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Autor: PABLO FELIPE PÉREZ GOYRY   


©Pablo Felipe Pérez Goyry

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17 de agosto de 2011

La Medellín de don Otto - Por: Sergio Esteban Vélez Peláez

La Medellín de don Otto

Por: Sergio Esteban Vélez Peláez
 info@sergioestebanvelez.com

La semana pasada, felicitábamos al doctor Otto Morales Benítez por su cumpleaños número 91.  Me parece, pues, propicia esta ocasión para recordar una conversación que sostuve con él hace unos meses, en la cual el ilustre ex ministro e ideólogo del Liberalismo recordaba los tiempos de su activa juventud en la capital paisa.
A pesar de ser caldense, don Otto ha tenido siempre una estrechísima relación con Antioquia y muy especialmente con Medellín.  De esta ciudad era oriunda su madre y fue donde él desarrolló sus estudios de Derecho, en la Universidad Pontificia Bolivariana, en los albores del decenio de 1940.
Sergio Esteban Vélez Peláez
En la recién fundada UPB, el joven Otto alternó su ocupación como estudiante con la de profesor de Literatura. 
En la facultad de Derecho, tuvo la suerte de encontrarse con Fernando Gómez Martínez. El influyente doctor Gómez se dio cuenta del brillo intelectual y de la “madera” de Otto y le encargó dirigir el suplemento literario de su periódico, El Colombiano.
En ese suplemento, don Otto hubo de trabajar con escritores de las distintas generaciones de creadores antioqueños y logró sacar adelante una verdadera “revolución”, al lanzar y proyectar un número significativo de autores que se convertirían en personajes de la vida nacional.
En Antioquia había una corriente intelectual sumamente importante que no se veía con mucha claridad en el panorama nacional, porque en Bogotá había (como sigue habiendo) un poco de “indiferencia” a la hora de publicar a los autores de provincia.  El doctor Otto, desde el suplemento literario, se tomó la tarea de “rescatar” esos perfiles y ponerlos a figurar.
Don Otto trabajó junto a periodistas innovadores, como José Mejía Mejía, Juan Roca Lemus (Rubayata, padre de Juan Manuel Roca), Alfonso Londoño Martínez y Jaime Sanín Echeverri.
Además de El Colombiano, de rancia estirpe conservadora, fungían como “centros de pensamiento” periódicos como “La Defensa” (ultraconservador) y los liberales “El Heraldo de Antioquia” (del cual don Otto fue editorialista) y “El Diario”, dirigido por don Emilio Jaramillo (tío político de Gaitán).
En ese momento de cambios sociales de la llamada “República Liberal”, la industria antioqueña era la más destacada del país.  Nuestra región era el motor de la patria.  De esa potencia empresarial de la Antioquia de entonces, don Otto resalta un signo que no se ha destacado suficientemente: la industria democratizó las acciones.  Personas de todas las clases sociales tuvieron la oportunidad de comprar acciones de las grandes compañías antioqueñas. 
Pero, por encima de la reputación industrial de Medellín, don Otto recuerda que también sobresalía el ángulo intelectual de la urbe: además de que había colegios y universidades de excelencia y de que la gente podía fácilmente suscribirse a las mejores revistas culturales del continente,  uno podía encontrarse con novelistas de la talla de Tomás Carrasquilla o el entonces joven Manuel Mejía Vallejo; con poetas de la categoría de León de Greiff o de Abel Farina, o de los entonces promisorios Édgar Poe Restrepo, Hernando Rivera Jaramillo, Jorge Montoya Toro  y Carlos Castro Saavedra.  Si uno preguntaba por grandes músicos, allí estaban Carlos Vieco y Tartarín Moreira.  Y si de artistas hablamos, sobresalían el gran muralista Pedro Nel Gómez y Rodrigo Arenas Betancur (quien realizara un busto de su amigo Otto).
Había también filósofos, como Cayetano Betancur y Abel Naranjo Villegas, y promotores de la divulgación de las nuevas tendencias intelectuales, como Gabriel Fernández Jaramillo y Alfonso Mora Naranjo.
Lástima que el espacio de hoy se nos esté acabando y que no nos alcance para referirnos a las delicias de eso que don Otto llama “el verbo ‘juniniar’”, ni a sus historias de retroalimentación intelectual con sus dos mayores “compinches” de esos tiempos en Medellín: Rodrigo Arenas Betancur y Belisario Betancur. Con ellos, conformó un trío formidable, sobre cuyas anécdotas y trascendencia bien valdría la pena escribir un libro. Hoy, 70 años más tarde, don Otto mantiene su exquisita amistad de diálogo y raciocinio con el expresidente-poeta. 
Gracias a su profunda compenetración con el pueblo antioqueño, don Otto ha escrito una docena de libros sobre nuestros autores. “Yo me he preocupado por devolverle a Antioquia lo que me entregó en sabiduría”, dice don Otto, el más prolífico ensayista colombiano.

