasez sino que se origina por el alza de los precios que impide la accesibilidad a los alimentos, pero este ascenso no surge de un desequilibrio real por una menor oferta y una mayor demanda, y si además se suma que durante años la situación fue peor pero los precios se mantuvieron equilibrados, entonces, indudablemente, hay un factor independiente al primer y tercer eslabón que está distorsionando gravemente los precios, que se llama especulación, que está incrustado en el segundo eslabón (mercado) y que según la Eurocámara es el causante del 50% de los incrementos en los precios.
Para más información decir que hay dos tipos de especuladores. Los fondos de inversión, de pensiones, de cobertura, etc. que según el Observatori del Deute en la Globalització “…compran y venden contratos de futuros esperando sacar beneficios en cualquiera de las transacciones, independientemente de que estos contratos se materialicen.” Después están los intermediarios (destacando las transnacionales agroexportadoras como Cargill, Monsanto, etc.) que manejan grandes cantidades de productos como el cacao, cereales, etc. lo que les confiere influencia en la oferta de alimentos, no dudando en almacenar grandes cantidades para desabastecer el mercado y forzar una subida de precios. Estos intermediarios también especulan con contratos de futuros.
Bajo la “lógica humana” habría que actuar sobre estos elementos transgresores para evitar más hambrientos, pero bajo la todopoderosa e imperante “lógica del mercado” debe ser el mundo quién se amolde a sus reglas y concretamente los países del primer eslabón que deben disponer más alimentos en el mercado en busca de su bendita autorregulación, aunque esté infestado de especuladores, aunque caigan más famélicos y aunque en realidad hay alimentos suficientes.

Mito 2: Los chinos y los indios comen más y mejor

En este supuesto son dos países del tercer eslabón quienes han desquilibrado la balanza, aunque con cifras de la FAO de noviembre, el consumo humano de cereales estimado para este año crecerá un 7,10% respecto a 2005 y el consumo de cereales para piensos lo hará un 2,24%. En cuanto a la oferta, la producción mundial de cereales prevista para 2011 será un 8,10% superior a la de 2005. Por tanto, los incrementos en los consumos de cereales para humanos y piensos, porcentualmente serán armónicos y proporcionales al crecimiento de la producción, tomando como referencia datos de 2005 y 2011.
Para el ciclo 2010-2011, el volumen de cereales para consumo humano y para piensos rondará los 1820 millones de toneladas (demanda) cuando se prevé una producción global de 2216 millones de toneladas (oferta). Alimentando estómagos y animales de granja sobrarían 396 millones de toneladas. El verdadero desequilibrio en la demanda de cereales es producido por otros consumos alejados de los esófagos, fundamentalmente agrocombustibles. Para 2011 se estima que se desviarán 433 millones de toneladas para estos usos, que respecto a 2005 supone un aumento del 44%. Los 396 millones de toneladas sobrantes, no sólo desaparecen sino que se genera un déficit de 37 millones.
Señalar los menús chinos e indios como posible causa de la crisis, aparte de ser tendencioso porque difícilmente pueda justificar el tenue desequilibrio en la demanda, tiene implícito dos mensajes subliminales hábilmente calibrados para confundir a la ciudadanía. Primero, mientras se acuse a los estómagos chinos e indios se librarán los especuladores y los coches europeos y norteamericanos. Segundo, con esta premisa, el sistema económico global basado en el libre mercado no sólo se deshace de cualquier responsabilidad por la crisis alimentaria, sino que se apunta el tanto de haber generado riqueza y progreso en países emergentes como China e India… que ahora comen mejor.

