Sorores et Fratres: Soy defendedor de causas sociales-políticas nobles pundonorosas. Empero, no creo en defensores mefistofélicos que lucran con los anhelos de equidad y buena voluntad universal, de los seres humanos. Porque la justicia demanda ética, discernimiento y valor. Y en lo aparentemente indescifrable es menester descubrir su esencia de verdad. ¡Estoy a favor de la Paz! Abrazo comedido, afectos y los mejores pensamientos, para que Dios y el Universo bendigan a usted, familiares, amigos y ... con su luz y sabiduría, con su amor y misericordia, con su paz y alegría. ¡Dios, ilumina y bendice las buenas obras e ideas! ¡Dios, ilumina mi fe y caridad! ¡Dios guíame para saber que pensar, decir, hacer, evitar y cómo realizar obras de misericordia a través de mis actos, palabra, oración y servicio a los que más necesitan!
¡Misericordia Divina, en ti confío!
¡Jesús, en ti confío!
Amén. 
©Pablo Felipe Pérez Goyry


                       

31 de agosto de 2011

Héctor Gómez Gallego - Por: Sergio Esteban Vélez Peláez

Héctor Gómez Gallego

Por: Sergio Esteban Vélez Peláez
info@sergioestebanvelez.com

Personas como Héctor Gómez Gallego se encuentran pocas a través de la vida. Y cuando uno, después de algún tiempo de gozar de su amistad, se va dando cuenta de que ese amigo tiene valores poco comunes, no sólo por su índole humana, sino también por sus
méritos intelectuales, sociales y culturales, entonces uno comprende lo especial que es haberlo conocido operando en las mismas áreas humanísticas en las que uno prefiere moverse.
Durante muchísimos años, Héctor Gómez se ha dedicado a incrementar las actividades educativas, cívicas y culturales de la ciudad de Envigado, donde reside, y a producir un periodismo que incentive a la gente a formarse un pensamiento crítico propio que se haga tangible ante las circunstancias álgidas de una sociedad como esta en la que vivimos.
Sergio Esteban Vélez Peláez
Héctor Gómez Gallego es el ejemplo vivo de la persona altruista siempre al servicio de la comunidad; del periodista honorable, siempre en defensa de la veracidad y del sagrado derecho a la información, que sabe ganarse la credibilidad y el respeto de quienes lo conocen.
Este acendrado hombre de letras ha sabido aprovechar la influencia de los medios de comunicación para divulgar valores éticos y democráticos que contribuyan al desarrollo cívico de la sociedad y ha sido un líder que ha impulsado en sus medios de acción próximos el interés por la cultura y las humanidades, verdadera herramienta para la paz.
Desde mi infancia, cuando me lo presentó el inolvidable doctor Julio César Arroyave de la Calle, he sido testigo de cómo Héctor Gómez Gallego ha promovido, a través de su periódico, La Piedra, y de las entidades que ha fundado y dirigido, el trabajo de aquellas personas meritorias de talento excepcional que rara vez serían conocidas por el público masivo.
Por sus iniciativas y esfuerzos por implantar operaciones participativas, han progresado en su persona y en su visión los lectores de los cuatro periódicos que él ha fundado, los alumnos del instituto de bachillerato que él dirigiera, los usuarios de la Biblioteca de Envigado “José Félix de Restrepo” (de la que él fuera el primer director) y de la Biblioteca de Bello “Marco Fidel Suárez” (de la cual es cofundador), y los demás asociados que han colaborado con él y han seguido sus pasos.
Del liderazgo y el entusiasmo de este periodista, escritor, historiador y educador se han beneficiado el honorable Concejo Municipal de Envigado, que él presidiera en los años setenta, y las instituciones que han tenido la suerte de contarlo entre sus miembros más activos. Valga la pena mencionar a la Academia Antioqueña de Historia, la Sociedad Bolivariana de Antioquia, la Academia Antioqueña de Letras, el Club Rotario de Envigado, la Sociedad de Mejoras Públicas de esa misma ciudad, y el Centro de Historia de Maceo, municipio que ha decidido exaltarlo al bautizar su biblioteca municipal con el nombre de Héctor Gómez Gallego.
El próximo 26 de septiembre, nuestro amigo estará llegando a la cumbre de los ochenta años de edad. En casos como el de Héctor Gómez Gallego, cumplir ochenta años no significa solamente un hito cronológico humano meramente personal y familiar memorable: significa el acopio de una cifra mucho mayor a la suma de sus años, porque recoge el producto de las numerosas obras sociales y culturales en pro de la comunidad, para la comunidad y por la comunidad que él ha desarrollado promoviendo y moviendo a sus conciudadanos con ideas, proyectos, programas y logros.
Por este motivo, desde esta columna, invitamos a las autoridades del Departamento de Antioquia y del Municipio de Envigado a que propongan y realicen algún evento congregatorio que reúna en estos días a los coterráneos y amigos de Héctor Gómez Gallego, en torno a él, para rendirle el homenaje que merece.

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