.


¡ADQUIÉRALOS! LIBROS DISPONIBLES EN AMAZON.COM

Autor: PABLO FELIPE PÉREZ GOYRY   


©Pablo Felipe Pérez Goyry

#género #narrativa #drama #lírico #ética #fantasía #épica #amor 
#literaura #ficción #historia #autoayuda #Colombia #lectura #arte
#aventuras #terror #romance #cubano #autor #biografía #cuento 
#libros #recomendados #digitales #crimen #Cuba #os #noficción 
#literatura #leer #frases #amor #escritos #lector #política #ol #a
#letras #escritor #novela #reflexiones #enespañol #clásico #e #n
#cultura #pensamientos #escritores #libreria #megusta #poesía 
#misterio #thriller #suspenso #ensayo #relato #referencia #ciencias
#religión #espiritualidad #didáctica #sociales #leyenda #libertad 
#amazon #kindle #unlimited #lectores #lecturas #recomendadas 
#ebook #o #escritos #disponibles #independiente #pensamientos
.



18 de junio de 2010

Carta de ciudadanos cubanos a congresistas norteamericanos



Carta de ciudadanos cubanos a congresistas norteamericanos

Cuba, 30 de mayo de 2010.

A: Honorables Sres. Congresistas de los Estados Unidos de América.
Honorables Miembros del Comité de Agricultura de la Cámara de Representantes.
Congreso de los Estados Unidos de América.
Washington. DC.

De: Personas que forman parte de la sociedad civil de Cuba.
La Habana, Cuba.

Honorables señoras y señores:

Los miembros de la sociedad civil cubana que suscribimos esta carta a título personal, hemos sabido que actualmente Uds. están considerando un proyecto de ley (H.R. 4645) que levantaría las restricciones de viajes a Cuba para todos los estadounidenses, y facilitaría la venta de productos agrícolas a la Isla.

Este proyecto de ley tiene como título: “Ley de reforma a las restricciones de los viajes y promoción del comercio”, tenemos entendido que cuenta con el apoyo de Republicanos y Demócratas en el Congreso. Sabemos además, que para que esta iniciativa sea considerada por el pleno, primero tendrá que ser aprobada por el Comité de Agricultura de la Cámara de Representantes.

Conocemos que importantes Organizaciones No Gubernamentales apoyan este proyecto de ley. Solo mencionaremos algunas: La Cámara de Comercio de los EEUU, el Buró de Agricultura de los EEUU, Amnesty International, Human Rights Watch, la Conferencia de Obispos Católicos de los EEUU, el Cuba Study Group y muchas otras organizaciones de derechos humanos.

Compartimos la opinión de que el aislamiento del pueblo de Cuba beneficia a los intereses más inmovilistas del gobierno, mientras que la apertura sirve para informar y empoderar a los cubanos y ayudar a un mayor fortalecimiento de nuestra sociedad civil.

Valoramos la experiencia de que todos los países occidentales, incluyendo a los EEUU, favorecieron la apertura y los intercambios con todos los países de la antigua Europa oriental. Estamos seguros de que el aislamiento no facilita las relaciones de respaldo y solidaridad de personas y grupos alrededor del mundo que están a favor del cambio hacia la democracia en Cuba.

A este respecto queremos recordar aquella memorable exhortación hecha en 1998 por el Papa Juan Pablo II quien había experimentado en su propia vida este tipo de sistema totalitario: “Que Cuba se abra al mundo y que el mundo se abra a Cuba”.

Al paso del tiempo hemos comprobado que el régimen cubano no se abre plenamente ni al mundo ni a los propios cubanos porque a lo que más teme es a la apertura, a la libertad de comercio y a la libre empresa, al flujo de información y a la comunicación directa entre los pueblos.

Los que se oponen a este proyecto de ley, alegan que levantar estas prohibiciones representaría una concesión al régimen cubano y constituiría una fuente de ingreso de divisas que podría ser utilizada para reprimir al pueblo. También argumentan que, dadas las incesantes violaciones de derechos humanos y los repetidos actos de repudio, el levantar estas prohibiciones sería como abandonar a la sociedad civil cubana.

Es verdad que últimamente se ha incrementado la represión y la violación sistemática de los Derechos Humanos de forma cruel y pública. Es cierto que estos fondos también podrían utilizarse para sostener e incluso agravar esta represión.

No obstante, creemos que si los ciudadanos de los Estados Unidos, como los del resto del mundo, aumentaran su presencia en nuestras calles y pudieran visitar a los familiares de los presos políticos y otros miembros de la incipiente sociedad civil cubana, podrían: en primer lugar, ser testigos presenciales de los sufrimientos del pueblo cubano; en segundo, sensibilizarse aun más con la necesidad de los cambios en Cuba; y en tercer lugar, ser puentes solidarios y cercanos para favorecer la transición que deseamos muchos cubanos.

Esta presencia solidaria, el apoyo directo y otras muchas posibilidades de intercambio, usados eficazmente, y en la dirección deseada, en lugar de dejar abandonada a la sociedad civil en Cuba, podría fortalecerla de manera significativa. De igual forma facilitar aún más la venta de productos agrícolas podría contribuir a aliviar las penurias alimentarias de la población.

Por encima de todo esto, creemos y defendemos que el respeto a todos y cada uno de los Derechos Humanos para todos, es y debe ser una prioridad absoluta sobre cualquier decisión política y económica, y que ninguna restricción de cualquiera de esos derechos puede ser justificada por motivos económicos, políticos o sociales. Creemos que los derechos se defienden con derechos.

Como viajar libremente es un derecho de todo ser humano, apoyamos la aprobación de este proyecto de ley. El actual gobierno cubano ha violado siempre este derecho y, en los últimos años, esgrime a su favor que el gobierno de Estados Unidos también coarta la libertad de viajar a sus propios ciudadanos. Aprobar esta ley, eliminaría además, esta espuria justificación.

Por último, Honorables Sres. Congresistas, tenemos la firme convicción de que los problemas de Cuba y su camino hacia la libertad y la democracia son responsabilidad y tarea de nosotros los cubanos y cubanas que vivimos en la Isla, en comunión con los que sufren el exilio en la Diáspora y aman igualmente a la Nación que todos formamos.

En el mundo de hoy todos los pueblos de la tierra se interrelacionan, aun cuando se trate de sus decisiones soberanas. Este sentido de responsabilidad con nuestra querida Patria y de fraternidad universal, nos anima a comunicarles respetuosamente nuestras opiniones con relación a este proyecto de ley que, aunque es competencia de los norteamericanos, está relacionado con Cuba.

Agradecemos su atención y respeto.

A continuación la lista de ciudadanos cubanos que firman esta carta a título personal, entre los que se encuentran presos políticos, bibliotecarios independientes, bloggers, periodistas independientes, editores de revistas, clérigos, intelectuales, artistas, animadores de la sociedad civil y miembros de organizaciones políticas