Mito 3: Los países exportadores e importadores han actuado irracionalmente

Se dice esto porque durante los primeros meses de la crisis, los primeros limitaron sus exportaciones y los segundos compraron grandes partidas de alimentos, ambos con el objetivo común y legítimo de poder garantizar el suministro de alimentos para sus poblaciones. Pues bien, para algunos organismos y expertos este comportamiento en el primer y tercer eslabón ha sido irracional, porque ha estrangulado más la ecuación entre la oferta y la demanda.
Es curioso que en la sociedad del supuesto comercio libre, los inversionistas -aprovechando esa “libertad”- especulen en el mercado con total impunidad sin que nadie diga o haga algo, mientras a ciertos estados se les critica y se les presiona cuando libremente compran y venden en el mismo mercado. Por ejemplo la FAO, en enero publicaba una nota de prensa en la que explicaba algunas de las actuaciones que realizó para frenar la escalada de precios durante los meses iniciales de la crisis en 2010. Se menciona en dicha nota que “La FAO entró en ese momento en contacto con los diferentes países exportadores, con la intención de evitar un fenómeno de contagio tras las restricciones a la exportación de trigo anunciadas por Rusia. Y lo consiguió, excepto en el caso de Ucrania, país en el que al menos logró retrasar la decisión durante varios meses.”
A los países importadores la FAO ha sugerido, a través del documento Guide for policy and programmatic actions at country level to address high food prices, que apliquen medidas económicas y comerciales regresivas para reducir el precio de los alimentos en sus territorios, como por ejemplo subvenciones directas, incentivos fiscales, reducción de impuestos como el IVA, reducción de los aranceles, etc. La FAO, además, ha organizado seminarios para dar a conocer estas sugerencias y considera esencial que los estados revisen sus opciones legislativas, supuestamente para incorporar estas medidas que, van encaminadas a que las opulentas ganancias de los inversores financieros sean costeadas por los estados soberanos, que verán reducidos sus ingresos arriesgando la financiación de sus programas sociales mientras incrementan su endeudamiento.
No ha sido posible localizar documento alguno en el que la FAO u otro organismo internacional hayan cabildeado a instituciones financieras para que frenaran la sangría especuladora.

Mito 4: Se trata de una crisis alimentaria mundial
Mito 5: Los agricultores salen ganando por el alza de los precios
Mito 6: Hay que liberalizar más los mercados agrícolas
Mito 7: Hay que aumentar la inversión y la producción
Mito 8: Hace falta una nueva revolución verde

(*) Vicent Boix. es escritor, autor del libro 'El parque de las hamacas' y responsable de Ecología Social de Belianís. Artículo de la serie “Crisis Agroalimentaria”.

Documento completo en http://alainet.org/active/46392

Foto: Internet

22 de febrero de 2011

Precio del petróleo y de los alimentos... ¿volvemos a las andadas? - Por Federico Mayor Zaragoza

Precio del petróleo y de los alimentos... ¿volvemos a las andadas?

Por Federico Mayor Zaragoza
España.

¿No se iban a regular los mercados? ¿No se iba a poner coto a la codicia de quienes deciden a su antojo el precio de los carburantes?

Si no se detiene esta nueva e intolerable especulación, se agravará la situación, todavía muy delicada y frágil, de la economía a escala mundial.

Más inmoral todavía es la subida de alimentos esenciales para la humanidad, para asegurar una subsistencia digna a tantos y tantos habitantes de la tierra.

Y, para ello, está claro, no valen los G-20, ni los G-2 ni el G-1. Sólo "los pueblos". Todos los pueblos, para que la vergüenza colectiva que representan las abismales diferencias entre una minoría privilegiada y una gran mayoría menesterosa, hasta el punto de morir más de 70.000 personas de hambre cada día, desaparezca de una vez con el apoyo entusiasmado de todos a través de unas Naciones Unidas, reforzadas dotadas de todos los medios necesarios y con gran respeto institucional.

La escalada actual debe atajarse de inmediato antes de que se descorazonen -¡otra vez!- quienes viven al límite de la igual dignidad humana.

Seguridad alimentaria.

Seguridad medioambiental.

No cesaremos de reclamarlas.

Si es necesario, seremos miles y miles los que produciremos el clamor ciberespacial que permita, con una gran movilización popular, que "el gran dominio" no vuelva a las andadas.
Fotografía: Internet

23 de junio de 2010

El país de los sueños rotos - Por Lic. Amelia M. Doval


El país de los sueños rotos


Por Lic. Amelia M. Doval 
Miami, Fl

Andar por las calles de la Habana es recorrer un Universo de desgracias,  voluntarias carencias educativas provocadas  por una apatía  general como respuesta a la mala dirección generada por un gobierno de dudosa identidad. 