6 de julio de 2011

Estado de los Derechos Humanos del pueblo Afrocolombiano - Por Juan de Dios Mosquera

Estado de los Derechos Humanos del pueblo Afrocolombiano

Por Juan de Dios Mosquera

Juan De Dios Mosquera
El Plan Nacional de Desarrollo a largo plazo de la Población Afrocolombiana aprobado por el Departamento Nacional de Planeación, establece que la población afrocolombiana corresponde al 30% de la nacional, unos 10 millones de personas, entre los 42.888.592 habitantes del país. Es visible su presencia en todo el territorio nacional, en especial, en las regiones Atlántica y Pacífica y en las grandes ciudades como Cali, Medellín, Cartagena, Barranquilla y Bogotá.

En el año 2009, la situación de ejercicio de los derechos humanos de las comunidades afrocolombianas se caracteriza por la persistencia de las consecuencias de la esclavización, pobreza critica, retraso educativo, racismo, discriminación, manipulación política, agravadas por el impacto del conflicto armado, introducido con la invasión de sus territorios por los grupos armados ilegales: Guerrilleros, paramilitares y narcotraficantes. La región pacífica es la más afectada, en zonas como el departamento del Chocó, la ciudad de Buenaventura y la costa de Nariño y Cauca.

Las comunidades afrocolombianas son víctimas del fuego cruzado entre las fuerzas militares y las guerrillas, aliadas con las bandas de los narcotraficantes. El Derecho Internacional Humanitario no se respeta por los grupos armadas ni se protegen los derechos humanos de las comunidades, que son utilizadas como escudos, carecen de libertad de movilización, las mujeres son violadas, las familias son obligadas a entregar sus hijos a las guerrillas, los niños y niñas son vinculados al conflicto, son continuos las asesinatos y masacres como castigo y amedrantamiento, y los destierros provocados por los desplazamientos forzados de millares de personas.

En el Informe anual 2007 sobre la situación de derechos humanos en Colombia, la oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, manifiesta su reiterada preocupación así:

“… La población afrocolombiana enfrenta una situación de alta vulnerabilidad por el conflicto armado interno. Se atribuyen a las FARC-EP, a grupos paramilitares desmovilizados, casos de homicidios en persona protegida, amenazas, estigmatizaciones, desplazamiento forzado, toma de rehenes, reclutamiento forzado, ataques contra la población civil, restricciones al paso de alimentos, minas antipersonales. Por su parte, a la fuerza pública se han atribuido casos de ejecuciones extrajudiciales, detenciones arbitrarias y señalamientos contra miembros de comunidades afrodescendientes, acusándolos de ser miembros de la guerrilla”.

En la coyuntura nacional del pueblo afrocolombiano el desplazamiento forzado y la perdida de los territorios ancestrales constituyen la más grave violación de los derechos humanos de las comunidades afrodescendientes. Según cifras de Acción Social de la Presidencia de la República, de los 2.359.838 desplazados, unos 800.000 mil afrocolombianos; los desplazados del litoral pacifico son 266.219, concentrados en las ciudades de Buenaventura, Tumaco, Guapi y Quibdó.