1 Juan Juan Almeida García
2 José Alberto Álvarez Bravo
3 Silvio Benítez Márquez
4 Juan Carmelo Bermúdez Rosabal
5 Servando Blanco Martínez
6 Félix Bonne Carcassés
7 Luis Cáceres Piñero
8 Claudia Cadelo de Nevis
9 Leonardo Calvo Cárdenas
10 Eleanor Calvo Martínez
11 Marcelo Cano Rodríguez
12 Cecilio Dimas Castellanos Martí
13 Miriam Celaya González
14 Francisco Chaviano González
15 Hortensia Cires Díaz
16 Martha Cortizas Jiménez
17 Manuel Cuesta Morúa
18 Roberto De Miranda Hernández
19 Gisela Delgado Sablón
20 Reinaldo Escobar Casas
21 Oscar Espinosa Chepe
22 Guillermo Fariñas Hernández
23 Guedy Carlos Fernández Morejón
24 Juan Carlos Fernández Hernández
25 Karina Gálvez Chiu
26 Livia Gálvez Chiu
27 Margarita Gálvez Martínez
28 Julio César Gálvez Rodríguez
29 Joisy García Martínez
30 José Luis García Paneque
31 Juan del Pilar Goberna
32 Ricardo González Alfonso
33 Iván Hernández Carrillo
34 Maikel Iglesias Rodríguez
35 Irene Jerez Castillo
36 Yusnaymi Jorge Soca
37 Eugenio Leal García
38 Miriam Leiva
39 Gloria Llopis Prendes
40 Olga Lidia López Lazo
41 Yasnay Losada Castañeda
42 Luis Ricardo Luaces
43 Juan A. Madrazo Luna
44 Ainí Martínez Valero
45 Katia Sonia Martínez Véliz
46 Ricardo Santiago Medina Salabarría, presbítero
47 Manuel Alberto Morejón Soler, presbítero
48 Félix Navarro Rodríguez
49 Jorge Olivera Castillo
50 Pablo Pacheco Ávila
51 Leonardo Padrón Comptiz
52 Héctor Palacios Ruíz
53 Gustavo Pardo Valdés
54 Yisel Peña Rodríguez
55 Ana Margarita Perdigón
56 Arturo Pérez de Alejo
57 Juana Yamilia Pérez Estrella
58 Tomás Ramos Rodríguez
59 Soledad Rivas Verdecia
60 José Conrado Rodríguez Alegre, presbítero
61 María Esperanza Rodríguez Bernal
62 Lázaro Rosales Rojas
63 Elena Rosito Yaruk
64 Yoani Sánchez Cordero
65 Fernando Sánchez López
66 Elizardo Sánchez Santa Cruz
67 Mayra Sánchez Soria
68 Pedro Antonio Scull
69 Sergio Abel Suárez García
70 Virgilio Toledo López
71 Dagoberto Valdés Hernández
72 Wilfredo Vallín Almeida
73 Alida Viso Bello
74 Liset Zamora
*************************************

 Medellín, Colombia - Junio 2010 

Compatriotas. 

Reciban los 74 mi admiración por su valentía al reconocer la necesidad de terminar de una vez con la manipulación del mal llamado bloqueo. 

Con pundonor y sabiendo de existen detractores que se oponen a su gestión ante los congresistas estadounidenses, estoy de acuerdo con los argumentos que ustedes exponen y sé que es el sentir de la mayoría de cubanos honestos dentro y fuera de Cuba. 

Quedo a sus órdenes y cuenten con mi modesta solidaridad y apoyo moral. Asimismo, están abiertas las puertas del Proyecto Contextus para puedan exponer sin restricciones sus puntos de vista. 

Abrazo y afectos desde el alma con los mejores pensamientos. 

¡Viva Cuba Libre! 

Pablo Felipe Pérez Goyry
Director, Editor y Analista Sociopolítico Independiente.
Premio de Periodismo 2008,

PROYECTO CONTEXTUS:
http://contextuspablofeliperezg.blogspot.com/
http://www.livestream.com/contextusradiovideo
http://contextusradiovideo.blogspot.com/
http://www.facebook.com/contextus.radiovideo

Fotografía: Internet 

Libertad de Palabra y Opinión

17 de junio de 2010

Un intento de análisis semántico-lingüistico a una declaración social


Un intento de análisis semántico-lingüistico a una declaración social


Por Lic. Amelia M. Doval
Miami, Fl

La comunicación es el arte de hacer posible el entendimiento sea entre seres humanos o no. Normalmente el idioma es el mayor obstáculo en este proceso pero, en cualquiera de los casos existe el lenguaje que incluso puede ser corporal para enfatizar o ayudar en este fin. 

La lengua es una clasificación semántica que  se define como  signos lingüísticos  utlizados por una comunidad de habitantes para comunicarse. Cuando esto se materializa a través de los diferentes individuos en el estilo de escribir, hablar, expresarse entonces estamos en presencia del habla. Si se es más específico, las diferencias connotadas pueden definirse como dialectos. 

Entender estas clasificaciones, en oportunidades no es tarea fácil pero se dificultan más cuando entre ciudadanos originarios de un país el entendimiento es casi nulo o se rompe por arbitrariedades de factores ajenos. 

Tomar de ejemplo la conocida ´´Carta de los 74´´, es un acto de justicia lingüística por ejemplo, al comienzo de la misiva se aclara que es redactada y enviada a título personal. Esto significa que quienes firman están expresando su opinión racional bajo criterios propios y circunstancias particulares o colectivas que atañen a este grupo como representantes de otras voces comunes a ellos. Hasta este punto no se habla más que del derecho democrático de cualquier ciudadano del mundo a expresarse, lo que limita el pedido a determinadas personas y no a nombre de un país. 

En los párrafos 1 y 2, la congruencia expresiva se debe únicamente a una explicación detallada de las aparentes consecuencias de la ley con su descripción exacta. Los viajes a Cuba están restringidos para estadounidenses y en igual medida el comercio,  la nueva opción es un proyecto de ley que  permitiría bajo la legalidad establecer un intercambio fundamentalmente agrícola, además de permitir los viajes a niveles turísticos, algo que ya se está realizando de manera solapada. 

Con el objetivo de corroborar que su pedido aunque personal, es  humano, mencionan algunos grupos prestigiosos que apoyan esta idea. Válido para toda persona que pretende redactar un documento con identidad real. Con este fin utilizan el párrafo tres. 

En su muy particular opinión declaran, por su experiencia comprobada dentro de la isla que las inversiones hasta ahora realizadas provocan un beneficio único para el actual gobierno, mientras el pueblo solo recibe discurso, miseria y falsas esperanzas. Es un cuento de hadas con madrinas diabólicas. 

Nuevamente, ya para el quinto párrafo vuelven a tomar ejemplos  de paises  de la antigua Europa oriental donde los cambios provocaron aperturas mentales. Social y económicamente se crean cambios mentales de considerable nivel cuando las poblaciones tienen independencia monetaria. La posibilidad de dirigir y visualizar sus destinos es mucho mayor.
La entrada del mundo a la isla no como simples turistas derrochadores de bagatela sino como reales turistas que piden un servicio al que están acostumbrados haría necesaria una insfraestructura que en estos momentos está ausente en Cuba, solamente provocar el surgimiento de nuevas estancias hoteleras y servicios, provocaría  que se generaran empleos en los sectores más cotizados por la población no solo a nivel estatal sino particular. Muchas más familias trabajarían independientes del gran empleador y esto evitaría el compromiso moral de defender un sistema retrógado desde todos los ángulos. 

Quizás por esas cosas del dialecto o del habla que  la mayoría de las veces es la encargada de poner en movimiento los cambios en la lengua, utilizaron una palabra no visualizada en el diccionario, ´´empoderar´´. Pudiera ser, por acercamiento de sonidos que se estuvieran refiriendo a la palabra ponderar y esta en una de sus aserciones encontramos sopesar, analizar. La intención no varía,  sería demostrar que teniendo los cubanos varios criterios y sus propias experiencias, estarían en igualdad de condición para escoger su destino aunque para este fin tuvieran que arriesgar sus vidas. 

El Papa Juan Carlos II, en su visita entendió y así lo expresó la necesidad de que el mundo aceptara a Cuba, no a través de sus gobernantes y la imagen que ellos dan sino del pueblo, aquellos humildes hombres y mujeres ahogados en un regimen avasallador. Así mismo se abogaba por la apertura al mundo de una isla cerrada en su propia condición. En aquel entonces las esperanzas fueron muchas, el tiempo pasó pero las ansias no murieron y justamente es lo que se está pidiendo.