Después de la crisis de los años 90, la presencia de felinos callejeros disminuyó grandemente pues muchos lo consideraban un alimento, comparándolo con la carne de conejo. Para una cultura no relacionada con estos gustos, consumir esta variante alimenticia se consideró la máxima expresión del desespero que devino en lo que hoy en día a determinadas personas les está resultando curioso, una ausencia notable de gatos en las calles. 

En estos momentos la situación se ha tornado dificil para un animal que siempre resultó ser el más privilegiado de todos por su atractivo, fidelidad y gracia a la hora de ganarse la atención de los niños. El perro, ese compañero habitual es rechazado porque la ausencia casi total de alimentos para la población deja sin opciones a las pobres mascotas. Las familias se ven frente a la disyuntiva de abandonarlos porque no hay cómo alimentarlos o mantenerlos famélicos dentro de sus hogares lo que pudiera provocar una pandemia con la proliferacón de enfermedades asociadas a los malos cuidados y el hambre. 

Los basureros son la opción callejera discutida entre estos indefensos y hambrientos animales con los buzos, personas que viven de la caridad pública pues no reciben ayuda del gobierno. En Cuba no existe un organismo cuya función sea ayudar a los desamparados pues, según su política esta categoría no es válida en el ´´desarrollo´´ social del país.

La miseria dentro de la miseria agrupa a los abandonados, a los enfermos mentales y en un paso más abajo a los que un tiempo fueron recibidos con alegría en las casas y ahora se rechazan con una oración ´´si no hay comida para uno como los alimentamos a ellos´´. 

Una infancia sin juguetes siempre ha sido una preocupación, una advertencia y un acto de crueldad hacía los pequeños que crecen sin poder disfrutar el valor de la fantasía. Recibir desde temprana edad la cruda realidad del abandono, la tristeza y el desespero no porque se provenga de una familia disfuncional en el comportamiento sino porque el destino marcó el nacimiento en un país sin opciones, bajo un gobierno totalitario y criminal.

Crecer en una familia de médicos, ingenieros, graduados de facultad de letras, arte. Hombres y mujeres de comportamiento intachable, estudiosos, trabajadores, correctos, educados no es sinónimo de holgura económica ni de aprendizaje ante la vida. Es  semejante a desamparo social, sueños frustados, decepciones. 

Personificar la vida es dividir en etapas el desarrollo lógico del ser humano. En Cuba la exacta descripción de las etapas de crecimiento están marcadas por la cantidad y calidad de sueños robados. Juguetes y mascotas son privativos, regalos inalcanzables para niños que crecen en un mundo donde se desamparan las expectativas, se recrudece el miedo, el hambre y la imposibilidad de pensar con lógica positivista es evidente cuando la realidad mostrada no va más allá de la indigencia impuesta. 

Cuba, en cincuenta años de escalofriante dominio de los Castros  ha tenido renombrados desaciertos pues ha demostrado científica y categóricamente que la escasez provoca un hambre de sueños, porque no se puede desear lo que no se conoce. La penuria de ideas prolifera proporcionalmente a la carencia de patrones, aumentando la incapacidad de pensar. Desventura y desgracia son sinónimos de cubanía post castro.

El infortunio de haber nacido después del 59 en sombrias tierras, doblegadas por la fuerza de la maldad hacen almas desdichadas y cuerpos miserables a los que se les ha robado el espíritu de lucha porque se les mutiló la voluntad. Así se describe una radiografía panorámica del ambiente social dentro de la isla, entenderlo es tarea dificil, cambiarlo debe constituir una prioridad para cada hombre o mujer que sienta el peso de la nostalgia y la necesidad de devolver la patria a sus verdaderos dueños: los cubanos.
Fotografía: Internet 
Contextus Libertad de Palabra y Opinión


Pablo Felipe  Pérez Goyry

Freelance: Writer - Journalistic Analyst - Photographer Design Editor - CEO - Chemical Industrial & Analyst

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