Los desplazados afros que llegan a refugiarse en los centros urbanos son víctimas de prácticas de racismo y exclusión racial, se ven obligados a vivir en los cinturones de miseria, en condiciones infrahumanas, mendigando alimentos y despreciados por su condición de desplazados, personas negras y fuerza de trabajo sin competencia laboral. Esta situación se agrava por la inexistencia de programas de autogestión en las organizaciones comunitarias que les ofrezcan orientación, organización y acompañamiento en el proceso de demanda y aplicación de sus derechos ante las instituciones gubernamentales y las ONGs que les atienden.

Mediante este proyecto CIMARRÓN se propone implementar una estrategia de exigibilidad y protección de los derechos de la población afrocolombiana desplazada, que les proteja contra las prácticas de exclusión racial, fortalezca sus organizaciones y liderazgo, les capacite para la comprensión de sus derechos y les facilite orientación profesional para la exigencia de sus derechos y la vinculación laboral de acuerdo con sus capacidades. [Tomado de Año Internacional de los Afrodecendientes]
Foto: Juan Felipe Rubio
PROYECTO CONTEXTUS PAZ GLOBAL

22 de abril de 2011

Memorias de un genio de las ideas - Por: Sergio Estebán Vélez Peláez

Memorias de un genio de las ideas

Por: Sergio Estebán Vélez Peláez
Juan Carlos Ortíz Rodríguez

Juan Carlos Ortiz Rodríguez es, por consenso, el publicista más importante que ha dado nuestra patria.

Luego de más dos años como columnista de El Espectador, Ortiz se estrena oficialmente como escritor con el lanzamiento de su libro “Cortos”.

Este volumen, en edición bilingüe español-inglés, recoge más de setenta relatos breves de anécdotas fascinantes e insólitas que ha vivido Ortiz en los más diversos escenarios y ambientes: ideando campañas publicitarias de champús en la China, y de detergentes, en el Medio Oriente; tomando el té a las cinco de la tarde en una estepa de Sudáfrica, bajo la amenaza de leones y otras fieras; admirando la capacidad de “honestidad” de un ladrón en Estambul o la confianza en sí mismo de un caco en Bogotá; descubriendo los secretos del “lavado” en la India; sufriendo, digo viviendo como cubano en Cuba; siendo “presa” de una cincuentena de mujeres desconocidas que lo besan en los labios en las calles de Edimburgo, y de una veintena, en París, que lo “arrestan” y le cobran un impuesto que será compensado con un beso de una futura novia...

Muchos paisajes: Alaska, Inglaterra, Argentina, Chile, Brasil, España, los Estados Unidos... las tierras tropicales de nuestra geografía, donde vio a su padre ser enroscado por una boa gigante, y, por supuesto, nuestra Medellín, donde el bogotano Ortiz, devoto del Santa Fe, fue atacado de manera inclemente por una jauría de hinchas del Nacional...

Afortunadamente, esa desagradable experiencia en el Atanasio Girardot no es la que se ha quedado en su memoria para identificar a Medellín. El corazón de Ortiz es paisa, ya que un día se enamoró de una bella y talentosa diseñadora gráfica antioqueña de ojos azules, Catalina Díez, y decidió unirse a ella para siempre. Están próximos a celebrar sus bodas de cristal. En su libro, el autor declara “Mi esposa es mejor que yo” y relata, con orgullo, aquella noche en que la acompañó a recibir el Grammy Latino que ella ganara por el Mejor Diseño de Carátula.

La estatuilla del Grammy Latino está en la casa de los Ortiz Díez al lado del León de Oro que Ortiz obtuvo en el Festival de Cannes, por su internacionalmente famoso comercial “Caspa”. Esa fue la primera vez que un colombiano se hiciera al premio de publicidad más importante del mundo. En su libro, Ortiz cuenta cómo logró ingeniárselas para fabricar en pleno Cannes una bandera de Colombia y poder ondearla en el proscenio, delante de un auditorio de la más alta categoría mundial que lo aplaudía sin parar.