Tener la valentía de saber expresar y poder encaminar las ideas hacía el destino que se ha pensado es una tarea ardua y minuciosa, además de riesgosa en un país donde el dominio total está bajo el puño de quienes lo mal gobiernan. Nacer en tiranía sin el privilegio de conocer otro mundo, sin el sentido práctico de la comparación entre el pasado y un después es mucho más aterredor que portar una ceguera congénita.

Los nacidos después de 1959 ven el mundo por la visión exacta de quienes lo vivieron cuando aún las cámaras fotográficas no eran digital, los carros mientras más gasolina consumian mejor funcionaban, lo compacto no era necesario, los refrigeradores no formaban parte de todos los hogares, la televisión pretendía ser un lujo. Aquellos encargados de mostrar la realidad del universo a las nuevas generaciones desconcian hasta hace poco el tamaño exacto de un celular, el valor de flash en cuanto a información acumulada, la internet continúa siendo un monstruo dificil de dominar. El video VHS, no se ha descontinuado, los discos de acetato aún se escuchan y el microwave asusta por desconocimiento. Estas no son referencias exactas, dañadas por una catarata visual del  desarrollo. 

Si para el gobierno de los Castros, la apertura al mundo, mostrando la vida carcelaría que lleva el pueblo cubano no fuera una preocupación vital por qué tanto empeño en cerrar las fronteras, por qué gasta tantos recursos en tergiversar las verdades. Una simple respuesta de cualquier persona común por lógica infantil sería ripostar con lo contrario que sus opresores buscan y eso es lo que los firmantes están solicitando en la carta.

Reconocen que una apertura económica aumentaría las arcas de los mandatarios en un período relativamente rápido pero, comprobado está que sus ingresos en estos momentos son netos así que el nivel no variaría, en cualquier caso se estaría buscando un paleativo a la miseria y el hambre del pueblo. Quizás el lenguaje moderno y adolorido por el hambre, no coincida con el de la buena mesa mas, cuando se habla con la verdad de la experiencia, no hay mejor testimonio.

Lo dificil no es opinar con el estómago lleno sino luchar con la mente atada al espinazo porque las tripas suenan la música ensordecedora que solo el sensible odio del hambre se encarga de escuchar. 

Los recursos podrían utilizarse para agravar la situación represiva de la isla, los disidentes que firman la carta reconocen que esto es parte de los riesgos, si su español no es menos comprensible entonces quedaría por sentado que ellos, estos hombres hombres y mujeres quienes reciben en carne propia los castigos corporales y psicológicos, están dispuestos a enfrentarlo por lograr que su pueblo tenga una mejor opción de vida, entonces su patriotismo estaría por encima de los intereses personales. El párrafo noveno declara abiertamente la responsabilidad tomada por los interesados que recibirían más represión que ganancias. Para aquellos que conozcan la Ley 88, ley mordaza, podrán entender los riesgos preconcebidos cuando las fuerzas represivas aplican la ´´Ley de la protección de la independencia nacional y la economía de Cuba´´aplicada por primera vez en el año 2003 a determinados prisioneros de la primavera negra.

Cuando las imágenes de las viejas películas del holocausto son mostradas siempre se pueden observar las manos flamélicas de los prisioneros que atravesando los barrotes intentan recibir ayuda de sus carceleros, no importa si con este gesto la recompensa será más golpe. Así se encuentra el pueblo de Cuba, caminado con sus barrotes y tratando de alcazar lo que hay más allá de su estrecho mundo. 

Una postura básicamente de desespero económico del pueblo y no de la dirección del sistema porque para ellos crisis es una palabra y no un punto a discutir, deja claramente abierta la gran verdad que mueve esta batalla, los derechos humanos vistos desde todos los ángulos como una prioridad social y una meta a alcanzar.

La libertad es un tema escabroso cuando se trata de reclamarla desde la oscura profundidad en que se sumergen los pueblos gobernados por impías dictaduras.

Los firmantes están abogando por la legítimidad de cada ciudadano universal de escoger el destino a dónde quiere dirigir sus pasos. Con este afán se reclama el derecho de los norteamericanos de pisar tierra cubana libremente y de los nacidos en la patria escoger sus propias leyes, su propio destino porque como diría Martí ´´ me parece que me matan un hijo cada vez que privan a un hombre del derecho de pensar´´. 

Teniendo en cuenta la envergadura de  la propuesta y los matices a los que se enfrenta queda aclarado que el destino de la globalización no es restringir sino interrelacionar los pueblos debido a  esto es entendible que cualquier medida supuestamente relativa a una comunidad puede trascender a otras poblaciones y este es el caso exacto de estos dos paises. Decidir lo mejor o más dañino para los pueblos es una posibilidad mutua, si el gobierno de los EUA, en su gentileza por aportar a la destrucción del régimen mutila las libertades de sus habitantes entonces el pueblo cubano o la porción representada se cree en el derecho de abogar los la libertad del pueblo americano para escoger sus destinos de viaje. 

El párrafo catorce no es último aunque si el más importante pues con muchísimo respeto reconocen que la necesidad de los cambios en Cuba es una tarea que responsablemente deben llevar los que están dentro de las costas como prioneros sin causas y los que lograron trasapasar las fronteras marítimas. Respeto, consideración y buena voluntad quedan claras en esta carta escrita no para el uso cotidianos sino para Congresistas Americanos de ambos partidos. Lenguaje y destino hacen el mensaje. Respeto y democracia nos engrandecen como seres humanos. 

Después de leer detalladamente la carta no se puede evitar señalar que la redacción es impecable, aunque el final  ideológico pueda ser cuestionable y para eso existe el término democracia en su más amplio significado. El respeto es un derecho y deber ciudadano, base estructural para  la creación de una fuerza unida en la batalla por una causa común. Los protagonismos individuales o colectivos pueden ser destructivos, cuando el destino de la Patria es el fin. 
Fotografía: Internet

16 de junio de 2010

Iré a Jequié - Por Yoani Sánchez


Iré a Jequié

Por Yoani Sánchez

Después de una negativa, la mayoría de los que solicitan un permiso de viaje desiste de volver a pedirlo. Pocos, muy pocos, siguen insistiendo cuando ya han escuchado más de tres veces la escueta frase “Usted no está autorizado a viajar”. Sólo un puñado de testarudos –entre los que me incluyo– regresa al Departamento de Inmigración y Extranjería para reclamar la llamada tarjeta blanca si se la han negado en cuatro ocasiones. Aunque con cada nueva petición parecería que las posibilidades se vuelven más remotas, me impulsa el dejar claro que mi reclusión en esta Isla no ha sido por no haber agotado todos los caminos legales.

Bajo esta filosofía de lo imposible me he lanzado a otro trámite en la dirección del DIE del municipio Plaza, esta vez para ir a la ciudad de Jequié-Bahía en Brasil. En julio se hará un festival de documentales donde un joven realizador presenta un corto sobre bloggers cubanos; si me lo pierdo será porque habré recibido el sexto “no” en apenas dos años.  Como en todos los anteriores trámites, la carta de invitación ha estado a tiempo, mi pasaporte está actualizado y mis antecedentes penales se mantienen limpios. En teoría, cumplo con todos los requisitos vigentes para traspasar la frontera nacional, pero sigo emitiendo opiniones críticas y eso ya me convierte en un tipo especial de delincuente.

Para este viaje, he decidido tocar tantas puertas como sea posible y hasta le mandé una carta al presidente brasileño Luis Inácio Lula da Silva. Quién sabe si a falta de escuchar demandas de sus propios ciudadanos, el gobierno de mi país tenga oídos receptivos para cuando le habla un dignatario extranjero. Mis amigos me insinúan que he pasado a ser un “medio básico” con una chapilla numerada puesta sobre los omóplatos, como esos muebles inventariados que pertenecen a instituciones estatales. Sólo queda sonreír ante bromas así y sacudirse la desesperanza con un simpático juego de palabras: “me voy, sí… me voy acostumbrando  a quedarme”.

