18 de abril de 2009

Cuenta regresiva en la OEA sobre caso de Cuba.

Patrick Manning, Primer Ministro de Trinidad y Tobago (c), es
visto hoy, 18 de abril de 2009, en la apertura de la plenaria de
la V Cumbre de las Américas que se celebra en Puerto España,
Trinidad y Tobago, hasta mañana 19 de abril.

Por Nestor Ikeda.
The Associated Press
Puerto España / 04.18.09

Al concluir la V Cumbre de las Américas el domingo, comenzará un proceso que podría conducir a la readmisión de Cuba como miembro de la Organización de Estados Americanos. Luego será decisión de Cuba, si quiere regresar o no.
En uno de los primeros discursos, la presidenta argentina Cristina Kirchner calificó de "anacrónica" la suspensión de Cuba, aprobada por la OEA en 1962. El presidente nicaragüense Daniel Ortega dijo que era una "vergüenza" que Cuba no estuviera presente en una llamada "Cumbre de las Américas".
Y el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, consideró el caso como "una silla vieja" en una casa que ha sido renovada a través de las décadas.
El chileno Insulza ha anunciado que sostuvo consultas con los países, incluido Estados Unidos, para que la Asamblea General de cancilleres en San Pedro Sula, Honduras, prevista para fines de mayo, anule la resolución de la suspensión cubana.
La resolución fue aprobada en Montevideo durante una reunión de consulta del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), que estableció la doctrina de una acción común de defensa en caso de agresión extracontinental.
Insulza dijo a reporteros en una entrevista en sus oficinas de la sede de la cumbre que la resolución adoptada por los cancilleres de los entonces 21 miembros de la OEA puede ser revocada por la Asamblea General, la máxima autoridad de la organización.
"Es una resolución que habla del marxismo-leninismo, del eje chino-soviético", afirmó. "Hoy China es el principal socio comercial de Estados Unidos y la Unión Soviética ya desapareció".
"Y hay un país que está suspendido de la OEA por ser miembro del eje chino-soviético".
Insulza explicó que revocar la suspensión era apenas el primer paso, ya que Cuba debería decidir si realmente quería volver a la OEA.
El gobierno cubano ha dicho reiteradamente que no tiene interés de hacerlo y ha multiplicado sus críticas a la organización.
El presidente Raúl Castro fue contundente esta semana al decir que "la OEA debe desaparecer".
"Hay quienes dicen que es necesario negociar primero con Cuba", afirmó Insulza. "Yo no lo creo. No hay nada que negociar con Cuba. Hay que sacar ese obstáculo del terreno y luego conversaremos con Cuba si Cuba quiere conversar".
El presidente Barack Obama dijo que deseaba un cambio en las relaciones de Estados Unidos con Cuba, pero expresó sus condiciones.
"Sé que hay un largo camino por recorrer para superar décadas de desconfianza", dijo en la cumbre. "Hay pasos cruciales que podemos dar para los nuevos días, sobre cambios en la política cubana, que creo ha fracasado en el avance de la libertad y de oportunidades para el pueblo cubano".
Pero Obama también debe responder a la opinión pública estadounidense, sostuvo una analista independiente.
"Mientras Venezuela y Nicaragua insistirán inmediatamente en mejorar las relaciones con Cuba, creo que casi todos los demás comprenden que debe ser gradual y que Obama enfrenta limitaciones internas", dijo a la AP Jennifer McCoy, directora del programa de las Américas del Centro Carter.
En opinión de la analista, el tono de Obama sentó bases para una relación sólida con América Latina al reconocer errores anteriores de Washington y a la vez enfatizar que "debemos mirar al futuro y no revivir el pasado".

Publicado por El Miami Herald.
Fotografía:José Méndez / EFE.