En el libro narra también lo que sintió cuando fue elevado a “leyenda viva de la publicidad” y fue incluido en el Hall de la Fama de la Publicidad de los Estados Unidos y en el Salón de la Fama del Festival Iberoamericano de Publicidad, o cuando el Foro Económico Mundial lo nombró Líder Joven Global.

Conocí a Juan Carlos Ortiz hace ya quince años, cuando yo era un niño poeta impertinente e insoportable y él, un joven y brillante comunicador de la Javeriana que prometía mucho como publicista. Desde entonces, he seguido las buenas nuevas de los ascensos vertiginosos de su carrera en el mundo de la publicidad: director creativo de Leo Burnett Colombia, presidente de esa misma compañía en nuestro país, presidente de esa misma firma en toda Latinoamérica y, honor inmenso, presidente de Leo Burnett Norteamérica. Al alcanzar este escaño, Ortiz se convirtió en el primer latinoamericano en presidir una agencia de publicidad en los Estados Unidos, y no de cualquier agencia, sino de una que es emblema de la publicidad universal.

A esta cadena de triunfos se suma hoy la presidencia de DDB Latina. Debemos recordar que DDB ha sido la agencia de publicidad más premiada en toda la historia del Festival de Cannes.

Vale la pena leer los entretenidos relatos del libro de Ortiz, no sólo por su originalidad y su estilo ameno, sino también por el encanto que entraña el hecho de que ¡fueron escritos en su totalidad desde un BlackBerry, a 30.000 pies de altura, durante los vuelos de Ortiz por los cinco continentes!

Nuevamente Ortiz demuestra por qué ha sido escogido como uno de los mejores creativos de nuestro tiempo.

Como decía hace poco Jaime Bayly en su programa: “Juan Carlos Ortiz es orgullo de Colombia”.
Foto: Internet