15 de junio de 2010

Cuba: 'Mayabequense' - Por Martha Beatriz Roque Cabello

 
Cuba: 'Mayabequense'

Red Cubana de Comunicadores Comunitarios
Ciudad de La Habana, 14 de junio de 2010

La semana que recién terminó, ha estado llena de malas noticias, aunque ya esto se hace algo común en el país, hay algunas que molestan más que otras y que traen consigo los comentarios callejeros, en particular los de las paradas de ómnibus; colas de pan y de otros productos alimenticios; espera en centros hospitalarios, etc.; en fin, aunque no todo el mundo lee la prensa, por su circulación en pocas cantidades, las personas oyen la radio y la televisión y se transmiten las situaciones de boca en boca.

Lo más comentado de la semana tiene que ver con el amor que siente la gente por su terruño, es por eso que cualquier cosa que lo afecte se convierte en algo personal. Todavía muchos no se han recuperado de los disgustos que costó la División Político Administrativa, que convirtió al país en la sumatoria de 14 provincias y un municipio especial, y ahora los capitalinos y habaneros, son sometidos a una nueva restructuración geográfica.

El Partido Comunista de Cuba, en sesiones plenarias extraordinarias -en ambas provincias- ha anunciado que la próxima reunión de la Asamblea Nacional del Poder Popular, que se supone sea en el mes de julio, aprobará una nueva estructura provincial, que consiste en dividir la actual provincia Habana, en dos: Mayabeque y Artemisa; la primera con capital en San José de las Lajas y la segunda con su mismo nombre.

La vigente provincia de La Habana tiene 19 municipios y se dice que las nuevas tendrán 11 cada una, por lo que la futura provincia de Mayabeque recibirá de la capital “porciones limítrofes” de los municipios: Habana del Este, Guanabacoa y Cotorro. Se alega que las superficies capitalinas que se cederán son eminentemente agrícolas y en algunos casos pertenecieron a la región donde volverán a integrarse, lo que implica una marcha atrás a lo dispuesto en el año 1976. Aún no se ha hecho pública la nueva estructura.

Se puede recordar que los primeros límites territoriales en Cuba fueron establecidos por la Real Cédula del 8 de octubre de 1607, que dispuso la división de la isla en dos grandes departamentos, uno en el Occidente y otro en el Oriente, con administración independiente.

En el año 1827 se instauraron tres  departamentos: Occidental, Central y Oriental y según el censo demográfico efectuado en 1841, había en el archipiélago 12 ciudades, 8 villas, 88 pueblos y 154 aldeas, dirigidas por 25 ayuntamientos.

La instauración de las provincias en el territorio cubano se remonta a 1878, cuando un Real Decreto estableció las provincias civiles de Pinar del Río, La Habana, Matanzas, Santa Clara, Puerto Príncipe y Santiago de Cuba. Tiempo después, Santa Clara recibió el nombre de Las Villas, Puerto Príncipe el de Camagüey y Santiago de Cuba el de Oriente.

A esa distribución territorial el actual gobierno le achacó arbitrariedades y desconocimiento de realidades geográficas, históricas, económicas y sociales del país. Pero la realidad estaba vinculada al poder, mientras algunas provincias contaban con pequeñas superficies como Matanzas con 8 444 Km2, otras tenían gran extensión como oriente con 36 602 Km2, lo que se convertía en peligroso, por la gran influencia que tenían los que las dirigían.

Con ligeras modificaciones, esta estructura territorial  se mantuvo hasta 1959, cuando se comenzaron a producir, arbitrariamente, cambios significativos.

Ya en el año 1963, el Gobierno creó las regiones como instancias intermedias, entre las provincias y los municipios. Algo que resultó totalmente inoperante, ya que complicó la línea de mando, pero indiscutiblemente era una solución de Fidel Castro para restar dominio a las provincias grandes.

A finales de 1973, existían 58 regiones y 407 municipios y seccionales dentro de los límites de las provincias tradicionales, en una estructura totalmente incoherente, propia de las cosas caprichosas que se han hecho durante estos más de 50 años.

En estos momentos en ciudades, pueblos, barrios, poblados y zonas rurales se constituyen los Consejos Populares, también este año para la celebración de las “elecciones” municipales, se reestructuraron algunos de ellos en la capital, sin tomar siquiera en cuenta que estas modificaciones deben ser aprobadas por la Asamblea Nacional del Poder Popular, plantearon se hacía sólo  con el fin de flexibilizar las votaciones.

La división político-administrativa que dio origen a las provincias de Ciudad de La Habana y La Habana, antes integradas en una sola, trajo como consecuencias que frecuentemente existieran confusiones e inexactitudes a la hora de referirse a ellas.

Por ejemplo: La Habana es la capital de la República de Cuba, pero también es la capital de las provincias de Ciudad de La Habana y de La Habana, o sea que es capital 3 veces. Producto de esta increíble situación se han usado varios apelativos erróneos para designar la ciudad capital, cuyo nombre oficial es La Habana.

La Ciudad de La Habana, como provincia es la de menor extensión del país (723,9 Km2) y cuenta con el mayor número de habitantes, aproximadamente 2,2 millones.

Quizás esta modificación, que indiscutiblemente descentralizará la agricultura en la provincia Habana, totalmente incontrolable, resuelva el entuerto que se creó con las tres Habanas, y también traerá un nuevo gentilicio: mayabequense o mayabequero.

Mapa de los actuales municipios de Habana del Este, Guanabacoa y el Cotorro.



13 de junio de 2010

El Granma del viernes, la Cuba del sábado - Por Yoani Sánchez


El Granma del viernes, la Cuba del sábado

Por Yoani Sánchez

Quién hubiera dicho hace algunos años que el adusto periódico Granma abriría una sección que se convertiría en su parte más comentada y leída. Bajo el título de “Cartas a la dirección” salen a la luz cada viernes los escritos –enviados por lectores- que versan sobre aspectos económicos y organizativos de nuestra sociedad. Al principio, corrió la voz de que el órgano oficial del PCC pretendía tantear una Glasnost de probeta que después se extendería al resto de la prensa, pero el resultado ha sido un debate limitado, especialmente por ocurrir en un medio con una marcada tendencia inmovilista y reaccionaria.

El tono de la crítica ha ido en aumento y en ese mismo diario que nunca se ha impreso una foto en colores, aparecen ahora matices diferentes para enfocar viejos problemas. Se ha llegado incluso a hablar de “privatización” de “fin de los subsidios”, todo esto acompañado de frases tan críticas como “nuestra mentalidad estancada”  y exhortaciones del tipo “tenemos que ser realistas”. Hasta ahí, pareciera que la polémica ha logrado instalarse en una publicación que tanto contribuyó durante décadas a cercenarla; pero es mejor no dejar correr el entusiasmo. Ya en el encabezamiento de las “Cartas… ” se aclara que se trata de “opiniones con las que se puede estar o no de acuerdo”. Todo un alarde de tolerancia que quienes somos discriminados por nuestros criterios, sabemos muy bien que no se cumple para nada en la vida real.

Cuando la algarabía se deja a un lado y uno separa las palabras aparecidas de los hechos logrados, se percibe el verdadero alcance y seriedad de este espacio de discusión. Salta a la vista que hay un límite claro en cuanto a temáticas, pues nunca en todo este tiempo se han tocado puntos candentes como las restricciones migratorias, la falta de libertad de expresión, la  penalización al que piensa diferente, los presos políticos, la demanda de someter a votaciones directas el cargo de presidente o la necesidad de contar con una prensa menos plegada al aparato gubernamental. Curiosamente, las misivas aparecidas sólo se refieren al desvío de recursos, la indisciplina social, el modo de producción, la ineficiencia de algunos burócratas y el pedido de muchos de aplicar mayores controles. Esto puede estar dado porque se hace un filtrado de las opiniones o porque los propios lectores se abstienen de enviar ciertas inquietudes que saben nunca verán la luz.