1 de abril de 2011

Reconocimientos merecidos - Por: Sergio Esteban Vélez Peláez

Sergio Esteban y Sonia Osorio

Reconocimientos merecidos

Por: Sergio Esteban Vélez Peláez
info@sergioestebanvelez.com

- Esta semana, la cultura colombiana está de luto con la muerte de Sonia Osorio. Nadie ha trabajado nunca como ella por exaltar y divulgar lo más bello de ese tesoro que son las danzas folclóricas de nuestra patria. Qué mujer corajuda y perseverante hemos perdido. En sus últimos años, a pesar de sus problemas de salud y de sus dificultades auditivas, siguió comandando sin pausa su obra maestra, el Ballet de Colombia, orgullo nuestro. Este hijo suyo le mereció innumerables homenajes. Nunca en mi vida, ni siquiera en las casas de los mayores artistas plásticos y escritores de Suramérica, he visto un recinto tan lleno de condecoraciones como la biblioteca del apartamento de Sonia Osorio en Bogotá. Recuerdo que no me alcanzó el tiempo para repasar con mis ojos el conjunto entero de diplomas, medallas y trofeos de todos los países a los que llevó nuestro folclor. Se nos fue una de las más meritorias embajadoras de la cara positiva de Colombia. Su legado seguirá vivo mientras nuestra nación vibre con la danza. Sinceras condolencias a los suyos.
***
- Qué desafortunada la columna “Cuervo sí, otro Caro” (El Espectador), en la cual, hace un par de semanas, Ana María Cano se va lanza en ristre contra don Miguel Antonio Caro y sugiere que el Instituto Caro y Cuervo suprima de su razón social el apellido de este cimero intelectual. Es increíble que una periodista que alguna vez impulsó a escritores colombianos se atreva a plantear que don Miguel Antonio no tiene méritos suficientes para que la cultura colombiana le rinda homenaje.
El simple hecho de que la columnista no esté de acuerdo con el pensamiento de don Miguel Antonio ni con sus realizaciones cuando estuvo en la Presidencia de la República, no le dan derecho para minimizar el valor de la obra literaria y lingüística de este insigne colombiano.
¿Podrá Cano ignorar que Caro, además de poeta de refinada lira, traductor perfeccionista, periodista aguerrido, lúcido ensayista y eminente educador, es todavía considerado como uno de los principales gramáticos de nuestra lengua? Y ni hablar de lo que él representó a la hora de apoyar el fecundo y excelso movimiento literario de su generación en nuestro país.
No puede ser justo que, por el hecho de haber profesado la fe católica y militado en el conservatismo, haya quienes quieran borrarlo de nuestra historia cultural.
***
- Nuestro amigo el escultor paisa Joaquín Restrepo, a quien ya nos hemos dirigido en estas mismas páginas como el más promisorio artista colombiano menor de 30 años de edad, ha sido seleccionado para representar a Colombia, junto al maestro Fernando Botero, en el prestigioso Pabellón Latinoamericano de la Feria Internacional de Arte de Shanghái, que tendrá lugar dentro de tres semanas. En tan reputado evento, se presentará una muestra de la excelente producción escultórica de Restrepo, que ya le ha merecido los más altos elogios de la crítica nacional. En el catálogo acerca de estos trabajos en bronce, sobresale un texto del ex presidente Belisario Betancur, quien consagra a Restrepo como un “maestro ungido por los dioses”. Vale la pena recordar que en un par de subastas realizadas por la Casa Christie’s la obra de Restrepo ha alcanzado valores superiores a los de trabajos de los grandes maestros del arte moderno colombiano. Esperamos que este año finalmente podamos gozar de una exposición de Restrepo en Medellín.
***
Me satisfizo muchísimo enterarme de la inclusión de la columnista Elbacé Restrepo en el libro de “Los 20 de Así va Antioquia 2010”, que acaba de lanzarse. Justo y merecido reconocimiento a una mujer sensata e inteligente que, con su estilo familiar, conciso y frentero, ha logrado catapultarse como una de las articulistas más leídas y comentadas de nuestro departamento. Somos muchos los que esperamos con ansias a que sea domingo para leer las reflexiones de Elbacé. En algunas ocasiones, nuestras opiniones divergen, pero la mayoría de las veces comparto sus preocupaciones y me alegro de que ella tenga la valentía necesaria para abordar temáticas importantísimas que han sido inexplicablemente soslayadas por nuestra prensa. Aplausos para ti, querida Elbacé.
Foto: Galería de Sergio Esteban Vélez

21 de diciembre de 2010

Tania es mucha Tania - Por Yoani Sánchez

Tania es mucha Tania
Por Yoani Sánchez
Generación Y

Tania Brugera

Recuerdo muy bien aquella jornada de la Bienal de La Habana, en la que Tania Bruguera instaló un par de micrófonos para que cualquiera pudiera disfrutar de su minuto de libertad en el podio. Poco tiempo después, esta artista irreverente y universal se fue a Colombia y conmocionó a todos al repartir –a manera de performance– cocaína entre su público. En Cuba, nos regaló una dosis intensa de opinión sin mordazas; en Bogotá los contrastó a ellos con la evidencia de la droga, principio y fin de muchos problemas en esa nación. Las autoridades colombianas respondieron escandalizadas, pero al final aceptaron que el arte es así de transgresor. Sin embargo, a algunos de los que aquí participamos en El susurro de Tatlin se nos sigue impidiendo entrar a un cine, a un teatro, a un concierto cualquiera.

Hace una semana supe que Tania –nuestra Tania– ha decidido fundar un partido de inmigrantes con sede en New York y Berlín. La nueva entidad está pensada para la defensa de esos que siendo niños llegaron a tierra norteamericana y hoy se sienten en peligro de deportación, pero también quiere enfocarse en los yugoslavos sin papeles que habitan en Madrid, los nigerianos que se esconden de la policía en París o los tamiles que falsean su pasaporte para quedarse en Zürich. Su nueva obra de arte-política se basa en aquellos a quienes los sueños personales, las estrecheces económicas, la guerra, la reunificación familiar o las desiguales condiciones de este mundo, los han empujado a instalarse como indocumentados en otro país.

Declaro que he tenido el impulso de militar en ese partido de inmigrantes, pues once millones de cubanos somos segregados en nuestra propia nación con trozos de territorio a los que no tenemos acceso, cruceros que surcan nuestras aguas sobre los que están prohibidos los pasaportes nacionales, tierras que se dan en 99 años de usufructo sólo a quienes pueden demostrar que no han nacido aquí y empresas mixtas para gente que habla con la “zeta” o dice “Madame” y “Monsieur”. Encima de eso, nos imponen fuertes restricciones para entrar y salir de nuestras fronteras, restricciones que evocan a la garita donde retienen a los ilegales en un aeropuerto. Hay momentos en que uno siente que nuestra nacionalidad es como una visa vencida, una tarjeta de residencia caducada, un permiso de estancia que cualquier día nos pueden revocar.
Foto: Nuria Curras

25 de noviembre de 2009

Colombia: ¿Un conflicto empantanado?


Hernando Salazar
BBC Mundo, Colombia
25 de noviembre de 2009

Un informe divulgado en Bogotá asegura que el conflicto armado colombiano está estancado y que las guerrillas de izquierda y los paramilitares de derecha han resurgido, tras siete años de la política de seguridad democrática puesta en marcha por el presidente Álvaro Uribe.

"Pareciera que la política de seguridad democrática ha llegado a un techo en términos de resultados militares. De ahí en adelante sólo existirían dos alternativas, o bien profundizamos en la guerra o bien se escoge otro camino como una salida por vía negociada", dice el analista Ariel Fernando Ávila, del Observatorio del Conflicto de la Corporación Nuevo Arco Iris.

clic Lea: La encrucijada del ELN

En diálogo con BBC Mundo, Mauricio Romero, director del Observatorio del Conflicto, calcula que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, tienen hoy unos 8.500 hombres en armas; que el Ejército de Liberación Nacional, ELN, suma unos 2.200 y que las fuerzas paramilitares tienen otros 11.000 efectivos.

"Desde comienzos del 2008 las acciones unilaterales por año de los llamados grupos neoparamilitares han sido mayores que las realizadas por las FARC", subraya Romero.

Por su parte, Claudia López, otra de las autoras del informe, señala que "luego de haberle dado golpes certerísimos a la guerrilla, muchos colombianos se anticiparon a proclamar la muerte de las FARC, sin haberla conseguido".

López le advierte a BBC Mundo que las FARC "están saliendo del repliegue, han sido capaces de sobrevivir a los golpes, de reorganizarse y están volviendo a registrar capacidad operativa armada".

"Hace mucho tiempo que las FARC no eran capaces de hacer movilizaciones de hasta 200 hombres, como la que hicieron hace poco en el Cauca, en el sur del país. Eso es gravísimo", añade López.

"Lectura políticamente interesada"

Pero las conclusiones de Nuevo Arco Iris no son compartidas por otros expertos, como Alfredo Rangel, director de la Fundación Seguridad y Democracia.

Según Rangel, Nuevo Arco Iris tiene una lectura "políticamente interesada" de lo que está ocurriendo en Colombia.

"No es posible que ellos consideren un campo minado como una acción ofensiva de la guerrilla, cuando es algo típicamente defensivo. Si el ejército o la policía no estuvieran tras la guerrilla, los campos minados no estallarían", indica.

Lo preocupante, sin embargo, es que la Vicepresidencia de Colombia admite que ha crecido el número de miembros de las fuerzas militares afectados por minas antipersonales.

clic Lea: Colombia en "fase difícil" contra las FARC

Rangel admite que se haya elevado el número de acciones guerrilleras, pero aclara que que no son de "gran envergadura", como las que había hace unos años.

Nuevo Arco Iris sugiere que el gobierno colombiano piense en otras salidas, diferentes a la militar, para superar el conflicto armado.

Mauricio Romero, el director de Observatorio del Conflicto, considera que el gobierno se equivocó cuando enfocó la política de seguridad democrática "sólo en las FARC".

"La política ha sido limitada frente a la guerrilla, por la capacidad de adaptación que han demostrado y limitada frente a los grupos neoparamilitares, porque ahora hay nuevas presencias en las ciudades", añade Romero.