Por otro lado, el Granma del viernes ha generado la falsa impresión de que la crítica es admitida y que se puede hablar “a camisa quitada”. Pero basta leer detenidamente sus líneas para constatar que hay una reverencia obligatoria a cumplir para ser admitido en el selecto grupo de los que pueden opinar. Se debe dejar caer una frase relativa a “mantener nuestro actual sistema” o dedicar un cumplido de exoneración a “los líderes históricos del proceso” y colocar una oración que reparta la culpa del desastre nacional fuera de nuestro territorio. Jamás -ni lo sueñen- se podrán leer en esas páginas de diseño anticuado las dudas que tienen mis compatriotas sobre la gestión de Raúl Castro y sobre la disfuncionalidad de este capitalismo de estado –o de clan familiar- bajo el que vivimos.

La Cuba del sábado, del martes, del domingo -esa que desborda inconformidad y angustia- apenas si se muestra en las “Cartas a la dirección”. El órgano del único partido permitido nunca difundirá a quienes no lo consideran –ni remotamente- la vanguardia de la nación. Hacerlo sería como si Saturno, tras haber devorado a sus hijos, la emprendiera contra su propio corazón.
Fotografía: Generación Y

11 de junio de 2010

Cuba: El poder de la identidad - Por Lic. Amelia M. Doval



Cuba: El poder de la identidad

Por Lic. Amelia M. Doval 
Miami, Fl

Una escritora nigeriana, Chimamanda Adichie, en una conferencia que circula en los servicios de internet, habla sobre el peligro de los pueblos con una sola historia. Limitar el pensamiento a una idea, un esteriotipo de civilización predispone sobre la opinión general que circula respecto a diferentes seres humanos. En la mayoría de los casos la grandeza del poder, según la escritora es el principal problema mundial, por eso hay que comenzar la historia desde los orígenes, porque es la única manera de despojar  a los pueblos de falsas apreciaciones o engaños, tipico de almas dominates y  destructivas. 

Africa, America, Asia,  Europa  continentes poblados por hombres diversos pero, ansiosos de vivir, con sus diferencias de piel, de cultura, de idiomas. Pueblos que andan a veces entre los dos mundos, la tradición y el desarrollo. Nunca serán menos ni más que otros porque cada cual tiene su historía de poder. La civilización ha venido por igual, los gobiernos han sido quienes devaluan los éxitos. 

Cuba, por ejemplo, necesita tener sus memorias, reales, cotidianas que muestren un pueblo independiente del gobierno. En la isla existe una infraestructura política en bancarrota y una dictadura aborrecible pero una parte importante de la población intenta prosperar, sin importar los parámetro de pobreza a los cuales son sometidos. Muy a pesar del mando directivo y no como consecuencia de sus administraciones, se intentan sostener las ambiciones que en otros momentos fueron la causa de un desarrollo económico acelerado, creando sobre la nada una subeconomía controlada por las necesidades y apariencias. Estigmatizar con historias falsas o tergiversadas significa calumniar un pasado, una evidente  voluntad de quebrantar la honra. Destruir la autoestima de los hombres y mujeres con ansias de vivir, permite doblegar sus instintos. 

Los gobiernos únicos, con únicos postulados,son tan dañinos como crear una sola historia con un pensamiento solitario para describir el hilo conductor de una urbe. Borrar las tradiciones o los inicios del surgimiento de un pais, significa hundirse en el infierno porque se carece de identidad real y sin esta las fronteras entre el querer y el poder se hacen intransitables. 

Los cubanos tienen personalidad, creada muchísimo antes del 1959, fecha en que los actuales gobernantes quienes han sostenido el mando por más de 50 años,comenzaran la destrucción, física, moral, espiritual de su identidad. Los cubanos, son hombres y mujeres que trabajan, rien,construyen o destruyen según sea el caso. No son monstruos de varias cabezas sino terrenales criaturas  ingenuas, bondadosas, honradas o perversas pero, no más ni menos que otros individuos alrededor del mundo. Catalogarlos como vagos, mentirosos, ladrones, es mezclar lo particular con lo general. Significa seguirle el juego al gobierno que justifica su toma de acción con mano dura porque debe controlar los bajos instintos de gente no preparada para dirigirse solos. Esto es falso, una aberrante palabrería que se muestra como verdad absoluta a nivel mundial. 

Lo que está mal no es el pueblo, equivocado está el sistema, infame es el gobierno. Permitir la permanencia en el poder de tales especímenes es culpa de todos, jóvenes, viejos. Emigrantes y aquellos que aún están dentro de los límites obligados por una isla solitaria. Las mujeres, los hombres, quienes critican o quienes apoyan. Culpables sin excepción es todo lo que durante años se ha mantenido alrededor de esta línea que divide las necesidades o aspiraciones de un pueblo contra el interés de poder y sometimiento de los que robaron el mando para adueñarse como latifundistas renegados de las tierras que por imposición hicieron suya. La culpa no es un castigo, es el comienzo de asumir la patria como un todo contra unos pocos. A partir de este punto la visión se puede proyectar hacía la posibilidad de agrupar corazones y sentimientos en favor de la lucha, no dividir, ni entronizar posibles soluciones que no llevan a nada. Enseñar a los nacidos durante el régimen, la verdad sobre un país diferente al que han visto, mostrar un mundo que es defectuoso pero, mejor del que se tiene, abre las perspectivas. 

La isla de Cuba no surgió con la historiografía escrita después del 59 la cual resume y ahonda en las miserias económicas y espirituales del ser humano. El desarrollo de esta isla proviene de una identidad marcada mucho antes de ser una república. Esperar un rescate o una mano ajena para ayudar en esta lucha es similar a pedir al vecino que ayude a sostener la economía de otra casa. Entre cubanos está la decisión, el coraje y la predisposición para la batalla. Está tambié, la verdad sobre nuestros orígenes. Pobreza y  mezquindad son palabras nuevas en boca de títeres que tergiversan el verdadero poder para  dominar y empequeñecer las consecuencias. No hacen falta críticas, se necesita conocimiento, comunicación, pintar la verdad con palabras, gestos, acciones, todos los medios y descorrer el velo.
Fotografía: Internet 
Libertad de Palabra y Opinión

9 de junio de 2010

Cuba: Aniversario de una consigna - Por Yoani Sánchez




Cuba: Aniversario de una consigna

Por Yoani Sánchez

No, no se equivoca usted, el titulo refiere precisamente a un slogan que cumple años, a una consigna a la que le prenden una nueva velita. En esta isla la manía de conmemorar ha llegado al extremo de celebrar incluso la primera vez que alguien dijo algo. Aunque nos ahogábamos ya en las efemérides y en los aniversarios, ahora se han sumado a la lista de los festejos aquellos relacionados con el nacimiento de una frase. Se entrevista a quienes presenciaron el momento en que se combinó determinado verbo con ciertos sustantivos, como si cada día no nacieran miles de expresiones a tener en cuenta. Hoy, por ejemplo, mi vecina dijo muy inspirada: “nunca se termina, en esta casa nunca se termina”, que viene a ser el lema –apenas tenido en cuenta- de todas las amas de casa del país.

En el inventario de las expresiones a recordar sólo están las positivas, porque a quién se le ocurre que en el noticiero vayan a desempolvar las derrotas, las mentiras, las meteduras de pata. Esas no acumulan años, esas se borran de la historia y punto; que las recuerden otros. Por eso la prensa oficial sólo dedica espacio en estos días a ensalzar la aparición de la coda “¡Venceremos!” en un lema que ya era de por sí bastante pavoroso. Hace más de cincuenta años que la disyuntiva nacional quedó encerrada en un esquemático “Patria o Muerte”. Cinco décadas en que nos hemos acostumbrado al tremendismo de tener que optar por la Pelona, mientras al otro lado de la frase se cambiaba la palabra “patria” por la de “socialismo”, que también podría sustituirse por el término “partido” o por el nombre de cierto líder.