Rangel, en cambio, critica la metodología usada por Nuevo Arco Iris, que asegura que se basó en estadísticas oficiales.

"Cuando ellos (los de Nuevo Arco Iris) hablan de paramilitarismo, involucran a todo tipo de extorsionistas y ladrones de autos. Eso no es riguroso, ni serio, ni corresponde a la realidad", subraya.

El director de Seguridad y Democracia repite lo que ha dicho el gobierno de Álvaro Uribe en los últimos años, que "los paramilitares desaparecieron en Colombia".

"Ya no hay grupos civiles armados combatiendo a la guerrilla, ahora hay bandas armadas al servicio de los narcotraficante, que muchas veces están aliadas con la guerrilla", sostiene.

Claudia López, por su parte, señala que aunque ya no son los 35.000 paramilitares que había en 2002, estos siguen siendo una fuerza cuyo poder no se puede despreciar, porque además "tienen mucho dinero".

Y advierte que los grupos armados ilegales interferirán en el proceso electoral que se avecina, cuando se elegirán 268 miembros del Congreso, así como presidente y vicepresidente de la república.

29 de agosto de 2009

Unasur: ¿el diálogo posible?


Valeria Perasso

Enviada especial de BBC Mundo a Bariloche.


Las lecturas triunfalistas dirán que hubo ganadores silenciosos y ases sacados de bajo la manga. Los más pesimistas reclamarán que la cumbre estuvo escasa de resultados e incluso hablarán de fracaso. Los "cazadores de escándalos" en los foros diplomáticos seguramente se habrán quedado con ganas de los cruces virulentos que los mandatarios latinoamericanos protagonizaron en otras ocasiones.

Sin embargo, en lo que probablemente coincidirán todos los analistas es en que la reunión extraordinaria de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) de este viernes estuvo marcada por la búsqueda de consensos.

Los 12 mandatarios llegaron a Bariloche, en el sur de Argentina, para una reunión de unas tres horas que al final de convirtieron en siete. Habían sido convocados para discutir el principal conflicto bilateral de la región por estos días, que enfrenta a Colombia con algunos de sus vecinos por un acuerdo militar firmado entre Bogotá y Estados Unidos.

El presidente venezolano, Hugo Chávez, y su par colombiano, Álvaro Uribe, caldearon el ambiente en los días previos con acusaciones cruzadas. "Imperialista", rotuló Chávez a la asociación colombo-estadounidense. "Intervencionista", replicó el gobierno uribista y anticipó que nadie va a inmiscuirse en sus asuntos internos.

Y detrás de ellos se alinearon los mandatarios de Unasur en dos bandos: Ecuador y Bolivia, aliados históricos de Venezuela, y el peruano Alan García como respaldo de Uribe. Todo hacía pensar en debates subidos de tono, insultos y desaires.

En vez de eso, en Bariloche hubo un intercambio que dejó tras de sí un documento final que habla de "cooperación", "mecanismos de confianza mutua" y "fortalecer Sudamérica como una zona de paz".

Pueden ser declaraciones de buena voluntad pero, por el momento, todos eligieron suscribirlas. Lo que no es poco en una región dividida por modelos de país disímiles y, de a ratos, incompatibles.

clic

Seguridad, en la agenda

El largo día de sesión se centró en la discusión por las bases militares colombianas que, tras la ampliación del acuerdo entre Bogotá y Washington, podrán ser usadas por fuerzas estadounidenses.

La sola mención de la infraestructura militar en territorio colombiano hizo elevar las voces. La que se oyó más fuerte fue la de Chávez, quien presentó un documento con el que, a su juicio, se confirmaría que la presencia de efectivos estadounidenses en Colombia es parte de un plan más amplio de intervención sobre el sur del continente.

El ecuatoriano Rafael Correa, por su parte, se refirió a ellas como "las bases norteamericanas", pese a que Uribe insistió en que las instalaciones estarán bajo el control de su gobierno.