Así van las cosas por aquí: transcurriendo en el plano de lo nominal, de lo dicho pero no hecho. Haciendo un culto al verbo, aunque la realidad lo niega cada día. De qué vale inflar globos por las consignas y recordarnos que peinan canas, si su antigüedad no las ha hecho ni más venerables ni más ciertas. Aunque la vistan de fiesta, la consigna “Patria o Muerte: ¡Venceremos!” me sigue provocando más inquietud que tranquilidad. Hoy, con medio siglo repartido entre sus cuatro palabras, suena como el eco de tiempos lejanos en que todo un pueblo llegó a creerse esa disyuntiva. Después de tanto repetirla, verla pintada en las vallas, escucharla desde las tribunas, me sigo preguntando si acaso hemos vencido, si a esto que hoy tenemos se le podría llamar “victoria”.
Fotograía: Generación Y 

El pellizco de Cristina - Por Lic. Amelia M. Doval


El pellizco de Cristina

Por Lic. Amelia M. Doval 
Miami, Fl

La madre se sorprende después del rezo habitual de cada noche y en medio del silencio escucha la voz casi imperceptible de la pequeña cuando en su oratoria personal con el Dios que la protege da las gracias porque Cristina no la pellizcó hoy.

Con esa inocencia que sólo la infantil visión del mundo  permite agradecer las pequeñas cosas, comparándola con grandes sucesos, esta criatura ha perdonado la insolencia de un gesto brutal. La niña no ha pedido el mal para Cristina, no ha cuestionado los acontecimientos, no ha vengado su ira, simplemente ha desbordado humildad y paciencia. Su actitud deja al descubierto la confianza en el mejoramiento de la persona que la agrede.

Los adultos deberían aprender de estos gestos que se pueden empequeñecer pero, son tan grandiosos como el alma limpia de quien lo genera. Confiar y amar al prójimo abre las puertas a la civilización y al crecimiento.

Dejar abierto el acceso a la humanidad para poder entender el universo, los descubrimientos o la ciencia, ha cerrado  quizás por descuido, el camino a la comprensión de los humanos. Olvidar el pellizco de Cristina no ha sido la causa de reconocer la satisafación de un buen día sino entender que  la agresividad no se calmará con el odio. La incompatibilidad de los adultos para entender el humilde amor de una niña que se ha abandonado al agradecimiento de haber tenido un día bueno no disminuye el sentimiento. Confiar en el rezo, deja al descubierto la realidad del dolor. Por caminos torcidos el silencio se hizo voz y Cristina siente el peso de su culpa.

No todos los seres humanos se conforman con la apacible tranquilidad de sus víctimas, ni el mutiz será respuesta a los desengaños pero, enseñar a confiar y agradecer es un excelente comienzo en la construcción de  un mundo mejor. 

Acostumbrar la mente a gratificar  lo bueno de la vida permite abandonar la costumbre de renegar entregando la existencia al descontento de lo inalcanzable sin tener en cuenta los logros y las bendiciones recibidas. Dividir el diario entre las cosas buenas y malas, pondrá sobre el tapete de la existencia la realidad. La vida es un regalo que se debe atesorar para no hundir las esperanzas en el profundo hueco del desaliento. Dar la gracias por lo bueno minimiza los errores cometidos y ensancha la brecha para alcanzar la felicidad. 
Fotografía: Internet 
Libertad de Palabra y Opinión

Hugo Chávez, ¡no te tememos! (Carta de un colombiano a Hugo Chávez)


Hugo Chávez, ¡no te tememos! (Carta de un colombiano a Hugo Chávez)

Hugo:

Me dirijo a ti de esta forma tengo clara tu preferencia de llamar a las personas por su nombre como si fueran tus amigos, aunque la mayoría de ellos no lo son, incluyendo a muchos quienes se llaman tus amigos y a quienes al menos por ahora, mientras mantengas espantado a tu pueblo venezolano con tu espíritu bélico y amenazante y les convengan tus desvaríos, tienes cerca. Yo te llamo por tu nombre simplemente por respetar esa preferencia, pero déjame ser claro, Hugo, tú y yo no somos amigos.

Lo hago también porque, para ser más abierto, no me nace de manera alguna llamarte “Señor Presidente”, pues ninguna de las dos palabras te acomoda. Eso si hay que reconocer que has sabido agitar la opinión de un pueblo necesitado, haciendo que los ánimos suban como espuma, buscando enemigos en todos lados. Pobres de quienes han depositado su confianza en ti, ya la historia nos ha demostrado como esos paraísos radiantes idealizados por falsos caudillos como tú, están más cerca del horror que de la gloria. Te digo Hugo no por confianza o cercanía, que no existe pues estás lejos de ser del pueblo aunque digas lo contrario, sino porque como presidente no me mereces respeto. Como persona sí, tienes mi compasión y respeto también tu derecho a decir lo que dices, aún cuando casi todo lo que sale de tu boca lo veo como disparates peligrosos.

Soy un colombiano común, no pertenezco a la oligarquía. No soy hijo, hermano o amigo de algún político importante. Tan solo soy un hombre, tan simple como lo eres tú, lleno de faltas, de sueños, con aspiraciones, fuerzas y limitaciones. Estoy tan lejos de ser un sabio o un iluminado como tú lo estás de ser Simón Bolívar o de sus ideas, las que usas aprovechándote de la ignorancia de la gente, de tu propia gente. Has desgastado la imagen del Libertador hasta el cansancio, agotando su verdadero valor. Me gustaría decir que lo haces porque no entiendes bien su propuesta, pero lamento tener que aceptar que lo sigues haciendo porque aunque bien las entiendes, malversar las ideas de otros conviene a tus intereses. Ya empezaste con el Che hace mucho, ¿quién seguirá cuando se agote nuevamente tu imagen? ¿detrás de qué imagen te vas a esconder ahora? ¿qué nuevo disfraz adoptarás?

Quiero compartirte por qué he decidido escribirte, y para ello tal vez sea prudente explicarte primero a que NO se debe esta carta. No te escribo para insultarte, Hugo, o para burlarme de ti. Tampoco lo hago en nombre de alguna asociación política, partido, ONG o grupo alguno. Estas letras no buscan, antes de que lo pienses por mi nacionalidad que sé que para ti causa prejuicio, defender al Presidente de mi país, a quien como colombiano tengo el derecho a criticar, no tú desde tu trono de papel que hoy ya empieza a doblarse. No, Hugo, tampoco quiero hacer daño, simplemente busco ser abierto y mostrarte lo que un colombiano común piensa de tu gestión, que para muchos desde hace rato se siente como una indigestión. Quiero hablar de tus palabras que apestan a engaño, de las constantes agresiones a mi país, de tu afán de poder, del abuso para con mis compatriotas, de tu política de guerra que solamente despierta más odio y guerra, asunto del que francamente los colombianos ya tuvimos suficiente aunque tu pareces buscar perpetuar esa situación, e incluso importarla a tu propio país. Te escribo porque me interesa que sepas lo que pienso, y porque soy LIBRE para escribirte.