Sin embargo, la resolución final de los mandatarios no hace una condena abierta a las bases. Ni siquiera una mención. Establece, de un modo genérico, que "la presencia de fuerzas extranjeras no puede amenazar la soberanía" de ninguna nación de la región.

Para algunos observadores, éste fue uno de los triunfos silenciosos del mandatario colombiano, que evitó una condena expresa a un acuerdo que, según había dicho antes de llegar a Bariloche, no tendrá de todos modos marcha atrás.

El orden brasileño

Otros, en cambio, adjudicarán ese consenso, trabajoso y agotador, a la intervención del país mais grande de la región, Brasil.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva jugó un papel fundamental en atemperar los ánimos y rescatar a Unasur como herramienta de trabajo diplomático. Y no lo hizo al micrófono: Lula habló tarde y bastante menos que otros representantes, se quejó cuando el debate perdió el norte, y hasta protestó de la reunión televisada porque ante las cámaras "no hablamos como pensamos o sentimos".

Más bien, Lula buscó el diálogo con cada actor del conflicto para llamar a la concordia. Recibió a Uribe durante la "gira relámpago" del colombiano en busca de apoyo regional, seguramente tocó el tema álgido en una visita al presidente boliviano, Evo Morales, en El Chapare días atrás, y hasta llamó al estadounidense Barack Obama para explicarle que las acciones militares en la región generan "preocupación y sensibilidad".

Fuentes de Cancillería le dijeron a BBC Mundo que, antes de la reunión, Lula le solicitó a Chávez que evitara promover el "aislacionismo": dejar a Uribe solo frente a un alud de reclamos vecinales.

"Todos nosotros tenemos acusaciones para todos, y eso no soluciona nuestro problema. Cuando nos sentamos a una mesa como ésta, tenemos que decidir antes de llegar a la puerta si queremos entrar para construir un clima de paz o para construir un clima de guerra", aleccionó el brasileño.

La estrategia... vaya si funcionó. El tono de la reunión nunca llegó al grito o al insulto, apenas alguna acusación subida pero siempre aclarando "con todo respeto, presidente".

Muchos señalarán que Brasil quedó así un paso más cerca de consolidarse como "elemento de cohesión" en el bloque sudamericano. El país tiene sus propios motivos, además de una innegable buena predisposición: las turbulencias en el vecindario afectan su estabilidad interna, así como el papel de potencia internacional que está decidido a construir de cara al mundo.

Carrera armamentista

Sobre la mesa de diálogo de Unasur quedó un tema pendiente: la tensión entre soberanía y seguridad, que se vuelve aún más sensible cuando el debate se da entre socios tan dispares.

Los cruces verbales sobre las bases militares de Colombia sirvieron para dejar al descubierto una problemática asociada que preocupa a todo el continente: la carrera armamentista que, en silencio y con nuevos bríos, parecen haber emprendido varios países de la región.

"Es vergonzoso que se haya gastado US$38.000 millones en armas, y saldremos de aquí a comprar más armas", reclamó el presidente de Perú, Alan García, quien consideró que es paradójico que el abastecimiento de tanques y fusiles transcurra en paralelo a los discursos de paz de la región.

Brasil, Venezuela, Colombia y Chile son, según las estadísticas que se conocen, los principales responsables de este movimiento armamentista (aunque parte del gasto en armamento se usa en renovar equipos obsoletos).

En la sesión se sugirió crear "mecanismos de verificación" de armamento en los países miembro, y será misión futura abordar los fines y alcances de la carrera armamentista sudamericana, de la que sólo parecen quedar fuera Argentina y Paraguay.

Por el momento, las miradas seguirán puestas en los vecinos sobre el Caribe. Para septiembre está convocado un encuentro del Consejo de Defensa de Unasur, donde cancilleres y ministros de Defensa analizarán cómo resolver, primero, el conflicto actual entre Colombia y Venezuela.


Pablo Felipe  Pérez Goyry

Freelance: Writer - Journalistic Analyst - Photographer Design Editor - CEO - Chemical Industrial & Analyst

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