La libertad, Hugo, no es un diálogo o un pintoresco programa de televisión como en el que sales vistiendo camisas rojas con afanes de humorista o gruñón según te convenga. Somos hombres o somos payasos, si no somos libres no somos hombres. La libertad no es un lema, ni siquiera un valor que caiga en los terrenos inalcanzables del “deber ser”. La libertad, Hugo, es un acto que se ejerce, que cada persona ejerce en autodeterminación si así lo elije. Pero eso, Hugo, solamente pasa en un país libre, ya no en el tuyo donde has abolido la libertad de expresión dentro de tantas otras con tu caldo de ideas agrias. Triste es que te sientes frente a la imagen del Libertador para apoyar tus palabras, tan espesas por las mentiras y la podredumbre de tu falso mensaje. Cuando te veo me imagino diferencias tan radicales como lo dulce y lo amargo. Tú, Hugo, no eres lo dulce, cabe mencionarlo, y hoy tu pueblo ya lo sabe, pues está pasando lentamente el trago amargo y espeso que representa tu estadía en el poder. América Latina si necesita un cambio, con urgencia, pero tú estás tan lejos de ser la respuesta como lo están los del norte.

Poder, mira que curiosa palabra, es eso lo que robas a tu gente. Poder significa “ser capaz de hacer”, y tu ya les estás quitando eso. Pero ten cuidado, que en cuanto puedan, bien lo sabes, lo ejercerán para removerte de Miraflores. Has sido inteligente en restringirlos, solamente recuerda que tú eres uno y los que se llaman tus amigos unos cuantos. Ellos, tu pueblo, el mío, también son inteligentes y cada vez confían menos en ti. ¿Por qué habrían de hacerlo cuando tú no has sido capaz de confiar en ellos? Si, se que en tu show hablas mucho de cuanto amas a tu gente, pero si realmente confiaras en ellos darías el espacio para que tu pueblo creciera, te habrías dedicado a construir un territorio en el que tu mismo pueblo encontrara las soluciones a los problemas que los aquejan. Muy por el contrario, nunca has otorgado esa confianza porque es claro que, aunque capaces son, en el fondo solamente ves tus formas y piensas que tu forma de ver el mundo es la única válida... en tu visión paranoide del mundo quien no está contigo es tu enemigo, y quien no está del todo contigo no está contigo.

Disculpa si me meto demasiado, pero cuando has intervenido en tantos asuntos para los que no has sido llamado casi me invitas a hacerlo. No quiero alargar esta carta al punto de que se parezca a un discurso tuyo. Seguramente es difícil que estas letras lleguen a tus manos. Debes estar muy ocupado haciendo la guerra, manteniendo las mentiras y planeando. Por eso esta carta buscará muchos caminos por sí sola para llegar a ti, y si nunca lo hace realmente no importa. Mi voz irá con todos aquellos quienes lean estas letras, aunque sea uno o dos, y con todos aquellos que en este momento te están escribiendo para pedirte que nos dejes ser, que dejes atrás esa soberbia y tu delirio mesiánico. Insto a mis compatriotas a que te escriban, tal vez decidas escuchar en algún momento, cada palabra que dejemos de decir será una pérdida invaluable. Hasta el día de hoy sigo pensando, que la soberbia es una de las formas de expresión más refinadas que tiene la estupidez.

Hoy decidí escribirte simplemente porque me nace, porque, como diría un amigo de la infancia: quiero, puedo y no me da miedo hacerlo. Los colombianos no te tememos ni te necesitamos para salvarnos, porque el mío no es un país que requiera un salvador, todo lo contrario: creemos en el trabajo, en el mérito, en la capacidad de nuestra gente, en sus valores, confiamos en ellos y queremos vivir libres de falsos caudillos como tú. Ya déjate de amenazas y de aspavientos, de berrinches televisados, de discursos de mantequilla que se derriten con la luz.

No te temo, Hugo, regresa por donde viniste. Los colombianos no estamos aquí para ayudarte a cumplir tus sueños megalómanos ni tus calenturas de grandeza, acéptalo, eso no tiene remedio. ¡No te tememos!

Esta es la voz de un colombiano, tan común como muchos otros, un individuo, es cierto, y así, regalándote las palabras de don Benito Juárez, benemérito de las Américas: “Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”, me despido.

Saludos,

Ricardo Combariza
Fotografía: Internet 

Silvio Rodríguez: El embajador de un asesino oficial - Por Sergio Esteban Vélez



Silvio Rodríguez: El embajador de un asesino oficial


Por Sergio Esteban Vélez

“A mi tío lo secuestraron y asesinaron las Farc. Desde entonces, mi abuela no para de llorar y mi abuelo no volvió a sonreír.  Y ahora la Alcaldía de Medellín quiere utilizar el dinero de mis impuestos y de los de mi familia para hacer un acto multimillonario de exaltación al mayor defensor, divulgador y cómplice del dictador que financió y entrenó a los que secuestraron y asesinaron a mi tío y a otros miles de colombianos.   Semejante ofensa a las víctimas, ¿y todos tan indiferentes?”, así dice el mensaje de uno de los cientos de lectores que se han pronunciado acerca de mi pasada columna, “Propagandistas de dictadores”.

Casi todos los comentarios se encuentran en una veintena de páginas de Colombia y de América Latina que han reproducido la columna.  En el solo sitio de Neonadaísmo, ya hay publicados más de 130 comentarios de lectores.

El texto ha despertado también la solidaridad de diversos dirigentes colombianos que me han manifestado su apoyo.  Entre ellos, vale la pena destacar a voces tan autorizadas y respetadas como las de Jaime Jaramillo Panesso, Enoris Restrepo de Martínez, Eduardo Mackenzie, Darío Ruiz Gómez, José Alvear Sanín, María Clara Ospina Hernández, Harold Alvarado Tenorio, Ella Cecilia Escandón, Pablo Felipe Pérez G., Rubén Vélez, Miguel Jaramillo Luján, Víctor Bustamante y Juan David García Vidal.  

Pero el lugar en el cual se ha sentido más el clamor ciudadano en contra del espectáculo de marras es en Facebook, donde, sin muchas esperanzas, creamos el grupo “No al concierto en Medellín del vocero del dictador Castro”.  Pero, contrario a lo que creía, la reacción de la comunidad ha sido impresionante: en menos de una semana, ya se han inscrito más de 500 activistas que se han unido a esta causa. Unos son intelectuales conocedores de los crímenes del comunismo; otros, cubanos en el exilio, víctimas de la sanguinaria dictadura de los Castro; otros, habitantes de Venezuela oprimidos por el régimen de Chávez (el gran acompañante de Silvio Rodríguez), y otros, muy numerosos, sobrevivientes del terrorismo que las Farc han desarrollado en Colombia gracias al entrenamiento y mecenazgo del régimen cubano, que representa Silvio Rodríguez. 

Como sucede siempre, también se han hecho sentir algunos contradictores, defensores de que en Cuba lo que hay no es una dictadura criminal, sino “una revolución solidaria”, como decían, el año pasado, los señores de la Alcaldía de Medellín y del Museo de Antioquia (ellos, al parecer, a pesar de las protestas de la ciudadanía en relación con el megahomenaje a Fidel Castro que estaban preparando, el cual, en consecuencia, tuvieron que cancelar, se quedaron con la “espinita” y ahora, pocos meses después, se disponen a realizar uno de los actos que estaban incluidos en la dicha celebración del cincuentenario de la dictadura cubana).

Algunos otros, que simplemente ignoran la historia y no se han puesto a pensar en la importancia de la semiótica, me han formulado la pregunta: “¿Qué puede tener de malo que el gobierno invite a Silvio, para que nos cante sus poéticas canciones?”. 
Mi respuesta es la siguiente:

El problema radica en que Rodríguez, aparte de artista, ha sido un político activo, senador de Cuba, devoto defensor y partícipe de las decisiones de la tiranía de los Castro.
Pero, más que un simple diputado comunista, Rodríguez, como cantante, ha querido consolidarse en un símbolo: “la Voz de la Revolución Cubana ante el mundo”, lo cual, en lenguaje claro, quiere decir: “el vocero universal de la dictadura cubana”. 

Y he ahí el problema: porque los símbolos, por inocuos que parezcan, pueden agredir a muchas personas y atraer a muchas otras hacia causas ocultamente criminales.  Así, si el gobierno desembolsa rubros para honrar el liderazgo de Silvio Rodríguez, estaría respaldando y sosteniendo a una dictadura totalitarista y asesina, que tiene como máximo signo de identidad y producto ante el mundo al señor Rodríguez.

Además, como decíamos, no puede ser aceptable que, en un país que ha sido desangrado durante decenios por las Farc, un gobernante organice, con dinero de los contribuyentes, un evento para glorificar a quien es conocido como el embajador incondicional de Fidel Castro, el  eterno mecenas y padrino de ese grupo terrorista.

El tema de la semiología es trascendental en este caso. 

Recuerdo, por ejemplo, que, hace 15 años, el hijo de un ex presidente de Colombia, coleccionista de antigüedades y de armas, adquirió una esvástica nazi de los años 30, pensando sólo en el valor histórico del objeto.  Él no tenía ningún interés político o ideológico.  La ubicó en su apartamento, al fondo de una ventana.  Pero resulta que al frente suyo vivía un judío, quien, cada mañana, lo primero que tenía que ver era la esvástica nazi, el símbolo de los que habían asesinado a su familia y a su pueblo.

El coleccionista no tenía intención de ofender a nadie, pero, sin quererlo, a través de un símbolo, estaba agrediendo a las víctimas de un régimen asesino que tenía la esvástica como estandarte.

Finalmente, por sentencia de altas instancias, el coleccionista hubo de retirar la bandera.

¿Qué diferencia puede haber entre un emblema gráfico del régimen nazi, que agravia a los judíos; y el símbolo mundial de la dictadura castrista, que ofende no solo a los millones de cubanos que han sido torturados, oprimidos o fusilados por esa tiranía, sino también  a las innumerables víctimas de las Farc en Colombia?

Entonces, ¿Por qué el Municipio de Medellín se empeña en traer, con el dinero de las víctimas, al símbolo de los que han masacrado a nuestra gente, cuando hay tantos artistas que no hieren a madres ni a huérfanos?

Quisiera pensar que el dirigente de la Alcaldía que aprobó la propuesta que algunos le habrán pasado sobre este proyecto lo hizo por inocencia crasa, sin saber quién es en verdad el personaje al que aceptó contratar.


Contactar a Sergio Esteban Vélez: agiraldo@elmundo.com, webmaster@elmundo.com

Artículo Publicada en el Mundo de Medellín, Colombia.
 Fotografía: Internet 

8 de junio de 2010

Cuba. Una mirada detrás de la coraza - Por Lic. Amelia M. Doval



Cuba. Una mirada detrás de la coraza

Miami, Fl 

La obra martiana es extensa y pródiga en ejemplos cuando se quiere demostrar un argumento. ´´el animal anda en manadas, el hombre con su pensamiento libre´´, así decía este pensador, un escritor incansable, perseverante con la pluma y batallador con la palabra. 

Coolaborar con el discernimiento de la verdad es una tarea dificil porque muchas son la aristas de un mismo asunto. En el caso de Cuba, las preguntan se convierten en acertijos. Averiguar los por qué es un reto cuando se habla de sentimientos, mas analizar los caminos es una manera de encontrar un acercamiento a la respuesta. 

Cuando se intenta adjudicar un culpable a la no definición concreta de la causa cubana hay que comenzar por comprender los diferentes estratos sociales de una Cuba con ínfulas de sociedad. 

Lo más cercano a la paupérrima miseria se puede encontrar en el ciudadano común que no posee una entrada de dinero externo. La sociedad no cuenta con una organización que proteja en casos deseperados, viudas, ancianos, retirados, antiguos propietarios de negocios que nunca trabajaron para una empresa del gobierno, para ellos la miseria es un karma del cual no se puede escapar porque están marcados por la desilución y el miedo. 

La supuesta clase media agrupa a graduados universitarios, negociantes, cuentapropistas, familiares de emigrantes o con misiones en el extranjero, aquellos que gustosos buscan el cambio si el riesgo no afecta su núcleo, porque conocen del peligro que implica desobedecer las reglas. No obstante muchos trabajan en silencio para desde su anonimato coolaborar con la lucha interna. 

Los antiguos militares o funcionarios retirados, no padecen el dolor de la miseria porque ni siguiera han sentido el olor a pueblo, ellos son mantenidos por el estado que prefiere disfruten de comodidades ganadas o no. El mayor riesgo es tener un ejército que voltee las garras contra el gobierno. Para este grupo un cambio significa urgar en su pasado y a veces no es todo lo limpio que se necesita para enfrentar los nuevos tiempos. 

Artistas, deportistas y personal que coolabora en las embajadas u organizaciones radicas en Cuba, gerentes de corporaciones,  todos aquellos que les está permitido salir del pais para disfrutar de unas vacaciones o pueden adquirir lo ofertado en el mercado negro, disfrutar de los limitados espacios para la élite media. Estos no piensan en la necesidad de mejorar una situación que para ellos nunca ha estado pésima. La realidad es otra si son delatados por envidiosos vecinos o compañeros de trabajo pero hasta eso se compra. 

Los militares y ministros activos, están absortos mirando los pasos de sus superiores intentando no caer, esto les impide ver sobre quienes caminan aunque vayan pisando cabezas. Este grupo prefiere preparar  la huida de sus familiares fuera del pais, mientras se mantienen involucrados hasta el final. En caso extremo tendrán una fortuna en el exterior y sus allegados resguardados en otras tierras. 

Quienes sostienen el poder son los elegidos, escogidos para vivir su minuto de fama con la condición de entregar la vida, a cambio reciben protección para sus familiares mientras la lealtad no tenga dudas. No tienen opción, son los terroristas preparados para sostener la batalla hasta el último instante. Sus misiones son secretas pero, sus identidades no, lo que les impide siguiera pensar más allá de su vida robótica. 

Para los gobernates que se han mantenido contra viento y marea en el poder, sin claudicar en su afán de exterminio, cambio es una palabra inexistentes en el diccionario. 

Los estudiantes siempre han sido la fuerza motríz de las luchas internas pero necesitan una luz delantera  alumbrando el oscuro camino y una voz que retumbe las entrañas para poder guiar los impulsos, esa madera de líder dentro de sus filas es un asiento vacío hasta el momento porque las universidades están pobladas de agentes delatores que aprovechan su tiempo entre aprender y oprimir. 

Los campesinos, son un mundo aparte, al que no se ha tenido en cuenta para aglutinar en pos de causa pero su inconformidad está a flor de piel, con ellos la batalla puede ser ruda y directa.De ahí quizás el afán del gobierno por establecer fronteras y promover el odio. 

Una radiografía de la isla de Cuba donde importan más los própositos que las dimensiones deja ver una orografía donde prevalecen los llanos poblados de habitantes descontentos con la realidad, frustados con sus sueños, insatisfechos con los logros pero, detenidos en el tiempo por la fuerza del temor, la desinformación, la costumbre y la incapacidad visual para elegir un camino ajeno a los protagonismos donde la libertad tome un papel preponderante. Aquello que nunca se ha poseido, no se extraña. Desconocer una sociedad diferente a la vivida es un riesgo a tomar. La tarea de todos los que luchan por una Cuba mejor debe comenzar justamente con enseñar, sobre todo a la juventud porque cubanos somos todos y unirnos nos hace fuerte que la libertad puede ser una realidad, sociedad es diferente a lo que hay en Cuba y gobierno no es sinónimo de tiranía. [ Lic. Amelia M. Doval: dovalamela@yahoo.com ]
Fotografía: Internet


Pablo Felipe  Pérez Goyry

Freelance: Writer - Journalistic Analyst - Photographer Design Editor - CEO - Chemical Industrial & Analyst

contextus.pablofeliperezg@gmail.com
https://bit.ly/3I7Jf0o
facebook
twitter
instagram